Enrique Rivadeneira Barrios Tarea 3 - Módulo investigación T1 2019

De Casiopea
Revisión del 18:52 27 abr 2019 de Enrique Rivadeneira Barrios (discusión | contribuciones) (Se ha deshecho la revisión 568358 de Enrique Rivadeneira Barrios (disc.))
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)



TítuloEnrique Rivadeneira Barrios Tarea 3 - Módulo investigación T1 2019
AsignaturaMódulo Investigación T1 2019
Del CursoMódulo Investigación T1 2019
CarrerasArquitectura
3
Alumno(s)Enrique Rivadeneira Barrios

Lo natural en la Ciudad Abierta. Actualidad de su valor medioambiental

Entorno natural desde el habitar humano. Fotografía de elaboración propia

Enrique Rivadeneira Barrios, Arquitectura, profesor David Luza Cornejo.

Abstract

La Ciudad Abierta, emplazada al sur del humedal de Mantagua, posee una gran diversidad de ecosistemas en su extensión. Este hecho contiene variadas oportunidades ecológicas, como lo son la educación ambiental, el estudio natural y la vivencia de las relaciones entre ecosistemas. Sin embargo, la acción antrópica ha modificado el entorno de maneras que no son obvias para la gran mayoría.

El asentamiento humano en un entorno natural trae consigo intervenciones con diversos fines, impactos y visiones. Algunas de estas tienden hacia lo artificial, y otras hacia lo natural. Podría decirse que la Ciudad Abierta se encuentra a medio camino entre ambas, apareciendo un punto de vista singular respecto de su entorno.

Este punto de vista se encuentra con actuales intereses ecológicos y medioambientales. Ante tales intereses, y considerando la particularidad del caso de la Ciudad Abierta, cabe hacerse la siguiente pregunta: ¿Cuál es el valor de la Ciudad Abierta como entorno natural en la actualidad? Esta pregunta se responderá mediante la revisión de bibliografía de diversos autores, sobre dos maneras de entender el valor de un entorno natural, y luego contrastando estas visiones con lo que es posible encontrar en el caso de estudio. [1]

Palabras claves: Valor ambiental, entorno natural, Ciudad Abierta


Desarrollo

Introducción

La Ciudad Abierta posee un particular modo de habitar en la relación con el entorno natural. Emplazada en un territorio en el que convergen varios tipos de ecosistemas, ha dado cabida a un habitar con la palabra poética como eje estaca (Iommi y Cruz, 1977). Ahora, en el contexto del actual interés por la conservación medioambiental, pareciera ser significativo para la Ciudad Abierta el saber algo respecto del valor medioambiental que sus terrenos alberga. Esto se postula, tanto por el gobierno del territorio, como por el interés que existe sobre la preservación del Humedal de Mantagua, parte del cual se encuentra entre los terrenos de la Ciudad Abierta.

En este punto, conviene hacer una aclaración, y esta es que los dos puntos anteriormente mencionados convergen en el modo en que se habita. Es decir, el modo en que los seres humanos ocupamos dicha extensión. De esta forma, se pone relevancia en los usuos que se le atribuyen al territorio, y desde dónde se considera el darle estos usos. Se postula que esto viene desde la valoración del entorno natural, acercándonos por tanto al concepto de paisaje. Esta es una postura conveniente para la arquitectura, pues le otorga dimensiones que son abordables desde el oficio.


Discusión

El valor medioambiental

Lo primero a tener en consideración, es que hablar del valor medioambiental de un lugar no es lo mismo que hablar de su paisaje. Como señala Maderuelo (2005): "una de las primeras cosas que hay que hacer es deslindar la idea de naturaleza del concepto de paisaje, con el fin de que términos como “paisaje natural” no parezcan tautologías"(p. 17). Esto muestra que el paisaje es algo más que el entorno natural, si bien no se niega el valor que éste posee.

El valor de un entorno natural posee varias consideraciones, debido a la gran diversidad de elementos que puede poseer. Además, estos elementos no se presentan de manera aislada, sino que se relacionan entre sí. McHarg (2000) habla de la conformación de un sistema, en el que todos quienes forman parte, colaboran por su funcionamiento. Este sistema puede ser muy diverso y complejo, o muy simple. Ante esto, McHarg también señala lo siguiente:

  • Se deduce entonces que los sistemas simples y uniformes tenderán a ser inestables dependiendo de estas características. Estos sistemas son excesivamente vulnerables a las epidemias al exponer a poblaciones numerosas y uniformes a la acción de cualquier parásito. Por el contrario, es poco probable que los sistemas complejos y diversos generen poblaciones numerosas de organismos simples que sean tan vulnerables. (…) Por distintas razones, un medio natural complejo será más estable. (McHarg, 2000, p.120).

