Paula Andrea Olmedo Latoja EAD 4210-01. Tarea 1

De Casiopea
Revisión del 12:09 12 oct 2020 de Paula Olmedo (discusión | contribuciones) (Bibliografía (pendiente de leer con profundidad))



TítuloPaula Andrea Olmedo Latoja EAD 4210-01. Tarea 1
AsignaturaSeminario de América
Del CursoSeminario de América 2020 2S
CarrerasMagíster
1
Alumno(s)Paula Andrea Olmedo Latoja

El cuerpo en juego: la experiencia lúdica colectiva como práctica creativa en la Escuela de Arquitectura y Diseño PUCV

El texto es una urdimbre de significados, y por tal razón otorga la posibilidad a quien llega a su encuentro de recrear ideas y conceptos, los cuales muy posiblemente hagan parte de sus vivencias y experiencias; y es así, como surge una conversación entre texto y sujeto, posibilitando reflexionar, y en algunos casos crear otro.

Podemos insinuar que éste es nuestro caso, pues a partir de la lectura de "Hay que ser absolutamente moderno" (Iommi, 1979)[1] , hoy podemos jugar y recrear nuestro discurso, realizar unos pliegues y repliegues en relación al cuerpo, espacio y la experiencia lúdica colectiva como práctica creativa en la Escuela de Arquitectura y Diseño PUCV.

Figura y fondo

"Y un juego que juegue con lo propio de cualquiera. ¿Qué es lo propio de cualquiera? El cuerpo, la voz, el ademán, la pausa, la palabra, la situación real, concreta e inmediata de lo que se da “allí y ahora” donde se abre el juego a lo que ya se sabe y a lo que no se sabe(...)cualquiera aparece".(Iommi, 1984)[2]

Dentro de los principios fundamentales y docentes de la escuela, el papel que juega la palabra poética es sustancial, entendiéndose como acción articuladora, el acto poético, un acto en el que la poesía aparece y desaparece, en un lugar determinado y siempre en contacto con otro. Digamos que se trata de una palabra poética dentro de una experiencia tanto corporal como espacial, en que la palabra sucede a un previo encuentro con otro. La cuestión de la práctica espacial mediante el cuerpo es uno de los pilares de esta escuela, que se desarrolla a través de los actos poéticos, como encuentro del cuerpo colectivo; las travesías, en tanto se configuran como instancias que potencian la presencia de los cuerpos y la arquitectura como modificadores del paisaje; y también como un hábito palpable semana a semana, con el curso de Cultura del Cuerpo.

En relación a éste último y en palabras del arquitecto Manuel Casanueva: "La actividad deportiva existía en la escuela como gimnasia y esgrima, pero Godo la formalizó dándole figura y fondo. La figura es el Curso de Cultura del Cuerpo (CCC); y el fondo, una suerte de metalenguaje que permitió revisar los juegos y replantearlos en términos modernos, es decir, posibilitó tantear lo desconocido." (Casanueva, 2009, p.25)[3]

Tomando los planos del juego que se plantean en "Los juegos y los hombres" (Caillois, 1986)[4] , podríamos decir que el curso de Cultura del Cuerpo surgió desde un contexto de paideia, de acción espontánea, con un alto grado de componente creativo, de imaginación y sorpresa; pero en el transcurso del tiempo se ha vinculado más al ludus, juego normado, con la práctica de actividades deportivas de forma sustancial, con menor grado de improvisación.

En ese sentido, desde la propia experiencia, constatamos que actualmente, se entiende más como una tradición dentro de la orgánica de la escuela y como un espacio para el encuentro y el esparcimiento; que como campo de experimentación, ya que las actividades que se realizan difieren bastante de aquellas que refiere Casanueva, en las que no sólo se practicaba una actividad deportiva sino que también se problematizaba el juego, pudiendo transformar ese proceso crítico, en instancia creativa (Pérez de Arce, 2009, p.18),[5] que cobró forma en los Torneos, su propuesta de invención de ejercicios lúdicos, que se dirigían a generar instancias de interacción corporal y espacial, con énfasis en la colectividad, la experimentación formal y el azar.

Y es posible preguntarse por qué la práctica de estos ejercicios se ha desvanecido o no encuentra el entusiasmo para cobrar presencia dentro del acontecer de la escuela actual.

Pliegue y repliegue

Hoy en día, las prácticas corpóreo-espaciales y los juegos, en general, son vistas como acciones poco utilitarias y pertenecientes a un ámbito extraordinario de la festividad y el descanso. En ese sentido y con motivo de la revisión del "Libro de Torneos" (Casanueva, 2009)[6], nos resulta potente el pensamiento de Casanueva y su reflexión acerca de la importancia del juego, entendido como una forma de investigación y conocimiento, que nos permite estrechar el límite entre cuerpo y espacio, ya no solamente a nivel meramente físico, sino también emocional y subjetivo. En el sentido de generación de una consciencia corporal, que se potencia como una ampliación de las posibilidades del cuerpo en su relación con el espacio, la arquitectura, el paisaje, la ciudad y los otros.

El juego permite desvelar dimensiones que permanentemente están plegándose y ocultándose. El filósofo Johan Huizinga (1938) define el concepto de juego como una “acción u ocupación libre […] que tiene su fin en sí misma y va acompañada de un sentimiento de tensión y alegría y de la conciencia de ser de otro modo en la vida corriente”. (Huizinga, 2007, p.45)[7] Es decir, se accede a un presente que se configura desde un distanciamiento de la realidad porque se trata de momentos o espacios en los que las normas que rigen lo cotidiano quedan temporalmente suspendidas, revelando una nueva forma de temporalidad, tiempo de metamorfosis.

Y es aquella reflexión que pudiese surgir desde la metamorfosis de nuestra consciencia corporal que propone el juego, la que pareciera no encontrar real cabida y profundidad en el presente de la Cultura del Cuerpo.

Cabe cuestionarse cómo retomar el crisol propuesto en el proyecto lúdico de Casanueva, como contexto posibilitador de trabajo colectivo, del desarrollo de una idea, del trabajo manual y de relacionar el cuerpo que no cesa de abrirse al medio y el medio de atravesar -plegarse y replegarse- en el cuerpo.

Referencias

  1. Iommi, G. (2016) Poética I, Hay que ser absolutamente moderno. Valparaíso: Ediciones Universitarias de Valparaíso
  2. Iommi, G. (1984) Segunda Carta sobre la Phalène. Recuperado de https://www.ead.pucv.cl/1984/segunda-carta-sobre-la-phalene/
  3. Casanueva, M. (2009). Libro de Torneos. Valparaíso: Ediciones Universitarias de Valparaíso
  4. Caillois, R. (1986). Los juegos y los hombres:la máscara y el vértigo. México D.F.: Fondo de Cultura Económica
  5. Casanueva, M. (2009). Libro de Torneos. Valparaíso: Ediciones Universitarias de Valparaíso
  6. Ibid
  7. Huizinga, J. (2007). Homo ludens. Madrid: Alianza Editorial

Bibliografía (pendiente de leer con profundidad)

  • Mujica, F. Jugador como pelota, pelota como cancha