Unidad Discreta

De Casiopea



TítuloCatalina Cea, Unidad Discreta
Tipo de ProyectoProyecto de Taller
Palabras Claveencargo 1
Período2016-2016
AsignaturaTaller del Hacer Visible
Del CursoTaller del Hacer Visible 2016
CarrerasDiseño, Diseño Gráfico, Diseño Industrial
Alumno(s)Catalina Cea
ProfesorKatherine Exss, Francisca Vidal

Subtitulación

El Elogio de la Unidad Discreta

El soneto como objeto de estudio del texto anterior, es, como planteaba el autor, el mejor ejemplo para estudiar lo que es la unidad discreta, y a partir de esto, llevarlo incluso a un terreno visual, utilizando la metáfora para esto, tema también tratado en él. Es por eso que tomaré como referencia muchos puntos tratados anteriormente.

Considerando primeramente al soneto como una expresión de la lengua, conformada a partir de muchas unidades discretas, de menor a mayor (letra, palabra, verso, rima, poema), es posible afirmar que esto puede ser ejemplificado en un ámbito visual, y es que a través del a observación, se pueden observar (casi) los mismos elementos en distintos "niveles" de complejidad, casi desde un <zoom> de mayor a menor. Con esto quiero referirme a que, al conjunto de una unidad misma, que visualmente tendría sus propios matices, texturas, luces, van conformando un grado de complejidad mayor con lo que está a su alrededor, componiendo una imagen que habla por sí misma, pudiendo rescatar algo de ella, variando su 'significado' al cambiar algo de la escena que se está presentando.

Observación en la Ciudad

Personajes de la Ciudad

Se salió a observar en la ciudad a tres personajes al azar, intentando rescatar unidades discretas y comprobar si lo que uno rescató y destacó del texto anterior efectivamente era así (Teoría-Práctica).

En el primer personaje, un hombre de edad que ejercía como 'sapo' de micro, destaqué primeramente el movimiento y actitud de su oficio, y más tarde en las luces de sus ropas.

En el segundo personaje, un perro callejero, relacioné las formas de su cuerpo con la direccionalidad del pelaje, y más profundamente, las luces que provocaba la misma direccionalidad.

Finalmente, en el tercero, un hombre en la plaza, mi observación se centró principalmente en la textura, luces y contrastes de su ropa y su piel, relacionándolo con las posiciones que tomaba al estar sentado de distintas maneras, estar de pie, o interactuar con las diversas personas con las que se iba encontrando.

En conclusión y como hilo conductor, observé a grandes rasgos la relación entre la gestualidad del cuerpo y las luces y sombras que se provocan a partir de la gestualidad del cuerpo de cada personaje.

Texturas que Expresan Gestualidad

Se abarca en este estudio las texturas a partir de la gestualidad, específicamente en los casos del estar en actividad en comparación a encontrarse en un estado de reposo.

En el primer caso, al estar en actividad, se está en un contacto directo y continuo con algo o alguien, existe movimiento constante y una postura (por lo general) erguida, lo que se traduce en las capas exteriores, la ropa, que se generarán pocos dobleces en la ropa o de lo contrario algunos muy determinados, dependiendo del movimiento específico corporal.

Por el contrario, si la persona se encuentra en un estado de reposo, su cuerpo estará relajado y por ende estará 'echado' sobre sí mismo, gestualidad contraria al estar alerta. Esto se refleja en que comúnmente una prenda de vestir se adaptará a la postura que sea, y puede por lo general arrugarse en la zona en donde se esté inclinado y por el otro, tomará la forma del cuerpo. Lo mismo sucede con el cuerpo mismo.

Pero además existen casos de dualidad de los anteriores. Esto puede ser por ejemplo, el estar sentado en una mesa junto a otras personas, es considerado un 'semi-estado' de reposo y a su vez de interacción/acción, por lo que indica su cuerpo gestualmente. Esto también puede verse en las capas exteriores de la persona. Es la combinación del reposo con la intencionalidad de la persona frente a algo.

Por lo anterior, entonces, se concluye que es posible que las capas exteriores de nuestro cuerpo, ya sea piel o ropas, expresen la gestualidad de alguien o algo a partir de la textura generada.

El Hombre y el Mar: un Oficio de las Manos

Los dos personajes observados es, por así decirlo, una especie de personajes genéricos, los cuales son (el primero) quienes interactúan con las personas y realizan un trabajo más "público", ya sea con el comprador, con el turista, etc; y (el segundo), a diferencia del anterior, quienes realizan un trabajo mucho más personal y silencioso.

El primer personaje se destaca por su particular personalidad de confianza hacia el público, casi como una presentación de "sus productos" y hasta incluso de sí mismos. Se relacionan con total seguridad y eso genera una imagen de sí mismos como 'dueños' del lugar en el que están. Por ejemplo, quienes ofrecen paseos en lanchas en el Puerto de Valparaíso, se encuentra la actitud de quien invita al turista al paseo y quien maneja la lancha, los cuales se pasean en la lancha (y entre ellas) sin cuidado alguno, actitud totalmente distinta de quienes nunca navegan en el mar, ya que se sienten temerosos arriba de él. También, por ejemplo, los vendedores de pescados y mariscos, o incluso hasta quienes cortan el pescado previamente para luego venderlo: se encuentran en una mesa delante de cualquiera que pase por ahí, y lo hacen de tal manera que casi es una exposición de su perfecto trabajo.

El segundo personaje, quien realiza un trabajo muchísimo más silencioso y personal, es por ejemplo quienes desenredan las redes y las meten dentro de los botes, quien hace las redes, o los pescadores mismos. Todos estos trabajos requieren de una concentración especial y además no es quien contiene "el producto final" para ser llevado al público, por lo que no requiere de una presentación hacia él de su trabajo.


El hilo conductor de ambos personajes se encuentra en las manos/brazos de estas personas y sus acertados, delicados e inequívocos movimientos, presentados en distintos niveles de "fuerza". Pareciera que el trabajo del mar es bruto, pero al observar con detención las distintas actividades de ellos se da cuenta de que es un oficio cuidadoso que requiere de muchísima práctica, y a veces de fuerza para lograrlo. Si bien en algunos casos podrían hacer los trabajos sentados, ellos lo realizan de pie pero casi nunca utilizando las piernas para su trabajo.