En otras palabras, los sistemas complejos son más ricos, desde un punto de vista naturalista, que los sistemas simples. La complejidad, en este caso, habla de una cierta consolidación. Esto dado de que ningún entorno nace complejo, ni tampoco se vuelve así de la noche a la mañana. Son procesos de cientos, incluso miles de años de consolidación. McHarg menciona esto como el proceso creativo de la Tierra.

Tiene sentido entonces que un sistema complejo posee un gran valor, y que éste es determinable por los especialistas. Así como también lo tiene el hecho de que la acción humana puede atentar contra estos valores, que en varios casos, puede ser bastante frágil. Por motivos que no entran en esta discusión, el habitar de los seres humanos genera intervenciones en el medio natural. Si estas intervenciones no tienen el cuidado necesario, pueden ocasionar daños en los sistemas, llegando a niveles catastróficos. De modo que es necesario regular la acción humana en el entorno natural, en pos de conservar su valor. Boullón (2003) habla de esta regulación, nombrándola como plan de manejo, y explicando la necesidad de contar con ellos: "Esto quiere decir que algunos hombres crearon los planes de manejo para defenderse de aquellos otros hombres indiferentes a las consecuencias de acciones -deliberadas o inconscientes- que generan problemas en el funcionamiento de un área natural protegida" (p.72).

Hasta aquí, desde el valor medioambiental -que es una característica inherente a cada sistema natural- aparece la acción humana como un elemento que interactúa con el entorno, modificándolo. La reflexión debe considerar lo contrario, que es el significado del entorno natural para la "acción humana".

El paisaje
  • El paisaje es un constructo, una elaboración mental que los hombres realizamos a través de los fenómenos de la cultura. El paisaje, entendido como fenómeno cultural, es una concepción que varia de una cultura a otra, esto nos obliga a hacer el esfuerzo de imaginar cómo es percibido el mundo en otras culturas, en otras épocas y en otros medios sociales diferentes a los nuestros. (Maderuelo, 2005, p.17)

Maderuelo entrega una definición de paisaje como un elemento cultural, algo que atañe a todo un grupo de seres humanos. Lo que está señalando es, básicamente, una valoración cultural. Cabe señalar, que más adelante en su texto, Maderuelo explica que esta valoración tiene un carácter contemplativo. Esto es bastante amplio, y es aplicable no sólo a entornos naturales, sino básicamente a cualquier sujeto de valoración. Si se extrapola este concepto a lo anteriormente señalado, se podría definir el paisaje natural como una valoración cultural del entorno. Es decir, que a un grupo de seres humanos les parece que el entorno natural posee un valor por su belleza.

Podrían haber otros intereses antrópicos sobre un entorno, por ejemplo, por sus recursos. Sin embargo, la valoración paisajística resulta significativa. Esto porque en el caso estudiado no existen intereses de otro tipo: sobre la contemplación y enseñanza medioambiental. Hasta este punto, se podría afirmar que la valoración paisajística de un entorno natural es un punto de inicio para la preservación de sus cualidades ambientales.

El entorno natural en Ciudad Abierta

Como se mencionó en un inicio, existe un creciente interés sobre la preservación del Humedal de Mantagua. Para esto, se han elaborado diversos estudios. Entre ellos, se encuentra un trabajo de titulación de Daniela Barraza y Pamela Ponce (2014) de Ingenería ambiental de la PUCV, cuyo trabajo fue caracterizar el humedal a fin de presentar antecedentes para su preservación. Es un documento significativo, ya que clasifica factores bióticos y abióticos del humedal, así como evaluaciones sobre su paisaje.

Cabe destacar que este hecho pone de manifiesto el paisaje del humedal, al otorgar valor, ocupando una metodología, al entorno natural. Además, si bien no es declarado en el estudio, se realiza en los terrenos de la parte norte de la Ciudad Abierta (de acuerdo con las fotografías y coordenadas de los puntos de observación presentados).

