Diferencia entre revisiones de «Taller de Amereida 2022»

De Casiopea
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|Profesores=Jaime Reyes, Isabel Margarita Reyes
|Profesores=Jaime Reyes, Isabel Margarita Reyes
|Ayudantes=Valentina Blanco, Lia Brown Campos, Paola Chicano, Bárbara Vera
|Ayudantes=Valentina Blanco, Lia Brown Campos, Paola Chicano, Bárbara Vera
|Alumnos=Francisca Silva Piña, Emily Hutt Fontt, Fernanda Murillo, Catalina Muñoz Castro, Gabriela Alliendes, Catalina España Veas, Amanda Espinoza Saavedra, Natalia Sepúlveda Gutiérrez, Pia Espinoza Schmith, Francisca Blanco, Rocío Vásquez, Constanza Cortes Madrid, Amanda Javiera Páez Berlien, Josefa Antris, Rafaella Osorio Corvetto, Marisol Cekalovic, Francisca Ortega, Bruno Vidal Mirauda, Josefina Schiappacasse, Catalina Riveros, Paulina Zuñiga, Romina Flores, Martina Vasquez Viñales, Anaís Arancibia, Tomás Gómez Salas, Valentina Blanco, León Cruz, Nicolás Alejandro Isla Díaz, Danae Pirce Badillo, Martín Ignacio Hidalgo Retamales, Nicolás Andrés Cárdenas Salas, Katalina Gajardo, Maria Francisca Varela, Rodrigo Parra Ortiz, Antonella Pascualetti, Nicolas rios hidalgo, Matilde Croxatto Ullrich, Pilar Flores Alballay, Bastián González, Marcos Arredondo, Bastian Alvarez, María Jesús Matta, Gabriela Gatica, Pía González, Gabriela Márquez Alamos, Maria Ignacia Roca Zerega, Matias Morales Jimenez, Felipe Miranda Orrego, Sebastián Rubilar Gutiérrez, Danae Anais Miranda Abarca, Martin Osses Pasten, Renata Calquín, Fernanda Bernales, Francisca Loyola, Alejandro Jiménez Amín, Diego Cortes, Bastián Ríos Cerón, Josefa Zamora, Constanza Gallardo Castillo, Anaís Arancibia, Catalina López Guerra, Angelica Andueza, Diego Torres, Josefina Pozzo, Natalia Soto Vásquez, Delia Madrid, Nicolas Ramirez Moya, Loreto arancibia ávila, Rocío Vásquez, Benjamín Torres Navarro, Karla Alvarado Jofré, Renata Gomez
|Alumnos=Francisca Silva Piña, Emily Hutt Fontt, Fernanda Murillo, Catalina Muñoz Castro, Gabriela Alliendes, Catalina España Veas, Amanda Espinoza Saavedra, Natalia Sepúlveda Gutiérrez, Pia Espinoza Schmith, Francisca Blanco, Rocío Vásquez, Constanza Cortes Madrid, Amanda Javiera Páez Berlien, Josefa Antris, Rafaella Osorio Corvetto, Marisol Cekalovic, Francisca Ortega, Bruno Vidal Mirauda, Josefina Schiappacasse, Catalina Riveros, Paulina Zuñiga, Romina Flores, Martina Vasquez Viñales, Anaís Arancibia, Tomás Gómez Salas, Valentina Blanco, León Cruz, Nicolás Alejandro Isla Díaz, Danae Pirce Badillo, Martín Ignacio Hidalgo Retamales, Nicolás Andrés Cárdenas Salas, Katalina Gajardo, Maria Francisca Varela, Rodrigo Parra Ortiz, Antonella Pascualetti, Nicolas rios hidalgo, Matilde Croxatto Ullrich, Pilar Flores Alballay, Bastián González, Marcos Arredondo, Bastian Alvarez, María Jesús Matta, Gabriela Gatica, Pía González, Gabriela Márquez Alamos, Maria Ignacia Roca Zerega, Matias Morales Jimenez, Felipe Miranda Orrego, Sebastián Rubilar Gutiérrez, Danae Anais Miranda Abarca, Martin Osses Pasten, Renata Calquín, Fernanda Bernales, Francisca Loyola, Alejandro Jiménez Amín, Diego Cortes, Bastián Ríos Cerón, Josefa Zamora, Constanza Gallardo Castillo, Anaís Arancibia, Catalina López Guerra, Angelica Andueza, Diego Torres, Josefina Pozzo, Natalia Soto Vásquez, Delia Madrid, Nicolas Ramirez Moya, Loreto arancibia ávila, Rocío Vásquez, Benjamín Torres Navarro, Karla Alvarado Jofré, Renata Gomez, Camila Escobar
|Palabras Clave=amereida, poesía, oficio
|Palabras Clave=amereida, poesía, oficio
|Carreras Relacionadas=Arquitectura, Diseño
|Carreras Relacionadas=Arquitectura, Diseño

