Aeropintura: la fascinación artística de los cielos contemporaneos

De Casiopea
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Caso de Estudio
NombreAeropintura: la fascinación artística de los cielos contemporáneos
AutorMarinetti, Prampolini, Tullio Crali
LugarItalia
Período1929-1940
PeríodoSegunda generación del Futurismo Italiano
Palabras ClaveFuturismo, Aeropintura
Estudiado enPresentación del Diseño 3 2016
Estudiado porConstanza Valdivia


El arte moderno inspirado en las máquinas

El futurismo fue un movimiento de vanguardia que se desarrolló a principios del siglo XX, concretamente en 1909 a partir de la publicación del “Manifiesto Fundador del Futurismo” de Filippo Tommasso Marinetti.

El nuevo “ismo” que se inició en el arte de la literatura, estaba inspirado en los grandes cambios que la 2ª Revolución Industrial había introducido en Europa, inspirado en las máquinas y la tecnología y por tanto buscaba plasmar la esencia del movimiento en las formas, la agresividad, la velocidad, la fuerza, el peligro y la energía.

Se desarrolló principalmente en Italia, siendo Marinetti su creador y precursor, pero caló en otros muchos países y como todas las primeras vanguardias del siglo XX, sirvió de influencia a movimientos posteriores y coetáneos, como el expresionismo abstracto o el neopositivismo. Rusia fue uno de los países donde mayor calado tuvo.

Contexto

A principios del siglo XX, Italia era todavía una nación joven y en proceso de formación. Poco más de cuatro décadas antes de que entrara el nuevo siglo, en 1861, Italia se había proclamado como nación independiente y unificada, pero las bases políticas y sociales fruto de un proceso de integración nacionalista que había durado casi cuarenta años, aún estaban por afianzarse en 1909.

La industria y el desarrollo de la economía experimentaron un crecimiento vertiginoso. Italia buscaba su posición en la esfera nacional tomando contactos políticos y culturales con otras naciones y embarcándose en la carrera imperialista en África. La Primera Guerra Mundial (1914-1918) trajo para Italia un sabor agridulce. A su término en 1918, la nación italiana pensaba que a pesar de formar parte de los Aliados ganadores, no había salido bien parada del reparto territorial y de los beneficios económicos de los tratados de paz.

La experiencia “trincherista” daría lugar a un fenómeno social que se propagó por otros muchos países después de la “Gran Guerra”: el sentimiento militarista de los soldados excombatientes que se extendió por toda Europa y la tendencia proclive a la guerra y la violencia, que dejarán una sensación social generalizada de revancha para con los países vecinos. Precisamente este factor, unido a otros de diferente índole, propició la “Marcha sobre Roma” de 1922, movimiento militar que dio el poder al gobierno fascista de Mussolini.

En el terreno cultural, el movimiento futurista irá acompañado de este turbio trasfondo político y social. Con el fascismo encontrará ciertamente puntos de unión, como el apego a la agresividad y la consciencia de que la fuerza de una nación radica en las masas, que deben ser conducidas.

La Italia de principios de siglo es en lo cultural producto de estas transformaciones, por lo que es lógico pensar que surgiera en este y no en otro país. La industrialización y los avances científicos y tecnológicos (el teléfono, el telégrafo sin cables, los rayos-x, el cine el automovil, el aeroplano…) cambiaron radicalmente la sociedad y la cultura e impulsaron el desarrollo de las masas, un fenómeno que tuvo lugar en todo el mundo pero que en el caso de Italia se produjo vertiginosamente.

Futurismo: El Reflejo de la mentalidad moderna

Gira en torno a la figura de Marinetti, quien publica en el periódico parisiense Le Figaro el 20 de Febrero de 1909 el Manifiesto Futurista. Proclama el rechazo frontal al pasado y a la tradición, defendiendo un arte anticlasicista orientado al futuro, que respondiese en sus formas expresivas al espíritu dinámico de la técnica moderna y de la sociedad masificada de las grandes ciudades.

El futurismo fue llamado así por su intención de romper absolutamente con el arte del pasado, especialmente en Italia, donde la tradición artística lo impregnaba todo. Quieren crear un arte nuevo, acorde con la mentalidad moderna, los nuevos tiempos y las nuevas necesidades. Para ello toma como modelo las máquinas y sus principales atributos: la fuerza, la rapidez, la velocidad, la energía, el movimiento y la deshumanización. Dignifica la guerra como espacio donde la maquinación, la energía y la deshumanización han alcanzado las máximas metas.

Sus ideas revolucionarias no deseaban limitarse al arte, sino que, como otros muchos movimientos, pretendían transformar la vida entera del hombre. La estética futurista difunde también una ética de raíz machista y provocadora, amante del deporte y de la guerra, de la violencia y del peligro.

Características

El arte del futurismo es, en lo formal, fruto de ese deseo de expresar la energía, de deconstruir el tiempo y el espacio. Las formas y contornos, la perspectiva, la composición… están al servicio del dinamismo, de ahí que tiendan a la abstracción en el sentido en que todas los cuerpos se convierten en figuras geométricas que se agitan y vibran en un entorno indefinido.

Es decir, los cuerpos se funden con el espacio circundante y se representan simultáneamente los planos de su movimiento, y con ello, las líneas, los colores y la presencia de luz. Una característica que se relaciona con la representación cubista de las formas en diferentes perspectivas. En ocasiones utilizaron la técnica del puntillismo para representar el movimiento, aunque fueron muy críticos con el neoimpresionismo, buscando ir más allá en la representación de la naturaleza.