A continuación se presentan las conclusiones de la evaluación que llevaron a cabo:

  • (...)el uso que se le puede dar a la Unidad de Paisaje 1 corresponde al de conservación y/o turismo/recreación de bajo impacto, ya que posee (...) una calidad visual media y una fragilidad alta.
  • La Unidad de Paisaje 2 presenta(...)una calidad y fragilidad media. Por lo tanto, el uso que puede tomar esta unidad está referido a la conservación y/o turismo/recreación de bajo impacto.
  • Y finalmente a la Unidad de Paisaje 3 (...) presentó una calidad baja y una fragilidad media, por lo cual se le daría el uso para la localización de actividades de alto impacto visual. (Barraza y Ponce, 2014, p.123).

La evaluación consideraba la calidad paisajística y su fragilidad, y mediante estos resultados, entrega una carga de uso tolerable para dicho tipo de paisaje, que va desde el turismo masivo a la conservación.

Conclusiones

Los valores ambientales de la Ciudad Abierta podrían abordarse de dos modos. El primero es desde un punto de vista naturalista centrado en la diversidad y riqueza del sistema natural existente. El segundo es desde la perspectiva cultural, su valor como paisaje. Desde ambos es posible establecer una valoración. Sin embargo, el segundo de éstos pareciera ser más apto para la Ciudad Abierta. esto ya que incluye consideraciones de uso, y también porque entrega una base desde la que el oficio de la arquitectura podría hacerse cargo.


Bibliografía

1. Barraza, D., & Ponce, P. (2014). Caracterización ecológica del Humedal de Mantagua, Región de Valparaíso, como base para su protección y conservación (Licenciatura). Universidad de Valparaíso. (pp.109-123)

2. Boullón, R. (2003). Ecoturismo y sistemas naturales urbanos. Buenos Aires: Ediciones Turísticas de Mario Banchik. (pp. 55-76)

3. Iommi, G., y Cruz, A. (1971). Apertura de Terrenos - Amereida. Disponible en http://amereida.cl/Apertura_de_Terrenos [Revisado 1 Abr 2019]

4. Maderuelo, J. (2005). El paisaje. Génesis de un concepto. Madrid: Abada Editores. (pp 15-39)

5. McHarg, I. (2000). Proyectar con la naturaleza. Barcelona: Gustavo Gili. (pp. 117-126)


Anexo: fichas de lectura

Rico, J. (2010). Manual práctico de museología, museografía y técnicas expositivas. Madrid: Sílex, (pp.17-25)

Título: Manual práctico de museología, museografía y técnicas expositivas.

Autor: Juan Carlos Rico

Tipo: Libro

Lugar de la publicación: Madrid

Editorial: Sílex

Año: 2010

Descripción:Expone técnicas expositivas y su evolución a lo largo del tiempo. Las páginas consultadas introducen rápidamente al tema, con énfasis a lo relacionado con la interpretación.

Resumen: Sobre un rápido ingreso al tema de la museología, la museografía, la expografía. La culminación de estos saberes son las técnicas expositivas. Muestra una cierta obsolescencia de las técnicas clásicas de presentación frente a los diversos cambios culturales, sociales e incluso epistemológicos -podría decirse-. Un interés creciente en conocer saberes de diversa índole por un público que es tanto diverso como especializado. Y también sobre los nuevos objetos de exposición -que incluyen exposición científica, paisajística, virtual- y nuevos recursos técnicos -como modelos virtuales-.

La metodología ocupada es comparativa en tres períodos históricos, de los usos expositivos correspondientes a cada uno. Se sostiene que gran cantidad de conocimientos y aplicaciones se perdieron en cada periodo por un desconocimiento del resto, no haber mantenido un contacto profesional. Análisis de cada uno de ellos desde tres perspectivas: características, relaciones (espacio, circulaciones, lenguajes expositivos, etc.), y ejecución (diseño, técnicas, tecnologías, etc.)

Citas:

1.De todo lo dicho se pueden extraer algunas enseñanzas interesantes: La exposición tradicional, y muy especialmente el arte, sigue en sus líneas básicas montados igual que en el siglo XVIII, con el añadido de que se han ido superponiendo criterios nuevos, sin separarlos claramente de los anteriores. Por tanto, ahora como entonces, estos museos son idóneos para el especialista que los conoce y visita frecuentemente (continuamente), en periodos de corta duración y en recorridos u elección de obras muy concretas.

