Amelia Montt Tarea 3 - Módulo investigación T1 2018

De Casiopea
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TítuloTarea 3 - Módulo de Investigación T1 2018
AsignaturaMódulo Investigación T1 2018
Del CursoMódulo Investigación T1 2018
CarrerasArquitectura
3
Alumno(s)Amelia Montt

Aplicación del método participativo para la revitalización de comunidades indígenas

Amelia Montt Arellano

Profesor Guía: Andrés Garcés

Abstract

Los pueblos indígenas de Chile como primeros ocupantes de los territorios que habitamos hoy en día, fueron sometidos y se les intentó asimilar con una misma lengua y leyes a lo largo de todo el territorio chileno, forzándolos a desarrollarse con practicas ajenas a sus creencias y costumbres. Este ataque a las etnias generó una crisis de identidad, dejándolos hoy en día al borde de la perdida de su cultura original.

Conscientes de estos errores cometidos en el pasado, hoy se está trabajando con una serie de medidas en diferentes ámbitos para recuperar y revitalizar todo este patrimonio olvidado, trabajando junto con las diferentes comunidades para la revaloración del patrimonio cultural.

El trabajo de revitalización de las comunidades indígenas tiende a ser orientado en base al turismo, considerado una manera de potenciarlas y estabilizarlas económicamente, además de lograr generar vínculos con el entorno social que las rodea.

Pero ¿cómo lograr una pertenencia con el entorno social, de parte de la comunidad indígena, sin recibir una mirada y un trato de como si se tratara de algo “exótico”?

El siguiente estudio considera al método participativo como una buena manera de llevar a cabo un trabajo de revitalización indígena, porque se logra una sensibilidad y sentido de pertenencia con la propuesta, gracias a que se trata de una intervención que responsabiliza a cada integrante y participante del programa.



Nota al pie El caso arquitectónico trata de la reubicación de la comunidad indígena kawesqar desde Puerto Edén (lugar que habitan actualmente) a los terrenos de Jetarkte (propiedad de la comunidad), uno de sus asentamientos originales. Además se propone un desarrollo turistico-científico en el predio. Toda la idea nace de la voluntad de la misma comunidad, en base a experiencias y deseos de proteger su cultura.


Palabras clave: método participativo, indígenas, revitalización comunidades

Desarrollo

Las comunidades indígenas como los primeros pobladores de las tierras latinoamericanas, por tanto, conocedores ancestrales del territorio y originales de la cultura.

Conocimientos y creencias de las que el día de hoy nos hemos desvinculado, como consecuencia de lo que nos dejó la conquista. La presión constante sobre las comunidades indígenas, la apropiación de sus territorios, la dominación política y la imposición cultural (Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato con los Pueblos Indígenas, 2008), son algunos de los factores que provocaron esta desvinculación del habitante con su territorio.

Este sometimiento, que tiene vigencia hasta el día de hoy, en una menor escala, ha llevado a la extinción de muchas de estas comunidades, y de las que no, a la pérdida de algunas de sus tradiciones, costumbres e incluso el lenguaje propio, a causa del proceso de adaptación que tuvieron que adoptar para sobrevivir hasta el día de hoy. Pero ya en éstas ultimas décadas, consientes de los errores cometidos en el pasado, se está haciendo un trabajo de revalorización y protección de las culturas indígenas.

Revitalización cultural y sus riesgos en el cómo de aborda

La revitalización de una comunidad indígena propone el rescate y valorización de su cultura, con el fin de que la comunidad sienta pertenencia y orgullo de lo que les es propio, y sea capaz de compartirlo y enseñarlo. Es decir, se busca lograr un sentido de pertenencia que se pueda adaptar al entorno social en que se encuentra, con la finalidad de ser un participante más en la sociedad, con raíces y costumbres propias.

Pero, ¿cómo lograr esa pertenencia social sin recibir una mirada y un trato de cómo si se tratara de algo “exótico”?. Es ahí donde toma vital importancia el programa y método de revitalización que se utiliza para orientar a la comunidad en su proceso.

Hoy en día, el turismo local a adquirido un fuerte interés por algunos viajantes, donde la mayor atracción turística está enfocada en la cultura original de la zona. Es por esto que la mayoría de las comunidades indígenas han orientado su proceso de revitalización e inserción social, en el emprendimiento turístico.

El turismo al ser la industria mayor en el mundo, tiene el potencial para llevar a cabo mejoras medioambientales y socioeconómicas, además de aportar contribuciones muy importantes al desarrollo sostenible de las comunidades y países en los que opera. (Pulgar, 2009, p.12)

Pero cómo abordar el emprendimiento turístico en comunidades indígenas, de manera que el turista no sea un mero espectador de una cultura “exótica”, y lograr una educación en base a ella.

