Magdalena Friedrichs Lagos Tarea 4 - Módulo investigación T2 2016

De Casiopea




TítuloMagdalena Friedrichs. Tarea 4
Del CursoMódulo Investigación T2 2016
CarrerasArquitectura
4
Alumno(s)Magdalena Friedrichs Lagos


Discusión de autores.

SEGREGACIÓN RESIDENCIAL: VIVIENDA Y EQUIPAMIENTO URBANO.

  • Alumna: Magdalena Friedrichs Lagos.
  • Carrera: Arquitectura.
  • Profesores guía: Mauricio Puentes, Rodrigo Saavedra.


Archivo:Segregacion argentina cdn.plataformaurbana.cl.jpg
Segregación urbana. Fuente: www.cdn.plataformaurbana.cl

ABSTRACT.

La segregación socio residencial es un fenómeno que define el grado de proximidad espacial de las familias pertenecientes a un mismo grupo social dentro del contexto de urbano. Esta problemática acarrea una serie de situaciones que privan a las familias involucradas de la suficiente movilidad social para salir de su estado. La principal respuesta de la población ante esta situación es la auto construcción, generando una ciudad informal que se escapa de las normativas, alejándose de los centros urbanos y perdiendo contacto con los servicios básicos que estos ofrecen.

El escenario actual de la compra de terrenos disponibles para vivienda limita el campo de acción tanto del Estado como de los pobladores, dado que su valor es demasiado elevado; sin embargo, dentro de un contexto urbano interactúan otros tipos de equipamientos además del residencial, conformando así un entorno rico en cuanto a la relación entre sus partes. Cabe entonces la pregunta: ¿cómo afecta el contexto urbano de la vivienda al fenómeno de la segregación residencial?


Dentro de este panorama, la presente discusión de autores busca indagar sobre las perspectivas desde las cuales diferentes autores miran la segregación socio residencial, centrándose en los posibles métodos de acción frente a la segregación urbana.


Palabras claves: Segregación residencial, equipamiento urbano, contexto urbano, ciudad informal.

Nota: Desde la presente discusión de autores surge la potencial propuesta: un espacio educacional y comunitario que sea un centro articulador del barrio. Un centro educativo y social que integre a los todos los pobladores posibles, de tal manera que un mismo complejo de cabida a un espectro etáreo amplio de la población radicada en el área de influencia del proyecto.

DESARROLLO DE LA DISCUSIÓN DE AUTORES

CONCEPTO Y PANORAMA ACTUAL.

La segregación socio residencial se refiere al grado de proximidad espacial o de aglomeración territorial de las familias pertenecientes a un mismo grupo social (Sabatini, F. (2001)). Este fenómeno involucra no sólo a los grupos más pobres dentro de una sociedad, sin embargo, son estos los que, de padecerla, la adolecen de mayor manera. Esto sucede debido a la inaccesibilidad que tienen las familias de aquellos segmentos sociales para acceder a los servicios básicos, los cuales se encuentran en los centros urbanos, alejados de los sectores donde residen dichos grupos familiares.

En este caso, la tendencia es a reubicar a dichas familias para subsanar el aislamiento que las afecta, además de mejorar la calidad la construcción de su vivienda. Sin embargo. el lugar dónde se radican nuevamente estos grupos sigue siendo segregado, ya que ni ellos ni el Estado tienen acceso a terrenos a un valor moderado que no se encuentren en una situación lejana de los centros urbanos, generando así un círculo vicioso que se acentúa por la desinformación y la inactividad por parte de los afectados. La inaccesibilidad al suelo para la construcción de viviendas sociales es la principal causa del aislamiento de centros residenciales vulnerables (Castillo, M., Forray, R. 2014), sin embargo, la reubicación de los grupos afectados es sólo una de las medidas a tomar. Diversos autores proponen una variedad de las acciones posibles de aplicar .


Para el caso en particular de la presente discusión de autores se hablará de segregación en términos socioeconómicos en las ciudades chilenas. Se expondrán las medidas propuestas para dicha problemática por tres autores diferentes tratando el fenómeno de la segregación residencial desde un perspectiva transversal, llegando luego al consenso y a las diferencias entre ellos.

