Amereida, borrador primer poema

De Casiopea
Revisión del 16:22 1 mar 2018 de Florence (discusión | contribuciones)
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)



TítuloAmereida, borrador primer poema
AutorGodofredo Iommi
Páginas2
Imágenes2
Ancho 21,5 cms.
Alto 28 cms.
Fecha1967
ColecciónPoesía
FondoIommi-Amunátegui
ConjuntoCarpeta Negra
Número de Ingreso030
NotaDocumento mecanografiado en papel marfil. Manuscrito en la primera página se lee: «Sr. J. Vial.-», al parecer en letra de Godo. El poema no varía con respecto a la edición de Amereida de 1967 –el documento no está fechado, mantenemos el año de la publicación de todo el poema.
PDFArchivo:Amereida, borrador primer poema.pdf
Código
IOM-POE-IAM-CNE-CAR-967-030


p. 1

¿no fue el hallazgo ajeno
a los descubrimientos?
                 – oh marinos
sus pájaras salvajes
el mar incierto
las gentes desnudas entre sus dioses ! –
porque el don para mostrarse
equivoca la esperanza?

¿no dejó así
la primera pasión del oro
al navegante ciego
por esa claridad sin nombre
con que la tarde premia y destruye
la apariencia?

¿y ni día ni noche
la tercera jornada no llegó como una isla
y suavemente sin violentar engaños
para que el aire humano recibiera sus orillas?

que también para nosotros
el destino despierte mansamente

desde aquella gratuidad del yerro
se abren todavía
los grandes ríos crueles de anchas complacencias.

las montañas solas sobre las lluvias
los árboles difíciles dejando frutos
en la casa abandonada

y aún con otros
¿no buscó el paso su abertura
tanteando en la costa
como en la noche el ojo su aventura?

¿y no entregó el viento en torno al primer barco
su saludo más vasto
su inconsolable inocencia
sobre las pampas
y la dulzura de otro mar blanco inexistente
cuya sorpresa guarda la mirada
cuando la tierra púdica se entrega?

porque así como el trabajo encubre
la mano que se arriesga
                          la seña
la verdadera seña miente como el día
para salvar de otros usos
la noche regalada


p. 2

y sin embargo
                 escucharon esos extraños
la útil y sola melodía del cordaje
responder bajo la luz vacía que aún nos llama
porque allí el tiempo nace de la guardia

¡oh desapegos que uno mismo ignora
antiguas gentes nocturnas
a quienes el peligro abre sus ofrendas
y la primera tumba inútil
donde con gracia
comenzar otro pasado!

---

Fondo Iommi-Amunátegui / Carpeta Negra:

---