El problema que ha surgido en muchos casos en que se opta por una revitalización con enfoque turístico, es el pensar que la comunidad logra una integración al entorno social porque mediante éste método logra generar un ingreso económico, pero, ¿eso enriquece y potencia a la cultura indígena desde su raíz?. Como menciona Mari-Jose Amerlinck (2008) lo importante es percibir cómo funciona ese patrimonio cultural, cómo comunica y da identidad. Cuando se está frente a casos como el mencionado, se está cometiendo una falta tan grave como la de la represión indígena, ya que nuevamente se trata de una exclusión social, donde se pierde la esencia original de las culturas. “El intento de mantener entornos tradicionales primordialmente para servicio del turista es un claro reflejo de la ideología neoliberal que hoy permea al mundo” (West y Carrier 2004: 484-5).

Esta reconformación es contradictoria, pues no conduce realmente a la conservación de entornos valiosos por haberlos comprendido, sino a la creación de paisajes conformes con ciertas idealizaciones, a través de una política orientada al mercado. Es recrear un producto, no para apoyar creencias y prácticas locales, sino para venderlo y así extender y fortalecer el sistema dominante. Además, cuando la finalidad de la conservación es únicamente turística, no se alienta la investigación. (Amerlinck, 2008)

La tradición industrializada, envía el mensaje al indígena, de que es beneficiado solo por el echo de ser indígena y respetar su apariencia. No por su cosmovisión, ni su manera de entender las cosas, ni el porqué de sus costumbres. Esta creencia, no permite el diálogo entre el que es indígena y el externo, y en el fondo no se produce un cambio, ni se revierte la situación en que se encuentran.

Lo que hay que lograr es una educación cultural, donde la comunidad indígena se presenta como un caso de estudio, y a la vez aprendices de lo que el entorno social les puede facilitar y favorecer en su cultura. Pudiendo así generar un patrimonio cultural del que se sientan orgullosos de haber construido al igual que sus usuarios, como un receptáculo de su propio modelo de vida (Amerlinck, 2008). Y es el método participativo el que se presenta actualmente como una buena manera de abordar casos como éste.

Método participativo para generar pertenencia.

El método participativo es una manera de abordar proyectos, basada en el vivenciar la problemática estando ahí presente y relacionándose con los afectados. Un ejemplo de esto es como se abordó el caso de revitalización de El Salado (Colombia), por la Fundación Semana, dónde el éxito del trabajo con la comunidad está en la instalación de parte de funcionarios de la fundación en el lugar de trabajo, compartiendo así con la comunidad diariamente y no participando como una simple visita.

En el caso de los proyectos participativos, el arquitecto deja de ser un estudioso donde los libros y los levantamientos de información previos, le bastan para tomar una decisión. Donde la participación de la comunidad afectada tiene espacio solo en la etapa previa a la formulación. Aquí se trata de generar un diálogo entre formulador y afectados, que perdura hasta la construcción y realización del proyecto, donde juntos construyen las preguntas y respuestas. Es por esto que se cree que es la mejor manera de abordar un caso como éste, porque la participación de la comunidad hasta la etapa final, genera arraigo y orgullo en el momento de habitar. Además de generar lazos y formar comunidad al haber compartido desde la etapa de gestión del proyecto, para luego ver una obra que nació de sus propios anhelos y necesidades, donde el arquitecto toma el rol de sugerir y guiar desde su especialidad.

Existen diferente formas en que arquitectos han implementado éstos métodos. Algunos ejemplos son el de Christopher Alexander que genera un método para identificar patrones espaciales para que luego la participación de los usuarios sea en la selección de ellos, que los llevará al diseño total. Mientras que Van Eyck y Hertzberger hablan de una participación que nace de la flexibilidad del espacio en cuanto al uso. También está Nicholas Habraken que genera diseños de soportes y unidades separables para que luego sea el usuario el que las concluya con las separaciones. (López Medina, 2010, p. 90).

Estas variaciones en la forma de aplicar el método dependen del tipo de proyecto y el grado de participación que se quiere tener, donde se participa o en un momento inicial mas de lleno, con actividades que permiten que sea el mismo cliente el que formule y el arquitecto cataliza ofreciendo opciones de solución para la selección del cliente, o bien, el arquitecto identifica la problemática espacial de la que crea un método constructivo para abordarla y el usuario con sus propias manos lo lleva a cabo. (López Medina, 2010, p. 91-92).

