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Unidad 4 - Joaquina San Juan




TítuloUnidad 4 - Joaquina San Juan
AsignaturaTaller de Observación Fundamento y Forma
Del CursoTaller de Observación Fundamento y Forma 2025 S1
8
Alumno(s)Joaquina San Juan

Inicio Unidad 4: Salida a Caleta Barca





Como parte de la unidad final de nuestro primer semestre de Taller se nos propuso una una salida a terreno para investigar la relación fundamental entre el cuerpo, el espacio y el acto de dibujar, donde nuestra exploración giró en torno a tres interrogantes que guiaron el trabajo: ¿Cómo el cuerpo configura un dibujo?, ¿Cómo puede aparecer un dibujo amplio -en un espacio diferente al de una hoja- que es espacial y con el cuerpo?, ¿De qué manera el cuerpo se instaura como una unidad de medida que revela un dibujo?

Nuestra primera aproximación a estas preguntas se materializó en la construcción de un arenaglifo. En este ejercicio, nuestro cuerpo trascendió su rol de mero ejecutor para transformarse en la herramienta viva de diseño y medición: el brazo se convirtió en compás, el paso en unidad rítmica de medida, etc. De este modo, la forma resultante fue la consecuencia directa de nuestra propia corporalidad inscrita en el plano blando (la arena).

Conceptualmente, comprendimos que el arenaglifo era mucho más que una forma en la arena. Se reveló como un glifo en su sentido más esencial: el rastro de una acción, el índice de un movimiento corporal en el tiempo y el espacio. No dibujamos una imagen, sino que ejecutamos un acto cuyo testimonio era la huella, donde cada línea, con sus variaciones de grosor y profundidad, no era más que el registro fiel de la energía y la intención de nuestros cuerpos.

Respuesta a las interrogantes



Observaciones y croquis





Posterior a la salida de arenaglifo, se requirió la presentación de seis láminas de croquis. Estas láminas debían responder a las preguntas planteadas mediante la síntesis de las observaciones realizadas, sentando las bases para la posterior construcción de un glifo, el cual constituía una abstracción de dichas observaciones. Tras la primera entrega, se optó por focalizar la observación en la danza circense con aros, un elemento clave para el desarrollo del proyecto.

Síntesis: Primer acercamiento al fundamento



Circunscripción en el andar

Caminar en la arena es inscribir una secuencia de huellas sobre una superficie blanda; el trazo generado es una consecuencia inevitable del desplazamiento. No es necesaria una herramienta externa al cuerpo humano; el cuerpo es la herramienta que traza por sí sola al andar. Este andar produce una huella transitoria, discontinua y efímera, cuyo trazo es único y no puede ser repetido. Es un trazo que registra el peso, la potencia, dirección y ritmo de quien lo ejerce, ocupando el cuerpo como una herramienta natural; el cuerpo es el autor y la herramienta.

Ejes y curvas móviles en el plano

Patinar produce líneas fluidas mientras el cuerpo se desplaza dentro de su propio eje, deslizándose, girando y acelerando. El trazo que marca puede variar según el individuo, pudiendo ser curvo, recto, un zig-zag, entre otros, inscribiendo el trazo no de manera literal, pero sí a través de su movimiento. A diferencia de caminar sobre la arena, este gesto crea una mayor relación con el plano: el cuerpo no solo se desplaza, sino que compone un trazo coreográfico. Así, se transforma en un trazo dinámico, midiendo el espacio del plano mediante la velocidad, el equilibrio y el impulso.

