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U2 Color - tarea 3 - Mata Manuheuroroa Tepano



TítuloU2 Color - tarea 3 - Mata Manuheuroroa Tepano
AsignaturaProducción Gráfica
Del CursoProducción Gráfica 2026
CarrerasDiseño
03
Alumno(s)Mata Tepano

Color

El estudio del color implica comprender dos dimensiones que se cruzan constantemente: por un lado, su condición física como luz, y por otro, la manera en que nuestro cuerpo lo percibe. El color no es algo que exista de forma aislada en los objetos, sino que depende de la luz que incide sobre ellos y de cómo el ojo interpreta esa información. En este sentido, la luz puede entenderse como una forma de energía que se desplaza en ondas, cada una con distintas frecuencias que determinan los colores que percibimos.

A partir de esto, es posible distinguir dos formas principales de generar color: la síntesis aditiva y la sustractiva. La síntesis aditiva se relaciona con la luz misma, y funciona mediante la superposición de distintos haces luminosos. En este sistema, los colores primarios son el rojo, el verde y el azul (RGB), y al combinarse en distintas intensidades permiten formar una amplia gama de colores. Cuando estas luces se suman en su máxima intensidad, el resultado es el blanco. Este tipo de síntesis está presente en dispositivos como pantallas, donde el color se construye a partir de la emisión de luz.

Por otro lado, la síntesis sustractiva opera desde la materia, específicamente desde los pigmentos. En este caso, los colores primarios son el cian, magenta y amarillo (CMY), a los que se suma el negro en aplicaciones prácticas (CMYK). A diferencia del sistema anterior, aquí el color surge porque los materiales absorben ciertas longitudes de onda de la luz y reflejan otras. Lo que vemos corresponde precisamente a esa luz reflejada. Por ejemplo, un objeto se percibe de un color determinado porque está reteniendo parte del espectro luminoso y devolviendo solo una fracción de él hacia nuestros ojos.

De esta manera, el color aparece como un fenómeno relacional, donde intervienen la luz, la materia y la percepción. No es solo una propiedad visual, sino una experiencia que se construye entre lo físico y lo sensible.


Actividad 1

Durante la clase se dio un momento para compartir los logotipos entre los compañeros de mesa, lo que permitió abrir el trabajo a otras miradas. Al ver las propuestas en conjunto y escuchar comentarios, aparecieron aspectos que no había considerado antes, sobre todo en decisiones que uno da por cerradas cuando trabaja solo.

Más que corregir directamente, esta instancia sirvió para poner en duda ciertas elecciones y repensar el proceso. La retroalimentación se vuelve entonces parte del mismo desarrollo del diseño, no como algo externo, sino como una herramienta que ayuda a afinar la propuesta y a tomar mayor conciencia de lo que se está haciendo.


Actividad 2

La paleta de colores se construye a partir de una base sobria, donde el negro y el dorado definen el carácter principal de la marca. Esta combinación permite establecer una identidad clara, asociada a la elegancia, el valor y el detalle, elementos propios del ámbito de la joyería.

Durante el proceso, se observó que el uso del negro no solo funciona como fondo, sino como un elemento que contiene y da profundidad, permitiendo que el dorado adquiera mayor protagonismo. En este sentido, el dorado no actúa como un color dominante en cantidad, sino en intención, apareciendo de manera precisa para destacar puntos específicos del diseño.

La incorporación de colores secundarios como el blanco, el beige y el burdeo responde a la necesidad de ampliar las posibilidades de aplicación de la marca sin perder coherencia. El blanco introduce claridad y orden, el beige aporta una calidez más sutil y cercana, mientras que el burdeo agrega una profundidad que dialoga bien con el dorado, reforzando una estética más sofisticada.

Se pudo comprender que trabajar con una paleta controlada permite tomar decisiones más conscientes, evitando la saturación visual y manteniendo una lectura limpia del logotipo. Más que una elección decorativa, el color se entiende como una herramienta que construye percepción, define jerarquías y comunica una intención.



Actividad 3




Corrección


El logotipo de la marca personal “MKMT Gold” incorpora el color como una capa de definición que complementa su estructura tipográfica, permitiendo reforzar su identidad dentro del rubro de la joyería.

En la etapa inicial, la paleta se construía a partir de una base sobria dominada por el negro y el dorado, donde el negro operaba como fondo contenedor y el dorado como acento principal. Esta relación establecía una lectura asociada a la elegancia, el valor y la sofisticación, atributos propios del universo de la joyería.

Sin embargo, en su ajuste más reciente, la paleta se reorganiza. El blanco pasa a ocupar un lugar principal, reemplazando al negro como base, lo que produce un cambio significativo en la percepción del logotipo. A diferencia del negro, que contenía y densificaba la composición, el blanco abre el espacio, generando una lectura más ligera, clara y directa. Esta decisión no debilita la identidad, sino que la desplaza hacia una expresión más precisa y controlada.

En este nuevo contexto, el dorado se aplica exclusivamente a la palabra “Gold”, concentrando en ella el énfasis cromático. A diferencia de la versión anterior, donde el dorado podía percibirse como parte de una atmósfera general, ahora actúa de manera puntual y estratégica. Esto refuerza su significado, vinculándolo directamente con el concepto de valor y materialidad, mientras que las iniciales “MKMT” permanecen en un registro más neutro.

El contraste entre el blanco de fondo, el negro de las iniciales y el dorado del descriptor permite establecer una jerarquía clara: las letras “MKMT” sostienen la identidad desde la forma, mientras que “Gold” adquiere protagonismo desde el color. Esta separación de roles ordena la lectura y evita la saturación visual.

Por otra parte, los colores secundarios —beige y burdeo— quedan definidos como una extensión del sistema, permitiendo futuras aplicaciones sin interferir con la claridad del logotipo principal. Ambos colores aportan matices distintos: el beige desde la calidez y el burdeo desde la profundidad, manteniendo coherencia con el universo cromático propuesto.