Florencia Salgado Tarea 3 - Módulo investigación T1 2019

De Casiopea
Revisión del 11:25 26 abr 2019 de Flosaco (discusión | contribuciones)
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)



TítuloFlorencia Salgado Tarea 3 - Módulo investigación T1 2019
AsignaturaMódulo Investigación T1 2019
Del CursoMódulo Investigación T1 2019
CarrerasArquitectura
Alumno(s)Florencia Salgado

Florencia Salgado | Arquitectura | Felipe Igualt.

Playa La Boca, Concón. Abril 2019. Fuente: de la autora.

Asentarse próximos a la línea de costa. ¿Nos acercamos o se acerca?

Abstract

La inundación en las zonas costeras es un factor poco considerado al momento de emplazarse en estos territorios que, si bien son atractivos por la conexión constante con el horizonte, tienen alta vulnerabilidad ante la amenaza del mar. Las playas más visitadas de nuestro país se han visto afectadas a tsunamis y marejadas, generando erosión y por consecuencia la pérdida de arena que genera efectos adversos como el aumento del nivel del mar, y el -cada vez más- dinámico posicionamiento de la línea de costa.

Al estudiar la ocupación histórica sólo a los últimos diez años, la brecha entre lo edificado y la línea del mar es cada vez menor. Un ejemplo de ello es Playa La Boca. Se advierte en los registros históricos que cada vez hay más ocupación cercana al mar. En el lugar hay mucha actividad turística y deportiva que ha debido incrementar su equipamiento. Además, este atractivo no sólo existe en el verano, sino que durante todo el año. Por lo que la exposición a alguna amenaza marítima es permanente.

Un mejor manejo de los emplazamientos del lugar, podría dar lugar a espacios mejor resguardados. Ya que esto a pesar de tener un arraigo con lo turístico, se mantiene vigente a lo largo del año por una comunidad que se hace presente para establecer una relación con el mar. [1]

Palabras clave: inundación, línea de costa, atractivos turísticos.


Cuidado del territorio y gestión turística en una zona de riesgo.

Introducción

Según datos publicados por el gobierno, Chile posee un borde costero de 6.435 kilómetros de longitud sólo en territorio continental. Si a esto se le suma el borde costero de las islas adyacentes, se tiene un total de 83.850 kilómetros de línea costera. Esto sin contar también el borde de la gran cantidad de ríos y lagos que existen en el territorio. Con tantos kilómetros de costa se quisiera pensar que estamos bien preparados para convivir con los cuerpos de agua, pero no falta que ocurra tan sólo un fenómeno natural destructivo para darnos cuenta la poca preparación que se tiene.

En el presente texto se desarrollará la idea de cómo el turismo ha producido el crecimiento de las ciudades de manera positiva, pero sin precaver sobre dónde y cómo se emplazan las edificaciones. Esto porque, a raíz de los eventos de inundación post-tsunami de los años 2010 y 2015, muchas zonas costeras del país sufrieron daños y gran devastación ante la amenaza del mar. El problema pareciera que no es la ocurrencia de este tipo de fenómenos, sino que, la falta de preparación que hay en las ciudades a nivel de planificación y de la calidad de las edificaciones. Hay estudios que muestran una positiva “calificación” de ciudades como es el caso de Valparaíso, en que el plan y la zona turística se ha evaluado de buena manera en términos de preparación y calidad de la infraestructura. Lo que permite concluir que en caso de tsunami las edificaciones del plan de Valparaíso podrían responder adecuadamente.


Desarrollo

Es posible contrastar épocas anteriores con la actualidad, constatando que la ciudad crece y la población aumenta. Esto por consecuencia trae consigo el aumento de infraestructuras que cubren las necesidades que van surgiendo en los lugares. Por ejemplo en la zona costera, el aumento de infraestructura se aproxima al borde, y que en gran medida podría estar desregulada y vulnerable.

Si muchas ciudades costeras desarrollan el turismo, entonces es de esperar que se fomente la actividad en el borde y haya un aumento de infraestructura que satisfaga los atractivos para el turista. El turismo, se ha escrito, mueve al mundo, dinamiza la economía, sirve para luchar contra la pobreza, da visibilidad al patrimonio, etc., por su relevancia territorial, social y medioambiental no debería interpretarse de forma simplista, tal como ocurre, en unos casos, desde la perspectiva económica y, en otros, también, desde la antropológica (Troitiño Vinuesa & Troitiño Torralba, 2018). En la mirada compleja de los autores, no hay una negación de lo que el turismo trae de positivo a la sociedad, y de hecho lo sitúa como un motor que permite el crecimiento y valoración del patrimonio, pero sí deja abierta la crítica a que no se enceguezca el fomento de esta actividad solamente en pos del beneficio centrado en el hombre y del incremento económico.

