JOSEFINA TORRES, TALLER AMEREIDA 2014

De Casiopea
Revisión del 10:51 26 may 2014 de Josefinapaz (discusión | contribuciones)
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)



TítuloPrimer Trimestre Taller Amereida
AsignaturaTaller Amereida
Del CursoTaller amereida 2014
CarrerasArquitectura
1
Alumno(s)Josefina Torres

TALLER DE AMEREIDA PRIMER TRIMESTRE 2014

Clase 1: El poeta en el mundo. La responsabilidad del despertar

El mundo de hoy se caracteriza por estar en una constante turbulencia. La crisis social, la pobreza como problema social nos apela directamente ya que, en un contexto de pensamiento democrático, planteamos a la sociedad como igualitaria en la cual todos debemos tener las mismas oportunidades. Esta regla no se cumple, lo que provoca odiosidad y poca cohesión social. La crisis política también es característica de este mundo turbulento. En ella se encuentran personas que ya dejaron de ser políticos, de plantearse en un trabajo de entrega hacia el otro, y empezaron a velar por el bienestar de su propia clase; la “clase política”. Este mundo exige cambios radicales pero vivimos en un mundo dormido, ¿Quién es el sujeto que despertará a chile? El poeta es el primer dilucidador de la realidad. Es el sujeto que dejo de dormir para sentir al mundo. El artista, como una persona sensible, irritada, indignada y presente, es el que está dispuesto a entregarse por completo a un sentimiento. Es el poeta quien deja todo de lado para arriesgarse sobre un trazo en el papel y develar los problemas o reestablecer el sentido y la esencia de lo perdido. En este sentido, el poeta, como artista, es un ser arrojado en el mundo, un Da Sein, en palabras de Heidegger. Es una persona que es parte del mundo y se responsabiliza de mundo sintiendo compasión y amor por el resto de las personas. Ahora, cae preguntarse ¿A quién despertará primero el poeta?



Clase 2: La verdad situacional

Este mundo se rige por la validez, lo verdadero, lo objetivo, lo cuantificable, lo matematizable. Las verdades válidas para el sistema son las que se enmarcan dentro del paradigma cientificista que promueve el “modelo científico”. Bajo este modelo, y solo en su alero, se puede encontrar la verdad. Este contexto ha servido para delimitar lo que es necesario y valorable para el sistema, de lo que no lo es. Es por esto que son poco valoradas las ciencias sociales (o ciencias del alma), las artes, y otras disciplinas que no cuentan con dicho método o que, a pesar de que cuenten con ello, no obtienen resultados objetivos ya que priorizan una metodología cualitativa por sobre una cuantitativa. Ahora bien, las disciplinas que no cuentan con este método al pie de la letra, plantean una verdad situacional que solo es válida para el sujeto que la analiza. Este es el caso del poema o de las obras de arte en general. En ellas hay una disputa entre lo que el artista quiere decir y lo que el lector entiende de ellas. Lo cierto es que ninguna de las dos visiones tiene una verdad absoluta como la planteada en las ciencias, sino que, en este caso, todas las visiones de verdad son correctas. Este es el espacio en donde la creación da vida a visiones de mundo distintas, las cuales se concretan en un espacio de divergencia de entendimiento en la que cada uno plantea su verdad solo veraz para esa persona. Ese es el misterio que el lector debe develar.



Clase 3: Tecnología y relaciones

La modernidad, el capitalismo y la globalización han confluido en una explosión de nuevas tecnologías. La modernidad, por una parte, ha implantado un nuevo tipo de relacionarse con el mundo, desafiándolo y creando nuevos conocimientos a cada instante. El capitalismo ha generado una época en donde se han podido concentrar las mayores riquezas que ha visto la historia. Esto también ha dado paso a pobrezas incalculables, desigualdades como nunca antes se han visto, y una falta de cohesión social que bordea la crisis. La globalización, por último, ha puesto en la palestra nuevos espacios sociales, vinculando regiones del mundo que no son necesariamente fronterizas y relacionando a individuos o comunidades de todo el planeta. Las tecnologías que vienen de este nuevo panorama sociocultural han promovido cambios en el entendimiento del humano. En este sentido, remitiéndome meramente al aspecto comunicacional, se ha separado el cuerpo físico de la voz. Cuesta imaginarse el día a día sin teléfonos, por ejemplo, pero si hacemos el esfuerzo y pensamos en épocas pasadas donde no existía este tipo de comunicación, podemos entender que la voz y, por tanto, las relaciones, no se diferenciaban de la presencia física. La tecnología ha podido separar la presencia física de la comunicación, creando una ausencia presente, una voz que viene desde un lugar desconocido, una relación comunicacional carente de lo físico. El desvanecimiento físico de la persona en las relaciones es algo que solo se ha dado, históricamente, en la modernidad. Es un estar cerca, pero estando lejos. Esperemos que este efecto adverso de la tecnología no traiga consigo la des-comunicación y el desvanecimiento total del ser humano.



