La configuración del teatro griego a la configuración de nuestra ciudad.- Ignacio Urbina Zúñiga

De Casiopea
Revisión del 10:08 9 sep 2021 de Ignacio Urbina (discusión | contribs.)
(difs.) ← Revisión anterior | Revisión actual (difs.) | Revisión siguiente → (difs.)



TítuloEnsayo 1-2ºS 2021
AsignaturaTaller del Programa y Forma de la Edificación 2º Semestre 2021
Del CursoTaller del Programa y Forma de la Edificación 2º Semestre 2021
CarrerasArquitectura
8
Alumno(s)Ignacio Urbina

La configuración del teatro griego a la configuración de nuestra ciudad.

Paralelo, ciudad y teatro.

Resumen

A lo largo de la historia podemos reconocer como la configuración del teatro ha ido cambiando y con ello su principio de teatralidad. El “theatron”, como concepto, es el lugar desde donde se ve o el lugar desde donde se puede ver, y es lo que va a otorgar los principios constructivos de los teatros en el futuro. Pero no solo de los espacios puramente escénicos, sino también de nuestras ciudades

Este ensayo busca hacer un paralelo entre la configuración de los teatros griegos (como base a los posteriores teatros) y las ciudades (en este caso Valparaíso). Sosteniendo la premisa que la estructura de la ciudad porteña comparte principio teatral con los griegos. Esto es expuesto y evidenciado desde su forma hasta la manera en que ambos se disponen en la extensión. Revelando que ambos casos, buscan que los actos estén en pleno sentido con su contexto, enfrentados continuamente a su origen.

Palabras clave: Origen, contexto, fondo de escena, acto escénico, lo extraordinario.

Introducción

A lo largo de la historia podemos reconocer como la configuración del teatro ha ido evolucionando. Por su parte los griegos lo concebían de una forma distinta a los romanos y así sucesivamente hasta llegar a nuestros tiempos. Para ellos este lugar iba más allá de un espacio de representación, sino que era un lugar donde se conjugaba la condición humana y la condición divina (Garcés, 2021). Un enfoque que se veía no solo en su programa arquitectónico, sino que también en la forma en que se asentaba a lo largo del territorio. La esencia misma de los teatros griegos se ha visto reflejada en nuestras ciudades. El propósito de este ensayo es encontrar la cualidad oculta que se nos revela todos los días. Como nuestra ciudad, en este caso Valparaíso, guarda elementos del teatro griego que han ayudado a su configuración. Esto lo veremos esclarecido a través de tres subtemas, “el estar enfrentado al origen”, “la similitud en forma y acto”, y “los actos en pleno sentido con su contexto”.

Fondo de escena. Estar enfrentado al origen.

El theatron, lugar desde donde se ve o el lugar desde donde se puede ver, es según Andrés Garcés[1] (2019) “el que va a otorgar los principios constructivos de los teatros en el futuro” (p. 24). De esto se desprende la primicia de este ensayo, este ha sido la base para los espacios escénicos, pero también para la misma ciudad.

Los teatros griegos tenían un carácter de asamblea, un espacio público-religioso, donde el ciudadano podía ver a través de la representación teatral su origen, todo gracias al cruce entre la condición humana y la condición divina (Garcés, 2021). Los fondos de escena contribuían a esto, muchas veces emplazados en puntos claves de observación. Un ejemplo sería El Teatro de Dodona, donde la importancia era quedar ante la condición territorial, Garcés (2019) señala que “el público queda ante la extensión, como formando parte de ella” (p. 58).

Croquis de elaboración propia en base a fotografía de Andrés Garcés. Teatro de Delfos-Grecia.

La disposición de los teatros no era arbitraria, como ya mencionamos, quedar ante estos paisajes era una forma de posibilitar la representación, una manera de presentar y entender el origen del espectador. Las ciudades como Valparaíso, y no solo las que comparten este tipo de geografía, tienen un asentamiento directamente relacionado con su origen. No es extraño encontrarnos con ciudades que se asientan entorno a industrias o que tienen como centro lugares religiosos.

Valparaíso mira constantemente al mar, un guiño a su origen. Cabe dejar en claro que no nos referimos a su lugar de nacimiento, Según historiadores y amantes de Valparaíso, nuestra ciudad comenzó con el fondeo de un “navío sotil” llamado Santiaguillo, en lo que hoy sería el centro de la plaza Echaurren. Según Pecchenino[2] (1971) “Valparaíso (...) ha ido cubriendo poco a poco los antiguos fondeaderos” (p. 64). Tampoco hablaremos de quienes habitaban originalmente estas tierras, Pecchenino (1971) señala que “Para nuestra historia, los primeros porteños eran los Changos” (p. 14) . Hoy nos referimos al “origen” como aquello que posibilitó la fundación, es decir, el mar.

La ciudad y el teatro, similares en forma y acto.

Valparaíso comparte forma con los teatros griegos, sus cerros se asemejan a lo que conocemos como “cávea”, su “plan” a lo que sería la escena y a la orquesta, rematando en su mar semejante al “fondo de escena”. La ciudad de Valparaíso comparte la lógica de un teatro en su asentamiento. Podríamos aventurarnos a decir que no existe teatro griego sin su extensión, de la misma forma que no existiría Valparaíso sin su mar.