En el caso de la relación del arquitecto con una comunidad indígena, cabe decir que no se trata de una recreación de la arquitectura tradicional, sino que de entender esa forma de construir y distribuir los espacios. Para así, en base a esto, aplicar el conocimiento arquitectónico y la creatividad para lograr ése habitar característico en un espacio. Sin la necesidad de que la forma sea tal cual, sino que sirva a la comunidad, como una manera educativa y de progreso, en que su forma de construir, se vaya adaptando a los modos de habitar modernos que tienen. Como en el caso de la Escuela Primaria en Gando de Francis Keré (2009), en que utilizó el material constructivo tradicional y de fácil accesibilidad (la arcilla), modificándolo para mejorar las condiciones climáticas y así convenciendo a la comunidad de que se está frente a una tradición y materia prima de fuerte potencial.

Conclusión

Podemos concluir entonces que al realizar un proyecto de revitalización de una comunidad indígena mediante el método participativo, los riesgos de turistificación de la comunidad y mercantilización de su imagen se ven aminorados, al ser un proyecto que nace de la comunidad misma y que se apoya en un profesional, en este caso el arquitecto, que a su vez está realmente educándose de ella. Con éste método se estará proyectando un espacio para la comunidad y su desarrollo y relación con el entorno social, y no una revitalización que solo se encuentre al servicio del entorno social, como sería si la comunidad solo busque ser un mejor receptor de turistas.

Es por esto que para el caso de reubicación de la comunidad Kawesqar, con la construcción de un hotel y una estación científica en los terrenos de Jetarkte, se ha tomado la decisión de utilizar el método participativo en sus etapas de gestión, desarrollo y construcción.

Bibliografía citada



  • Lepik, A., Beygo, A. (2016). Francis Keré Radically Simple. Berlin: Hatje Cantz Verlag.




Anexo: Fichas de lectura

1

Título: Vivienda indígena, participación y desarrollo local. El caso de la comunidad indígena kawesqar de puerto edén.

Autores: Claudio Pulgar Pinaud.

Tipo: Trabajo Académico Investigación Título, Digital

Editorial: Revista invi

Año: 2009

Introducción al tema: En Chile existen los últimos descendientes de un pueblo indígena que habitó antiguamente todo el archipiélago patagónico sur, el pueblo Kawésqar, pueblo nómade canoero, habitantes del mar; hoy son unas pocas familias, pero están en proceso de revitalización cultural, a través de la recuperación de su lengua y anhelando volver a uno de sus territorios/maritorios ancestrales para construir nuevas viviendas y velar por su desarrollo local. Este artículo deriva de una investigación inicial bibliográfica y de un trabajo participativo con la comunidad, del cual surgió una propuesta arquitectónica y de desarrollo. Ambos fueron trabajos académicos presentados para obtener el título de arquitecto; y son parte de un mismo proceso, de investigación, participación de la comunidad y, finalmente, de propuesta arquitectónica. A continuación una síntesis de éstos, enfatizando en el proceso y resultado actual de la propuesta arquitectónica elaborada junto a la comunidad indígena. Se presenta como una aproximación al diseño de viviendas y espacios públicos, su relación con la cultura local, el entorno y la participación, en este caso de pueblos indígenas del sur de América, de la región Patagónica chilena, y el caso de la comunidad indígena Kawésqar de Puerto Edén.

Palabras clave:vivienda indígena, participación, comunidad, kawesqar.

CITAS:

  • Un desarrollo no basado sólo en la satisfacción de necesidades o en la sobrevivencia a la pobreza, sino en el ejercicio de derechos y el bienestar plenos que permitan economías sostenibles e interculturales (manteniendo rasgos de la economía de subsistencia, pero tomando en cuenta y explotando ellos mismos las nuevas oportunidades que presenta el turismo ecológico-cultural y responsable). Como una nueva e importante actividad y a la vez motor de desarrollo ha surgido el ecoturismo, siendo un importante elemento económico para mejorar la situación de las comunidades indígenas, a través de la venta de artesanía, los paseos o trekking a sus territorios/maritorios ancestrales, el hospedaje de turistas, la cocina típica, la enseñanza de su lengua, etc. (p. 2)


  • Por otro lado el diseño acorde a patrones culturales distintivos como son las culturas indígenas, y la relación entre vivienda y cultura, conjetura un nuevo panorama en el cual la arquitectura sea capaz de rescatar y denotar la identidad cultural propia de un pueblo, en este caso originario o indígena. La pertinencia étnica es esencial en un proyecto de esta índole, como lo es también la pertinencia territorial y ambiental. (p. 3)


  • Con el objeto de no alejarnos de la temática de esta edición, solo se alude a la metodología empleada: "el arquitecto como etnógrafo", ya que en ella se recurrió a instancias formales e informales para compenetrarse con la cultura en cuestión, con la comunidad a la que se le habría de presentar la propuesta y con el medio ambiente en el que se localizaría ésta; siempre con el afán de lograr una propuesta que fuese el resultado del trabajo participativo de la comunidad misma y de organismos especializados: CONADI Magallanes, la ONG FIDE XII, la Gobernación de Última Esperanza y la Delegación Municipal de Puerto Edén (32), para elaborar luego el diagnóstico. (p. 10)


