Yuri Feddersen . Tarea 2. Poética Gral 2015

De Casiopea



TítuloYuri Feddersen. Tarea 2. Poética Gral 2015
AsignaturaPoética General
Del CursoPoética General Mg 2T 2015
CarrerasCiudad y Territorio
2
Alumno(s)Yuri Feddersen

La impronta del espacio de condición pública en la imagen de ciudad

El Problema

El tema se centra en la impronta espacial que a partir de la condición dialéctica entre lo público y lo privado, incide en las transformaciones de cómo sus ciudadanos perciben la ciudad. Indagando como las diferentes cualidades y categorías espaciales del espacio con condición pública influye en la construcción mental de una imagen de ciudad.

El hombre reconoce su territorio físico y lo proyecta de manera cognitiva como representación mental interna construyendo su forma de relacionarse e identificarse con su entorno. Esto nos entrega un interesante punto de partida para entender el efecto resultante de un cambio del cómo crece la ciudad y por consiguiente la evolución de su imagen.

Se contextualizarán las indagaciones sobre la imagen como ‘Ciudad-Jardín’ de Viña del Mar, revisaremos como se ha degradado esta imagen aparentemente en paralelo a la decadencia de la impronta del espacio público frente al espacio privado.

Antes las ciudades eran construidas por sus habitantes, los individuos, y hoy en día son los gestores inmobiliarios son los que dan forma a las urbes. Dejando atrás el crecimiento espontáneo que dialogaba con la escala del ciudadano (el construir para vivir), para dar mayor prioridad a la planificación y sus gestores (el construir para vender), enmarcando una forma de hacer la ciudad. Pero el problema que se revela, tal vez principalmente en América, es que muchas ciudades, a través de este proceso, se han deshumanizado.

Vinicius de Moraes, poéta y cantautor brasilero, en una canción recita: “A vida não é brincadeira, amigo, a Vida é a arte do encontro. Embora haja tanto desencontro pela vida” [1]

Y justamente una de las principales esencias de los espacios con condición pública es el construir la oportunidad del encuentro, casual o programado, permanente o efímero.

El hombre cada vez se identifica menos con su entorno público, esto probablemente dado porque no se construye pensando necesariamente desde el imaginario histórico de la ‘Ciudad Jardin’ o en la cualidad de la ciudad futura que sus instrumentos crearán. ¿Ciudad Bella?

Hoy el mercado construye la ciudad no como piezas, sino que, en general sólo como partes no articuladas, espacios públicos que aparentemente sólo unen en forma de vías la urbe para darle funcionalidad a los espacios privados. Primando lo cuantificable y la función, por sobre la cualidad del habitar y su identidad.

La Palabra

Amereida enuncia esta constante búsqueda de la identidad, inquieta cuando declara “el nuevo mar de nuestra muda interioridad” [2] el eco del continente vacío se refleja en la no escuchada identidad americana, este sentir que algo falta y que no se ha logrado encontrar el calce que ajuste a nuestra vestimenta. Hay que salir a desvelarlo. Encontrar lo que une las cosas con su nombre, signos que construyen lo permanente del continente y sus ciudades. Donde los actos de sus habitantes muestran su identidad desvelada, en una ciudad que cada vez dice menos o su voz no es escuchada.

"donde los ciudadanos con las partes de su cuerpo no cubiertas por las armas dibujan gestos que son tales porque el aire es diáfano la luz es diáfana tanto que estar al sol o a la sombra representan suertes idénticas aun hoy esperamos que cada sábado por la tarde nos traiga esa diafanidad que cada septiembre nos brinde tal aire y tal luz para las fiestas patrias" [3]

Nos enuncia como el habitante de la ciudad, el ciudadano, siendo él mismo en el “ágora” construye una imagen perceptual de su entorno que cobija un anhelo de ser.

"pues la intersección de hombres y lugar arroja – inevitablemente – la plaza y en ella lo – vale decir cada hombre con el destino de constituir un nuevo continente – se vuelve re publico" [4]

En este arte de encontrarse, lugares y el hombre, se crea este “ser” del habitante que construye en su acto, lo público. La fuerza del acto que transforma el lugar.

"a nadie le es negado el volverse un maestro de algo es así y tal vez aún más pues el habitante de la ciudad antaño podía ir a fundar y poblar otra ciudad una ciudad se engendraba así de la costilla de otra ciudad ese rango y poder detentaba entonces el ciudadano" [5]

En el ciudadano, existe un desapego por los espacios públicos, y seria motivo de discusión si esto es fortalecido por la distancia entre su imaginario de ciudad y la ciudad que ve. Por lo que no se genera una real apropiación espacial y por consiguiente una de las probables causas del decaimiento de la vida en los espacios públicos.

La Pregunta

"Hay una crisis del espacio público en sus dos dimensiones: como elemento ordenador y polivalente, como lugar de intercambio y de vida colectiva, en cada zona o barrio, y también como elemento de continuidad, de articulación de las distintas partes de la ciudad, de expresión comunitaria, de identidad ciudadana." [6]

¿La cualidad pública de los espacios en la Población Vergara en relación al crecimiento de los espacios privados se podría vincular con la pérdida de su imagen de ciudad jardín? Entender como hemos construido esta ciudad y el cómo sus ciudadanos se vinculan a los diferentes matices de lo público de los espacios y nuestra forma de encontrarnos, al parecer es esencial en la creación de ese ‘como es la ciudad’ y como nos identificamos con ella.

Pareciera que estos constantes cambios nos hablan de una adolescencia en nuestra identidad, lo que implica una importancia en preguntarnos sobre que hacemos hoy, para la creación de nuestras ciudades futuras. Quizás esos son los dos momentos que enuncia Amereida.

Amereida tiene la pretensión de llegar a América para volver a ella. Creo que debemos otra vez volver a nuestras ciudades - y llegar, para así, otra vez desvelar sus cualidades, mirarla como por primera vez - para otra vez sentirnos parte de ella - reconocernos - leer su imagen y ver que la construye, para desde ahí regir su camino futuro.


Amereida en su página 106, menciona las advertencias de la ciudad, y que existen dos momentos, el que se presenta y el que se elabora. Aun no sé completamente que dice, pero sé que me habla, este es mi camino.

Referencias

  1. Samba da Bênção. Autores: Vinicius de Moraes (letra) y Baden Powell (melodía), 1965
  2. Amereida, Volumen primero, 1967, pag. 19
  3. Amereida, Volumen primero, 1967, pag. 98
  4. Amereida, Volumen primero, 1967, pag. 98
  5. Amereida, Volumen primero, 1967, pag. 99
  6. Borja, Jordi. EL Gobierno del territorio de las ciudades latinoamericanas. Instituciones y Desarrollo, 2001 no. 8-9 p.83-142