La inmensa mayoría (que sí ha aumentado en numero sustancialmente con respecto a la del siglo XVIII, el llamado “turismo cultural” se mueve por las salas con una cierta perplejidad y rapidez, sin saber exactamente que es lo que está haciendo.

Las exposiciones mas visitadas, ésas sí, con un gran éxito, tanto de público como de rentabilidad económica promueven una relación con la obra (no existe tan siquiera en gran parte de este tipo de eventos), basada en sensaciones más físicas que intelectuales. (Rico, 2010. pp.19)

2.Cuatro intenciones para un futuro próximo Los cuatro pilares sobre los que va a trabajarse la nueva concepción expositiva en la cultura, que han comenzado a desarrollarse con timidez y todavía con muchas reticencias por parte de los profesionales serían:

El publico y la ciudad. El camino hacia la obra. La masiva construcción de museos que esta teniendo lugar en los últimos años ya tenía en cuentan a la hora de diseñar su proyecto, esta presencia como elemento urbano. La exposición sobrepasa los limites del propio contenedor y llega mucho más allá de sus puertas: predispone al visitante a lo que va a ver.

El publico y el espacio. No solo el objeto, ya que este se inscribe dentro de otro ámbito, que puede ser un espacio cerrado (museo, galería) o abierto (paisaje), condicionando el posible dialogo entre ambos. Por tanto, hay que moverse dentro de un entorno, que hay que entender y disfrutar a la vez.

“…el arte lo hace en realidad el público, en esa relación del objeto con el espacio, por medio de la exposición, lo que le da verdadero sentido plástico”.-Marcel Duchamp

El público y la obra. Solo frente a la obra. La actitud idónea que buscamos para el visitante frente a un cuadro, una escultura o una catedral es la de eliminar todo tipo de barreras (espaciales, intelectuales, informativas, etcétera) entre los dos.

Recuperar la naturalidad. Advirtiendo del peligro que supone el significado del término naturalidad en su aplicación a la actitud de ver una obra de arte, me parece, por otro lado, que es suficientemente clarificador de este segundo concepto, que predica la idea de volver a dar al publico el protagonismo de los criterios de interpretación de la obra. El espectador permanece solo y libre en su relación con la pieza expuesta. (Rico, 2010. pp.20)

Palabras clave: Museografía, técnicas expositivas, interpretación de entornos


Boullón, R. (2003). Ecoturismo y sistemas naturales urbanos. Buenos Aires: Ediciones Turísticas de Mario Banchik. (pp. 55-76)

Título: Ecoturismo y sistemas naturales urbanos

Autores: Roberto Boullón

Tipo: Libro

Lugar de la publicación: Buenos Aires

Editorial: Ediciones Turísticas de Mario Banchik

Año: 2003

Descripción:Expone sobre turismo sustentable en diversos contextos. Las páginas consultadas exponen sobre el equilibrio y valor ecológico a conservar. Interacción del ser humano con estas consideraciones.

Resumen: Sobre la preservación del equilibrio ecológico en los atractivos naturales, y culturales, en base al distingo de ambientes naturales (naturaleza virgen, o bien el mundo rural) y ambientes artificiales (ciudades)

Con respecto al primer punto, clasifica al habitante en turista, o poblador permanente, estableciendo la diferencia entre las relaciones de ambos con el ecosistema. Establece que la regulación del actuar de ellos no basta para proteger el ecosistema. Es necesario clasificar el área natural a utilizar según su uso y carácter, para poder aplicar planes de manejo. Expone también tres tipos de clasificaciones (tipos de sitios naturales, tipos de áreas naturales protegidas, y áreas protegidas con relación al volumen de personas que admiten).