Revisión del 11:27 22 mar 2022


Asignatura(s)Taller de Amereida
Año2022
Tipo de CursoRamo Lectivo
ProfesoresJaime Reyes, Isabel Margarita Reyes
Profesor(es) Ayudante(s)Valentina Blanco, Lia Brown Campos, Paola Chicano, Bárbara Vera
EstudiantesFrancisca Silva Piña, Emily Hutt Fontt, Fernanda Murillo, Catalina Muñoz Castro, Gabriela Alliendes, Catalina España Veas, Amanda Espinoza Saavedra, Natalia Sepúlveda Gutiérrez, Pia Espinoza Schmith, Francisca Blanco, Rocío Vásquez, Constanza Cortes Madrid, Amanda Javiera Páez Berlien, Josefa Antris, Rafaella Osorio Corvetto, Marisol Cekalovic, Francisca Ortega, Bruno Vidal Mirauda, Josefina Schiappacasse, Catalina Riveros, Paulina Zuñiga, Romina Flores, Martina Vasquez Viñales, Anaís Arancibia, Tomás Gómez Salas, Valentina Blanco, León Cruz, Nicolás Alejandro Isla Díaz, Danae Pirce Badillo, Martín Ignacio Hidalgo Retamales, Nicolás Andrés Cárdenas Salas, Katalina Gajardo, Maria Francisca Varela, Rodrigo Parra Ortiz, Antonella Pascualetti, Nicolas rios hidalgo, Matilde Croxatto Ullrich, Pilar Flores Alballay, Bastián González, Marcos Arredondo, Bastian Alvarez, María Jesús Matta, Gabriela Gatica, Pía González, Gabriela Márquez Alamos, Maria Ignacia Roca Zerega, Matias Morales Jimenez, Felipe Miranda Orrego, Sebastián Rubilar Gutiérrez, Danae Anais Miranda Abarca, Martin Osses Pasten, Renata Calquín, Fernanda Bernales, Francisca Loyola, Alejandro Jiménez Amín, Diego Cortes, Bastián Ríos Cerón, Josefa Zamora, Constanza Gallardo Castillo, Anaís Arancibia, Catalina López Guerra, Angelica Andueza, Diego Torres, Josefina Pozzo, Natalia Soto Vásquez, Delia Madrid, Nicolas Ramirez Moya, Loreto arancibia ávila, Rocío Vásquez, Benjamín Torres Navarro, Karla Alvarado Jofré, Renata Gomez, Camila Escobar
Palabras Claveamereida, poesía, oficio
Carreras RelacionadasArquitectura, Diseño

Estudiantes

Primer Semestre

Estudiantes Ayudantes del Taller de Amereida 2022.

Para cualquier consulta dirigirse a Bárbara Vera, Paola Chicano, Valentina Blanco y Lia Brown al correo ayudantias.amereida@ead.cl [1]

Encargo del curso

  1. Las clases serán presenciales y se requiere asistencia a las clases que se desarrollan los días miércoles en la Ciudad Abierta.
  2. Tarea de Observación. Cada clase se dará una tarea de observación, que implica dibujo y anotaciones.
  3. Construcción de un Cuaderno del Taller. Cada clase habrán una serie de intervenciones de poetas, arquitectos y diseñadores profesores; cada cual debe realizar apuntes a esas intervenciones. Los apuntes son manuscritos y se agregan dibujos.

Cuadernos y Apuntes

En nuestra Escuela de Arquitectura y Diseño existe una larga tradición, que comparten alumnos y profesores, de mantener la actividad artística y del oficio casi cotidianamente en cuadernos, bitácoras, libretas, etc.

Se definen estas bitácoras o cuadernos como un documento en páginas de papel con contenidos gráficos y textuales realizados a mano; dibujos, bosquejos, esquemas y textos manuscritos. Tienen diversos formatos o soportes: libretas, croqueras, cuadernos, carpetas, etc.

Conocidos son los llamados cuadernos de viaje o de trabajo de campo, que son de uso común tanto en las ciencias como en las artes desde hace varios siglos, utilizándose para registros metódicos de experiencias y observaciones. Incluso pueden contener cuestiones biográficas o más personales. 

Este tipo de documentos se conocen por el nombre de “bitácora”, denominación heredada de los diarios de navegantes especializados dedicados a narrar expediciones, viajes y vivencias diversas .

