Constanza Valdivia Encargo 04

De Casiopea
Revisión del 18:16 24 may 2015 de Constanza Valdivia (discusión | contribuciones)
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)



TítuloEncargo 04
AsignaturaTaller de Diseño Gráfico 5ª Etapa
Del Curso3º DG 2015
CarrerasDiseño Gráfico
4
Alumno(s)Constanza Valdivia

Ingenieria del papel : Ejercicios de Pop up

"La forma en que el papel trabaja la luz"

El mundo del papel, presenta una variabilidad de gramajes y colores, elementos que son de gran importancia. La luz incide en cada objeto de forma distinta, de pendiendo de que tan opaco o transparente un objeto puede ser. En las leyes del papel, la opacidad puede favorecer una cantidad mayor de blanco y lo translucido actúa como una capa superpuesta que realza un elemento o fragmento importante de la composición. A su vez el gramaje del papel puede facilitar la maleabilidad de este mismo al ser plegado y/o desplegado. Como también, al usar un gramaje mayor puede facilitar un soporte más rígido o una mejor impresión del texto.

Ejercicios de Pop up


Abstracción del rasgo: edición plegable

Como el pliegue se transforma en rasgo

La luz genera grises, genera tramas, entonces cuando proponemos pliegues la lámina se transforma en un cuerpo individual, con medida de contrastes y tiempos de lectura. Entonces la diagramación respeta la geometría visual, lo sutil y lo directo. En esta etapa, proponemos tres objetos desplegables correspondientes a las tres obras tratadas en la etapa anterior. Cada uno de ellos trabaja de forma individual su diagramación y su despliegue, lo que los trata como un total es la forma final en que el cuerpo es plegado. Existe un patrón de plegado como elemento común. La importancia del pliegue radica en la capacidad que el papel tiene para ser moldeado y generar una geometría compuesta como una figura reconocible. El pliegue actúa como rasgo, como un resalte de lo preliminar en cada obra.

Pozo Escultórico

El pozo reconocido como un recorrido inicial sumergido en lo invisible, un inicio a un costado del cementerio que se extiende y crece en proporción al la ladera que le resguarda, que le permite crear esta relación intima y directa con su huésped, quien, adentrándose en los altos muros podrá comprender la completitud de un vacío existente, atrapado y acentuado en una estrechez que luego resulta en un espacio amplio, en un enfrentamiento de cuatro ángulos. Existe este sistema paralelo de paredes que luego se conectan visualmente en un tipo de “cámara” de cuatro puntos, eventualmente pareciera ser posible reconocer que existe una intención de un “inicio y un fin”, al conectar los puntos. Cuando nos adentramos en el recorrido del Pozo, es posible determinar un horizonte acentuado, en el contraste del cielo y las paredes construidas, está el coexistir del “doble horizonte” que encuentra su fundamento en lo anterior. Su extensión propone un recorrer, un tiempo de observación y tiempo de encuentro. El “doble horizonte” resulta ser una lectura visual que visto desde el exterior parece ser una composición de profundidad espacial en que la tierra a sido trabajada para adquirir cierta forma y conformar así un juego de encuentro. Ese encuentro es transformado en su totalidad cuando leemos visual y corporalmente desde el vacío interno de lo construido, es un tiempo nuevo, un tiempo en que el hombre se encuentra a si mismo confiando en lo impuesto, consciente de que llegara a un punto de encuentro, en donde lo paralelo se unifica y le permite observar desde cuatro puntos la composición de luz-espacio-sombra. El hombre puede comprender y se parte activa de la extensión, cuando el recorre, el espacio le envuelve y cobra sentido El Pozo se compone geométricamente en contraste con una “recta” que desde el interior siempre tendremos presente como la línea que nos permite distinguir la luz natural, con esto es posible abstraer el Pozo como un cuerpo con variabilidad de contraste. Es decir que el Pozo genera “experiencia” en consecuencia de la luz que incide en él. El espacio que este compone entre sus paredes puede resultar más reducido o distinguible dependiendo del grado de luminosidad del momento. Tomando como principal concepto el “doble horizonte” y el encuentro de “los cuatro puntos” es que se da forma a una propuesta de plegado, que en su estado inicial acentúa un rasgo y luego con la misma forma de los pliegues se da el “tiempo de encuentro” con las cosas, con cada elemento que luego es expandido y es posible apreciar en su totalidad. Es decir que en una primera lectura reconocemos una intención de acentuar una identidad por medio de un signo que es trabajado como una presencia que da inicio lo invisible, al encuentro con un total. Los pliegues dan lugar a una distribución de contenido, a una jerarquía en que se da un inicio y un total, complementados con grises aplicados al texto y los croquis. Los croquis compuestos en su forma gráfica, trabajan la luz y sombra con un lenguaje de grises que muestran y realzan la forma inscrita en el terreno, como también la visualización interior.