Temática

La temática futurista fue muy variada.

Un tema recurrente que abarca lo formal y lo temático fue el de las deconstrucciones del movimiento, en las que prima la exhibición dinámica de un elemento cualquiera, como un ciclista o un caballo, que se agita en el entorno. El simbolismo francés influyó mucho en el movimiento, de ahí que se haga uso de las imágenes simbólicas para expresar las emociones violentas que pasan por la mente del artista. Los temas de corte político y el urbanismo también fueron frecuentes.

Aeropintura: el arte de los cielos

Formando parte de la Segunda generación del Futurismo Italiano (1929-1940), la Aeropintura se desarrolla bajo la llegada de la nueva tecnología mecánica de la máquina y la necesidad del hombre moderno de vivir la nueva emoción del vuelo aéreo.

Contexto

En 1929 Balla, Depero y Prampolini junto con Marinetti y su mujer Benedetta, se hallaron entre los firmantes de un “Manifiesto de La Aeropintura”. Mientras Balla abandonaba su lealtad a futurismo, poco tiempo después, Prampolini se convertia en el exponente máximo de la Aeropintura. Establecido fundamentalmente en Paris entre 1925 y 1937 Prampolini estaba en contacto con los movimientos vanguardistas de toda Europa, desde los puristas y los artistas de la abstracción-creation en Francia, hasta De Stijl en Holanda y el constructivismo en Rusia. La Aeropintura, al modo en que Prampolini la practico, fue una forma de pintar semi-abstracta que busco transmitir la poesía “cósmica” del vuelo, y visualizar, a través de formas biomorficas y colores evocativos, el transito del espíritu hacia estados más elevados de la conciencia. Estas aspiraciones espirituales hicieron posible que Prampolini y otros constribuyeran con sus obras a las exposiciones de Arte Sacra, organizadas por los nuevos sindicatos culturales fascitas y por la Iglesia Católica.

La Aeropintura recogió la popular fascinación contemporánea por los aviadores y todo lo aeronáutico que puede contemplarse en las películas, novelas y las revistas de la época, dedicadas a la aerovita.

Las primeras experiencias de vuelo cambiaron drásticamente la visión que de la Tierra tenían artistas y literatos. Se produjo, por tanto, una confluencia de estímulos: por una parte "la nueva religión - moral de la velocidad", promulgada por el Futurismo; por otra la reelaboración de los principios de Boccioni relativos al dinamismo plástico, a la simultaneidad, como síntesis pictórica de sensaciones y emociones provocadas ahora por el inmenso "drama visionario y sensible del vuelo".

La simultaneidad se convierte así en un intento de transcripción de la nueva vida moderna: de hecho, nunca como en estos años la ciencia ha condicionado al arte planteando un nuevo mundo que tenía que ser representado también pictóricamente. En poco tiempo, desde que en 1903 los hermanos Wright lograron volar unos centenares de metros, el vuelo hizo progresos gigantescos. Las hazañas fantásticas de D'Annunzio y de Baracca antes, y las impresionantes travesías de De Pinedo en 1927, alimentaron todavía más la pasión por el vuelo.

Características

Según lo escrito en el “Manifiesto de la Aeropintura”

1-Las perspectivas mudables del vuelo constituyen una realidad absolutamente nueva y que nada tiene de ayuntamiento con la realidad tradicionalmente constituida por las perspectivas terrenales.

2-Los elementos de esta nueva realidad no tienen ningún punto firme y son construidos por la misma movilidad perenne.

4-Pintar de lo alto esta nueva realidad impone un desprecio profundo por el detalle y una necesidad de sintetizar y transfigurar todo.

5-Todas las partes del paisaje acentúan a los ojos del pintor en vuelo sus carácteres de espesura esparcida elegante grandiosa.

6-Cada aeropittura contiene simultáneamente el doble movimiento del avión y la mano del pintor que mueve lápiz, pincel o difusor.

7-El cuadro de aeropittura tiene que ser policéntrico.

Temática

Dottori, uno de los teóricos de la Aeropintura junto a Somenzi y Marinetti, escribe: "…volar significa alejarse, aunque sea temporalmente, de aquel repertorio figurativo del arte plástico contemporáneo hecho de casas, pajares, pequeños árboles desnudos… Los pintores tienen que volar no sólo para pintar luego unos aviones o unas nuevas perspectivas, sino, sobre todo, para dar un soplo de aire a su fantasía".

Lo aéreo como expresión del sueño, de la manera de concretar aspiraciones ocultas, lo aéreo como voluntad de cambio y adaptación a una realidad que parece rechazar aquellos modelos de comprensión que se habían aplicado hasta entonces.

Los aeropintores interpretaron esta nueva mitología de la máquina, y se convirtieron en héroes de una realidad que parece escaparse de los modelos de interpretación utilizados hasta entonces, aunque los acontecimientos históricos harán que este "espíritu de investigación" se transforme en "espíritu de guerra". Velocidad, simultaneidad, estado de ánimo, materia, máquina, complementariedad, son los elementos que inspiran el Futurismo, uno de los principales movimientos de la vanguardia del siglo XX, que constituye una referencia fundamental para las futuras corrientes del arte moderno italiano, como el Arte Concreto, el Espacialismo, la Transvanguardia, el Arte Povera y el Arte Matérico.

Presentación



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