Valentina Mondragon EAD3612 2019 T3

De Casiopea



TítuloMejora de la vivienda social en Chile a través de la tipología del cité
AsignaturaMetodología de la Investigación en Arquitectura y Diseño. 2019 01
Del CursoMetodología de la Investigación en Arquitectura y Diseño. 2019 01
CarrerasArquitectura
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Alumno(s)Valentina mondragon

Mejorar la vivienda social en Chile a través de la tipología del cité.

HIPOTESIS

La tipología del cité aplicada en la vivienda social chilena, puede mejorar la calidad de vida de sus habitantes desde los parámetros de la seguridad y el aumento de la red de apoyo del individuo.

RESUMEN

El cité (deriva del francés que significa ciudad pequeña) aparece en Chile a fines del siglo XIX en medio de la “cuestión social”. Fue la beneficencia católica la primera en incursionar en la construcción de viviendas populares a través de la tipología del cité: “un conjunto de viviendas-generalmente de edificación continua- que enfrentan un espacio común privado que se comunica con la vía pública a través de uno o varios accesos” (Cristian Jara, 2015). Su forma no se aleja mucho del conventillo, que era la habitación obrera más representativa en la época, el cité, se caracterizó por ofrecer mejores condiciones de vida y salubridad y su diferencia principal es que en él, el patio común articula el total del edificio, en el conventillo el total del edificio articula el espacio común el cual no necesariamente será un patio, puede ser solo un pasillo. Hoy se pueden apreciar algunos cité especialmente en ciertos barrios de Santiago que son una reminiscencia de lo que fue la ciudad, pues, la construcción de este tipo de edificación quedó confinada a este período de la historia de nuestro país.

La vivienda social ha mejorado considerablemente desde el período recién descrito, pero se alejó por completo de la forma de vivir que se daba en conventillos y cité, quizás por su connotación negativa ligada a la pobreza extrema. Al día de hoy a la vivienda social no se le exige la generación de espacios comunes y el presupuesto lo dificulta, así se suelen ver blocks emplazados en terrenos baldíos, que no dejan de ser baldíos a pesar de estar ocupados, donde el espacio común es solo lo que quedó entre las unidades habitacionales.

OBJETIVOS

  • Identificar si el estilo de vida en cité logra generar comunidad entre sus habitantes.
  • Identificar qué efecto tiene en la persona pertenecer a una comunidad que colabora entre si.
  • Encontrar la respuesta de si logra esto mejorar la calidad de vida de las personas con respecto a la red de apoyo y la seguridad en la vivienda social.

METODOLOGÍA

Cooperación con profesionales:

  • Sociólogos: realizar una evaluación social de la vida en cité, midiendo la cooperación entre vecinos e índices de seguridad.
  • Antropólogos: determinar cómo puede llegar a incidir la vida en comunidad en el individuo, agregando a la discusión el asentamiento humano desde su origen.
  • Entrevista con arquitectos urbanistas.

Evaluar también la vida en los distintos tipos de viviendas sociales, trabajo con vecinos de Reñaca alto, en este sector se encuentran enfrentadas una alta variedad de tipologías de vivienda social actual, desde el clásico block hasta casas de subsidio.

Para la evaluación tanto de tipos de vivienda social como de cité, realizar participaciones ciudadanas dando especial enfoque a niños y adultos mayores.

Con la información recopilada hacer un paralelo entre la realidad de la vivienda social actual y la vida en cité.

DISCUSIÓN BIBLIOGRÁFICA

"El hombre es un ser social por naturaleza" es una frase del filósofo Aristóteles (384-322, a. de C.) y se realiza en comunidad, el hombre sedentario se asentó en comunidades pequeñas, incluso el día de hoy se puede apreciar la enorme similitud de la vida tribal aún existente, más allá del clima y barreras culturales las tribus tienen mucho en común y esto es la forma de asentarse en comunidades pequeñas que facilita la organización y la subsistencia de la tribu a través de la cooperación de todos sus individuos. Evolucionamos y dejamos de lado la vida de simple subsistencia, aparecieron las ciudades y crecieron exponencialmente en densidad, hoy el complejo habitacional debe lograr dar techo a la mayor cantidad de personas en una menor cantidad de metros cuadrados de suelo.

El urbanista Jan Gehl ha dedicado muchas publicaciones a la mejora de la calidad de la vida urbana, en uno de sus libros “La humanización del espacio urbano”, en el capítulo “Procesos y proyectos” lleva sus teorías a una menor escala, la vivienda, y describe lo que para él es un complejo habitacional ejemplar:

“La cooperativa de viviendas danesa Tinggarden [biblio. 49], que consta de ochenta viviendas de alquiler construidas entre 1977 y 1979, es un complejo de conjunto edificatorio en el que los proyectistas consideraron cuidadosamente la estructura tanto física como social […] El conjunto de edificios está dividido en seis grupos de aproximadamente quince unidades residenciales, con un edificio colectivo cada uno. Además, un gran centro comunitario para todo el conjunto. Eta división jerárquica (vivienda, grupo de viviendas, conjunto residencial, ciudad) está motivada por el deseo de fortalecer la comunidad y los procesos democráticos…”

“La zona que el individuo percibe como perteneciente a la vivienda, el entorno residencial, puede extenderse mucho más allá de la vivienda”

Si simplificamos la descripción de Gehl podemos ver perfectamente la similitud del cité y entender que un patio común puede agrandar los límites de la vivienda social que en general no alcanza más de los 60 mt2. Un patio común bien logrado puede ser una extensión de cada vivienda, donde sus habitantes se encuentren y conozcan. ¿Pero qué incidencia puede tener esto en la calidad de vida de las personas?