Clase 4: La estructura y el sujeto

Vivimos en un mundo que no entendemos, lleno de reglas que determinan la acción de los sujetos. El comportamiento humano está condicionado por el contexto, el cual es visto desde dos aspectos. El aspecto micro es el contexto situacional, es decir, son reglas socialmente admitidas por todos que nos permiten tener un cierto protocolo ante determinadas situaciones. Por tanto es lo que muchos llaman, la “etiqueta”. En un aspecto macro podemos entender el contexto como algo etéreo que determina al contexto situacional. A esto llamaremos “Estructura”. La estructura es el campo en donde se juegan nuestras acciones y decisiones. Para cada grupo de sujetos determinado existe una estructura que determina sus oportunidades, formas de ver el mundo y, por ende, probables acciones que pueda emprender. En este sentido, las acciones que toman los sujetos están inmersas en un contexto que les es natural, que está normalizado y, por ende, que no perciben racionalmente. Basta con que alguien les pregunte el porqué de sus acciones para que nazcan respuestas como “siempre se ha hecho así”. Dentro de estas acciones se esconden patrones de pensamiento dominantes. Un ejemplo de esto es el acto, cada vez menos frecuente, de dar el asiento a una mujer. Haciendo un análisis superficial puede que este acto sea entendido como un gesto de caballerosidad pero, si lo analizamos desde la estructura, es decir, desnaturalizando la acción, podemos ver que este gesto promueve una visión machista inconsciente ya que, el darle el asiento a una mujer la posiciona como un sujeto débil en comparación a un hombre, por consecuencia es un acto necesario darle el asiento. Este tipo de pensamientos son los que se esconden en la estructura y que perduran en las acciones del sujeto sin darse cuenta. Ahora bien, ¿Cómo saber si lo que hacemos está bien o mal? ¿Dónde empieza y donde acaba la estructura? ¿Cómo salirse de ella para lograr una mayor libertad? Es necesario trasgredir fronteras, romper los límites de la estructura y generar nuevos espacios de expresión que no sean naturales o conocidos con anterioridad…


Clase 5: La vista: el invento del sentido primordial.

La forma en que percibimos el mundo es por medio de los sentidos. En ellos se encuentra la tarea no solo de encontrarnos con el mundo, sino de producirnos hacia el mundo. Esto es una entrada clave a la hora de entender que no somos sujetos pasivos esperando que el mundo nos encuentre, sino que estamos produciendo o reproduciendo actitudes por medio de nuestra percepción del mundo. En este sentido, se la ha dado a la vista un papel fundamental, ya que esta la que genera una primera impresión, generando en ella un mundo de las apariencias. En las apariencias se cumple la importancia de vestir bien, verse bien para los demás, y con esto, la generación de un status social que reproduce la desigualdad. Un ejemplo de esto es tener topa a la moda, de la marca que está de moda o del diseñador con mayor venta. Lo cierto es que todos estos artículos tienen un valor de producción mucho menor al de venta, pero se siguen vendiendo porque generan status. Las personas que no pueden pagar los elevados costos del status promueven la compra de copias con la finalidad de poder estar al mismo nivel que los demás. Esta es la desigualdad producto de las apariencias. En este sentido, la vista como un sentido primordial promueve la desigualdad y deberíamos dejar de lado es sentido para dar paso a otros, como, por ejemplo, el tacto. En él se encuentra la cercanía, la diversidad y la paridad social, el cual cohesiona a las comunidades poniendo en la palestra al otro como sujeto existente e importante para nuestra sociedad.



Clase 6: El tedio de la rutina y el sueño emancipador.