  • La artesanía es un medio de transmisión y conservación de su cultura, la realizan dentro de sus casas, por ser de pequeña escala, y por la protección que éstas les otorgan, especialmente en torno al fuego. Entonces, las viviendas propuestas deben tomar en cuenta esta realidad, acogerla y reforzarla, entregándoles en el espacio de estar un lugar adecuado y confortable para el trabajo artesanal de los integrantes de la comunidad, y la transmisión de éste a las nuevas generaciones. La venta de la artesanía es actualmente el principal beneficio que tiene la comunidad con la llegada de turistas extranjeros, representando su venta un importante ingreso para las familias Kawésqar. Se hace necesario reforzar este aspecto de desarrollo local, por sus implicancias económicas y culturales. El espacio público planteado en el proyecto también rescata uno de los elementos asociados a la venta de la artesanía. En torno a la pasarela y esparcidos por Puerto Edén han aparecido orgánicamente puestos de venta de la artesanía, construidos con restos de materiales, que no ayudan mucho en el aspecto de la localidad, pero sirven para vender artesanía a los turistas y protegerse, especialmente de la lluvia. Entonces en el Proyecto, en las plazas de los subconjuntos de viviendas aparecen zonas protegidas, aptas para el intercambio y el encuentro, asociadas a los vecindarios familiares. (p. 11)


  • el turismo "al ser la industria mayor en el mundo, tiene el potencial para llevar a cabo mejoras medioambientales y socioeconó- micas, además de aportar contribuciones muy importantes al desarrollo sostenible de las comunidades y países en los que opera" (37). El potencial radica fundamentalmente en los incentivos económicos que crea para proteger recursos con poco o ningún otro valor financiero, tales como especies únicas de animales, áreas naturales y monumentos culturales. (p. 12)


  • El ecoturismo es: "viajar en forma responsable hacia áreas naturales, conservando el ambiente y mejorando el bienestar de las comunidades locales"(38), y adhiere a los siguientes "principios" (39): Si consideramos la necesidad de desarrollo de las comunidades locales insertas en este singular ambiente, se involucran actividades productivas, y dentro de éstas el ecoturismo presenta favorables condiciones para la conservación y desarrollo de las comunidades locales.-contribuye activamente a la conservación del patrimonio natural y cultural.-incluye a las comunidades locales e indígenas en su planificación, desarrollo y explotación y contribuye a su bienestar.-interpreta el patrimonio natural y cultural del destino para los visitantes.-se presta mejor a los viajeros independientes, así como a los circuitos organizados para grupos de tamaño reducido. (p. 11)


  • "Uno de los supuestos fundamentales es que el desarrollo sustentable de la actividad turística en Puerto Edén radica en la permanencia de lo s visitantes y no sólo en el intercambio marginal de artesanías y servicios menores por dinero, situación que acontece a la fecha (...) Ciertamente, la idea de mejorar integralmente la localidad y orientarla hacia el turismo no es optimizar la confección de artesanías, ni mejorar la comercialización de dichos productos solamente, sino más bien diseñar estrategias y generar las condiciones que posibiliten la estadía de turistas por más tiempo (...)De esta manera surge consecuentemente la necesidad de ampliar el número de camas disponibles, diseñar circuitos turísticos y en general, poner en valor todos los potenciales atractivos del sector. Para ello será necesario entonces fijar como objetivo común la diversificación productiva de Puerto Edén desde la pesca artesanal o pesca de subsistencia hacia el desarrollo turístico, por una parte, y la direccionalidad de la inversión pública por otro, en un mismo sentido."


  • Los habitantes decidirán el diseño final de su casa en base a la elección de los módulos. Los usos de cada módulo pueden alterarse o ampliarse. El programa de la vivienda es variable dependiendo de la familia y de sus necesidades propias, pero todas comparten un esquema de relaciones común, basado en la centralidad del núcleo ordenador dado por el espacio del fuego-cocina-trabajo. Éste tiene un carácter simbólico al volver a ubicar al fuego como el elemento estructurador de la casa, y de la sociedad familiar, además de ser funcional por la mejor repartición del calor hacia todos los recintos de la vivienda. (p. 18)


  • La madera aparece como el material más pertinente, siendo la tecnología más apropiada al contexto del proyecto, y a la vez la más apropiable por los habitantes, que eventualmente participarán de la construcción, junto a otros carpinteros de la región, y contemplando la posibilidad de posteriores ampliaciones. La relación de la comunidad con la madera es a diario, ya sea para usarla como combustible-leña, para la artesanía, o directamente para construir, en el caso de los que se dedican a la carpintería de ribera o construcción de botes. (p. 20)