En esta Escuela de Arquitectura y Diseño existe una larga tradición, que comparten alumnos y profesores, de mantener la actividad artística y del oficio casi cotidianamente en cuadernos, bitácoras, libretas, etc.

Ya desde los inicios de la Escuela se acostumbró a mantener en esta clase de soporte en papel los registros, ideas, proyectos o bocetos, reflexiones y comentarios acompañados siempre del dibujo en sus más amplias variedades. Por ejemplo el arquitecto Mauricio Puentes explica que [1]“Cuando Alberto Cruz desarrolla su proposición para el proyecto urbanístico de Achupallas en Viña del Mar el año 1953, destinado a una población obrera en la zona alta de Viña del Mar, elabora un cuaderno de anotaciones y observaciones que se han incluido en los documentos fundamentales de la ead pucv.”

Podríamos decir que llevar y hacer cuadernos análogos es un mundo-sistema en el que se recoge lo sucedido y a la vez se plantea lo posible por suceder. En los cuadernos, que son a la vez reflexivos y dinámicos, es posible observar las complejidades de cada cual a través de los esquemas, dibujos, notas, escritos. El arquitecto Miguel Eyquem explicaba este modo de trabajo para una obra de arquitectura[2]: “Alberto [Cruz Covarrubias] trabajaba especialmente con lápiz y papel en su cuaderno. Iba anotando nuestras discusiones de maestros, los cálculos de la luz. Dibujaba las proposiciones que conversábamos para estudiarlas y así sugería soluciones.” El arquitecto Alex Moreno, a propósito de sus conversaciones con el propio M. Eyquem sugiere en estos cuadernos incluso la palabra escrita alcanza una estatura distinta:

"La palabra debe ser también dibujada. Ella constituye una caligrafía que es el dibujo cuidadoso que custodia un modo privilegiado de relación. Que la palabra es dibujo lo testimonian los manuscritos iluminados, la caligrafía china, la caligrafía árabe y el cultivo de la escritura en la Escuela de Valparaíso."

Este acontecer en cuadernos pareciera que hoy día es escaso en las nuevas generaciones, debido en parte a la inmediatez exigida por las comunicaciones, a la falta de intermediarios en los mensajes colectivos y también al abandono de los quehaceres manuales. Sin embargo y a su vez, nunca antes estuvieron disponibles una casi infinita cantidad y diversidad de materiales (lápices, colores, papeles) para poder realizar este acontecer en cuadernos. Estos no son necesariamente mejores para dibujar o escribir que una tableta digital, las que incluso hoy constituyen importantes herramientas para el desarrollo de ideas creativas en los procesos de diseño[3]. Pero por otra parte, los cuadernos análogos aportan con complejas relaciones de distintos aspectos de todo el proceso creativo[4]. Se pueden proponer al menos tres cosas diferentes, en lo que a cuadernos análogos se refiere.

En primer lugar exigen o proponen un tiempo dilatado, tal vez difuso, para el cuerpo. Y por lo tanto para el espíritu. Dibujar y escribir, si bien se pueden realizar rápidamente o al pasar, son ejercicios manuales pacientes, delicados. Una página anotada y dibujada puede construirse dilatadamente, mientras se está concentrado en otra cosa (por ejemplo en una reunión o atendiendo en una clase). Un cuaderno es también un instrumento para poner atención. Esto es, por ejemplo, el quid de unos buenos apuntes, en el sentido que anotar con palabras propias “mejora la capacidad para recordar, comprender y aplicar los conocimientos”[5]. El arquitecto Mauricio Puentes explica que

"vale empecinarse en dar cuenta que la observación que se registra en una relación estricta entre dibujo y texto, es aquella que permite no solo ver sino permanecer e indagar en una especie de lapso de tiempo-espacio donde el mundo se muestra desde lo entero, a diferencia de una imagen fotográfica que retiene un instante donde no ocurre la permanencia."

La segunda cuestión es que los cuadernos, al acumular contenidos en forma análoga, producen un cuerpo material que se revisa, se reexamina o se explora casi íntegramente cada vez. Es decir se puede seguir una idea; asistir a un proceso, más que a algo finalizado. Los cuadernos son la expresión o acaso un vestigio del devenir del pensamiento junto a ciertas emociones. Es decir, comparece algo que está acaeciendo, aconteciendo, en una suerte de presente total.

