EAD4220-01 Seminario América 2. Isidora Correa Bruno. Tarea 2

De Casiopea
Revisión del 20:40 2 jun 2021 de Isidoracb (discusión | contribs.)
(difs.) ← Revisión anterior | Revisión actual (difs.) | Revisión siguiente → (difs.)



TítuloEAD4220-01 Seminario América 2. Isidora Correa Bruno. Tarea 1
AsignaturaSeminario de América
Del CursoSeminario de América II (2021 2º semestre)
CarrerasArquitectura, Diseño, Diseño Gráfico"Diseño Gráfico" is not in the list (Arquitectura, Diseño, Magíster, Otra) of allowed values for the "Carreras Relacionadas" property., Diseño Industrial"Diseño Industrial" is not in the list (Arquitectura, Diseño, Magíster, Otra) of allowed values for the "Carreras Relacionadas" property., Magíster
2
Alumno(s)Isidora Correa

¿Cómo aparece la imagen del vacío?

A partir de la lectura del texto Perplejidades, Godofredo Iommi. [1]

Introducción

Mi inclinación por el estudio de la imagen surge a partir de un interés en la vivacidad que ella posee, reflejo de la variedad de elementos que la componen. Y es que las imágenes conforman, de alguna manera, fragmentos de la realidad: concepto que pretende ser revisado para situar los objetos que configuran a cada una, dentro de un determinado espacio. Un primer acercamiento a su definición, de acuerdo a lo que plantea Luis Martin Arias en un escrito sobre el significado de la imagen, nos dice que la realidad es entendida como efecto o constructo producido y/o inducido por y el sujeto, al unísono, por la percepción y toma de conciencia subjetiva que en él se desencadena. (Arias, L.M, 2016) [2] En el mismo texto el autor recoge perspectivas de la realidad a partir de la visión de dos filósofos que permiten reflexionar sobre otro concepto asociado, la representación. Según Schopenauer, la realidad, el mundo que nos circunda, formado por todos los objetos que rodean a todos los seres en su conjunto - “todo lo que existe para el conocimiento”, solo existe como representación, en donde se sitúa “la cosa para mí”. A la vez, Kant propone asimismo la existencia de otra dimensión de la cosa, “la cosa en sí”. (p.138)

En palabras de Chicano, aquí la observación aparece como ejercicio o acto a través del cual accedemos a la realidad del habitar humano, espacio donde se configuran las diversas imágenes, pero también como posibilidad de acceder a la obra. Se trata de un acto que implica detenerse en lo cotidiano y desvelar, desocultar. [3] (Chicano, A. (2017) El acto de la observación. Experiencia de la transmisión de un Ethos subyacente. p.25)

A partir de estas primeras definiciones y aproximaciones a la materia aparecen conceptos que pretenden ser revisados y analizados, entre ellos la idea de realidad como representación y los objetos de percepción que la integran, para más adelante dialogar con una imagen en particular, la imagen del vacío, de la cual nos habla Wunenburger en su libro “La vida de las imágenes”[4] y que puede ser entendida de otra manera como el espacio en blanco según Iommi nos habla en una de sus clases el año 1984.

Acercamiento al tema

Escribir sobre las imágenes pareciera es un tema amplio y complejo de abordar principalmente por la vivacidad que poseen y la variedad de elementos que las componen en su mayoría. Según Wunenburger (2015) la complejidad de su estudio radica también en el gran número de disciplinas que aspira a comprender su naturaleza y el vínculo del ser humano con ellas. (p.13) En esta aproximación a una comprensión de la imagen, se presenta una breve descripción y recapitulación que pretende dar orden y contexto para más adelante reflexionar sobre una imagen en particular: la imagen del vacío, descrita por Wunenburger (2015) como una suerte de situación límite, porque es a la vez, condición y nacimiento de toda imagen e imagen representable al límite, lo que hace de esto, paradójicamente, una imagen fundante de todo pensamiento. (p.17) El especial interés por indagar sobre esta imagen del vacío en particular, radica principalmente porque a través de ella podría manifestarse, aparentemente, toda creación y todo pensamiento, dimensiones estrechamente vinculadas al lenguaje, por lo tanto, imagen que podría referirse también a la fundación de este.