  • Por eso se habla de una propuesta "en sintonía con las especificidades y particularidades locales y socio-culturales". Con esta experiencia de investigación + participación + propuesta, se puede revelar una de las preguntas aparecida en la convocatoria a este número de la revista INVI: "¿Es posible conciliar las necesidades de responder a la demanda habitacional de los sectores de menores ingresos con procesos participativos efectivos que permitan incidir en el proceso de producción habitacional, de modo a que se incorporen las variables culturales específicas de los grupos involucrados?" (p. 20)


  • Se pueden incorporar variables socioculturales a través de los procesos participativos, pero una condicionante esencial es la escala de la intervención, y el tamaño de la comunidad participante. En el caso de la comunidad indígena Kawésqar, su tamaño la hace accesible para el trabajo participativo. La propuesta se trabaja con 8 familias, y con una escala de conjunto accesible y emplazada en un terreno acotado. (p. 20)

2

Título: Así se reconstruye El Salado

Autores: Fundación Semana

Tipo: Presentación del proyecto, digital.

Editorial:

Año:

Introducción al tema: La reconstrucción de El Salado es un laboratorio que pretende demostrar que con voluntad política, entidades privadas y organizaciones sociales se puede sacar una comunidad adelante. Nuestro empeño no busca únicamente recomponer el tejido social que quedó roto tras la masacre, activar la economía del pueblo y apoyarlo en sus deficiencias de infraestructura, sino, antes que nada, conseguir un modelo que logre esos objetivos, pero que sea replicable en otras comunidades. Una metodología para que el Estado y la empresa privada trabajen unidos en cualquier lugar de Colombia.

Palabras clave: reconstrucción comunitaria, metodología participativa.

CITAS:

  • la Alianza para la Reconstrucción de El Salado,liderada por la Fundación Semana,se concentró en tres actividades básicamente: ganar la confianza de la comunidad, identificar sus problemas y necesidades y organizar un equipo de trabajo. (p. 12)


  • La confianza se ha ganado gracias a que se ha hecho un trabajo complemente participativo ya que la alianza para la reconstrucción de El Salado,liderada por Fundación Semana, se instaló allí,en una casa donde actualmente hay cinco funcionarios que viven, sufren, ríen y lloran con la comunidad todos los días. “Son los únicos que se quedaron, que no vienen solo de visita”,diceOrtega. (p. 12)


  • La Fundación también ha buscado que se coordinen todas las acciones públicas y privadas, para que no se repitan esfuerzos ni se pierdan oportunidades de colaboración. (p. 15)


  • Pero no se trata solo de edificar. El objetivo es renovar la vida cultural del pueblo, reactivar las bases culturales que le devuelvan la confianza a la gente y fortalezcan el tejido social. Por eso ya están trabajando varios grupos en actividades como soldadura, tejido, danzas y música. (p. 16)


  • La falta de ingresos es crítica en El Salado. Por eso, una de las prioridades ha sido brindar apoyo inmediato a familias, para que, con base en emprendimientos, mejoren su situación económica. Se está trabajando en tres áreas: un programa de microcrédito,que beneficia a 49 personas,para emprender o fortalecer pequeños negocios y que funciona como fondo rotatorio.La tasa de retorno de estos créditos es del 85 por ciento. (p. 22)


  • Crear un modeLo. La reconstrucción de El Salado es una experiencia única de convergencia entre sector público, sector privado, cooperación internacional y comunidad en procesos de posconflicto. En este modelo se destacan dos enfoques. El primero es que se parte de lo que la comunidad de El Salado quiere. Ellos marcaron la hoja de ruta y ninguna acción se desarrolla sin que haga parte de sus necesidades, sean estas objetivas o de carácter subjetivo. En segundo lugar, se le ha dado orden a la intervención de las empresas, a través de un plan y una estrecha coordinación. Cada una aporta su experiencia y su conocimiento, y esto ha hecho más eficiente la intervención. Lo que ocurre hoy en El Salado es ejemplar no solo para otras regiones del país, sino incluso a nivel internacional. (p. 28)


  • UnA Lección de eficiencia y Calidad.La Alianza para la Reconstrucción de El Salado ha puesto muy alto el estándar de calidad del trabajo comunitario y las obras que se están desarrollando. Se ha dado mucha importancia a la concertación comunitaria, a hacer los estudios técnicos y humanos que se requieran para que las obras sean sostenibles y excelentes. Eso contribuye a superar una práctica común en muchas regiones, tanto por parte del sector público como del privado, de hacer obras improvisadas, incompletas o de regular calidad, desde una perspectiva errónea de que “algo es algo” o de que como se trata de una donación, la calidad no importa. “Esto es sobre todo una lección de paz”, dice Eduardo Díaz, de la Fundación Alpina. (p. 22)


