Tarea Amereida 2014 - Noemí Pacheco

De Casiopea
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TítuloNoemí Pacheco Amereida Etapa V
AsignaturaTaller Amereida V
Del CursoTaller Amereida 2014
CarrerasArquitectura
2
Alumno(s)Noemí Pacheco

Trabajo de Amereida 2014

El otro

Hoy en día la sociedad se ha vuelto al individualismo, siempre pensando en uno mismo, encerrado en una burbuja tecnológica y laboral que nos ha separado del contacto con el otro, provocando incluso un quiebre en la familia, que es el contacto más cercano e importante que tenemos, por intentar como país igualarnos a grandes potencias hemos caído en esto, haciendo siempre las cosas por uno mismo, el otro ha sido dejado de lado, Quien no lo ha dejado siempre espera que la ayuda sea devuelta en algún momento, teniendo un objetivo que terminará en un beneficio propio, todos intentan encontrar oportunidades a través del otro y no para el otro, o para ambos, entrando en un campo totalmente competitivo, creando una brecha extensa entre las personas, en la cual se cultiva incluso la desconfianza, ya que no se tiene la seguridad de hasta que punto las personas llegan para conseguir lo que quieren, incluso pudiendo pasar por encima de otro para aquello. Otros países han hecho estudios a lo largo de los años en distintos países en búsqueda de un porcentaje de individualismo, según el estudio británico Culture and Self-construals: Clarifying the Differences ("Cultura y autoconcepto: aclarando las diferencias"), que analizó los valores culturales de 36 países en el mundo, somos el segundo país más individualista después de Estados Unidos, esto solo ha cambiado desde los 80, en donde había vida de barrio, se vivía un ambiente de auteridad, una época en donde la tecnología no nos separaba, si no lo contrario, ya que existía una televisión en la casa por la cual se unía la familia para disfrutarla. “En 1980, el sicólogo social holandés Geert Hofstede denominó nuestra cultura como colectivista: con una fuerte lealtad, conformidad con las normas sociales y un gran compromiso por los grupos, como la familia extendida. Eso, según un estudio que recolectó información de más de 70 países desde finales de los 60 y durante cuatro décadas.” ( La Tercera). Ha habido un gran cambio en un periodo pequeño, ¿A caso el desarrollo del país provoca esto?, ¿La estabilidad social nos hace individuales? Al parecer la falta de obstáculos sociales nos hace querer escalar más y más a un presente y futuro exitoso en donde lo que importa es lo material, dejando de lado lo esencial del compartir y velar por el otro. Si fuéramos entes individuales, no habría un planeta lleno de personas, no tendríamos un vecino, no sentiríamos la necesidad natural de crear una familia, de tener contacto con el otro, la sociedad nos vuelve computadores, y nos estamos acostumbrando a esto, nos cuesta expresarnos, nos cuesta confiar, nos cuesta disfrutar, siempre preocupados de que nos puedan hacer algo malo, o que nos pase algo malo por culpa de otro, siempre preocupado por mantener un buen trabajo, por mantenerse en ese trabajo, que nos permite “vivir”, ya que se ha vuelto una sociedad totalmente materialista, llevada a la posesión de dinero, sin éste no podemos comer, no podemos estudiar, no podemos tener un techo que nos proteja.

Es por esto que debemos comenzar de nuevo, tener una visión de lo justo, que nos permita la independencia de lo material, que no nos lidere, si no que sea algo practico, que nos ayude en el día a día pero no que nos motive el día a día, así podemos comenzar a mirar libremente alrededor y darnos cuenta de lo que nos rodea, darnos cuenta de que no somos solo nosotros mismos, darnos cuenta de que no es necesario esperar algo para poder ayudar o hacer algo por el otro, de que es más enriquecedor para el espíritu poder hacer algo por el otro recibiendo de vuelta su bienestar y no un bien material o un favor.