Vivimos en un día a día constante, lleno de lo mismo, día a día constante, de lo mismo, constante, lo mismo… ¿Cómo no aburrirnos de lo cotidiano si ya nadie se pregunta por lo que te hace feliz, lo que te conmueve, lo que te llena?, nadie vive, todos producen. El trabajo ya no es una forma emancipadora de verse realizado con el mundo, dejando una marca. El hombre, como lo dice Marx, es un sujeto transformador del mundo. Solo puede transformar por medio de su trabajo y es, en el trabajo, donde el sujeto se reconoce en el mundo. Ahora cada actividad humana es desahuciada de su esencia y es impuesta en lógicas de eficiencia, eficacia, ganancia, mercancía y producción. ¿Cómo librarnos de esta realidad? ¿Cómo volver a tomar sentido a lo que fue olvidado? Es el sueño, la poesía, la felicidad la respuesta. Es necesario enfocar la vida nuevamente, replantearla desde un “nosotros” hacia un “todos”. Una vida comunitaria que escapó desde un sueño emancipador y que viene a recuperar lo olvidado…



Clase 7: La palabra como forma del ser.

El ser es entendido como uno de los objetos más difíciles de estudiar por variadas disciplinas. Definirlo sería limitar la inmensidad que este concepto tiene y, en este sentido, esta es la crítica que se le hace a Platón. En la inmensidad del ser está contenido el pensamiento. En él se encuentran las ideas y verdades más íntimas que un sujeto puede concebir, las cuales parten desde las necesidades, sueños y esperanzas, hasta alcanzar temas de corte más banal. De todos estos pensamientos, solo algunos son los elegidos para tomar forma física y convertirse en palabra. La palabra contiene un símbolo y un signo. La rae define símbolo como una “representación sensorial perceptible de una realidad, en virtud de rasgos que se asocian con esta por una convención socialmente aceptada.” (RAE). Dentro de ella caen las señales de tránsito o carteles de diversos tipos, entre otros. Para entender el signo hay que diferenciarlo en dos. Por una parte está el significante, es decir, el aspecto fonético de la palabra, y, por otra, el significado, es decir, la definición de los conceptos que podamos nombrar. Entre estos tres conceptos, significado, significante y símbolo, es como la palabra deja nuestro ser y ocupa un lugar en el mundo físico. Es decir, si nosotros pensamos en el concepto de una silla, podemos definirla de una forma determinada, podemos nombrarla fonéticamente (S-I-L-L-A), y podemos imaginarla dado que tiene un símbolo. Ahora bien, es el símbolo el que cambia debido a la diversidad de tipos de silla que existen en el mundo, mientras que lo demás, el significante y el significado siguen igual. Todo este proceso de identificar la palabra no es posible sin tener el proceso anterior, es decir, entender que la palabra deviene del ser más íntimo y es en ella en donde se genera el pensamiento y la creación, para luego tomar un aspecto físico con un nombre determinado, un concepto y una forma.

Clase 8: Sobre el no descubrimiento de América y sus ramificaciones

Los comienzos del continente americano se plantean desde dos focos. En primer lugar tenemos un foco positivo que mira este proceso como un “descubrimiento”, una fiesta, algo nuevo que amplía los horizontes y promete visiones de progreso, desarrollo o evangelización. Una segunda mirada plantea este proceso como el arrasar de culturas, una américa conquistada, colon-isada, aniquilada. La primera visión no es más que una justificación para promover lo segundo. Todo mal se escuda en razones o ideas de justicia (como un ladrón que le “roba a las empresas porque ellos son los que tienen”). Esto nos sirve para ver como la palabra esconde significados adversos que son solo entendibles después de un razonamiento de la misma, un aprehender, un leer, un escuchar, con comprender, para luego, develar. Otra forma de entender este proceso, no divergente a la anterior, es plantear un choque de culturas, en donde existe una cultura que se impone y otra que se subyuga. Esta asimetría de culturas promueve la no valoración de que es originalmente nuestro, suscitando el olvido de culturas y costumbres propias, y dejando una américa moribunda que solo después de 300 años pudo despertar someramente del agónico sueño por medio de los movimientos emancipadores de independencia. El tiempo ya hizo lo suyo, en la actualidad se a implantando un sistema que promueve una visión dominante que está sobre la dominada. Este pensamiento hegemónico que determina todo es el pensamiento estadounidense o europeo. América latina se piensa desde el extranjero ¿Cómo vamos a solucionar problemas si no lo hacemos desde nuestras lógicas? ¿Cómo vamos a levantar a esta américa moribunda si seguimos aplastándola con razonamientos que no son de nuestra tierra? El pensamiento hegemónico es fuerte, pero queda en nosotros redescubrir y valorizar la cultura latinoamericana sin que pase por motivos económicos, como lo es el turismo. América Latina ya ha pasado mucho tiempo escondida, ya ha adquirido valor desde el olvido, ahora hay que encontrarla…