Huellas del Eje en Movimiento

El movimiento en la danza contemporánea crea trazos que se materializan a través de herramientas que funcionan como extensiones del cuerpo humano mientras fluctúan en el espacio. Un claro ejemplo es el círculo repetido formado por el aro que gira continuamente alrededor de un eje central. La figura se genera por una interacción de fuerza controlada y efímera, revelando cómo el cuerpo convierte la dinámica transitoria del movimiento en una forma que, aunque no es tangible, se crea en el imaginario del observador. Este trazo imaginario emerge de la persistencia visual y la repetición del gesto, donde la trayectoria del aro es retenida y superpuesta por la percepción, transformando puntos pasajeros en una línea continua. La predictibilidad del patrón refuerza esta construcción mental, permitiendo que la forma sea grabada en la memoria visual.

Cuerdas suspendidas del cuerpo en Acción

El trazo de las danzas con cuerda surge de la interacción entre cuerpos, la herramienta blanda (que en este caso sería la cuerda) y el espacio, donde la tensión genera líneas definidas o por el contrario difusas según la fuerza, rapidez, tensión o dirección aplicada. El movimiento continuo produce trazos o movimientos ondulados mientras que los puntos de tensión generados por el individuo estructuran el diseño, creando formas como trenzas, medialunas o patrones semicirculares. Este trazo es el resultado de la potencia, energía y la dirección del gesto, evidencia de la relación de la materialidad de las cuerdas y el flujo continuo corporal.


Laminas de Algoritmo: Primeros acercamientos a la mecanizacion



Radio de un Eje Extendido

1- Se construye una circunferencia inicial utilizando el eje de rotación del cuerpo: los pies fijos en el centro y el giro del torso determinan el radio. El cuerpo actúa como compás, y el movimiento marca el perímetro de la figura.

2- Desde el punto central (centro del círculo), se trazan dos ejes ortogonales formando una cruz. Cada línea mide aproximadamente 10 pies de largo. Estas rectas se dibujan hundiendo el pie en la arena, generando surcos profundos del ancho de un pie.

3- A partir del mismo centro, se proyectan cuatro ejes adicionales de igual longitud (10 pies), dispuestos en ángulos de 45° respecto a los anteriores, formando una estructura radial de ocho direcciones.

4- En el extremo de cada una de las líneas (las de la cruz), se trazan formas semicirculares (medialunas) a una distancia equivalente a dos pasos desde el punto final de cada eje. El cuerpo vuelve a actuar como compás, esta vez usando las manos como lápiz, girando desde el eje del torso.


El cuerpo como Herramienta Grafica sobre el Plano

1- Se humedece la esponja negra con la tinta pura. Luego, con el stencil nº 1, se estampa un asterisco ( * ) en el centro de la hoja. 2- Con el asterisco que se acaba de crear como referencia, se posiciona el stencil nº 2 encima, asegurándose de que el agujero del stencil encaje perfectamente con centro del asterisco y nuevamente con la tinta pura y la esponja se marca el circulo.

3- Usando solo las líneas de la cruz (+) como referencia, se posiciona el stencil n°3 pegado a la linea guia vertical hacia su izquierda, dejando ver en el centro del stencil una linea horizontal. Luego, con la esponja humedecida en tinta diluida, se aplica a toques ligeros y desiguales dentro del stencil.

4- Después de un par de minutos de secado, se repite el proceso del paso anterior (guía y aplicación a toques) para trazar un círculo en la línea superior central de la cruz.

5- Una vez seco, se posiciona el stencil a la derecha de la línea guía de la cruz y se marca nuevamente con la esponja y tinta diluida, aplicando toques irregulares.

6- Usando la guía con forma de "X", se posiciona el compás en los extremos de la "X" y se trazan 4 semicírculos, remojando su esponja en tinta diluida.

7- Se posiciona el stencil n°4 ocupando las medialunas guia, se impregna la esponja negra en tinta pura y se marca con toques ligeros en las 4 medialunas repitiendo el mismo proceso.

8- Finalmente, con el stencil nº 5 (forma de triángulo) y la esponja negra en tinta pura, se marca el interior del stencil con pequeños toques.

