La tercera cuestión es que el soporte permite recibir todo tipo de expresiones en un mismo espacio. Aunque un computador es capaz de contener casi infinita información, y aunque los computadores personales se nombren también en inglés como cuadernos (notebook) indefectiblemente compartimentan esa información en extensiones distintas y requiere de softwares diferentes para visualizar o trabajar sobre cada una de esas extensiones. En el notebook la libreta de contactos contiene sólo contactos, los archivos de texto casi sólo textos, los prototipos en 3D no se mezclan con la música. De hecho, uno de los esfuerzos de los creadores de software y de sistemas operativos es precisamente mezclar objetos informáticos lo más fluidamente posible (ayudar al multitask). La hoja de papel de un cuaderno soporta una variedad sorprendente de información, notas, escritos y por supuesto dibujos al unísono, en una suerte de cadencia propia y única. Esa medida dice del ritmo del habitar, del estar y por qué no, del ser.

Por otra parte, además de los cuadernos de autor que arquitectos y diseñadores mantienen y sostienen como parte fundamental de sus quehaceres disciplinares, muchos estudios de obras de arquitectura y de diseño se editan y publican en forma de cuadernos. En estos se privilegian las secciones gráficas porque “la educación en las artes visuales se consigue, en buena parte, por medio de ilustraciones y porque la expresión gráfica es uno de los recursos fundamentales del arquitecto”[6] y del diseñador. Hoy se puede considerar una “reconceptualización del cuaderno de bocetos en términos de los diversos encuentros que permite y las funciones que pueden desempeñar en el desarrollo de la práctica creativa” en la formación de estudiantes de pre y posgrado”[7]. Esto significa que los cuadernos pueden hoy ser una práctica directa en la formación, no sólo en el estudio de cuadernos antiguos de maestros; pues “ofrecen una metodología de investigación única que une lo analítico y reflexivo con lo estético y artístico”[8].

Entrega semanal y evaluación final

  1. Los apuntes se entregan cada semana hasta los días martes al mediodía. Las entregas se realizan en PDF. En el siguiente enlace 2022 Entrega Tareas Primer Semestre T. Amereida se encuentran carpetas para cada curso: Taller de Amereida 1, 2, 3, etc. Cada Archivo debe estar titulado del siguiente modo: APELLIDO_NOMBRE_TAREAX.
  2. Cada entrega tendrá un máximo de 4 puntos. Al final de semestre se aplicará una escala para sumar los puntos y obtener la nota.

Primera Clase. Miércoles 9 de marzo

Primera Parte. Jaime Reyes G.

Cumplimos 70 años.

Este año nuestra Escuela cumple setenta años. Aunque la Escuela misma es más antigua, nosotros consideramos el año de 1952 como de refundación, cuando un grupo de arquitectos y artistas compuesto Alberto Cruz, Arturo Baeza, Jaime Bellalta, Fabio Cruz, Miguel Eyquem, Godofredo Iommi, Francisco Méndez, José Vial y Claudio Girola – quien llegó al poco tiempo – se incorporaron a la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), fundando simultáneamente el Instituto de Arquitectura, el que sirve y alimenta a la Escuela. La invitación al grupo fue realizada por el Rector de la Universidad de aquel entonces, Padre Jorge González. Ninguno de estas personas viven hoy día. Sí estamos quienes fuimos sus alumnos y discípulos.

En estas décadas han sucedido muchísimas cosas y han estado en la Escuela algunos miles de alumnos, como ustedes, que hoy son arquitectos, diseñadores, artistas. No quiero hacer ahora el currículum vitae de la Escuela, ya habrá tiempo para ello. Quisiera más bien plantear una pregunta. Si tenemos setenta años ¿Es esta una Escuela vieja, antigua, o joven aún? Tal vez un intermedio. La Escuela es una institución y eso podría darnos una pista. Estoy hablando de instituciones compuestas por personas y a las que las personas adherimos, adscribimos, participamos, etc. ¿Cuánto viven las instituciones? Desde luego las hay muy antiguas; por ejemplo religiosas como la Iglesia Católica, que tiene alrdedor de 2.022 años o el judaísmo que tiene unos 3 mil. Por ejemplo deportivas, como mi club de fútbol Everton de Viña del Mar que nació en 1909 (tiene 112 años). La Escuela (esta) es una institución universitaria. La universidad de Salamanca oficialmente nace en 1252, ellos estarán ahora celebrando no 70 años, sino 770. Nuestra PUCV tiene 93 años y la universidad de Oxford comenzó sus actividades en el 1096.

Entonces, al parecer no hay una medida muy concreta para decir si somos demasiado o poco antiguos. Depende de con quien nos comparemos. Pero creo que sí hay algo que nos permite decir que somos jóvenes independientemente de cuantos años tengamos. Y ese algo es qué hacemos, hoy, con nuestra tradición.