Aproximación a una clasificación de las imágenes

Wunenburger (2015) propone una amplia clasificación que permite conseguir una comprensión y visión general acerca de la procedencia de las imágenes, sin dejar de admitir que la variedad de sus formas es incontable. A propósito de esto, el autor, a través de una imagen metafórica ejemplifica la complejidad y precisión de su estudio:

Respecto a esto, se puede comparar su diversidad con un árbol cuya forma exterior estaría representada por la corona aparente de ramas y hojas, el eje vertical portador del sentido sería equivalente al tronco, cuyas formas más profundamente ocultas serían comparables a sus raíces. (p.21)

Una primera división general permitiría esclarecer la complejidad de su existencia representada por medio de las ramas y hojas que componen el follaje de un árbol: aquellas imágenes privadas y otras socialmente compartidas. Las primeras serían las que emergen del interior del sujeto - bajo la forma de fantasmas, sueños y anhelos - exteriorizadas, de vez en cuando, bajo la forma de arte o comunicación. (p.13) Mientras que las imágenes compartidas corresponden a una dimensión social del ser humano y de la cultura, como podrían ser los mitos, las utopías, incluso el arte o la artesanía pueden estar insertos dentro de esta agrupación. Independiente al grupo dentro del cual esté introducida una imagen, de cualquier manera, el autor expone la idea de que ella constituye una realidad propia, un mundo autónomo y consistente, que tiene sus propiedades, sus condiciones de existencia, sus leyes de transformación, sus efectos específicos y al mismo tiempo aguzan la atención, desvían el pensamiento. (p.13) Y sin querer apartarnos, se mezclan en nuestra sensibilidad, en nuestra percepción, vinculando la existencia humana al mundo. (p.17)

Objetos perceptivos

Al examinar la imagen, parece pertinente hablar sobre los objetos perceptivos, entendidos de un modo asequible como aquellos elementos y objetos que componen nuestra realidad. Observarlos, permite profundizar sobre el modo en que se configuran las imágenes. Luis Martin Arias considera dos objetos perceptivos dentro de nuestra realidad y en constante diálogo, es decir, en constante comunicación y equivalencia: el objeto-original y el objeto-imagen. Este último entendido como una referencia respecto del objeto original:

La imagen es un objeto del mundo perceptivo y sensible que posee la peculiaridad de ser parecido a otro objeto, siendo este segundo objeto considerado como “original”, es decir referencial respecto al objeto imagen. Por tanto se trata de poner en juego dos objetos que son, ambos, perceptivos: objeto-imagen y objeto-original. (Arias, L.M, 2016)

Esta relación entre objeto-imagen y objeto-original evoca también la relación que se establece en lingüística entre significante y significado. Si bien indagar en esta idea amplía aún más la materia que se desarrolla en este escrito, pudiendo incluso llevarnos a otros horizontes, lo que interesa es preguntarnos cómo aparece también la imagen del vacío dentro de esta relación lingüística. Considerando que el significado es posible ubicar en una misma línea junto al objeto imagen, mientras que el significante podría corresponder al objeto original.