  • Movilización Comunitaria. Hace un par de años, en El Salado era un pueblo triste, donde la queja del abandono era el lugar común. Eso ha cambiado radicalmente. Gracias a todos los mecanismos que se han activado para la reconstrucción, reparación y consolidación, hoy vemos a una comunidad movilizada alrededor de su futuro, en la que están emergiendo nuevos liderazgos y cuyos habitantes se están empoderando de todos los proyectos. Así lo revela esta frase de la líder Eneida Narváez: “Bienvenidos, señores empresarios, pero aquí tenemos algo que contar. Sin nuestra resistencia no estaríamos aquí”. (p. 22)

3

Título: Francis Keré Radically Simple

Autores: Andres Lepik, Ayça Beygo

Tipo: Portafolio de proyectos, libro

Editorial: Hatje Cantz Verlag

Año: 2016

Introducción al tema: The architect Francis Kere is a man of exceptional talent. Born in the heart of Africa, he studied in Germany and quickly gained an international reputation from the strength of a number of buildings executed in his homeland Burkina Faso.(...) His buildings unite social relevance and personal involvement with innovative design approaches and the highest aesthetic standards. They are "radically simple". Radical because they give pride of place to human values like responsibility and respect that have long been pushed aside in architectural practice. At the same time the buildings are simple; they are a direct reaction to the conditions of their local environments and as a result, open the way for social change.

Palabras clave: social building, social context, traditional materials, community design

CITAS:

  • So, seen in the light of rural Burkina Faso`s still active tradition of mud building, Keré's projects are not news interpretations of the vernacular. Rather, they represent an original creation, synthesizing the two approaches into a third way. (p. 15)


  • and in the difficult process of implementation and comunication it has been Kere who succeeded in prioritizing exactly those elements most truly relevant to their cultural and social context. (p. 15)


  • Clay is the traditional material that is used to build the organically formed village compounds in Burkina Faso. However is considered a temporary material associated with poorness by the local population. (...) When used raw, it is washed away under the heavy rains. (...) Keré found his unique way of modifying the material in order to provide long-term and climatically high quality walls. (...) and convinced the village community to use this "primitive" material. (p. 35)


  • From the beginning, Kere involved the village community in the design decisions and the construction process. From bringing the stones for the foundation to stamping and beating the clay ground foundation, the local population offered labor to the best of their capabilities. With the support of the government agency LOCOMAT, the professional workers employed on site instructed the community in the construction techniques so that they could build their projects without help. This participative aspect strengthened the solidarity among the community, enabled them to have a sense of ownership of the school they contributed to building, and ensured its social and economic sustainability. (p. 35)

4

Título: Arquitectura primitiva

Autores: Enrico Guidoni

Tipo: Estudio arquitectónico, libro

Editorial: electa editrice

Año: 1975

Introducción al tema:

CITAS:

5

Título: Arquitectura vernácula y turismo: ¿identidad para quién?

Autores: Mari-Jose Amerlinck

Tipo: Articulo, revista

Editorial: Revista Destiempos

Año: 2008

Introducción al tema: Este artículo critica la postura que tiende a prevalecer en la actualidad, de conservar el patrimonio arquitectónico tradicional, popular o vernáculo, con el objetivo fundamental de promover el turismo.

Palabras clave: arquitectura vernácula, turismo, patrimonio arquitectónico

CITAS:

  • A mediados del siglo pasado, en el periodo de posguerra, surgió el interés multinacional en la identificación, protección, conservación y rehabilitación de los bienes históricos patrimoniales, auspiciado por organismos internacionales


  • Sin embargo, este concepto museístico del patrimonio cultural manifestaba una limitación fundamental: sólo se consideraba como patrimonio aquellos testimonios de grupos dominantes y de alto nivel en la escala social o bien ejemplos de alta cultura, dejando fuera toda manifestación popular. En consecuencia, quedaba necesariamente excluida de la noción de patrimonio, lo que aquí interesa: la arquitectura vernácula, tradicional o indígena.


  • Una concepción tan limitada del patrimonio cultural estaba ligada al uso, entonces más generalizado que ahora, del concepto no antropológico de cultura en su acepción restringida de “alta cultura” o “cultura de la elite,” que se circunscribe al refinamiento educativo, al desarrollo artístico, estético e intelectual.


  • Todas las sociedades y grupos humanos tienen la capacidad de generar cultura, y lo importante no es determinar su nivel o gradación, sino comprender cómo funciona ese patrimonio, cómo comunica y da identidad. Una consecuencia de la creciente tendencia a concebir en este sentido antropológico el patrimonio arquitectónico y urbano, es ir más allá del monumento u obra aislada de su contexto


  • Paralelamente a las declaratorias de Patrimonio de la Humanidad y a la ampliación del contenido del concepto de patrimonio cultural, los Estados han ido reconociendo la importancia de que prevalezca una visión científica frente a la anterior visión elitista y romántica.