Proceso del diseño del glifo

A partir de las observaciones, se decidió centrar el estudio en las circunferencias y sus variaciones de trazo en función de la ejecución del movimiento. Este concepto fue denominado '"Circunferencias Transitorias entre lo Nítido y lo Difuso"., donde la definición de la figura definitiva representó un desafío significativo, requiriendo dos reformulaciones previas hasta alcanzar una versión final que lograra representar integralmente la abstracción de las observaciones iniciales.

primer glifo



segundo glifo



glifo final








Creación de un Instrumento



Con base en las observaciones previas y con un enfoque específico, se procedió a la creación de instrumentos destinados a la mecanización de los glifos. En una primera instancia, se optó por la utilización de esténciles para la mecanización. Simultáneamente, se desarrolló un nuevo glifo, ya que la versión anterior no lograba representar adecuadamente la totalidad de las observaciones capturadas.



Primera Maqueta

Para la elaboración de la maqueta, se diseñó un bastidor de 55x55 cm, dentro del cual se integrarían las herramientas desarrolladas. Tras una última modificación del glifo, se alcanzó su versión definitiva. Este artilugio fue concebido para que su utilización requiriera la integración de la expresión corporal. De este modo, tres elementos tipo manecillas determinaban el movimiento corporal necesario para generar el trazo deseado.




Artilugio Final


El perfeccionamiento de este artilugio implicó el pulido de la base existente y su mecanización total. Esto se facilitó con guías visuales de colores e instrucciones claras para su uso. Las herramientas clave para lograr este acabado pulido fueron la caladora, la lija, la pintura y el taladro.












Proceso Fundamentos



Primer Fundamento: El Cuerpo Humano como Herramienta Grafica



El cuerpo humano a través de su movimiento y repetición actúa como una herramienta gráfica, generando trazos en el espacio, trascendiendo más allá del plano bidimensional del papel y llevándolo a un plano blando que no tiene una forma definida. Esta cualidad del cuerpo configura el dibujo a través de su movimiento e interacción con el entorno, pudiendo acudir en ocasiones a herramientas expansoras de su expresión que no necesariamente dejaran un trazo visual, siendo un resultado inevitable de una secuencia de acciones, direcciones y fuerzas.


En la danza contemporánea aérea, cada gesto es un segmento de una línea invisible que se extiende en el aire, pudiendo obtener distintas formas geométricas donde el cuerpo en ocasiones puede tender a usarse como compás creando medialunas o circunferencias, es decir, el cuerpo extiende sus posibilidades gráficas, ayudándose en ocasiones con elementos externos. El gesto entonces se vuelve una huella cuando un cuerpo se mueve alrededor de un eje en repetidas ocasiones, como el aro que gira y construye una serie un círculos que pueden ser difusos o por el contrario nítidos . La sucesión de puntos fugaces trazados por el aro se registra y superpone visualmente, conformando una línea continua en el imaginario. La predictibilidad del patrón refuerza esta construcción, permitiendo que la forma sea captada y establecida en la memoria visual, generando un dibujo que ocupa el volumen espacial. Así, el gesto se transforma en un trazo imaginario y vivo, creado por la relación entre el cuerpo, el tiempo y la observación.

De esta manera, surge el glifo, que traduce esta idea en una construcción gráfica realizada con herramientas manuales como stencil, compas e hilo, creando una imagen a partir de superposiciones, transparencias y repeticiones. El triángulo central inscrito en el círculo funciona como eje estructural, representando el punto desde donde el gesto se expande hasta su máxima amplitud. Los círculos difusos superpuestos evocan la huella del movimiento en el espacio, y sus variaciones de grises construyen un ritmo visual donde la forma se revela en la fusión de lo nítido y lo difuso del cuerpo en desplazamiento: huellas que se desvanecen pero insisten en marcarse.

