JZ.TAC2016-Dossier-Trazos de lo Apatente /Trama

De Casiopea
Revisión del 23:20 18 abr 2016 de Javier Zambra (discusión | contribs.)
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TítuloDossier Trazos de lo Apatente y Trama
Tipo de ProyectoProyecto de Taller
Palabras ClaveDiseño Industrial, Bocado, Taller acto y celebración, 2016, Folleto, Dossier, Trama, Trazo
Período2016-2016
AsignaturaTaller de Diseño Acto y Celebración 2016,
Del CursoTaller de diseño Industrial 5ª Etapa,
CarrerasDiseño, Diseño Industrial"Diseño Industrial" is not in the list (Arquitectura, Diseño, Magíster, Otra) of allowed values for the "Carreras Relacionadas" property.
Alumno(s)Javier Zambra
ProfesorRicardo Lang, Manuel Toledo


LO APETITOSO EN EL BOCADO

Cuando hablamos de algo apetitoso esta intrínsecamente relacionado con el acto de comer, y son nuestras sensaciones, lo que percibimos en la comida lo que nos dice lo apetitoso que resulta algo. Son los sentidos los que nos guían en el camino de lo apetecible, son las percepciones visuales, olfativas, gustativas, táctiles y auditivas, las que finalmente nos motivan a probar algo. ¿Cuales son estas variables de lo que nos lleva a lo apetitoso? Visualmente el color es un rasgo fundamental a la hora de sentir apetencia por algo, el color nos hace asociar sabores e incluso hacernos determinar lo fresco y cálido del alimento. Entonces con estos valores vamos formando una figura en nuestra cabeza de lo que tenemos en frente. Lo olfativo sin más nos puede mostrar si el alimento a sufrido alguna alteración ya sea por cocinarlo o por degradación, como ocurre cuando pasamos fuera de una panadería ir el aroma de las masas recién horneadas nos estimulan el apetito. Son este tipo de fragancias los que nos traen apetencia por la comida. Lo táctil es sin duda uno de los influyentes, es gracias a esta percepción que podemos determinar las texturas, por ejemplo las cascaras, ya que dependiendo de su textura es que podemos tomar decisiones de como es que de debiese consumir, nadie piensa en comer un plátano directamente, o nadie necesariamente necesita pelar una manzana para comerla. Además esta percepción nos trae algo tan importante como la temperatura del alimento. Comer una fruta y refrescarse parece lo mas natural, y comer una naranja para pasar el frío no parece una tan buena idea.

Los sonidos nos son más de ayuda como indicadores, como estrujar una naranja y escuchar el liquido correr, o golpear una nuez y escuchar el sonido que nos indica que se ha roto, o simplemente el sonido que se hace al masticar la fruta nos puede llegar a provocar sensaciones que nos generen apetencia. ¿Entonces que es lo que nos trae lo apetitoso? Lo que parece resultar es un equilibrio de estas percepciones, donde cada sensación incrustada en el bocado debe tener su lugar y no hacer palidecer a la otra, sino mas bien resaltarse entre si para lograr un máximo en el despertar de los sentidos.