Esto me lleva a una experiencia personal, pequeña pero bastante importante, cosas que no pensamos que nos abrirán los ojos, pero lo hacen. En mi antiguo colegio, se implanto una modalidad de “colonias”, las cuales constan de un periodo en invierno o verano en que se invitan niños desde los 4 a los 12 años, de escasos recursos económicos, a tener unas semanas de “vacaciones”, en las que buscábamos sacarlos de su mal ambiente social y que pasarán días entretenidos. Se forman grupos, constituidos por parejas que pasan a ser pequeños núcleos “familiares”, a los que se les asignaban 4 niños. Cada pequeño con su propia historia, historias que no uno quiere escuchar de un niño/a tan pequeño, cosas que no deben vivir en esa edad, vivencias que los han hecho a varios bastante “ariscos” con las personas, copiando las formas de ser de sus padres o gente con la que viven. Había un pequeño, que en un comienzo nos trataba bastante mal, tenía solo 6 años, un poco grosero, desordenado y por sobretodo desobediente, al pasar los días lo intentábamos acercar al grupo que disfrutara, que se lograra integrar y participar de las actividades, un día llego bastante triste, pero a pesar de ser tan pequeño, no nos quiso decir que le sucedía. Al final de éstas semanas como padrinos tenemos que hacer recuerdos a nuestros ahijados, en la entrega de éstos recuerdos, el pequeño nos miró, y nos dio las gracias seguido de un fuerte abrazo, y un par de lagrimas, lo que nos dejo congelados, fue una sorpresa, una hermosa sorpresa que luego de todos nuestros intentos por el, al final haya expresado algo. Al saber que pudimos darle unos buenos días a éstos niños, tener de vuelta solo una sonrisa, un abrazo, un dibujo de ellos, creaba una hermosa sensación de bienestar, y solo eso recompensaba todo el esfuerzo por ellos, son pequeñas cosas que la gente ha dejado de lado, algo que en ésta escuela se ve día a día, o que nos intentan inculcar, sobre todo con las travesías, en que se crea una obra si un mayor objetivo que dejar un regalo. “El poder hacer travesía sin objeto nos permite obrar, para que se use, brille y habite como un regalo” (Primera clase de Amereida 2014). Se busca vivir con el otro diversas experiencias y también para el otro, se nos da un modo de vivir esta experiencia, en el cual se dijo que travesía es un “modo de habitar en la gratuidad”, debido a lo que se ha escrito con anterioridad, de hacer algo sin objeto. “¿Si uno no tiene objetivo por qué hace las cosas? - Gusto - Deber/obligación - Interés - Dinero - Gratuidad “ ( Clases de Amereida 2014) Nos quedamos en la obviedad de que de esta lista se implementan el gusto y la gratuidad, en donde uno debe ser proactivo en la travesía para poder cumplir con una meta colectiva en un periodo de tiempo, en que no solo se vive el trabajo y la obra sino pequeñas situaciones que nacen sin esperarlas, que nos motivan a seguir adelante con el compañero, los profesores y quienes obran. “Los que dan en el blanco no tienen objetivo, éste y el sujeto son uno solo” (Relativo a un texto de Anthony de Melo)

No debemos estar en la búsqueda de nuestro blanco, este aparecerá a su debido tiempo en nuestro esfuerzo de obrar en lo que se deba, se refiere a que no es obligación encontrar un blanco cuando se busca, quizás estemos haciendo algo con una meta y encontremos otra, una que nos llene, que sea propia, con esto nos hacemos uno con nuestro objetivo, ya que lo encontramos, no lo creamos, y en éste caso de encuentra un objetivo colectivo, dentro de la travesía podemos encontrar esta dimensión de lo colectivo, de lo común, buscamos compartir y obrar con el otro, tenemos un compromiso con el curso que nos hace actuar.

Esta en la esencia de la escuela, estas dispuesto y disponible para lo que se presente desde un compañero, una de las grandes impresiones que me llevé al llegar el año pasado a esta escuela fue la gran disposición de los alumnos más grandes por ayudar o apoyar a los nuevos, que llegábamos desorientados a esta nueva vida universitaria, que por demás es distinta a otras universidades o facultades. Es una actitud que te regalan desde un comienzo y se va “heredando”, como dicen, “no hagas lo que no quieren que te hagan”, en éste caso es hacer lo que uno quiere que también les hagan, o que hicieran. A pesar de no ser una facultad con un inmenso número de alumnos, si tenemos esta forma de ser, no será tan difícil poder llevar esto afuera, ya que no somos uno solo intentando cambiar algo, somos un grupo y quizás no se trata de querer cambiar, se trata de regalar esta forma de ser, que logra llegar a otra persona, que le guste y que lo quiera ser por si mismo, indirectamente actuamos llegando al otro, no es una obligación, no es influenciar mandando, es solo volver a creer en el otro, creando un ambiente ameno, que en el fondo de cada persona esperan poder llegar o ser recibidos en uno.