Diferencia entre revisiones de «Ensayo- Aurelia Sánchez»

De Casiopea
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¿Estarán ellos abiertos a su todavía construcción?
 
¿Estarán ellos abiertos a su todavía construcción?
  
Las vanguardias como instante y no como obras, es decir, como un tiempo esfímero que permite la autopoyesis del ser libre en su sí misma expresión.
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Las vanguardias como instante y no como obras, es decir, como un tiempo esfímero que permite la autopoyesis del ser libre en su sí misma expresión que resplandece.

Revisión del 17:23 20 nov 2020



TítuloEnsayo 3-2ºS2020
AsignaturaPresentación de las Vanguardias a la Contemporaneidad
Del CursoPresentación de las Vanguardias a la Contemporaneidad 2020 - Andrés Garcés
CarrerasArquitectura
3
Alumno(s)Aurelia Sánchez

EL ORIGEN, LA LIBERTAD DEL SER

El ahora como un espesor en donde el tiempo de ritmo o instancia, da cabida a lo que demora el nosotros y el yo como un todo y la parte a la espera de la conjugación de la necesidad y la gratuidad en el desconocido aquí el aparente origen, en una sustracción de tiempo de una época sin certezas, inesperado presente la herencia en la constante revelación de una tradición oculta en la existencia cotidiana próxima que se hace ver en la rotura del lenguaje más propio de la observación como medio que nos permite un ir más allá utópico un acceder a la amplitud de lo incierto orientado de un acá interior y un allá afuera.

Somos pero no estamos, entonces al no estar ¿ sino es el lugar, qué nos dio herencia de Americanos ? un ser que se sostiene por el leve horizonte de una línea límite en el cual se arroja a las carencias palpando el borde del propio ser abismo que lo condiciona al igual que el mar interior guarda en lo más profundo su origen es esa distancia, lejanía con la cual aparece el horizonte ante inabarcable

Desorientados en un sin límite surge en la búsqueda de un baile, una nueva orientación que ubica en el reconocimiento de perfiles dibujados por el lenguaje de los mares distinguen distancia contrastando con un otro es acá la hospitalidad un otro junto a lo más propio, el nosotros hospedados en este lenguaje de mares continuos dibujan un único horizonte que remata y acoge equivalente en lo infinita de su temporalidad una demora articulada por el juego del lo desconocido y la realidad.




Reflexión que tiene como punto de partida, el origen, aquel hallazgo que trasciende de los hechos narrados y como partes de una historia, sino en cuanto posee un presente instantáneo proveniente del instinto y de una resistencia propia del ser libre. Origen que por tanto es intraspasable en tiempo y espacio, es el aquí y ahora de ese rehacer constante bajo una autoconstrucción y ante una autopoyesis de interpretación incompleta, torna en su propio juego, aquel presente que lo hace autóctono desde el regalo de una total deriva. El juego, un disponerse y entrar en otro tiempo, con otros cánones que permiten, en sus sinlímites, la valoración de una otredad que aparece en lo más puro de su expresión y desconocido en un nuevo lenguaje y en consecuencia provocando un nuevo diálogo del ser con su espacio y lugar. Un ir, un simple pero extraordinario ir sin lo denominado como heredado y destino, únicamente con el sí mismo y el espacio.

¿Fue kilmt entonces, parte de la construcción de las “Vanguardias”? vanguardias entre comillas, ya que, de acuerdo a lo anteriormente expuesto, se considera ese tiempo como no finito, interminable dada su constante construcción en presente, ¿son entonces sus obras vanguardistas? ¿o ya quedaron en la historia?¿Son las vanguardias un período o un instante?

De acuerdo a estas preguntas, es en virtud de esta última a lo que refiere la reflexión, a la valoración de ese instante en un completo desnudo del no saber el cual no puede ser historia ni tampoco destino. En cuanto a el desnudo, surge una nueva cuestión ¿Es posible que las obras de Gustav Klimt hayan sido puramente vanguardistas?, pregunta que nace por un lado dado su exitoso desarrollo clásico el cual deja plasmado en él una forma, una técnica pictórica,un modo de desarrollo de la obra, etc, y por otro lado, dado su fin de comunicar algo, una ruptura entorno a un tiempo y espacio determinado a través de sus obras, es decir, teniendo un fin cada una de estas y por lo tanto no desarrollándolas como mero regalo o aparición de una deriva atemporal.

Es aquí donde se rescata la obra de ciudad abierta “El confin”, la cual funda su forma a partir de la celebración, acto gratuito que da inicio, inicio a una obra que su desarrollo, al igual que su fundación, están sujetas a otro tiempo, donde el reconocimiento e intensión de lo correspondiente a la parte y el todo de la obra , permite y da cabida a este tiempo no finito de construcción, donde el presente siempre tiene lugar y trae a presencia aquello ya predispuesto. En la obra aparece la esquina, aquel elemento arquitectónico que de alguna manera para ser expuesto como tal, de alguna manera responde a situación de término, es por esto la particularidad de la obra, donde aquella esquina permite su constante construcción y no terminación bajo esta concepción de la parte y el todo en virtud de un tiempo extraordinario.

¿Estarán los cuadros de klimt terminados? En abstracción del siguiente. ¿Estarán ellos abiertos a su todavía construcción?

Las vanguardias como instante y no como obras, es decir, como un tiempo esfímero que permite la autopoyesis del ser libre en su sí misma expresión que resplandece.