Citas

1.Hoy nadie usa otra denominación que no sea plan de manejo. Pero como manejar significa intervenir, surge la duda sobre si es admisible que, para proteger, conservar u preservar un área, el hombre decida actuar sobre los procesos naturales -que responden a sus propias leyes- con el propósito de manejarlos. O lo que es lo mismo, ajustar su funcionamiento a su voluntad. (Boullón, 2003. pp.70)

2.Esto quiere decir que algunos hombres crearon los planes de manejo para defenderse de aquellos otros hombres indiferentes a las consecuencias de acciones -deliberadas o inconscientes- que generan problemas en el funcionamiento de un área natural protegida. Cuando esto acontece es que deben elaborarse los planes de manejo. (Boullón, 2003. pp.72)

3.En su aspecto técnico, los resultados de los planes de manejo actuales culminan en la zonificación del territorio afectado, el establecimiento de criterios de uso del suelo que aseguren el mantenimiento de las poblaciones de organismo vivos nativos, los hábitats y nichos ecológicos de la fauna, la no alteración de la composición y topografía del terreno, la introducción de artefactos construidos por el hombre que alteren el paisaje. Con estos instrumentos, las entidades responsables de la administración de las áreas naturales están en condiciones de controlarlas, conservarlas y protegerlas asegurando su uso ordenado.(Boullón, 2003. pp.74)

Palabras clave: Turismo sustentable, entorno natural, conservación ambiental


McHarg, I. (2000). Proyectar con la naturaleza. Barcelona: Gustavo Gili. (pp. 117-126)

Título: Proyectar con la naturaleza

Autor: Ian L. McHarg

Tipo: Libro

Lugar de la publicación: Barcelona

Editorial: Gustavo Gili

Año: 2000

Descripción:Busca establecer relaciones entre la ecología y el modo de habitar de los seres humanos en términos generales. El capítulo consultado expone de manera simplificada teorías naturalistas sobre el mundo, y el rol del ser humano en él.

Resumen:Sobre los naturalistas y su cosmografía. Explica los conceptos de creación y destrucción aplicados a ecosistemas. De un ecosistema simple y uniforme, con unos pocos años de existencia, a uno complejo y diverso, con miles de años de existencia. Creación en el paso de lo simple a lo complejo, un orden inferior a uno superior. Destrucción en el paso de lo complejo a lo simple, del orden superior al inferior. Esto es asociado, con la evolución, y con la adaptación. El proceso creativo de la Tierra.

Luego, sobre el concepto de altruismo, la interdependencia entre organismos para conseguir el beneficio mutuo. Generación de un sistema, sin importar su tamaño o complejidad, en que todos cooperan por el mantenimiento de este, cediendo parte de su autonomía con tal fin.

El hombre como ser perceptivo, dotado de una consciencia de su entorno. Su rol como administrador y agente de la simbiosis por lo mismo. Es inseparable de la naturaleza, sino que, dada su capacidad de entenderla y estudiarla, es un agente administrativo de la misma. Este rol desde la base de la unicidad de los seres vivos, es decir entendiendo a cada uno como singular en el tiempo y el espacio.

Citas

1.Al parecer, la evolución ha ido de lo simple a lo complejo, tanto si consideramos elementos químicos, compuestos, formas de vida o comunidades. Parece evidente que si se suman cosas simples se obtendrá uniformidad; si se hace lo mismo con las cosas complejas, se producirá diversidad. (…) Se deduce entonces que los sistemas simples y uniformes tenderán a ser inestables dependiendo de estas características. Estos sistemas son excesivamente vulnerables a las epidemias al exponer a poblaciones numerosas y uniformes a la acción de cualquier parasito. Por el contrario, es poco probable que los sistemas complejos y diversos generen poblaciones numerosas de organismos simples que sean tan vulnerables. (…) Por distintas razones, un medio natural complejo será más estable. (McHarg,2000. pp.120)

2.La libertad se considera inherente a la unicidad u a las oportunidades infinitas que ofrece el medio natural. Es decir, los modos de existencia y expresión son ilimitados y el individuo tiene estas oportunidades de manera inherente. La anarquía se rechaza porque cambia la creación por la aleatoriedad. La tiranía se rechaza porque elimina la unicidad del individuo y su libertad. Situado entre estos dos extremos se encuentra el concepto de creación, relacionado con el de unicidad, libertad y responsabilidad, en donde el organismo podría realizar cualquier papel que fuera creativo y mejorar la biosfera, la evolución de la apercepción y la simbiosis.(McHarg,2000. pp.123)

Palabras clave: Naturalismo, sistemas naturales, evolución


Iommi, G., y Cruz, A. (1971). Apertura de Terrenos - Amereida.

