Unidad 2-Tobías Cofré
| Título | Unidad 2-Tobías Cofré |
|---|---|
| Asignatura | Taller de Observación Fundamento y Forma |
| Del Curso | Taller de Observación Fundamento y Forma 2025 S1 |
| Carreras | Diseño |
| Sección | 2 |
| Nº | 4 |
| Alumno(s) | Tobías Cofré |
La secuencia imperfecta del movimiento


Mi objeto tridimensional, (porque ya es todo menos prisma) se basa en el patrón del movimiento. Porque como humanos hacemos una variedad de movimientos durante el día que se repiten una y otra vez con el mismo objetivo, acciones como: caminar, comer, dibujar, etc. Y si bien todas estas veces se producen con un mismo objetivo ningún movimiento es idéntico al otro, cada movimiento se vuelve único porque existen tantas variedades de un mismo movimiento que se vuelven imposibles de replicar y por lo tanto cada secuencia de movimiento es única también, finalmente cada movimiento, cada trazo y cada paso es distinto al anterior.
A través de la forma de mi prisma busco representar esta secuencia, con estas formas similares que van en un orden, pero ninguna es realmente igual a la anterior, creando como dice su nombre una secuencia imperfecta.
Me gustaria agregar también otra variación muy importante que cabe dentro de cada persona donde nuestras personalidades agregan también cualidades únicas al movimiento.
Croquis destacados





Secuencias en el gesto y La comprensión del movimiento.
22/04
El gesto nace desde el movimiento, como una manera de comunicar la necesidad humana saltando las barreras de la lingüística, En aquel movimiento que no solo busca completar una idea, sino que también inconscientemente refleja nuestras emociones y personalidad. El gesto es un conjunto de mensajes, cualidades y objetivos que al unirlos se transforma en una secuencia que forma un movimiento único. Este movimiento es la expresión corporal del gesto, gesto que se reconoce y encuentra a través de la observación. Para luego intentar ser retratado de la manera más cercana posible a la realidad en el dibujo, esto provoca una última expresión del gesto en el papel a través del trazo de figuras lo más similares a la forma del cuerpo en movimiento observado.
La expresión de este gesto se logra a través del dibujo de secuencias, donde se busca retratar 3 momentos distintos del movimiento. Ya que antes de dibujar, durante el proceso de observación el movimiento pasa por una jerarquización, donde es dividido y son seleccionados los momentos principales de esta secuencia. Esta secuencia comienza por un menor pliegue, donde el cuerpo yace más estático, a punto de comenzar con el movimiento. En el segundo momento, pasa por un estado de desarrollo, se queda en el periodo intermedio entre el comienzo y el final; El despliegue mayor, que se vuelve el tercer y último momento de la secuencia, donde el movimiento ya logra llegar a su destino o cumplir con su objetivo y es a través de la observación que creamos una nueva visión del gesto, como afirma el siguiente texto “‹‹observar››, seria entonces esa actividad del espíritu (y del cuerpo) que nos permite acceder, un y otra vez a una nueva, inédita, visión de la realidad” (Sobre la observación, Fabio Cruz, 1993). Estas secuencias podemos verlas al momento de caminar, tomar algo, comer y en una lista de movimientos que repetimos en el transcurso del día.
Durante esta secuencia la sombra aparece como determinante de dimensión, ayuda a comprender el funcionamiento del movimiento y las posiciones que debe tomar el cuerpo para lograr el gesto. Utilizando el juego de su saturación, opacidad y forma la sombra logra proyectarse en respuesta al choque de la luz con el relieve del cuerpo en movimiento y logra transformarse junto a él durante toda la secuencia. Esta sombra luego se representa en el dibujo según lo observado, intentando replicar sus cualidades, utilizando conjuntos de trazos más marcados que cubren mas espacio que las líneas delimitantes del dibujo, así lograr esta tridimensionalidad que la sombra ofrece al gesto.
Fotos del grabado


Condensación y Repetición
Repetición en la danza como parte del movimiento


El gesto nace desde el movimiento, como una manera de comunicar la necesidad humana saltando las barreras de la lingüística, En aquel movimiento que no solo busca completar una idea, sino que también inconscientemente refleja nuestras emociones y personalidad. El gesto es un conjunto de mensajes, cualidades y objetivos que al unirlos se transforma en una secuencia que forma un movimiento único. Este movimiento es la expresión corporal del gesto, gesto que se reconoce y encuentra a través de la observación. Para luego intentar ser retratado de la manera más cercana posible a la realidad en el dibujo. En el baile reconocemos un gesto continuo que sigue una constante repetición. Si bien el gesto es un conjunto de movimientos, no se puede ver reflejada en una sola parte del cuerpo. Casi siempre lo podemos reconocer en un movimiento completo de todo el cuerpo, pero si puede ocurrir que se acentué más en algunas partes y generar movimientos más notorios a la vista. En el baile podemos notarlo en los pies, estos guían al resto del cuerpo marcando un ritmo en el suelo. Este ritmo no suele ser muy rápido, pero siempre está en constante repetición y lo mismo ocurre con el resto de pasos de baile. El resto del cuerpo se relaja y sigue a los pies.
La palabra repetición se refleja como cualidad del gesto, porque en la danza, más específicamente en la capoeira, el gesto se vuelve un movimiento en constante repetición, un juego entre dos personas, un dar y volver necesario para que esta danza fluya entre los participantes. La expresión de este gesto se logra a través del dibujo de secuencias, donde se busca retratar 3 momentos distintos del movimiento. Ya que antes de dibujar, durante el proceso de observación el movimiento pasa por una jerarquización, donde es dividido y son seleccionados los momentos principales de esta secuencia


Esta secuencia comienza por un menor pliegue, donde el cuerpo yace más estático, a punto de comenzar con el movimiento. En el segundo momento, pasa por un estado de desarrollo, se queda en el periodo intermedio entre el comienzo y el final; El despliegue mayor, que se vuelve el tercer y último momento de la secuencia, donde el movimiento ya logra llegar a su destino o cumplir con su objetivo y es a través de la observación que creamos una nueva visión del gesto, como afirma el siguiente texto “‹‹observar››, seria entonces esa actividad del espíritu (y del cuerpo) que nos permite acceder, un y otra vez a una nueva, inédita, visión de la realidad” (Sobre la observación, Fabio Cruz, 1993). Estas secuencias podemos observarlas también en la danza, si bien puede que este movimiento carezca de un objetivo nítido, también puede realizarse esta jerarquización a través de la cantidad de pliegue y movimiento observado. Durante esta secuencia la sombra aparece como determinante de dimensión, ayuda a comprender el funcionamiento del movimiento y las posiciones que debe tomar el cuerpo para lograr el gesto. Con ello también aparece la palabra condensar, porque al jugar con las dimensiones del cuerpo durante el movimiento, aparecen sombras condensadas, que limitan la forma del cuerpo, utilizando el juego de su saturación, opacidad y forma la sombra logra proyectarse en respuesta al choque de la luz con el relieve del cuerpo en movimiento y logra transformarse junto a él durante toda la secuencia. Esta sombra luego se representa en el dibujo según lo observado, intentando replicar sus cualidades, utilizando conjuntos de trazos más marcados que cubren más espacio que las líneas delimitantes del dibujo, así lograr esta tridimensionalidad que la sombra ofrece al gesto.