Taller del Escultor

El taller del escultor reconocido como una edificación autónoma que contrasta constructivamente por el trazado natural del lugar. El taller tiene un cuidado, un detalle constructivo, que termina en ángulos rectos, en espacios medidos, en distancias geométricas reconocibles por el ojo. El cuerpo esbelto, afirmado en un suelo de hormigón que afirma y da cabida a lo ortogonal. Los altos muros poseen una verticalidad realzada por una corrida horizontal de ventanas que reciben la luz natural del exterior, luz que se acentúa también desde el techo con luz directa del cielo. Su suelo firme determina su arraigo, su propia presencia. De ello surge lo autónomo que determina el detalle constructivo en dos tipos de lecturas definidas como lo material y lo natural. La primera considera la dimensión de tamaño (alto y ancho), estructura (materialidad) y espacio (composición del vacío); la segunda determina lo versátil que entendemos como lo voluble (lo inconstante o transformable) en factores como la luz y el entorno. La luminosidad en esta obra es tratada desde el detalle como el elemento que compone el espacio interno, es decir que su interior tiene grados de luminosidad determinados por la incidencia externa, que proyectan las ventanas. En su fundamento, lo translucido permiten seguir visualmente el relieve constante de las dunas que se intercala con su variada vegetación y que en algún punto pareciera unificarse con el alto cielo. En otro grado existe la lectura inicial del entorno con el observar y la forma en que el cuerpo accede al lugar, en este cobra sentido lo voluble, lo que se da por medio de la ondulación de las dunas, en su composición natural que genera un tipo de adaptación y orientación del cuerpo. De lo anterior surge el contraste del perfil ortogonal con lo natural, más que contraste, podemos decir que se compone una relación sustentable, en que lo ortogonal se infiltra en el paisaje del relieve y desdibuja los límites. Su forma de plegado representa lo ortogonal, lo vertical y lo horizontal. Que trabaja la incidencia de la luz por medio de grises impresos, que traen a presencia el contraste luminoso de lo natural en lo construido. En su estado inicial le recorre una franja muy tenue que define un encuadre recto que representa el nuevo límite que la obra propone, en lo natural.

Existe un fenómeno dado en contraste a lo recto, que resulta de la forma en que la luz rebota en la materialidad del edificio, proyectando sombras con ángulos diagonales en un juego de grises. Dentro de la jerarquía de diagramación, existe una composición de textos y títulos que relacionan lo anterior con dos tiempos de observación y encuentro con el taller, con los conceptos de estructura y versatilidad, acentuando esta diferenciando en un porcentaje de gris.


Vestal de los Signos

Vestal de los Signos como la construcción que se da por medio del “entre ver”, el que ver que se valoriza en el significado de “Vestal” que proviene de la antigua roma y se define como el “estar al cuida de algo” constantemente, algo entendido como “el estar al reguardo” de aquello que se compone en medio de un marco o entorno dotado de significado. La vestal se comprende visualmente como una extensión diagonal que inicia a una altura medida del suelo y luego se eleva hasta ser un vértice que apunta hacia el horizonte oceánico. Pareciera ser que su geometría tiene relación con su ubicación, con la ladera-colina que la sustenta, que le envuelve con su vegetación, que le resguarda. En esa ladera se alcanza el límite de lo transitable a un costado. La vestal debe entenderse como un cuerpo recorrible que se conforma por medio de su detalle constructivo (del que se resalta visualmente el color negro) un signo visual reconocible como un total. La Vestal pareciera resguardar a sí misma su accesibilidad interior, al “rodearla” el ojo comprende su totalidad exterior, pero aún así, no es posible reconocer su inicio - su entrada - pareciera ser que la vestal es resguarda (por la misma naturaleza).

Acceder a ella, es acceder al ambiente perimetral que se expande en su presencia; el horizonte oceánico y la vegetación adquieren un nuevo sentido, un nuevo valor de recorrido y permanencia.

Lo construido pareciera tener la intención de generar perspectiva por medio de su detalle, en que se alternan medidas y planos, materiales y colores, que con gracia el ojo espectador logra conformar como una completitud. Y a pesar de que tantos elementos recorran una sola longitud, es posible percibir una ligereza y levedad en la forma de dar cabida y terminación a cada ángulo que conforma la edificación.

Entonces la ligereza podemos definirla como la forma en que el lugar y la vestal se complementan en una fluidez pura ,presente en el recorrer, en la accesibilidad, en la forma que el lugar abierto genera un juego del desconocido en búsqueda de un punto de inicio. Y la levedad la definimos en la forma que lo construido no se impone o corrompe el espacio, sino más bien genera prolongación y encuentro.

Su plegado toma como referencia la definición de Vestal y la conformación del signo por medio del negro y su variabilidad de grises, que son representados por medio de los croquis. El rasgo gráfico que enfatiza una identidad