Desarrollar el turismo en la costa, debe ser con el cuidado de los recursos y considerando el entorno en que se está. También debe ser regulado y bajo la gestión de lo que implica situarse en una zona de riesgo. Igualt (2017) estudia el caso de Concón y la problemática es evidente: ha sufrido la inundación de los tsunamis de 2010 y 2015, y aun así hay emplazamientos casi en la línea de costa, a pesar del conocimiento de que ambos eventos generaron daños en el equipamiento turístico y deportivo en el sector de Playa La Boca, mostrando la vulnerabilidad de la infraestructura. Esto deja en claro que por mucho que el turismo desarrolle y haga crecer la localidad, si no hay regulación y no se concientiza la naturaleza como un fenómeno que esta fuera de nuestro control, el problema se vuelve cíclico e inatrapable.

Como menciona Moreno (2013), que se produzca un desastre no depende sólo de la naturaleza sino también de la decisión de instalar un asentamiento o actividad humana sin tomar en consideración las amenazas existentes y las vulnerabilidades que se desarrollan, variables que constituyen una situación de riesgo potencial. Como es de esperar, la percepción va acercándose a que la responsabilidad es del manejo humano. Y por lo mismo se debe focalizar el análisis en la reducción del riesgo y cómo seguir potenciando el desarrollo en la costa pero con la internalización del cuidado y la precaución. Un punto de gestión es la planificación del paisaje, que permite enfrentar de manera sinérgica y sustentable las problemáticas ambientales, sociales y económicas asociadas a la reconstrucción de territorios afectados por catástrofes. (Moreno, 2009).

En el caso de las zonas costeras, las playas no sólo son buenas para el turismo. Por su naturaleza son el mejor sistema de defensas costeras, y si éstas reducen su nivel de arenas, se incrementará el poder erosivo de las olas, de manera tal que la pérdida de arena disminuye la capacidad de defensa de las costas y puede producir un efecto equivalente a un aumento del nivel del mar (Merino, 2018). Y en consecuencia aumentará la vulnerabilidad de las infraestructuras localizadas en las cercanías del borde costero. Una manera de gestionar este fenómeno, es encontrando maneras de mitigar la posible amenaza del mar, y estableciendo regulación en los territorios aledaños, a fin de que las construcciones que se desarrollen tengan ciertos estándares en materialidad y tipología constructiva. Volviendo al caso de Concón, Igualt (2017) reafirma esta idea, pues verifica que existe un bajo grado de protección de las edificaciones ante la inexistencia de barreras de mitigación de tsunamis construidas próximas a la línea costera. Situación que incide en los altos índices de vulnerabilidad que muestran las edificaciones emplazadas en el lugar.


Conclusión

Ante los escenarios de amenaza del mar y con tantos kilómetros de costa, en Chile no estamos preparados ni en términos de infraestructura en la costa ni respecto de planificación territorial. Es necesario un avance al menos en alguno de esos puntos para que se pueda establecer una mejor respuesta ante escenarios devastadores como tsunamis. Aunque la idea del desarrollo turístico-costero pareciese ser que deba ser restringido, debe verse como oportunidad para gestionar el territorio desde el punto de vista de la preservación en conjunto con el manejo de los riesgos.


Bibliografía

Igualt, F. (2017). Evaluación de vulnerabilidad física y adaptabilidad post-tsunami en Concón, zona central de Chile. Revistas Electrónicas UACh, (22), 53-58.

Merino, H. (2018). Cambio climático: los desafíos de las costas de Chile. Revista Enfoque.

Moreno, O. (2013). Paisaje, riesgo y resiliencia. La arquitectura del paisaje en la modelación sustentable del territorio.

Moreno, O. (2009). Arquitectura del Paisaje: retrospectiva y prospectiva de la disciplina a nivel Global y Latinoamericano. Revista De Arquitectura (19) Ed. Universidad de Chile.

Troitiño Vinuesa, M. A., & Troitiño Torralba, L. (2018). Visión territorial del patrimonio y sostenibilidad del turismo. Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, (78), 212-244.


Fichas de Lectura

Ficha 4

Título: Visión territorial del patrimonio y sostenibilidad del turismo.

Autores: Miguel Ángel Troitiño Vinuesa, Libertad Troitiño Torralba.

Tipo: Artículo

Año: 2018

Introducción al tema: Estudia el tema a partir de distintos documentos y conferencias que han emanado de la ONU y de la comunidad europea respecto del turismo sostenible y del turismo y la cultura. Además, aborda aspectos como la protección pasiva del patrimonio que como sociedad a veces ha primado. En cuanto territorio, patrimonio y turismo deben ser mirados bajo una gestión que sea sostenible. Además propone la idea de la interpretación territorial del patrimonio, en un adecuado manejo de herramientas de medición y la consideración de dimensiones sociales, culturales, paisajísticas y funcionales, de modo que así permitirán abordar aspectos concretos de la sostenibilidad patrimonial y turística.

Palabras clave: patrimonio territorial, turismo, protección.

Citas:

1. “El turismo, se ha escrito, mueve al mundo, dinamiza la economía, sirve para luchar contra la pobreza, da visibilidad al patrimonio, etc., por su relevancia territorial, social y medioambiental no debería interpretarse de forma simplista, tal como ocurre, en unos casos, desde la perspectiva económica y, en otros, también, desde la antropológica .”

