Diferencia entre revisiones de «Magdalena Friedrichs Lagos Tarea 3 - Módulo investigación T2 2015»

De Casiopea
(MANIFESTACIÓNDEL INCONCIENTE Y EL MUNDO ONÍRICO EN LA IMAGEN CREADA POR EL AUTOR SURREALISTA.)
(MANIFESTACIÓNDEL INCONCIENTE Y EL MUNDO ONÍRICO EN LA IMAGEN CREADA POR EL AUTOR SURREALISTA.)
 
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=MANIFESTACIÓNDEL INCONCIENTE Y EL MUNDO ONÍRICO EN LA IMAGEN CREADA POR EL AUTOR SURREALISTA.=
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==MANIFESTACIÓNDEL INCONCIENTE Y EL MUNDO ONÍRICO EN LA IMAGEN CREADA POR EL AUTOR SURREALISTA.==
  
 
Los surrealistas reivindicaron desde un primer momento el sueño como una de las vías fundamentales de la liberación de la psique. Toman lo onírico como un canal para la liberación de los pensamientos y preocupaciones reprimidos durante el estado de vigilia, de manera que ven el sueño como una segunda realidad.  
 
Los surrealistas reivindicaron desde un primer momento el sueño como una de las vías fundamentales de la liberación de la psique. Toman lo onírico como un canal para la liberación de los pensamientos y preocupaciones reprimidos durante el estado de vigilia, de manera que ven el sueño como una segunda realidad.  
Desde que postuló el Surrealismo. André Breton ya recalca la importancia de lo onírico para la ideología de este movimiento del cual este artista fue precursor. Quedan expresados en el Primer Manifiesto los agradecimientos de Bretón hacia los descubrimientos del psiquiatra Sigmund Freud con respecto al sueño. La corriente ideológica otorga al mundo onírico y a sus momentos la misma importancia que a la vigilia o realidad, es más, el autor del Manifiesto afirma: “…Me veo obligado a considerarlo (al estado de vigilia) un fenómeno de interferencia”[1].  
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Desde que postuló el Surrealismo, André Breton ya recalca la importancia de lo onírico para la ideología de este movimiento del cual este artista fue precursor. Quedan expresados en el Primer Manifiesto los agradecimientos de Bretón hacia los descubrimientos del psiquiatra Sigmund Freud con respecto al sueño. La corriente ideológica otorga al mundo onírico y a sus momentos la misma importancia que a la vigilia o realidad, es más, el autor del Manifiesto afirma: “…Me veo obligado a considerarlo (al estado de vigilia) un fenómeno de interferencia”[1].  
  
 
Bajo la premisa de que “vivimos bajo el reinado dela lógica” [2] (contextualizando esta afirmación para la década de 1920), André Breton señala que este concepto está limitado por lo utilitario, y que con el estudio del psicoanalista mencionado anteriormente sobre el inconsciente y su manifestación fuera del estado de vigilia la imaginación podría volver a abarcar aquello que originalmente dominaba, sin acotar su campo a aquello que se consideraba útil. Así el sueño escapa de la lógica de lo real y manifiesta su propia continuidad y trazas de organización, de manera que los objetos que en él aparecen y que luego el artista construye ven alterado el orden y significado que podrían tener para el individuo estando este en estado de vigilia. Este resultado de una manifestación inconsciente es coherente, por consiguiente, para su autor, pero el espectador recibe un objeto cuyo significado es para él no coincide con el conjunto de significados que provienen del inconsciente del artista.  
 
Bajo la premisa de que “vivimos bajo el reinado dela lógica” [2] (contextualizando esta afirmación para la década de 1920), André Breton señala que este concepto está limitado por lo utilitario, y que con el estudio del psicoanalista mencionado anteriormente sobre el inconsciente y su manifestación fuera del estado de vigilia la imaginación podría volver a abarcar aquello que originalmente dominaba, sin acotar su campo a aquello que se consideraba útil. Así el sueño escapa de la lógica de lo real y manifiesta su propia continuidad y trazas de organización, de manera que los objetos que en él aparecen y que luego el artista construye ven alterado el orden y significado que podrían tener para el individuo estando este en estado de vigilia. Este resultado de una manifestación inconsciente es coherente, por consiguiente, para su autor, pero el espectador recibe un objeto cuyo significado es para él no coincide con el conjunto de significados que provienen del inconsciente del artista.  

Revisión actual del 22:10 13 ago 2015




TítuloMANIFESTACIÓNDEL INCONCIENTE Y EL MUNDO ONÍRICO EN LA IMAGEN CREADA POR EL AUTOR SURREALISTA.
Del CursoMódulo Investigación T2 2015

MANIFESTACIÓNDEL INCONCIENTE Y EL MUNDO ONÍRICO EN LA IMAGEN CREADA POR EL AUTOR SURREALISTA.

Los surrealistas reivindicaron desde un primer momento el sueño como una de las vías fundamentales de la liberación de la psique. Toman lo onírico como un canal para la liberación de los pensamientos y preocupaciones reprimidos durante el estado de vigilia, de manera que ven el sueño como una segunda realidad. Desde que postuló el Surrealismo, André Breton ya recalca la importancia de lo onírico para la ideología de este movimiento del cual este artista fue precursor. Quedan expresados en el Primer Manifiesto los agradecimientos de Bretón hacia los descubrimientos del psiquiatra Sigmund Freud con respecto al sueño. La corriente ideológica otorga al mundo onírico y a sus momentos la misma importancia que a la vigilia o realidad, es más, el autor del Manifiesto afirma: “…Me veo obligado a considerarlo (al estado de vigilia) un fenómeno de interferencia”[1].

Bajo la premisa de que “vivimos bajo el reinado dela lógica” [2] (contextualizando esta afirmación para la década de 1920), André Breton señala que este concepto está limitado por lo utilitario, y que con el estudio del psicoanalista mencionado anteriormente sobre el inconsciente y su manifestación fuera del estado de vigilia la imaginación podría volver a abarcar aquello que originalmente dominaba, sin acotar su campo a aquello que se consideraba útil. Así el sueño escapa de la lógica de lo real y manifiesta su propia continuidad y trazas de organización, de manera que los objetos que en él aparecen y que luego el artista construye ven alterado el orden y significado que podrían tener para el individuo estando este en estado de vigilia. Este resultado de una manifestación inconsciente es coherente, por consiguiente, para su autor, pero el espectador recibe un objeto cuyo significado es para él no coincide con el conjunto de significados que provienen del inconsciente del artista.

Citas:

[1] Andre Breton, Primer Manifiesto Surrealista (Buenos Aires: Editorial Argonauta, 2001), 28.

[2] Andre Breton, Primer Manifiesto Surrealista (Buenos Aires: Editorial Argonauta, 2001), 26.