La no-figuración y la imagen del vacío

A partir de esta primera organización general surge una pregunta cuyo propósito pretende esclarecer cuestionamientos iniciales del estudio sobre la imagen, en particular, aquella que funda toda obra y todo pensamiento ¿Cuándo y cómo aparece la imagen del vacío? La complejidad de la respuesta radica principalmente en la dificultad de otorgar vacío a la realidad, la cual se ha dicho se construye a través de diversos elementos y objetos que configuran las imágenes. Esta idea es también comunicada y acentuada por Iommi (2015) en una de sus clases dictadas el año 1984 para la entrega de notas finales de un taller de Diseño Gráfico, al hablar sobre los valores significativos presentes en todo gesto, en la vida y en el cosmos. (primera parte)

Un ejemplo simple, a la mano de todo el mundo, que todo el mundo tiene, es que es el mundo para mi; es la representación de lo que me rodea. Allí vivo, allí soy , allí me desarrollo, allí amo, allí muero, allí me instalo. Esto no es ninguna broma y no sirve de nada, y yo lo declaro con todo mi corazón; jurarse en el propio intelecto de que uno no es representativo no sirve de nada. (Iommi, 2015, primera parte)

Iommi agrega que la representación se trata de una herencia profunda, legítima y verdadera. (Iommi, 2015) Afirmación que se puede esclarecer al considerar que se trata de un pensamiento que vincula e integra al lenguaje, materia inherente al ser humano. Pero este pensamiento entra en crisis al comienzo del siglo XX, afectando el ámbito específico del arte. Y como arte, entendemos toda poesía y también todas las ciencias. (Iommi, 2015) Iommi declara que el punto crucial de debate fueron justamente los valores significativos. Elementos que parecen desaparecer también en la imagen que se ha querido examinar en este escrito, la imagen del vacío, la cual aparecería como una “nada” que permitiría acceder a una forma representativa, o al menos, semi representable. (Wunenburger, 2015)

Para explicar mejor esta ruptura de la figuración,

¿Saben? […] una experiencia de esa es posible y alguno de ustedes la tiene que haber vivido igual que todos; cuando uno era muchacho, o chico, y le pasaban un mapa de los libros de colegio y tenía a veces, como es lógico, estaba algo distraído y veía al revés; lo que era la tierra no lo veía como tierra y lo que era mar no lo veía como mar. Entonces de pronto decía ¡pero dónde está Italia! y uno se volvía loco porque no la encontraba por ningún lado… les debe haber pasado alguna vez: cuando no había significación predeterminada. (Iommi, 2015)

Sobre este espacio en blanco, Iommi nos habla también de su importancia para la poesía:

En primer lugar, la voluntad y la persona del poeta no interfieren en esa manifestación: se debe vaciar, abandonarse y, por ende, acaecer en él la ruptura. Iommi Marini cree que este término es esencial para la poesía, porque es el espacio en blanco que da lugar a la creación. El vacío del poeta comienza en la ruptura de la palabra y su significado. (Iommi, 2015, primera parte)

Conclusiones

A partir de lo escrito, emerge la idea de una imagen del vacío a partir de la no-figuración, noción que trae consigo un “halo de imágenes sensibles” (Wunenburger, 2015) Si bien no se ha mencionado explícitamente, ni por quien escribe, ni tampoco por los autores revisados, la no-figuración tiene su equivalencia en la abstracción. Es esta expresión la que podría determinar la aparición de otras imágenes y analogías por medio de la imaginación. De acuerdo a lo dicho por el filósofo francés, una imagen del vacío aparecería como una “nada” que permitiría acceder a una forma representativa, o al menos, semi representable. Se trata de una ruptura del lenguaje cotidiano, de una segregación de la realidad comprendida desde el habitar del día a día y los elementos u objetos que en ella habitan. Sin embargo, una imagen que permitiría la configuración de infinitas posibilidades representativas.

Referencias

  1. Iommi, G. (2015) Perplejidades. Archivo Histórico José Vial Armstrong. https://wiki.ead.pucv.cl/Perplejidades
  2. Arias, L.M. (2016) ¿Qué queremos decir cuando decimos imagen? Una aproximación desde la teoría de las funciones del lenguaje. Cuadernos 56. Universidad de Palermo, Buenos Aires.
  3. Chicano, A (2017) El acto de observación. Experiencia de la transmisión de un Ethos subyacente. Río de Janeiro, Brasil..
  4. Wunenburger, J. (2015) La vida de las imágenes. Jorge Baudino Ediciones.