Así, el dibujo emerge no como una representación estática, sino como la consecuencia dinámica y visual del cuerpo en acción, dejando una impresión en el espacio y en la percepción del espectador, don de la constancia de la observación es crucial, ya que, aunque no hay una marca física duradera, la sucesión de posturas en el tiempo crea una imagen mental de la forma; un dibujo que se construye en la mente del que observa.

Fundamento Final: El gesto Circular superpuesto al eje corporal



En la danza con aros, el cuerpo humano trasciende su función expresiva para convertirse en una herramienta gráfica, generando trazos que ocupan el espacio de forma dinámica y efímera, donde cada movimiento produce una estela, una huella que interactúa con el entorno y el observador reconstruye en su memoria a través de la atención constante al gesto. Este dibujo emerge en un plano no tangible, creado por la acción del movimiento, donde fuerzas, trayectorias y gestos generan formas que van más allá del dibujo bidimensional tradicional que deja una marca física.

En este contexto, cada gesto se transforma en una línea viva: una expresión gráfica que se dibuja en el aire y adopta cualidades geométricas según la dinámica del cuerpo. En particular, el uso del aro permite observar con claridad cómo el cuerpo funciona como compás, trazando circunferencias completas, medialunas y secuencias más complejas. A medida que el aro gira en torno al cuerpo, genera trayectorias que describen curvas repetitivas en el espacio. Estas circunferencias, poseen una precisión rítmica que las convierte en líneas perceptibles, que se imprimen en la mente del espectador. Es ahi donde la observación constante permite detectar cómo el gesto se materializa como un trazo al repetirse alrededor de un eje corporal. Es en este eje, ya sea la cintura, un brazo, una pierna o el cuerpo entero, donde el aro inscribe órbitas constantes que dibujan círculos en el aire; Es la superposición de estos giros genera líneas continuas y envolventes que el ojo sigue instintivamente, estableciendo un trazo mental que, aunque intangible, posee un fuerte impacto visual. Este trazo no es estático: fluctúa según la velocidad, la dirección y la amplitud del movimiento, adquiriendo espesor, ritmo o sutileza.

De esta observación surge el glifo, que traduce el movimiento en una construcción visual tangible. Su diseño combina un círculo central bien definido, que representa el control del gesto y simboliza un punto de equilibrio, junto con trazos más difusos que lo intersectan, demostrando la fluidez del movimiento. En la parte inferior izquierda, tres medios círculos fragmentados realizados con tinta acuosa reflejan cómo el gesto se disuelve progresivamente, utilizando la capacidad del agua y la tinta para representarlo. Por otro lado, en la parte inferior derecha, un medio círculo que se intersecta con el central transita hacia la nitidez, simbolizando un movimiento en transformación que comienza a consolidarse, demostrando la transición entre lo nítido y lo difuso. Las transparencias, superposiciones y gradaciones de tinta capturan la transición entre lo firme y lo etéreo, lo preciso y lo espontáneo, enfatizando el carácter transitorio del trazo.

Además, el glifo cobra relevancia gracias a la creación de una herramienta tipo bastidor que permite recrearlo repetidamente. Este bastidor, diseñado para ser manipulado de forma mecanizada, amplifica el papel del cuerpo como generador de trazos al trazar las figuras en secuencia. Así, el acto de dibujar se convierte en una experiencia performativa, donde el movimiento corporal y la herramienta trabajan en conjunto para plasmar la huella del gesto en un formato gráfico

Entrega Final

La entrega final consistió en la integración de todos los procesos de trabajo desarrollados. Se presentó una lámina de algoritmo, la cual, mediante esquemas e instrucciones detalladas, explicaba tanto el uso del instrumento como el proceso de creación del glifo. Adicionalmente, se incluyó una lámina de fundamento que exponía el proceso de diseño del glifo y las observaciones clave que condujeron a su forma definitiva. La entrega se complementó con un papel torchón que exhibía una impresión original generada directamente con el artilugio.

Video del Uso del Artilugio



Laminas de Fundamento y Algoritmo











































Imagenes del montaje final