Tenemos tradiciones, fundamentos, textos fundacionales y fundamentales. Tenemos prácticas especiales que llevamos adelante desde hace mucho. Este mismo Taller de Amereida nace como asignatura en 1968. Tenemos usos y costumbres. Vivimos, trabajamos y estudiamos de acuerdo a ciertos preceptos, reglas, principios, acuerdos, recuerdos (por ejemplo aquí en la Ciudad Abierta no tenemos propiedad privada, vivimos en hospederías y nos gobernamos por Ágoras). Tenemos nuestras propias leyendas y también unos mitos. Tenemos también una historia. La cuestión entonces es qué hacemos, con todo esto que tiene ya setenta años, para ser jóvenes. No es que la juventud sea un valor moral intrínseco de la condición humana, pues esta se cumple y florece a cualquier edad. Con mantener la juventud quiero decir mantener el rumbo abierto, estar disponibles a perder el piso que nos sostiene en la seguridad y el confort, ser aventureros, volver a no saber para poder estar siempre aprendiendo, permitir que lo desconocido surja en nuestras artes y oficios. Luego, lo que debemos hacer con nuestra tradición, con el legado, es ponerlo en juego.

Poner en juego es, por ejemplo en palabras del poeta Godofredo Iommi, tener una norma y su apartado[9]:

la norma y su transgresión, de suerte que podríamos decir que toda construcción conlleva a ambas. Cuando no las conlleva, en el lenguaje de la tradición artística, se dice que es académico, es decir, aplica recetas aunque no lo sepa, o bien se suele decir también es “estetizante”… La verdadera construcción implica a ambas simultáneamente. ¿Por qué? Porque brota de este primer apartado, sin el cual no habría ninguna posibilidad de llevarlos juntos… Si a la norma le damos el valor de continuidad, al apartado tenemos que darle el valor de discontinuidad… sólo se puede construir lo discontinuo en un trasfondo de continuo e inversamente sólo se puede pensar lo continuo en un trasfondo de discontinuo. En términos precisos, a eso y sólo a eso, se le llama ritmo. Cualquier otra versión de la palabra ritmo no es correcta.

Se trata entonces de la construcción de un ritmo, nada menos. Octavio Paz decía que[10] “el ritmo no es exclusivamente una medida vacía de contenido, sino tiempo original.” Es decir, este poner en juego nuestra tradición es para construir un tiempo nuevo, único, pleno, presente. Será por eso que en los cumpleaños acostumbramos a dar regalos; es decir presentes.

Segunda Parte. Carlos Covarrubias.

Saludo de bienvenida a primer año. Parte 1
Saludo de bienvenida a primer año. Parte 2
Primera clase. Parte A
Primera clase. Parte B



Bienvenida Primer Año

Miércoles 2 de marzo 2022 - 2022

Hoy nos toca saludarlos..
Recibiéndolos aquí en las arenas de la
Ciudad Abierta……. Lugar que se encuentra
cumpliendo 70 años de vida y en que hemos
querido sostener aquello que llamamos
“lo abierto”...... Mas como la abertura es
una construcción que requiere de ser hecha
por todos este saludo es una invitación
a recorrer juntos la extensión que
se abre cuando es llamada con la voz
que conforma el encuentro de la poesía
con el oficio……..

A su vez
es también una invitación a oir el llamado
que nace en la extensión abriéndose
un susurro un aroma un destello
de su insospechada mismidad
y
todo esto
para deleite
de la
condición humana
en la gratuidad que le es propia

2

 En la confianza
que
nuestras labores
vayan
decantando en obras que rimen
con la extensión
y cuiden de lo abierto……..

Tal vez
este cuidado requiera que seamos capaces
de mantener intacta la capacidad de
admiración que nos ha sido dada…….
Mantenerla despierta atenta despejada

Creo
que hemos querido encontrarnos aquí
en estas arenas
porque ellas nos hablan de un incesante
volver a no saber…..
Las arenas que amanecer vírgenes luego que
el viento ha borrado sus huellas……
Ellas nos hablan de la primera vez
de cada vez tal como el día que es cada día….
día a día….. Único, irrepetibe…… Pleno……

Entonces
que esta invitación mutua porque todos somos venidos
sea a intentar y volver a intentar la plenitud
ese cada vez que va generando aquello que nos alegra
y
nos cobija…..

un saludo
a
todos

Clase 1 taller de amereida

Miercoles 9 de marzo - 1 - Primer semestre año 2022

Primer Taller de Amereida

Queremos que este sea un año de
celebración
puesto que se están cumpliendo setenta años
desde que se inauguró una relación de
suyo peculiar…… La relación “poesía y oficio”
Es de ella que nace Amereida …….. Y su taller
la Ciudad Abierta y sus obras
las travesías y ahora último, las andadas……. Y
por supuesto, la Escuela…….