Esquema de elaboración propia. Comparativa geografía Valparaíso / Teatro griego.
Esquema de elaboración propia. Comparativa ciudad y teatro. Escena (a), Espectador (b), Fondo de escena (c).

Recorrer la ciudad de Valparaíso nos da indicios de su principio de teatralidad. Los teatros griegos tenían un factor de peregrinaje, se ubicaban alejados de las grandes ciudades, como señala Garcés (2019) “El teatro de Dodona se ubicaba a unos 30 kilómetros de la ciudad de loánina en el noroeste de Grecia, mientras que el Teatro de Delfos estaba emplazado a unos 140 kilómetros de Atenas” (p. 20). Esto posicionaba la ida al teatro como un acto extraordinario, invitaba al espectador a salir de lo cotidiano por un breve periodo de tiempo. Habitar la ciudad de Valparaíso evidentemente no tiene estos largos momentos de peregrinaje, pero en su extensión si logra tener instancias que sacan a los pasantes de lo cotidiano. Recorrer los pericentros de la ciudad hasta asistir a los miradores, da una mirada de la ciudad que habitualmente no se tiene.

Esquema de elaboración propia basado en esquema de Andrés Garcés. Lo extraordinario en el teatro y en la ciudad. Salir de lo cotidiano.

Es cierto que Valparaíso se revela como una ciudad “democrática”, todos los cerros miran al mar, desde los sectores más acomodados hasta las “tomas” de la periferia (Favilla, 2021). Pero los miradores se posicionan captando elementos que dan lugar a espacios de detención, permiten ver el ritmo de la ciudad de forma fuera de lo cotidiano, hasta el sonido del puerto invitan a quedarse y contemplar.

Los principios del teatro a la ciudad. Actos en pleno sentido con su contexto.

Desde la observación pudimos caer en la cuenta de esto, como estos espacios (en este caso Valparaíso) comparten el principio de teatralidad del teatro griego. No es azaroso que los cerros se hayan poblado mirando constantemente al mar, existe una búsqueda no solo de los usuarios sino que también de los volúmenes de edificios para estar siempre enfrentados a su fondo. Al estar en esta situación cabe hacerse la pregunta “¿Que nos hace permanecer?” Citando una observación propia (2021), es “una conjunción de elementos que nos retienen por un largo periodo, no solo a mi sino a cada persona dispuesta, una sinfonía de actos y relaciones que retienen ante este acto escénico y fondo de escena.” (Cápsula 5 p1). Es esto lo que hacía permanecer a los griegos en sus teatros. Su principio de teatralidad eran “Los actos en pleno sentido con su contexto”. Los valles, el mar, sus viñedos, en definitiva su extensión, era lo que permitía realizar las obras y crear representaciones que pudieran conmover y enfrentar al espectador a su origen.

Croquis de elaboración propia.

Conclusión

Como conclusión, el teatro griego comparte no solo la forma con Valparaíso, sino que la ciudad pareciera tener el mismo principio de teatralidad. “Los actos en pleno sentido con su contexto” hace ruido cuando la disposición de la ciudad busca siempre enfrentarse a su fondo, una escena propia de los teatros. De esta manera podemos llegar a afirmar que la configuración del “theatron” no solo influenció y fue base para los teatros a lo largo de la historia, sino que su lógica también se puede ver replicada en conceptos más extensos como puede llegar a ser una ciudad y su propia configuración.

Es evidente que Valparaíso no es un edificio teatral, pero se gana el título de “ciudad teatro” porque en su extensión comparte elementos propios de lo escénico. Lo anterior nos da pistas y guías para habitar la ciudad. Lo vernáculo muestra este principio dando parámetros para seguir habitando aprovechando esta cualidad, factor que debería estar presente en cada obra proyectada en Valparaíso, un principio teatral que debería pasar a ser parte del fundamento de cada obra que se disponga a posicionarse sobre la extensión. Según Luis Álvarez Aránguiz[3] (2001), “Los Espacios Públicos en Valparaíso son producto de una domesticación paulatina del medio natural, dando origen a la habitabilidad” (p. 1), entendiendo esto y todo lo anteriormente planteado, tenemos por deber siempre procurar que las obras de arquitectura sean responsivas y acordes al lugar, que nazcan y encuentren sentido en esta premisa y que sus actos estén en pleno sentido con su contexto.

Referencias



  1. Andrés Garcés Alzamora es Arquitecto de la PUCV, Doctor en Arquitectura en la Universidad Politécnica de Cataluña, profesor titular del Taller del Programa y Forma de la Edificación y autor del libro “La Ciudad Teatro”.
  2. Renzo Pecchenino, mayormente conocido como “Lukas”, fue un dibujante y caricaturista chileno de origen italiano. Una de sus obras más conocidas fue el libro “apuntes porteños” un compilado de relatos referentes a la historia de Valparaíso.
  3. Luis Álvarez Aránguiz es Licenciado en Historia de la PUCV, Magíster en Urbanismo, Universidad de Chile, Profesor de Historia, Geografía y Ciencias Sociales de la PUCV.