  • Paul Oliver, quien tal vez sea el más prominente estudioso de la arquitectura vernácula, la ha definido como aquella arquitectura construida por la gente para la gente (Oliver 1997: I,). A nivel mundial esta arquitectura está dejando de ser percibida como reliquia de un pasado romántico, pobre o subdesarrollado, según se vea, para recibir cada vez más atención como bien patrimonial, o sea como algo que merece ser cuidado y protegido.


  • Si se considera a esta arquitectura como patrimonio, o sea como una riqueza proveniente del pasado, que las generaciones actuales debemos conservar como bien transmisible a las generaciones venideras, para seguir enriqueciendo el futuro, es arriesgado apostar a que su conservación sirva sólo para promover el turismo.


  • La Secretaría de Turismo parece entender “magia” en el sentido figurado de algo que produce resultados sorprendentes o una calidad encantadora, o bien en sentido coloquial de algo muy bueno, excelente o fantástico. O tal vez en el sentido literario de “realismo mágico.” Sin embargo, el adjetivo se antoja inoportuno, porque lo mágico se relaciona también con lo misterioso, con hechizo y brujería. O sea con algo totalmente alejado de la búsqueda de conocimiento y de una posible explicación que permita la comprensión y conservación de la arquitectura vernácula como un entorno de vida, un espacio existencial, y no sólo por su carácter casi artificialmente escenográfico.


  • El intento de mantener entornos tradicionales primordialmente para servicio del turista es un claro reflejo de la ideología neoliberal que hoy permea al mundo y puede aplicársele las mismas críticas que se han hecho al ecoturismo (West y Carrier 2004: 484-5). Esto es que tales programas parecen ser particularmente atractivos para el desarrollo local y rural, porque se espera que beneficien a los lugareños, pero extienden la categoría de mercancía a la naturaleza y al entorno. Además, se alienta en el turista un modo particular de conocer el mundo y a la gente, generando una especie de virtualismo, conforme a modelos occidentales de concebir la sociedad y el mundo. Esta reconformación es contradictoria, pues no conduce realmente a la conservación de entornos valiosos por haberlos comprendido, sino a la creación de paisajes conformes con ciertas idealizaciones, a través de una política orientada al mercado. Es recrear un producto, no para apoyar creencias y prácticas locales, sino para venderlo y así extender y fortalecer el sistema dominante. Además, cuando la finalidad de la conservación es únicamente turística, no se alienta la investigación


  • Se trata pues no sólo de conservar un patrimonio arquitectónico para atraer turistas siguiendo modelos burocráticos, sino para que sus constructores y usuarios recuperen el orgullo de haberlo creado y, puedan así resistir los embates de quienes durante años estigmatizaron esas prácticas constructivas, puedan recuperar el control sobre el propio curso que su arquitectura seguirá en el contexto de su propia cultura. Sólo siguiendo este curso podrán los pueblos encontrar de nuevo su identidad en esas construcciones que les son propias y a las que ellos pertenecen, conformando siempre su propia memoria colectiva fijada en el espacio arquitectónico, no como un bonito cascarón, sino como receptáculo de su modo de vida.

6

Título: Metodologías participativas para la gestión social del hábitat

Autores: José María López Medina

Tipo: Articulo, Revista Universitaria

Editorial: Habitat y Sociedad Editorial Universidad de Sevilla

Año: Noviembre 2010

Introducción al tema:A partir de los años 60 del pasado siglo ha ido tomando cuerpo la perspectiva participativa como paradigma de análisis y transformación de la realidad. En el terreno de la conformación del hábitat, los primeros intentos de plantear una arquitectura de corte participativo han ido evolucionando hacia enfoques interdisciplinares e intersectoriales. Ello ha des- embocado en la noción de “Producción y Gestión Social del Hábitat” (PGSH), de origen latinoamericano, como paradigma emergente para intervenir en el hábitat desde una perspectiva compleja a través de procesos de participación y concertación entre actores. La construcción de un sistema de PGSH requiere dotarse de instrumentos metodológicos adecuados con su eje en la gestión de procesos participativos, una tarea que está siendo objeto de elaboración, en la que confluyen el campo de las ciencias sociales y el de la producción del hábitat.

Palabras clave: Metodologías participativas; Participación; Hábitat; Gestión social del habitat.