Queremos que el centro del Taller de Amereida
de este 2022
sea
celebrar la relación
construyendo la abertura que le sea propicia…..

La escuela
entonces
a través de sus talleres dispone su tiempo
para
tal construcción
se trata de otorgarnos un ritmo
miércoles a miércoles
en el cual podamos dilucidar juntos
y
traer a presencia aquello que nos constituye
haciendo aparecer los vaivenes de la poesía
y los oficios

2 - 1er semestre

Quiero, en lo que a mi me toca, en este
primer taller de Amereida, dejar explícita
la invitación hecha el miércoles pasado
durante el acto de bienvenida a las
alumnas y alumnos de primer año:
esta
puede bien ceñirse en las palabras de
Hölderlin: “ven
a
lo abierto………”

Puede que esta sea una de las primeras
palabras del taller
la invitación a lo abierto…….
De
ser
así
hemos de poner todo el empeño
en sacar a luz
“lo abierto”
esta palabra que está en el alma
de la “Ciudad Abierta” y que tiene la virtud
de nunca agotarse….. Y esta palabra
que nos ha acompañado a lo largo de los
setenta años señalándonos dónde poner el ojo
y dándole sentido a nuestra dedicación
por ejemplo a lo abierto de América…..
Cuando nos es posible salir de travesías y
de andadas

Un
saludo
a
todos


Tercera Parte. Isabel Margarita Reyes.

Cuarta Parte. Taller ACCEDER A LA OBSERVACIÓN. ALVARO MERCADO, EMANUELA DI FELICE, MARÍA PAZ SÁNCHEZ, FRANCISCA OÑATE

Segunda Clase. Miércoles 16 de marzo

Primera Parte. Jaime Reyes

La tradición se hereda De Godofredo Iommi[11]:

es necesario aclarar qué entendemos por tradición. Por dos razones. Uno para saber cómo la tradición abre lo nuevo. Dos, cómo ella soporta y escurre en las obras que la renuevan con las lenguas y con las existencias. Es habitual presentar como casi opuestos los términos de tradición y novedad, como suelen decir algunos, tradición y aventura… se pueden pensar la tradición y la herencia de otra manera. Por ejemplo; la herencia como algo que alumbre, que venga a luz, que se de a luz, como una mujer que da a luz y que con ello señale, indique o mejor dicho abra un campo existencial. Más que atenerse o conservar axiomas la herencia surge y brota creativamente. La tradición incita en la herencia que la trae a luz de tal modo que es como la vida, y estaría pues siempre presente, doquier y por lo tanto siempre inmediata

Y el lugar donde casi toda tradición se halla esperando recrearse y a la vez renovarse es en el lenguaje, en la lengua. Y por eso la lengua no soporta que la obliguen a cambiar, a mudar, a través de imposiciones ideológicas o mediante reglas que pretenden reivindicar cualquier otra cosa que la lengua misma. Por supuesto que hay poetas que creen que la poesía es un medio de lucha política y que al igual que las artes, las ciencias y las humanidades debiese la poesía comprometerse con “la” causa. Nosotros no. Ya podremos hablar de esto más adelante. Lo que aquí interesa ahora es que nuestra tradición emerge y corre desde la poesía hacia los oficios. Pues es en la obra de los oficios donde finalmente se va a manifestar el cambio, las mutaciones, la diversidad, lo nuevo, la novedad. Son nuestras obras las que pueden dar testimonio de que nuestra tradición también permite lo nuevo. Y esto implica no estrictamente aquella casa, o aquel objeto, o ese diseño, que están allí terminados y listos, sino sobretodo el modo en que las hacemos. Hay que entender de una buena vez que importa más la ruta que la hermosura. Vale muchísimo más si nuestras obras las hicimos en ronda, colectivamente, respetando a nuestros pares y a la naturaleza, construyendo y cuidando la plenitud de la condición humana en el proceso, que si la cuestión material quedó bella, se vende muy bien, es muy útil. Por supuesto que esto ojalá también se cumpla, pues también es nuestro deber hacer las cosas bien hechas. Pero el diamante feliz del oficio reside en la ruta, en el estar en obra, haciendo una y otra vez, cada vez.

En este Taller de Amereida vamos a celebrar nuestros setenta años y nos vamos a preguntar cómo podríamos hacer para que nuestras tradiciones, nuestros fundamentos, nuestras profundas raices y costumbres, cómo podrían engendrar lo nuevo. La pregunta implica dos cosas.