Disponible en http://amereida.cl/Apertura_de_Terrenos [Revisado 1 Abr 2019]

Título: Apertura de terrenos

Autores: Godofredo Iommi, Alberto Cruz

Tipo: Monografía

Lugar de la publicación: Valparaíso

Año: 1971

Descripción: Texto leído en los actos de apertura de terrenos de la Ciudad Abierta, que explican el inicio de ésta y las proposiciones poéticas que le dieron forma.

Resumen: De los actos que dieron origen a la Ciudad Abierta. En torno al límite y el eje. Cuatro actos. El primero, con los ojos vendados de todo el grupo excepto un guía. Se trata de alcanzar los terrenos, tropezar, reconocer, dar con el límite. Se cae en la cuenta, por la parte alta, que no hay acceso (una quebrada inatravesable y agreste). También, al desvendarse, cayeron en la cuenta de que podían estar cerca, pero no estar junto.

El segundo acto, andar por la orilla entre el mar y la tierra, en total obediencia de las órdenes que uno dicta, el que se va rotando hasta que todos son obedecidos. Encontrarse con la arena, que no es ni de la tierra ni del agua. Es realidad propia. Límite desde la falta de acceso por la orilla, por la presencia del Aconcagua.

El tercer acto, en la isla de los terrenos. Lo propiamente limitado, en el reclamo de orientación. La orientación, en la palabra poética. Ante esto, el límite comparece como invitación.

El cuarto acto, del ir y extenderse en los terrenos. La arena como el incesante volver a no saber, en su pura disponibilidad para recibir. Ante esto cuerpos, esencialmente público, propiamente ágora. Como consecuencia de esto, las arenas (comúnmente asociadas como playas, y por tanto asignadas a la recreación) dan un sentido más cabal a la recreación, presentándola como re-creación. En este sentido, el trabajo no es complemento ni opuesto del ocio, ni de la vida. La vida se juega en su multiplicidad genuina.

Plantea que tratar el espacio como paisaje es tratarlo como opciones, en que el mar resulta un derecho, y la tierra su revés. Esto se sustenta en las nociones de la navegación y dominio, el ir de lo conocido a lo desconocido. Concepción clásica de eje, y según el cual los españoles dominaron el continente. En la nueva orientación, el eje horizontal no va de lo conocido a lo desconocido, sino que mar interior y océano son suertes iguales. Por tanto, no hay revés ni derecho. La Ciudad Abierta no ve el espacio como paisaje, sino como manifestación de su libertad, y, por tanto, de lo sin opción.

Cita

1.He aquí un ejemplo: En los planes urbanísticos intercomunales u otros, las arenas son generalmente concebidas como playas y se las asigna a recreación. La recreación es generalmente entendida como distensión, distracción respecto del trabajo. Mucho se ha escrito, y sobre todo en los últimos decenios, sobre el problema del "ocio" cuando las máquinas absorban la mayor parte del trabajo "intelectual" del hombre. En esas concepciones, la recreación y el ocio suelen ser términos casi opuestos o complementarios del trabajo porque implican una comprensión sectorizada de la existencia.

Las arenas vistas en el acto poético de apertura de los terrenos recogen la recreación pero en un sentido más cabal.

Las arenas, allí, nos dicen que la re-creación es este incesante volver a no saber. Es decir, el fundamento o estado o estatuto mismo del terreno y de la ciudad abierta. En tal estado el trabajo no es complemento ni opuesto del ocio, como no lo es del estudio, de las edades, de la existencia misma, porque en tal estado la vida se juega en su multiplicidad genuina y se juega –precisamente– porque ella es nada más que juego.

Palabras clave: Ciudad Abierta, acto poético, partido arquitectónico


Maderuelo, J. (2005). El paisaje. Génesis de un concepto. Madrid: Abada Editores. (pp 15-39)

Título: El paisaje. Génesis de un concepto

Autor: Javier Maderuelo

Tipo: Libro

Lugar de la publicación: Madrid

Editorial: Abada Editores

Año: 2005

Descripción:Explica el sentido original de la palabra Paisaje, junto con algunas actualizaciones. Las páginas consultadas explican el concepto de paisaje y su valor en las distintas culturas.

