Documento de la Travesía Athenea

De Casiopea
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1.

El nombre de este monumento es “Athenea”: porque señala lo que ella significaba para la ciudad griega y sigue significando hasta el día de hoy para cualquiera ciudad.

“Athenea” tenía su lugar en el Acrópolis; así sucedía en Atenas y allí, desde su altura, indicaba a la ciudad que la adversidad se ha de trasmutar en necesidad de convivencia.

En la Tetralogía de Esquilo, el juicio de “Athenea”, hace que las Furias perseguidoras ( Erinias ) se transformen y se vuelvan consejeras de la prudencia ( Euménides ).

Señalando que cuanto aparece como adverso ha de ser asumido como tal, a fin de trasnmutarlo en favorable; en propia razón de ser, es decir, fuente de paz.


2.

Toda ciudad se asienta en un lugar; el de Santiago es al pie de la Cordillera de Los Andes, frente a ella.

Y desde allí bajan las catástrofes. “Conmoviendo la apariencia”... como dice el poema. Son los terremotos y es la nieve. Esta... “por nieves negras”, ( el agua mezclada con la tierra), hacen que los ríos se desborden.

Pero, al mismo tiempo, la cordillera constituye para Santiago una luz que la baña con su esplendor; esplendor que proviene de las altas cumbres iluminadas y que hace de ella esa ...“cercada luz” del poema.

Por tanto, esta ciudad ha de empeñarse para que sus catástrofes sean asu- midas de una suerte tal que lo adverso se vuelva lo favorable, es decir, al modo de esa “cercada luz“...


3.

El lugar del monumento es del todo preciso: es donde el río Mapocho recibe al canal San Carlos, que trae las aguas del río Maipo.

El canal es la primera construcción que se realizó en este país para unir, por obra de la mano del hombre, dos ríos - obras de la naturaleza. Por eso el monumento se levanta exacta e inmediatamente junto al punto donde el canal San Carlos cumple su cometido.

Así, este punto que une cordillera, ríos y canal, indica a la ciudad que ha de tomar conciencia de su habitar; ese habitar suyo que es para tramar su paz (las Erinias se transforman en Euménides ).

Y al indicar esto, simultáneamente señala que la ciudad es amada por su lugar. Pues su tierra - de un modo peculiar - “se enamora de su gente” . . . lo advierte el poema. Y ella, la ciudad, al pemianecer en el lugar, a su vez, lo ama.


4.

“Athenea” es un poema; pues en un poema las palabras adquieren una precisión que hace que ellas queden, permanezcan, ofreciéndose a renovadas vocaciones e interpretaciones.

Y lo que permanece no puede ser meramente escrito en una piedra o en una lápida, pues ésta es una superficie sólo conformada para recibir un texto.

El poema ha de ser grabado en una obra que cante su pleno esplendor: en una escultura. Así, “Athenea” es recibida por una escultura expresamente concebida para ello. Y que, por tanto, al recibir el poema une la precisión propia de su forma a la precisión de las palabras de éste.


5.

Todo monumento debe cobrar altura para que sea tal. Al respecto, se tiene en Roma la historia de la Fontana de Trevi. Ella se levanta sobre el acueducto romano “Acqua Virgo” y en la Edad Media era una simple fuente junto a la tierra para el uso de los vecinos; pero, mediante inter- venciones de ‘arquitectos durante cinco siglos, ella alcanzó esa imponente magnitud vertical que la constituyen en uno de los monumentos de Roma.

“Athenea” no alcanzaría en un futuro su magnitud vertical de monumento, sino que hoy mismo, desde su primer momento la inicia, mediante un con- junto de arcos livianos, como elementos arquitectónicos propios de parques, que se disponen junto a la escultura.

Pero dicho conjunto de arcos no viene a dejar cerrada la obra del monu- mento, sino, por el contrario, la deja abierta a que sea prolongada por la orilla del río hacia el Centro, o también, hacia Las Condes.

Cabe invitar a arquitectos, urbanistas, paisajistas, a que se interesen en ello. Por su parte, los arquitectos de la Municipalidad de Providencia se encuen- tran prestos a iniciar este ordenamiento urbano.

Este ordenamiento ha de iniciarse por una fuente que se erija en la inme- diatez de la escultura y los arcos. Una fuente canta, muestra lo favorable de las aguas, especialmente en este caso, en que se podrá contemplar sus aguas en el reposo de sus estanques o en el movimiento de sus sirrtidorcs al lado de las aguas que pasan del río y del Canal.

Y los arcos al ser un conjunto de delgadas líneas, permitirán que se ex- tienda el sentido del monumento sin trabas, alcanzando una precisión corres- pondiente a la de la escultura y de las ¡walabras del texto. Lo que da cuenta así, de . . . .. “cual promisorio” con que comienza el poema “Athenea”.


Poema de athenea y notas


A T H E N E A

1 Cual promisorio

2 o detrás

3 cercada luz

- el secreto no registra

4 Aún otra

5 íntima

6 se dice a si

conmoviendo la apariencia.

7 Tal antaño

por nieves negras

8 al hilo

ciñe

ciegas

libertades

recurrentes

9 Esta tierra guarda

el silencio inviolable de su eco

10 y vedada

se enamora de sus gentes

11 Lámpara

que todo olvido vuelve



Notas al Poema

1 Aún la catástrofe encierra una esperanza: lo promisorio

2 La Cordillera, el fondo o el detrás de la ciudad construye, cercando como un vaso abierto la luz magnífica de la ciudad

3 Pero a primera vista la razón, la causa de ese efecto - el secreto - no se registra

4 La tierra se hace a sí misma otra

5 cuando tiembla

6 Ella se dice sí misma al temblar conmoviendo la apariencia

7 Desde siempre las nieves cordilleranas

8 Se deslían en hilos (Mapocho, Maipo) y encauza “ciñe” las aguas “libertadas” violentas, “recurrentes”. Por esos lechos bajan a su vez las ondas tclúricas

9 Pero este lugar cuida el silencio del eco que se produce entre su estremecimiento y su permanente presencia segura

10 Como si al temblar indicara que nadie puede poseerla ( pues ella es sólo eco de sí misma ) y así de algún modo vedada toma distancia para enamorarse de sus gentes

11 Cordillera, ríos, conjunción de ambos en el San Carlos que une el Maipo al Mapocho, son la lámpara que recuerda la destinación de la ciudad. Por eso que todo olvido, querer olvidar, gracias a ese peculiar modo de ser lugar, el destino vuelve.

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