La primera es saber comprender la herencia y estar agradecido de ella. Tener la humildad del espíritu de Isaac Newton cuando dijo “si he visto más, es porque me parado sobre los hombros de gigantes” reconociendo los trabajos anteriores de Hooke y Descartes. La historia de este universo y la de nuestra especie son nuestra herencia; en arte va desde la pintura rupestre o las primeras canciones hasta nuestros días. Para hacer algo nuevo hay reconocer y conocer lo anterior. Si cualquiera de ustedes quiere de verdad diseñar y construir, por ejemplo, una entrada a un lugar, tendrá que estudiar primero las clases y los tipos de entradas que ya se han construido y diseñado. Sólo ese estudio permite pensar una nueva puerta o pórtico.

Luego lo segundo y siguiente es quitarse el piso a uno mismo. Intentar tener otro punto de vista, preguntarse ¿quien dijo que las puertas debían ser un cuerpo rectangular batiente? ¿Cómo podría ser una entrada (y salida) en este caso específico? Pero quitarse el piso es dificil porque es necesario renunciar a las fórmulas conocidas y hay que sacrificar tiempo y estrujar la creatividad y demorarse. Demorarse (las obras de los oficios se realizan en la Demora).

Incesante volver a no saber

A este duro ejercicio lo hemos llamado el incesante volver a no saber y nos lo muestran claramente las arenas.

Así las arenas se nos muestran como el incesante volver a no saber, que no es la ignorancia respecto a una sabiduría. En vez de la estabilidad de cualquier saber adquirido, este mero trance del desaparecimiento nos dice un continuo volver a no saber, que excluye radicarse en un conocimiento adquirido respecto de lo que aún está por saberse y, en consecuencia, no es tampoco un conocimiento a conquistarse.[12]

La explicación más sencilla y figurativa es que cualquier huella que los pies o el cuerpo marca en las arenas son borradas por el viento. Las pistas y las sendas desaparecen, de suerte que se las puede rehacer o andar a través de un paseo o trayecto diferente cada vez: las arenas son siempre o vuelven a ser vírgenes. Gracias al viento y la lluvia, las arenas continuamente presentan una faz intocada, de suerte que permanecen libres de huellas o de marcas. Las arenas están en una disponibilidad permanente; siempre aptas, en una especie de latitud cero, para recibir al cuerpo y sus acciones; tanto en las dunas como en la playa.

Las arenas enseñan o muestran o invitan a pensar que es posible, en cualquier orden de la existencia, volver a un estado inocente respecto del conocimiento o incluso de la experiencia. Sin importar lo acontecido en la vida personal, lo hecho en el oficio, las obras realizadas –buenas o malas–, la invitación de las arenas es a volver a un estado cero del saber que faculta para aprender siempre. Jóvenes y viejos, experimentados y aprendices, expertos y novatos, en las arenas estamos todos en un estatuto similar, equivalente.

El incesante volver a no saber sería entonces mantenerse en un estado tal que permita que todas las dimensiones de la realidad puedan ser recomenzadas desde un origen. No se trata de volverse ignorante, sino de comprender que no hay sabiduría total final; es más, para el acceso al verdadero conocimiento se requiere de una cierta inocencia que limpie resultados o intentos anteriores, para poder mirar una vez más. Esta nueva mirada podría iluminar cosas que no se descubren en la acumulación o acopio de conocimientos o experiencia. Y esto tratamos de llevarlo a la praxis.

Por ejemplo, aquí mismo en el Taller de Amereida, que desde hace varios años se dicta en las dunas Ciudad Abierta. La razón expresa de realizar esta asignatura al aire libre, fuera de las aulas tradicionales, es una voluntad de que tengamos la experiencia directa de las arenas, como si los contenidos de la asignatura pudiesen ser mejor comprendidos si estos se dictan sobre las arenas. Aunque en verdad no se trata de los contenidos mismos, ni mucho menos de un sistema o procedimiento que asegure la calidad de una instrucción. La verdadera intención de realizar esta asignatura en las arenas es provocarnos una experiencia de lo abierto, concreta y precisa, pero de suerte que el incesante volver a no saber no se imparte como una materia de estudio, no corre hacia el conocimiento, sino que es un ejercicio que apunta a la formación general; es una práctica que busca incidir no solamente en las cuestiones atingentes a los oficios de la arquitectura y el diseño, sino también ambiciona afectar la formación de valores generales artísticos, humanistas e incluso científicos. Es decir, el incesante volver a no saber es una acción que acontece más bien en lo espiritual, entendiendo que lo espiritual y la ciencia pueden ir juntos. El filósofo Daniel Dennett coincide con el sentido del incesante volver a no saber, cuando dice que el secreto de la espiritualidad, que no tiene nada que ver con la creencia en un alma inmortal o en nada sobrenatural, aparece si el ser humano[13]

