Encargo 01 Epistemología - Apuntes 2022 / Gabriel Jiménez Amin

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TítuloEncargo 01 Epistemología - Apuntes 2022 / Gabriel Jiménez Amin
AsignaturaPresentación: Epistemología en Arquitectura y Diseño
Del CursoPresentación: Epistemología en Arquitectura y Diseño 2022
CarrerasDiseño
1
Alumno(s)Alejandro Jiménez Amín

Hypomnémata

Clase 1 | 08 de Agosto

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Clase 2 | 22 de Agosto

Especulación inherente en lo creativo


Acostumbrados a convivir con métodos sistemáticos y automatizados que simplifiquen la mayoría de nuestras tareas, se ahuyenta de forma abrupta y egoísta cualquier espectro de ambición exploratoria y aventurera que podría manifestarse desde nuestra más noble voluntad y desde nuestra más profunda curiosidad.

Durante nuestros primeros años de se nos predisponen trayectos a recorrer, los cuales a través del tiempo y por medio de hábito y rutinas adoptamos como si fuera el componente más orgánico de nuestra naturaleza. Pero esta imposición no solo trasciende en el plano educacional, ya que el modelo automatizado en el que nos “desenvolvemos” nos resguarda a una edad aún más temprana y en contextos aún más íntimos u ordinarios que el mismo ámbito educacional, el cual resulta inherente e imborrable en el desarrollo humano. Esto ha provocado que ejercicios de carácter creativo se vean mermados por las estructuras y casillas que hemos familiarizado al punto de hacer absolutamente propias, ante una disputa desconocida que contenga un agente que se radique fuera de nuestra zona de seguridad nuestras herramientas suelen verse reducidas o suelen desvanecerse hasta la instancia de considerarlas inexistentes, cuando no es así.

En nuestro quehacer usual como estudiantes nos enfrentamos a estas disputas desafiantes que involucran ir un poco más allá de lo que estamos acostumbrados, sería una contradicción explicar algunos de nuestros métodos de estudios. Por ejemplo, sería incongruente exponer un método de abstracción para registrar la ciudad a través de croquis, acompañados de una narrativa que complemente al mismo, ya que en este particular la metodología carece de la misma. Y es que nos resulta necesario enfrentarnos a ese libre escenario de lo desconocido, es un ejercicio impostergable que carece de una orientación más allá de las básicas necesarias para seguir siendo parte de un grupo de mujeres y hombres regidos en un ámbito educacional universitario.

Como expuso Fabio Cruz, la primera afirmación que hacer sobre la Observación, tal como la entendemos aquí logra existir porque “la condición humana es poética, y por ella el hombre vive libremente en la vigilia de hacer un mundo” (Exposición Escuela 1972).

El enfrentamiento al desconocido que se presenta en la abstracción de un “algo en algún lugar” está inevitablemente sostenido a la especulación, la espontaneidad y la aventura, volver a “ver como por primera vez”, en este proceso recuperamos algo de nuestra independencia creativa, pues cada movimiento involucra una decisión tras otra, la cual no necesariamente resulta de la lógica, un conjunto de resoluciones de las que somos autores y líderes, por lo que existe una cuota de libertad en cada experiencias de registro que vivimos a lo largo de nuestra formación en la escuela y en esa etapa de observación, eventualmente alcanzamos una cercanía con la intimidad del lugar y nosotros mismos.

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Clase 3 | 29 de Agosto

El virtuoso desconocido


La luminosidad que invade mi entorno naturaliza mi despertar, siempre ha sido así, el día me da la bienvenida. A mi alrededor una dimensión de absoluto desconocimiento descompuesto en formas y colores que apenas logro asociar, ante tanta incertidumbre e intranquilidad lo más seguro y confortante ahora mismo es hablar desde mí, todo sale a través de mí, en mí estoy seguro, solo estoy yo.

Me ubico en mi cubículo, tan caótico e indomable que me resulta irritante, lo que me rodea no tiene connotación para mí, más que de desconocimiento, pero en la propia naturalidad humana yace el sentimiento exploratorio de encontrar un propósito a todo lo que está a mi alcance.

Todo el vacío que habito está al interior de verticales prolongadas que contribuyen a mi incómodo asilo, estas se proyectan materialmente y culminan en un cierre superior y un cierre inferior. Necesito sentirme en un “algo”, necesito incesantemente ubicarme espacialmente en algún plano del que tenga conocimiento, estoy en un cubículo que me orienta y resguarda. Comienzo mi experiencia sosteniéndome sobre el suelo, desde abajo hacia arriba, esta información me tranquiliza en cierta medida, saber que siempre estaré abajo y algunos dioses estarán arriba me da certeza de estar vivo. Es la información mínima que necesito para desenvolverme, todo lo demás se desprende desde la misma.

Me concentro y vuelvo a mi espacio, todo me resulta excéntrico, un vistazo me alerta lo aparentemente circumbirúmbico de las cosas, como si se tratase de una reunión de particularidades. Al descomponer los elementos que veo puedo asociar su geometría a las formas básicas, cada vez me parecen elementos menos extraños. Sin embargo, el hecho de acostumbrarme a su existencia inanimada en el espacio no quiere decir que haya recopilado más información respecto a ellos. Cómo podría referirme a ellos sin oír la asociación que le connotan las demás personas, cómo podría pensarlos y proyectarlos de forma imaginaria sin haberlos vistos empleados por el mismo hombre, en su uso cotidiano, en su facultad más genuina, en su circunstancialidad más pura y ordinaria para apreciar su gracia propia.

A través de la experimentación y la depuración de mi observación en un primer barrido accedo a algunas de sus utilidades, las cuales doy por hecho que son atribuibles a algunos de los elementos que me rodean, pues mi intuición me lo propone de esta manera, mas no me lo confirma. Es un ejercicio necesario para aclimatarme a todo esto, dónde más podría existir el fin de las cosas si no es en su misma esencia, el propósito de cada una de estas cosas es su información más pura, íntima y cercana a lo que realmente son.

Cada desconocido propone su idea, a través de su misma materia muestra una intención innata e indestructible, la cual fue previamente concebida y forjada por la divinidad misma, con su característica perfección. De esta forma, quiero asegurar que la naturaleza de estas cosas delata su sentido más primigenio y esencial.

Más allá del trasfondo que puedan presentar las cosas, o bien su fondo más superfluo, cómo ordenar semejante desconocimiento, de qué manera despejar el espacio, el cual me parece excesivamente violentado por pequeñeces que aun no entiendo. Si de verdad quiero solucionar este desorden, debo entender el desorden en sí, de otra manera no se apaciguará mi angustia, por lo que me queda mucho tiempo de conocer y de reconocer todo a mi alrededor, pues para adquirir el conocimiento que busco sobre lo demás necesito encontrarme con su virtud primordial. Volviendo al mismo punto anterior, cuál es el sentido divino de estas cosas, su esencia se desprenderá más temprano que tarde.