Tanja Mimica - Del Manifiesto Antropófago

De Casiopea
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Manifiesto Antropófago 1928

Las corrientes vanguardistas europeas, en la búsqueda por innovar y experimentar, comienzan a cuestionarse la ciudad y su manera de habitarla. Los surrealistas traen el concepto de ”Ciudad Onírica”, un espacio experiencial del deambular. Posteriormente, la corriente dadaísta planteaba el recorrer la “Ciudad Banal” en estado de ocio, Negando la galería como el espacio único de exposición artística y abriendo el espacio público a esta nueva dimensión creativa, como un movimiento en contra la burguesía. (1921-1924).

Comienza a entenderse la urbe desde una perspectiva diferente, como un espacio de apropiación, de juego, una ruptura de los paradigmas pres establecidos. Sin embargo, en Latinoamérica aparecen ciertos expositores de diferentes corrientes vanguardistas quienes se enfocaban en otro tipo de cuestionamientos y confrontaciones, en ALGO ANTERIOR, el reconocerse americano, la búsqueda del ser.

José Oswald Andrade (1890-1954) poeta, ensayista y dramaturgo brasilero creció en una época donde ocurrieron algunos acontecimientos de gran importancia en Brasil, como la abolición de la esclavitud en el año 1888. Es, en aquel entonces, donde comienzan a manifestarse los grupos étnicos autóctonos y los afro descendientes por medio de protestas, en busca de espacios de expresión y decisión en un país que se encontraba en un momento clave de cambios. Sin embargo, estas decisiones quedaban bajo la elite blanca, los descendientes de europeos, quienes se regían bajo las “normas cultas dominantes”, que ellos mismos representaban.

Bajo este contexto y su Posterior viaje por Europa, visitando varios países occidentales Andrade escribe el Manifiesto Antropófago 1928, donde aparece el concepto de acabar con el sentimiento de inferioridad y admiración hacia la cultura europea y volver a lo primitivo, a la identidad de Brasil en sus orígenes pero, de una manera moderna, original y polémica.

La fuerte crítica se basa en revalorizar al indio y sus costumbres como lo verdaderamente brasilero. Antiguamente, los aborígenes practicaban el acto antropófago mismo, comiéndose el cuerpo de sus enemigos a modo de ceremonia. Los portugueses, al no entender este ritual, calificaron a este pueblo de bárbaro, ya que era ajeno a sus costumbres occidentales e, intentaron catequizar a los indios, enseñándoles como si fuesen “mentes vegetales”, no pensantes, copiando los modelos extranjeros.

Andrade se inspira en esta práctica antropófaga y escribe sobre el concepto de la Transformación de lo devorado:

“Me interesa todo lo que no es mío, absorberlo y destruirlo para luego reconstruirlo con una forma propia”

Este controversial manifiesto da pie a que se genere un ambiente de dialogo intelectual sobre la resurrección de lo primitivo y las antiguas civilizaciones. Ahí es donde aparece el arquitecto e intelectual, Flavio de Carvalho, que es quien trae el concepto vanguardista del tropicalismo y “la ciudad del hombre desnudo”.

Este proyecto es presentado en el 4to Congreso Panamericano de Arquitectura y Urbanismo, en Río de Janeiro, el cual consistía en un master plan para el trópico y su propuesta era una metrópolis del hombre del futuro, un hombre sin Dios, sin propiedades o matrimonio.

“Una sociedad desnuda que se desviste a sí misma para su propia construcción cultural”.  

Un 'hombre desnudo' que se habría despojado de sí mismo y de sus constructos culturales, sería libre para el razonamiento y el pensamiento. Así, podría comenzar un proceso laborioso de asombro, cambio y conversión de esta nueva ciudad.

En su propuesta, Carvalho también a comprender la naturaleza de su sub-continente antropófago en la que se construiría la ciudad, “la Ciudad del Hombre Desnudo”, que buscaría la resurrección del hombre primitivo, libre de tabúes occidentales [...] el salvaje con todos sus deseos, toda su curiosidad intacta y no reprimido [...] como estaba antes de la conquista colonial.

La arquitectura entendida sin rigideces, emergiendo como un sueño a partir de una visión primitiva, cándida e ingenua.

Extractos de su Manifiesto Antropófago:

“Lo único que obstaculiza la verdad era la ropa, el impermeable entre el mundo interior y el exterior. La reacción en contra del hombre vestido, el cine americano informará…”

“Sólo la antropofagia nos une. Socialmente. Económicamente. Filosóficamente”

A partir de estos extractos se comprende entonces la influencia que este movimiento tuvo sobre Flavio de Carvalho, en su obra: la Ciudad del Hombre Desnudo. En ella se evidencia a Carvalho, como representante del grupo antropofágico, con un proyecto de ciudad en continua evolución y experimentación, eximida de contratos con Dios, de la propiedad privada y del matrimonio; atenta a las manifestaciones interrumpidas de un hombre primitivo, desprovisto de las tradiciones importadas de Occidente. La Ciudad del Hombre Desnudo sólo fue vivida a través de las experiencias poéticas de su primer ciudadano, Flávio de Carvalho, quien intervenía el espacio público de manera lúdica, vistiendo atuendos estrafalarios diseñados por el mismo, pensados para el clima tropical. Atrayendo a las multitudes, generando la duda e invitando al diálogo.

Por lo tanto, una manera de aproximarnos a lo original, como buscaba Andrade, es por medio de las experiencias poéticas, la palabra y el juego, como hacía Carvalho ya que la creatividad y la espontaneidad vividas en lo colectivo, le dan un sentido nuevo y único al acto presente, lo que inspira la duda , genera dialogo y trae la evolución.