La OECD (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) mide la calidad de vida de los países bajo 11 parámetros: vivienda, empleo, educación, medio ambiente, satisfacción, salud, seguridad, balance vida-trabajo, ingresos, compromiso cívico y comunidad, siendo los últimos tres los parámetros más bajos dentro de Chile. La misma organización define el parámetro de comunidad como “Red de apoyo social" respecto a lo cual afirma que, “La pertenencia a un grupo social o una comunidad fuerte puede brindar apoyo emocional durante los momentos buenos y los malos, así como facilitar el acceso a empleos, servicios y otras oportunidades materiales.”

Al crear comunidad se puede mejorar la red de apoyo de las personas, aquellos que habitan en viviendas sociales tienden a ser grupos de mayor “riesgo social”, con redes de apoyo débiles. Una tipología distinta de vivienda, tan simple como la del cité y sin mayores lujos o costos puede no solo extender los límites físicos de la vivienda, es a través de este mismo espacio que se pueden expandir la pertenencia a un grupo o comunidad y su “red de apoyo” deja de limitarse al núcleo familiar.

Volvemos a la época de la crisis habitacional que trajo la migración masiva campo-ciudad del siglo XIX-XX, México vivía un proceso similar y como acá en Chile aparecían los conventillos allá las vecindades, las cuales físicamente se asemejan mucho al cité. En este contexto el antropólogo Oscar Lewis se interesa por el “estudio de la pobreza” en países en vías de desarrollo, estudia y describe la vecindad mexicana de los años 50´ de la siguiente manera:

“The closeness and crowding of the households and the sharing of a common patio by many families makes for much interaction on the part of the vecindad and reinforces the sense of community. Women chat as the hang up clothes, do household tasks outside their doors, or queue up for water. Children play here because it is safer than in the streets.”

Traducción: “La cercanía y el atestamiento de los habitantes y el compartir de un patio común genera mucha interacción en la vecindad y refuerza el sentido de comunidad. Las mujeres conversan mientras cuelgan la ropa, hacen quehaceres del hogar afuera de sus puertas o hacen fila por agua. Los niños juegan acá porque es más seguro que en las calles…”

Lewis describe la vida dentro de la vecindad a través de relatos muy cotidianos que evidencian los beneficios y efectos negativos de este tipo de habitación. Confirma que la presencia de un espacio común logra el encuentro y convivencia de los habitantes y que las actividades cotidianas se extienden al patio.

“Some people visit only relatives or compadres and have actually entered few of the apartments. It´s not common to invite Friends or neighbours to eat, except on formal occasions such as birthday or religious celebratios. Although some neighbourly help occurs, especially during emergencies, it is kept at minimum.”

Traducción: “Algunas personas solo visitan parientes y compadres y han, de hecho, entrado solo a un par de departamentos. No es común invitar amigos o vecinos a comer, excepto en ocasiones formales como cumpleaños o celebraciones religiosas. Aunque algo de cooperación entre vecinos ocurre, especialmente durante emergencias, se mantiene al mínimo.”

“Quarrels between families, Street fights between gangs, and personal feuds between boys in the Casa Grande, are not uncommon.”

Traducción: “Riñas entre familias, peleas callejeras entre pandillas y enemistades entre chicos en la Casa Grande, no son poco comunes”

En los relatos del antropólogo americano se pueden notar también puntos en contra, cuando la comunidad puede ser un arma de doble filo y se vuelve fuente de conflictos e intereses cruzados entre sus habitantes. Un cité, en su formato más simple, si no se tiene en cuenta la complejidad del ser humano y el bienestar mínimo que debe tener tanto fuera como dentro de la vivienda, puede terminar siendo el encierro de la pobreza y foco de delincuencia dentro de una fachada más amigable para el resto de la ciudad. Pero en el mejor de los casos esta forma de vida bien lograda, teniendo en cuenta las necesidades de la clase social más baja de nuestro país puede terminar siendo un lugar seguro y protegido para quienes lo habitan. Puede ampliar los límites físicos de los pequeños departamentos que se destinan para la causa y traspasar los límites del núcleo familiar logrando redes de apoyo más grandes para el individuo.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Jara, Cristian (2015): “Ciudad, sociedad y acción gremial. Los arquitectos de Chile en el siglo XX”, Santiago de Chile, LOM ediciones.
  2. SEMINAR ON URBANIZATION PROBLEMS IN LATIN AMERICA (1959, Santiago de Chile). “The culture of the vecindad in Mexico city” Oscar Lewis.
  3. Gehl, Jan (1971): “La humanización del espacio urbano” [traducido al español de la 5ta edición inglesa "Life between buildings: Using public space" Danish Architectural Press, Copenhague, 2003] Barcelona, Editorial Reverté S.A, 2006.
  4. OECD http://www.oecdbetterlifeindex.org/es/countries/chile-es/