ENFOQUE DE LA PRESENTE DISCUSIÓN: ACTORES Y FACTORES.

La segregación socio residencial, al ser un término acuñado desde las Ciencias Sociales, posee más de una definición. A lo largo del presente trabajo usaremos la definición dada por Francisco Sabatini (2001), la cual se refiere al concepto de segregación residencial como aquella disposición espacial aglomerada de un grupo social que contribuye a agravar determinados problemas de sus integrantes. De acuerdo al mismo autor, este fenómeno involucra dos dimensiones principales: la tendencia de los grupos sociales a concentrarse en determinadas áreas y la homogeneidad de los barrios conformados (escala de segregación).

La tendencia de los grupos sociales dentro de la ciudad es agruparse con aquellos individuos que comparten características afines, y que por lo tanto los identifican. A esto se le llama adolescencia social. La situación se torna problemática cuando a este hecho se le suman las variables de la ubicación de dicho agrupamiento (su cercanía o lejanía de los centros urbanos y el equipamiento que los contextualiza) y la escala territorial que abarca este. Cuando el tamaño del grupo segregado a nivel espacial se vuelve de mayor, hay una mayor proporción de desempleo y de jóvenes sin trabajo ni estudios, lo que deriva en una desinformación general además de una red de contactos laboral débil que impiden revertir dicha situación. Una segregación espacial a gran escala influye directamente en los tiempos de viaje para acceder a servicios básicos y fuentes laborales, esto tiene un carácter negativo especialmente si los grupos afectados son pobres (Sabatini, F. 2001).

CAUSAS Y MEDIDAS DE ACCIÓN PROPUESTAS CON RESPECTO A LA SEGREGACIÓN RESIDENCIAL.

Andrea Pino (2013) y Pablo Millán (2016) afirman que las causas de la segregación residencial se remontan a la migración campo-ciudad, la cual habría generado un déficit habitacional y el consiguiente hacinamiento de las clases obreras dentro del contexto urbano. Sin embargo María José Castillo y Rossana Forray plantean que la raíz actual del problema radica principalmente en la inaccesibilidad al suelo por parte del segmento más pobre de la población. Ambas posturas no son antagónicas, si no que la segunda deriva históricamente de la primera.

Dentro del la situación actual del difícil acceso a terrenos edificables, Andrea Pino habla de la desregulación del mercado de suelo urbano y de la inaccesibilidad a la vivienda formal por parte de la población más pobre. Según postula, esto, más la imposibilidad de este grupo de efectuar la compra de viviendas o terrenos, son dos de las principales causas de la expansión de los asentamientos informales (autoconstruidos) dentro de la ciudad. Castillo y Forray (2014) afirman que en las ciudades ya no existe suelo asequible por montos que el Estado esté dispuesto a aportar, de modo que la vivienda social como producto ya no es válido. También Francisco Sabatini afirma que el crecimiento de la escala de segregación residencial fue producto de la liberación de los mercados de suelo y por consiguiente el alza desmesurada del precio de los terrenos, lo que nuevamente apunta a un déficit habitacional producto de la carencia de suelo apto para ello.

Los autores concuerdan en que el hecho del difícil acceso al suelo edificable es el problema de fondo: afirman que la imposibilidad de adquirir una porción de territorio a causa de su elevado valor hace que se busquen precios más bajos cada vez más lejos de los centros urbanos, o bien que los pobladores en necesidad se apropien de terrenos residuales y de riesgo para levantar sus viviendas.


Existe una opinión más bien unánime con respecto al origen de la problemática urbana tratada, mas las posibles medidas de acción con respecto a ella abarcan un espectro más amplio en las propuestas de los distintos autores. Lautaro Ojeda, citando a Jordi Borja (2007), apunta a una planificación urbana inclusiva y participativa para mejorar la calidad de vida urbana, donde los principales actores de dicho proceso debieran ser los ciudadanos.

