Presentación 2ºB ARQ 2015 - Encargo 3

De Casiopea




TítuloPresentación 2ºB ARQ 2015 - Encargo 3
AsignaturaPresentación de la Arquitectura 2, Presentación 2ºB ARQ 2015
Del Curso2ºB ARQ 2015
Alumno(s)Leonardo Maldonado


Logias y Gremios - De la iglesia a la burguesía

En la ciudad medieval, los artesanos solían formar asociaciones basadas en sus oficios. Fraternidades de trabajadores textiles, albañiles (masones), carpinteros, entre otros, cada uno controlaba los "secretos" de sus oficios, como una tecnología resguardada por la tradición.

Existían además gremios de mercaderes y religiosos, además de los gremios de artesanos.

El origen de los gremios se remonta primero al antecedente de las logias. Las logias "eran, en los siglos XII y XIII, comunidades de artistas y artesanos empleados en al construcción de una iglesia, generalmente de una catedral, bajo la dirección artística y administrativa de personas comisionadas por la entidad que construía la obra" [1]

Esta asociación de artesanos y artistas, bajo el mando de un maestro de obra y un arquitecto (muchas veces la misma persona), obedecía a encargos sacros, con el presupuesto del clero y las donaciones de los ciudadanos. Es necesario entender que en este período, la burguesía era casi nula, siendo más bien representada por la iglesia.

"La logia, como asociación laboral, corresponde a una época en la que la iglesia y los municipios eran prácticamente los únicos interesados en las obras de arte plástico"[2]

Esto vendría a cambiar con el surgimiento de la burguesía y el capitalismo. La capacidad de adquisición de esta nueva clase social significa una nueva clientela además de la clerical, con lo que el artesano puede ahora desvincularse de la logia y trabajar como maestro independiente.

La concentración de los artistas en las ciudades y la competencia que se desarrolló entre ellos hicieron necesarias medidas económicas colectivas en la organización gremial.

Esto iba en supresión de la libre competencia y en el proteccionismo del productor, no al beneficio del consumidor. Eran así, organizaciones igualitarias de empresarios independientes, a diferencia de la organización jerárquica asalariada, trabajando por lo divino, de las logias. En las logias no existía libertad, mientras que los gremios, al menos los maestros, podían ocupar su tiempo como ellos quisieran.

Este cambio se ve reflejado en el trabajo producido. Un artesano en su pequeño estudio, asistido por un puñado de aprendices, no podía producir obras de la misma complejidad que en el trabajo de una catedral, por lo que se solía optar por la madera y la sencillez.

"Las pequeñas proporciones y el material más manejable invitan (...) a realizar innovaciones y experiencias y favorecen de antemanto la evolución hacia un estilo más dinámico, más expansivo y tendente al enriquecimiento de los motivos".

[3]

Bibliografía

  1. Hauser, A. (1969). Historia social de la literatura y el arte (p. 290). Madrid
  2. Jovinelly, J. (2007). The crafts and culture of a medieval guild. New York: Rosen Pub. Group.
  3. Hauser, A. (1969). Historia social de la literatura y el arte (p. 298). Madrid