Citas

1. Una de las primeras cosas que hay que hacer es deslindar la idea de naturaleza del concepto de paisaje, con el fin de que términos como “paisaje natural” no parezcan tautologías y que otros, como “paisaje urbano” o “paisaje industrial”, no se consideren un contrasentido. Los valores que ha conformado nuestra cultura consumista nos han conducido a una “cosificación” del paisaje: sin embargo, el paisaje no es una cosa, no es un objeto grande ni un conjunto de objetos configurados por la naturaleza o transformados por la acción humana. El paisaje tampoco es la naturaleza ni siquiera el medio físico que nos rodea o sobre el que nos situamos. El paisaje es un constructo, una elaboración mental que los hombres realizamos a través de los fenómenos de la cultura. El paisaje, entendido como fenómeno cultural, es una concepción que varia de una cultura a otra, esto nos obliga a hacer el esfuerzo de imaginar cómo es percibido el mundo en otras culturas, en otras épocas y en otros medios sociales diferentes a los nuestros.(Maderuelo, 2005, p.17)

Reflexión: El paisaje no corresponde a un elemento, o a un entorno en si mismo. Es más bien una interpretación cultural de elementos y entornos. Asociado por tanto a las personas y cómo estas ven el mundo.

2. Las cuatro condiciones necesarias que Berque ha establecido empíricamente y que él exige para que se pueda considerar que una civilización posee una cultura paisajista son: primera, que en ella se reconozca el uso de una o más palabras para decir “paisaje”; segunda, que exista una literatura (oral o escrita) describiendo paisajes o cantando su belleza; tercera, que existan representaciones pictóricas de paisajes; y cuarta, que posean jardines cultivados por placer. (Maderuelo, 2005, p.18)

Reflexión: La comunicación humana es el requisito para considerar una cultura paisajista, ya que al comunicar mediante la palabra la riqueza o belleza de lo que se denomina paisaje, se da cuenta de la importancia cultural que éste tiene. La obra da cuenta de la cultura.

3. El término landschaft en alemán está documentado desde el siglo VIII, sin embargo, entonces y hasta el Renacimiento, este término significaba solamente “región” o “provincia”. El landschaft o lantschaft alemán no se refería originalmente a una vista de la naturaleza sino a un área geográfica definida por unos limites políticos. A finales del siglo XV, la tierra que se halla situada alrededor de un pueblo se denominaba landschaft, un significado que todavía sobrevive en algunos lugares concretos, como en el cantón suizo de Basilea. Así, en las xilografías que muestran vistas de ciudades en la Crónica de Nuremberg (1493) de Hartmann Schedel cada ciudad se presenta con su contorno y ese territorio rural adyacente podría designarse el landschaft de la ciudad. Por lo tanto, el moderno significado de este término se ha conseguido, no a traces de una transformación o evolución de su ortografía, sino de un desplazamiento en su significación.(Maderuelo, 2005, p.25).

Reflexión: Tiene una connotación urbanística: cada ciudad tiene su “paisaje”. El concepto parte desde una designación territorial, y luego con el surgimiento de la ciudad se asocia a ella. La ciudad es el lugar donde se vive. Luego, paisaje se asocia al lugar donde se vive. Vivir es con el paisaje.

´´´Palabras clave:´´´Paisaje, interpretación cultural, representación del entorno


Barraza, D., & Ponce, P. (2014). Caracterización ecológica del Humedal de Mantagua, Región de Valparaíso, como base para su protección y conservación (Licenciatura). Universidad de Valparaíso. (pp.109-123)

Disponible en http://www.posadadelparque.cl/2014/wp-content/uploads/2015/01/Trabajo-de-titulacion-Barraza-Ponce-Final.pdf [Revisado 15 Abr 2019]

Título: Caracterización ecológica del Humedal de Mantagua, Región de Valparaíso, como base para su protección y conservación

Autores: Daniela Paz Barraza Carrasco y Pamela Cristina Ponce Solís

Tipo: Trabajo de Titulación para Optar al Título de Ingeniero Ambiental

Lugar de la publicación: Valparaíso

Año: 2014

Descripción:Genera una caracterización del humedal de Mantagua para su preservación. Las páginas consultadas exponen un análisis paisajístico del humedal.

