Un hombre silencioso. En memoria del fotógrafo Juan Hernández Tapia (1936-2023)

De Casiopea
Un hombre silencioso. En memoria del fotógrafo Juan Hernández Tapia 064.jpg


TítuloUn hombre silencioso. En memoria del fotógrafo Juan Hernández Tapia (1936-2023)
Año2023
AutorJaime Reyes
FiliaciónPontificia Universidad Católica de Valparaíso
RevistaActo & Forma
Editorial[[Editorial::Ediciones e[ad]]]
Número15"" no puede asignarse a un tipo de número declarado con valor 15.
ColecciónActo y Forma
Ciudadviña del mar
Páginas58-65
Palabras Clavefotografía, memoria, Valparaíso
Área de InvestigaciónEducación, Espacio y Aprendizaje
LíneaFormación y Oficio
PDFArchivo:A&F 15.pdf
Carreras RelacionadasArquitectura, Diseño, Magíster

UN HOMBRE SILENCIOSO. En memoria del fotógrafo juan hernández tapia (1936-2023)

las fotos aquí seleccionadas –guardadas en el fondo juan hernández, archivo histórico josé vial a.– muestran valparaíso en escenas cotidianas, en momentos y lugares que todos hemos visto alguna vez, pero que a través del ojo de juan hernández comparecen únicos.

Conocí a Juan Hernández lentamente. Yo era un estudiante de segundo año en esta Escuela cuando, debido a ciertos cambios familiares, una cámara fotográfica llegó a mis manos. Sin saber mucho sobre fotografía, me embarqué en una aventura que perdura hasta hoy. Los primeros rollos que compré eran en blanco y negro, y una vez que agoté las tomas, pregunté dónde podría revelarlas. Me dieron un nombre: el fotógrafo de la Escuela, y me dijeron que hablara con él. Sin embargo, Juan Hernández no era una persona de mucho hablar; su presencia era más bien silenciosa, casi en los márgenes, dedicado principalmente a observar. Había estado allí desde antes de que yo naciera, encargándose de las fotografías de talleres, fotomecánica, impresiones, reproducciones, exposiciones y demás. Le entregué mis rollos y, después de unos cuantos días, nos encontramos de nuevo con los negativos revelados y las imágenes en positivo en tiras de prueba. Sin decir una palabra, me pasó una lupa cuentahílos y me indicó algunos detalles de ciertas tomas. Este tipo de ritual conciso se repitió innumerables veces a lo largo de los años.

Mucho tiempo después –cuarenta años más tarde de su llegada a la Escuela, para ser precisos–, me tocó trabajar en el recién organizado Archivo Histórico José Vial A. Fue entonces cuando pude dimensionar la labor de Juan Hernández: eran cientos y cientos de registros de las actividades y sucesos acontecidos en la Escuela y en la Ciudad Abierta. Gran parte de las miles de fotografías que componen este Archivo fueron tomadas por él.

Hace poco más de una década, habiéndose jubilado y con la discreción de siempre, se acercó al Archivo una vez más. Quería donar toda su colección personal de imágenes de Valparaíso. Con ese material publicamos el libro Fotografías de Valparaíso (EUV-e[ad], 2014) y creamos el Fondo especial que lleva su nombre. No son las fotografías oficiales de la Escuela ni las institucionales, que, por supuesto, son esenciales. Estas son las de una persona cuyo oficio construyó, poco a poco, el presente, el regalo, de nuestra propia memoria como Escuela, como puerto, como pueblo.