M. Castillo y R. Forray postulan que es imprescindible buscar soluciones diferentes a las actualmente implementadas para poder integrar los barrios residenciales de diversos caracteres socioeconómicos. En primer lugar exponen la necesidad de que el Estado central o local gestione terrenos y los reserve para vivienda social, además de consolidar futuros barrios con la reubicación de grupos familiares/afectivos, y no familias aisladas que se combinen de manera azarosa. Afirman que el desafío es lograr que la vivienda sea integrada para diversos sectores socio económicos de la ciudad.

Por otro lado, Francisco Sabatini, además de concordar con la necesidad de políticas de integración espacial tanto de la pobreza como de los grupos medios y altos, propone la aplicación de medios de control de la especulación del mercado de suelo, de manera de moderar los valores que estos fijan. También expone la reducción de la homogeneidad social en las zonas internas de la ciudad como otra forma para combatir la segregación urbano residencial, esto se refiere a la diversificación de los usos de suelo y la integración residencial de los distintos grupos socioeconómicos. Plantea también fomentar el desarrollo de actividades no residenciales en las zonas pobres, diversificando el equipamiento urbano en zonas alejadas o marginales.

CONCLUSIÓN.

Los autores expuestos coinciden en que la dispersión espacial es una medida necesaria que debiera ser tomada con respecto a la segregación residencial. Este consenso apunta a la causa expresada en primer lugar: la dificultad de acceso al suelo urbano para la vivienda. Si bien Ojeda propone que esta venga de la participación ciudadana, y otros, como Castillo y Forray postulan que debiera ser una acción estatal, el conjunto de autores expuestos afirman que la integración socioeconómica en el espacio residencial de la ciudad debiera ser una política a aplicar. Para poder llegar a esto, debe haber una reubicación de las familias radicadas en el suelo urbano, de manera que implica necesariamente la movilización de los grupos segregadas.

Los puntos concordantes que postulan los autores citados hacen alusión al equipamiento urbano de tipo residencial específicamente. Sin embargo, Francisco Sabatini postula además del esparcimiento de los grupos sociales dentro del territorio, la diversificación del uso de suelo tanto en los centros urbanos como en los sectores más pobres y alejados. Según Sabatini esta forma de acción es una medida de reducir la escala de segregación en grandes porciones territoriales, revirtiendo así los factores perjudiciales de la inactividad y la desinformación anteriormente nombrados.

Las medidas expuestas por los autores abarcan dos perspectivas principales: aquella que apunta a la vivienda(s) segregada(s) y a su reubicación, y por otro lado la que hace alusión al contexto de la vivienda y los servicios que este ofrece, enriqueciendo el entorno que da cabida a la residencia.

Bibliografía citada.

1. Castillo, M., Forray, R. (2014). La vivienda, un problema de acceso al suelo. Revista ARQ (Santiago), 01(86), 48-57.

2. Ojeda, L. Galleguillos, X. (2012). Prólogo de "Quebradas de Valparaíso: Memoria social autoconstruída". Ed. Universidad Técnica Federico Santa María (Santiago), 9.

2. Pino, A., Ojeda, L. (2013). Ciudad y Hábitat Informal: Las tomas de terreno y la autoconstrucción en las quebradas de Valparaíso. Revista Invi (Santiago), 78(28), 109-140.

3. Sabatini, F., Cáceres, G., Cerda, J. (2001). Segregación residencial en las principales ciudades chilenas: Tendencias de las tres últimas décadas y posibles cursos de acción. Revista EURE (Santiago), 27(82), 21-42.

4. Sabatini, F., Forno, S., Mora, P. & Bustos, M. (2013). Valparaíso: cerros de gente, cultura de diversidad. En F. Sabatini, G. Wormald, A. Rasse & M. P. Trebilcock (Eds.), Cultura de cohesión e integración social en ciudades chilenas (págs. 174-204). Santiago, Chile: Colección Estudios Urbanos UC.

5. Pino, A., Ojeda, L. (2013). Ciudad y Hábitat Informal: Las tomas de terreno y la autoconstrucción en las quebradas de Valparaíso. Revista Invi (Santiago), 78(28), 109-140.