2. “Lo relevante no es tanto el cambio como que este se oriente en una dirección que posibilite frenar la destrucción de los recursos de la Tierra y propicie la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, entendida esta Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, 78, 212–244 215 en términos de desarrollo humano y no sólo de crecimiento económico (Prats, Herrero y Torrego, 2016).”

3. "El turismo bien gestionado puede ser un protagonista trascendental a la hora de preservar los tesoros actuales para las generaciones futuras, asegurando la protección y la integridad de nuestro patrimonio común, material e inmaterial; El turismo es una actividad transversal que puede luchar contra la pobreza, proteger la naturaleza y el medio ambiente, y promover el desarrollo sostenible."

4. "El reto está en saber utilizar los instrumentos disponibles o en construir otros nuevos para adecuar los territorios patrimoniales, naturales y culturales, como destinos sostenibles, canalizando el turismo en función de las necesidades de la conservación activa, de prácticas turísticas responsables y de las necesidades locales".


Ficha 5

Título: Planificación territorial y mitigación de impacto de tsunami en Chile después del 27 Febrero 2010.

Autores: Marie Geraldine Herrmann Lunecke.

Tipo: Artículo

Año: 2016

Introducción al tema: Analiza el rol de la planificación territorial en la mitigación de impacto de tsunami en Chile, específicamente en respuesta al tsunami del año 2010. Estudia las normativas y recomendaciones de mitigación de impacto de tsunami que se han desarrollado a escala nacional y a escala local en los PRES - Planes de Reconstrucción del Borde Costero. Con lo anterior concluye que la planificación territorial en Chile no ha considerado suficientemente la amenaza de tsunami, a pesar de su alto grado de exposición debido a que Chile es un país costero. Los resultados muestran que la elaboración de medidas de mitigación de impacto de tsunami en los PRES se ha realizado en un marco regulatorio nacional débil.

Palabras clave: planificación urbana, reconstrucción, mitigación impacto tsunami, resiliencia.

Citas:

1. “Las modificaciones de los planes reguladores deben contar obligatoriamente con la aprobación de un especialista antisísmico, pero sólo opcionalmente con un estudio de riesgo. Esto resulta cuestionable, dado que se requiere de estudios de riesgo para poder definir zonas de riesgo y es deseable la participación de la ciudadanía en la elaboración de medidas de mitigación de impacto de desastres naturales.”

2. “Cabe destacar, que en Chile la topografía costera facilita la evacuación, ya que en muchos casos las playas cuentan con cerros aledaños o cercanos. Sin embargo, muchas rutas de evacuación cruzan hoy terrenos privados enrejados, que no son públicamente accesibles, lo que podría generar un grave problema durante una emergencia de tsunami.”

3. "La elaboración de medidas de mitigación de impacto de tsunami en los recientes planes locales de reconstrucción se está realizando en un marco regulatorio nacional débil, dado que la única normativa relevante desarrollada en Chile a escala nacional tras la catástrofe del 27F es la modificación de la OGUC en el año 2011, que incluye por primera vez las zonas de inundación por tsunami como áreas de riesgo (D.S. N°9, modificación OGUC). Sin embargo, la OGUC no establece parámetros para la ocupación y el manejo de zonas de riesgo por tsunami: no establece normas o estándares para guiar a los municipios en la planificación de zonas de riesgo por tsunami, ni restringe o prohíbe usos en éstas."


Ficha 6

Título: The role of the architecture in tsunami-risk management.

Autores: Eleonora Serpi.

Tipo: Master Thesis - Politecnico di Torino & e[ad] PUCV

Año: 2017-2018

Introducción al tema: En la tesis se estudia el origen de los tsunamis a través de las ondas sísmicas, generando un análisis que aborda el territorio y su naturaleza propia, entendiendo que no solo se debe respetar el ecosistema, sino que recuperar la condición original. Además, logra concluir que una manera de prevención es construir barreras de mitigación de manera de proteger las comunidades de la manera más eficiente. Las barreras naturales o "medidas blandas de ingeniería" (para referirse a estructuras livianas) son una buena opción, pero prioriza de todas maneras que la protección son una buena manera de reducir efectos y la energía de los desastres naturales.

Palabras clave: planificación, desastre, inundaciones, infraestructura verde.

Citas:

1. “Natural hazards cannot be prevented, but Geomorphology can help predicting patterns of behaviour able to reduce physical vulnerability through the elaboration of vulnerability maps.”

2. “Ideally, to prevent natural disasters, we wouldn’t have only to respect the ecosystem but also recover its original condition. Since disaster are not inevitable, it is prevention through the establishment of alarm systems, mitigation plans and the creation of infrastructures can maximize the protection of a community. The aim is to reduce the vulnerability of societies and territories dealing with the activities that cause or aggravate natural hazards.”

3. "Natural defensive structures, or soft engineering measures, are natural elements used as protective barriers against strong winds, storm surges and other natural hazards, and to enhance the development and protection of the ecosystem (see figure 47). In case of tsunami, they can reduce its energy even if they cannot completely stop it and they are not as effective as coastal structures."


Notas al pie

  1. Esta discusión bibliográfica forma parte del estudio para un proyecto de título que busca el cuidado de las zonas costeras ante el riesgo y la preservación territorial, en conjunto con la actividad turística.