puede acercarse a las complejidades del mundo, tanto a sus glorias como a sus horrores, con una actitud de humilde curiosidad, y reconocer que, no importa cuan profundo lo haya visto —si acaso, apenas rasguñando la superficie—, encontrará entonces mundos dentro de mundos, bellezas que hasta entonces no había podido imaginar, y sus preocupaciones mundanas se reducirán a un tamaño adecuado, no muy importante cuando se contrastan con el gran esquema de las cosas.

Segunda Parte. Carlos Covarrubias

Segunda clase. Parte A
Segunda clase. Parte B
Segunda clase. Parte C

Clase 2 taller de amereida

Miércoles 16 Marzo del 2022

Abrir
Abrir los brazos y abrazar
Abrir la mano y saludar
Abrir la puerta e invitar a entrar
Abrir el corazón y perdonar
Abrir la mente y dar cabida
Abrirse
A
Abrir camino
A iniciar
A celebrar
Sin duda un cierto frescor pareciera aparecer
Cuando decimos la palabra abrir……
Tal vez este nos viene del recuerdo que nos
llega de abrir las ventanas en la
primera mañana y recibir el aire fresco
Colmando nuestro ser….. de recibir porque si
una forma de la abundancia.
De la misma abundancia que recibimos ante
la mar abierta.
Ante el cielo, abriéndose, al caer de la tarde
Recibiendo así a la noche…..
A sus astros y estrellas a todo asombro
A todo ojo que observe o contemple o a
todo sueño despierto…


2


A todo sueño que sueñe despierto….
En la construcción de un mundo
más amable, más justo, más bello
En el hondo entendido que ese más
ha de venir de lo más íntimo de
nuestra intimidad…..

Hemos querido creer
Que nos toca como escuela de
Arquitectura y Diseño…..Participar en
la construcción de un mundo más abierto
desde una honesta relación entre
La palabra y la acción
La poesía y el oficio
Lo conocido y el desconocido
Pareciera que esta relación es la llave
Que abre cerraduras al darle sentido
A nuestros quehaceres y a nuestros decires
La llave que abre la posibilidad al mundo
Creativo a allí donde se cuide y proteja
A lo inicial a lo que está comenzando
A lo que está naciendo……..

Se trata entonces de abrir el camino
Por donde las obras puedan prosperar y ser…..
Ser lo que han de ser…..


3


Cuando hablamos e invitamos a celebrar juntos
este año
Las siete décadas de la escuela
Es querer intentar una plenitud
Aunando la vida el trabajo y el estudio
Recordando
Acordar ser y estar siendo en esta trilogía
Pues es en la unidad de ella que podemos recibir
Al desconocido en todas sus formas sin temor ni miedo
Queremos celebrar
Abrir dar suelo consolar y dar cabida
Para que nos resulte
Pareciera que hemos de ir con todo
Palabra y acción, poesía y oficios, alma, cuerpo y espíritu
Vida, trabajo y estudio
Por lo conocido y desconocido
Bien aperados
Paso a paso
De modo que nos atrevamos
A abrir los ojos y ver
A mirar de frente lo que se nos presenta
sosteniendo la abertura que siempre da cabida
Abiertos a admirar tanto las aventuras como las estadías
Abrir
Para que nada sea
Absolutamente nada quede fuera…..

Un
saludo
a
todos

Tercera Clase. Miércoles 23 de marzo

Primera Parte. Jaime Reyes

Segunda Parte. Carlos Covarrubias

Tercera clase. Parte A
Tercera clase. Parte B
Tercera clase. Parte C
Tercera clase. Parte D

Notas y Referencias

  1. Puentes Riffo, M., & Soler, A. L. (2008). La observación arquitectónica: la periferia efímera de Valparaíso. Ediciones Universitarias de Valparaíso.
  2. Eyquem, M. (2016). El proyecto de la obra: de la gravedad a la levedad : Miguel Eyquem. (G. Squella & S. Arriagada, Eds.). Ediciones ARQ.
  3. Evans, M., & Aldoy, N. (2016). Digital Design Sketching using the Tablet PC. The Design Journal, 19(5), 763–787. https://doi.org/10.1080/14606925.2016.1196091
  4. O’Neill, S. J. (2013). Re: thinking and designing a digital sketchbook. Digital Creativity, 24(4), 291–309. https://doi.org/10.1080/14626268.2012.752753
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