Citas

1. En la actualidad se ha avanzado mucho en el estudio de los aspectos visuales del paisaje comprendiendo desde la mera descripción a una clasificación en unidades y desde el estudio de la percepción visual a la determinación de la calidad y fragilidad visual del mismo. Generalmente los métodos desarrollados se encaminan a la obtención de estos dos valores de calidad y fragilidad por considerar que son los que mejor determinan la necesidad de protección o conservación de un paisaje (Bosque et al., 1997).(Barraza y Ponce, 2014, p.109)

Reflexión: Utiliza una metodología de evaluación del paisaje que le permite determinar calidad y fragilidad visual. Conocer esto le permite hacerse cargo del paisaje: dar una opinión fundada en mediciones sobre la destinación del terreno.

2. Hacia el norte se observa el campo dunar cubierto por vegetación xerófita y suculenta. Al oeste de fondo se aprecia el borde costero, además es posible observar la vía férrea, por donde es trasladado el material de CODELCO. Hacia el sur, en el fondo se observa el campo dunar y plantaciones de Eucalipto, también se aprecian totorales en el borde del humedal. Al Este están los totorales y de fondo se ven las plantaciones de Eucaliptos y vegetación esclerófila.(Barraza y Ponce, 2014, p.114)

Reflexión: Descripción de lo que se ve, que es también presentado en fotografías. Esta descripción está centrada en caracterizar, desde lo visible, un lugar con el fin de otorgarle un valor a lo que se observa. Independiente de si este valor es alto o bajo, el hecho es querer valorar, desarrollando una metodología para ello. Valor cultural de cómo es perceptible el entorno natural del humedal desde la visión de alguien que ha estudiado las características bióticas y abióticas que éste posee. No le basta con emitir un juicio en base a las valoraciones de lo biótico y abiótico, sino que estudia cómo estos elementos son perceptibles en el lugar.

3. El estudio del paisaje se realizó mediante la evaluación y descripción de cada uno de sus componentes, evaluando la calidad y fragilidad visual del paisaje local adecuándose al área de estudio. La descripción de las unidades de paisaje se efectuó en términos de las variables físico-espaciales, biótica y antrópicas. El paisaje local presenta 3 unidades de paisaje (UP)(Barraza y Ponce, 2014, p.115)

Reflexión: 3 variables describen el paisaje a evaluar. Elementos relevantes que se encuentran (o no) en el lugar. Calidad por un lado y fragilidad por el otro. Evaluaciones notables de lo que se observa.

4. Para Muñoz-Pedreros (2004), el análisis de los resultados de la evaluación y fragilidad del paisaje establecerá un ordenamiento decreciente de los paisajes con relación a su valoración visual y su interpretación a través de sus componentes, en una gradiente de transformación: desde un área recién incendiada a un bosque nativo prístino.

Todo esto permitirá establecer el potencial de desarrollo del turismo y de recreación. La valoración visual final se integrará a los valores de fragilidad, ya que esta combinación calidad-fragilidad es útil en la gestión territorial.(Barraza y Ponce, 2014, p.122)

Reflexión: Lo hecho en pos de poder gestionar el territorio: saber si es posible contemplarlo, dar cabida al visitante, o si es necesario conservarlo, debido a sus condiciones particulares.

5. Según lo establecido en la Tabla 38, el uso que se le puede dar a la Unidad de Paisaje 1 corresponde al de conservación y/o turismo/recreación de bajo impacto, ya que posee una clase 4, es decir, una calidad visual media y una fragilidad alta.

La Unidad de Paisaje 2 presenta una clase 4, con una calidad y fragilidad media. Por lo tanto, el uso que puede tomar esta unidad está referido a la conservación y/o turismo/recreación de bajo impacto.

Y finalmente a la Unidad de Paisaje 3 se le asigna la clase 5, ya que presentó una calidad baja y una fragilidad media, por lo cual se le daría el uso para la localización de actividades de alto impacto visual.(Barraza y Ponce, 2014, p.123)

Reflexión: Conclusiones de uso de los paisajes del humedal. UP1 corresponde al cuerpo de agua, UP2 a las dunas y UP3 a las plantaciones de pino/eucalipto. Una contemplación restringida, por la fragilidad del entorno natural, con excepción de UP3.

Palabras clave: entorno natural, metodologia de evaluación, calidad paisajística


Notas al pie

  1. Esta revisión tiene un segundo cuestionamiento implícito, respecto al proyecto a desarrollar. Éste consiste en una galería interpretativa del entorno natural, emplazada en los pilares no ocupados de la Hospedería Colgante. La cuestión que le interesa al proyecto es ¿cómo este valor podría traerse a presencia en una obra?