CITAS:

  • El campo de las metodologías participativas surge de la confluencia de varias corrientes de pensamiento y acción (p. 85)


  • comenzando por Kurt Lewin, a quien se debe el término “action- research”; cuyo enfoque supuso la ruptura de la distinción entre producción y aplicación de cono- cimiento, con el acento en el equipo de investigadores pero aún no en la población “objeto” de investigación (p. 86)


  • En Francia encontramos los trabajos de Henri Desroche y Charles Delorme, que adoptan el término “recherche-action”, en un enfoque que trata de proporcionar a los actores la información resultante de la investigación para su autogestión de cara a la formulación de propuestas de acción. (p. 86)


  • Destacan especial- mente los trabajos del sociólogo colombiano Orlando Fals Borda, que propone cuatro pasos para la investigación: investigación colectiva, recuperación histórica, puesta en valor de la cultura popular y comunicación multivocal. (p. 86)


  • La perspectiva distributiva está basada en el paradigma positivista y caracterizada por el empleo de técnicas cuantitativas (estudia hechos objetivos, individuos, elementos); la perspectiva estructural, basa- da en el paradigma etnográfico, pone el acento en el uso de técnicas cualitativas (estudia relaciones, opiniones, elementos simbólicos), y la perspectiva dialéctica tiene su modelo metodológico característico en la investigación-acción participativa y su técnica de referencia en la asamblea (estudia sis- temas y se implica en procesos de cambio). Este tercer paradigma responde a un enfoque democratizador en la gestión del conocimiento, mediante procesos en los que los técnicos e investigadores son actores junto con otros agentes sociales. (p. 86)


  • Debemos comenzar preguntándonos hasta qué punto serían comparables el rol del investigador social en una investigación participada y el rol del arquitecto en una intervención participativa sobre el hábitat. Desde la perspectiva profesional, en ambos casos se trata de situaciones en que un conocimiento experto hace uso de una metodología para ceder terreno al conocimiento vivencial de la población en la tarea de construir, juntos, las preguntas y las respuestas. En el primer caso, la respuesta es la dirección del cambio social y, en el segundo, un proyecto de transformación espacial. (p. 88)


  • Esta laguna resulta paradójica, cuando el cometido de los arquitectos se ubica en un campo de conocimiento aplicado, ya que es una investigación para la acción, en este caso para la transformación espacial de un entorno social. Resulta entonces llamativo que los arquitectos no nos hayamos aproximado de una forma más clara a la investigación social para dotarnos de instrumentos que nos puedan ser útiles en una misión que es esencial- mente transformadora. (p. 88)


  • Tomando elementos de la antropología, las matemáticas y la incipiente computación, Christopher Alexander genera un método para identificar patrones espaciales o constructivos con la intención de ponerlo a disposición de los usuarios para que puedan hacerse cargo del diseño desde la macro hasta la micro escala. La participación consistiría en la selección de patrones previamente identificados por el arquitecto. Por el contrario, Van Eyck o Hertzberger no tratan de involucrar a los usuarios en el diseño sino en el uso, tratando de generar espacios de una elevada flexibilidad y capacidad de transformación y apropiación.

En otro apartado aparece Nicholas Habraken con su sistema de soportes y unidades separables, un método que permite al arquitecto generar diseños en los que la construcción llega solo hasta un pun- to (construcción de soportes: estructura, instalaciones...) y la concluye el usuario (particiones espaciales). Aquí la participación tiene lugar en las fases de construcción y diseño dentro de un marco de decisiones ideado por el arquitecto. (p. 90)


  • El Método Livingston proviene de una extensa experiencia en reformas de viviendas unifamiliares para sectores de clase media, si bien puede adaptarse a otras situaciones3. El método organiza en una hoja de ruta una serie de encuentros entre el arquitecto y la familia, algunos de ellos en forma de dinámicas o juegos, destinados a deslindar la demanda inicial (formulada como satisfactor) de las genuinas necesidades y aspiraciones del cliente y, a partir de ahí, ofrecerle variantes de solución que respondan a su caso particular. De ese modo enfrenta al cliente con su propio discurso y no con el del arquitecto, que se convierte en catalizador del proceso. De ahí que se haya dicho que este método está emparentado con técnicas de la psicología. (p. 91)


  • En cambio, el método de Patrones incorpora al usuario en la toma de decisiones en un momento posterior, seleccionando entre los patrones espaciales previamente identificados por el arquitecto en un trabajo cercano a la etnografía. Y el sistema de Soportes plantea construir un edificio inacabado para que lo termine el usuario, con lo cual podría diferir su capacidad de decisión hasta ese momento y cabría incluso aplicarse en promociones de vivienda en que no se conozca a los futuros usuarios, lo cual abre un campo de aplicación interesante pero escapa al tema que nos ocupa. (p. 92)


  • Jesús Ibáñez reflexiona sobre la naturaleza de la técnica y sugiere: “En vez de someter al objeto a juegos de pregunta/respuesta, conversar con él”. Desde este momento ya aparece la idea de la conversación, que será el eje metodológico de la propuesta de Montañés como llave de la creatividad social. (p. 96)