Travesía São Luiz do Paraitinga

De Casiopea



Cargando el mapa…


Travesía São Luiz do Paraitinga, 2010
2010/11/15 - 2010/11/29
DestinoSão Luiz do Paraitinga, São Paulo, Brasil
ObraHomenaje a los Héroes del río Paraitinga
ProfesoresAndrés Garcés, Salvador Zahr, Alejandro Garretón
AyudantesPablo Arteche, Daisy Vera
TalleresARQ 4º, DG 2º


Travesiaparaitinga2010ruta.jpg

Examenes Taller 4to año arquitectura - 3er trimestre.

Andrés Garcés A.

1.-Proyecto. Desarrollo del proyecto escala 1:50, interiores, programa y distribución de recintos, habitacional o servicios, hipótesis; ¿cómo se sostiene el proyecto con los cambios de escala y los requerimientos técnicos, programáticos, formales que este cambio exige?. El objetivo del taller es avanzar en esta definición, tomemos un caso, la unidad de habitación de Firminy, de Le Corbusier. La unidad habitacional es un duplex que atraviesa de lado a lado el ancho del edificio y la circulación longitudinal debe estar separada 3 niveles. Esto es una invención de la forma que da respuesta a los requerimientos técnicos , programáticos. Así mismo el emplazamiento dentro de un parque, al cual queda enfrentado y levemente hundido hace que el contexto natural sea el protagónico y el edificio queda dispuesto ante el como su propio jardín, la ex-tension recogida.

2.-Montaje de la Escenografía para la Sinfonía Sacra, proyecto Bicentenario Maipú Campana. Compuesto por el Sacerdote Schoenstattiano, Joaquín Alliende y por el compositor Boris Alvarado con motivo de la celebración de la independencia de Chile. Una vez entregados los proyectos dividimos el taller en equipos de trabajo y uno de ellos destina el tiempo para el diseño y construcción de la escenografía para esta Obra. Dos semanas intensas de trabajo para desplegar en el espacio escénico del templo un verdadero montaje medieval, había que subir 35 mts. de altura hasta la clave de la cúpula y colgar un pájaro móvil de 6 mts. de diámetro. Un arquitecto de esta escuela piensa el espacio del acto de habitar, existe en la escena un espacio, medido, cuantificable, donde el arquitecto puede analizar dimensiones, gravedad, espesores, distancias,...el teatro y su escena nos permiten cuantificar estas magnitudes.

3.-la travesía, una dimensión previa a considerar, la escuela de arquitectura es invitada en marzo de este año, a exponer al museo Reina Sofía de España, el segundo museo más importante de este país luego del Prado y seguramente uno de los top 10 del mundo en arte contemporáneo. En el contexto de esta exposición, la primera dedicada a la arquitectura que realiza el Museo en toda su existencia, nos proponen a la Escuela realizar un seminario donde sea posible manifestar de un modo, aunque acotado, la dimensión más sustancial de la exposición, ¿Como se traduce o interpreta en América la acción que las derivas situacionistas abrieron, a través del deambular por la ciudad y el campo del mundo europeo, como una nueva visión para pensar y diseñar la ciudad contemporánea? y que para nosotros tiene su raiz en la Phalene y para Brasil en el juego.

Le corbusier viene a América en 1936 y define para Río de Janeiro un programa para la formación de arquitectos para una Facultad de arquitectura, ver conferencia V. “Los nuevos tiempos y la vocación del arquitecto”. Transcrita en el catalogo de la exposición. Su legado queda plasmado en la discusión de los arquitectos de Río y los arquitectos de Sao Paulo, tanto así que Lucio Costa dirime de su participación en el movimiento neocolonialista del cual era miembro activo y se adscribe a la visión de los nuevos tiempos. Brasil para nosotros arquitectos americanos, y lo digo aquí en este contexto de nuestra escuela es y debiera ser un destino obligado puesto que han sido ellos los que mejor o con mayor radicalidad han sabido desviar la deriva que impuso el eurocentrismo de principios de siglo. Sea el caso de Lina Bo Bardi quien radicada en Sao Paulo y luego en Bahía, una extranjera de Italia, que en 1946 emigra de la degradada Europa y señala para esta cultura el valor por el arte popular y da fe de ello en sus proyectos, cargados de vida y naturaleza, ver catalogo de la exposición. El taller se dispone a esto, partir a recorrer América, 3500 km detenernos en el trayecto, realizar actos y derivas urbanas por las ciudades de corrientes y Curitiba, no intentar solo llegar si no dar valor a ganar el paso,....estar en Sao Luiz de Paraitinga, ciudad de los músicos, realizar una obra en un contexto de una catástrofe, con cierta semejanza a lo vivido en Chile, pero con resultados distintos e inmediatos, observar esto y quedarnos con una experiencia comparada.

La obra, Treinta elementos que pensamos fundamentales, unidades irreductibles y por lo tanto realizables por el taller, un corredor de 30 postes, (cabe mencionar que dentro de las tradiciones del pueblo, existe una procesión donde se porta un poste que se lleva en andas y que se coloca en el atrio de la iglesia y que se llama el Andor). Surgen las metáforas de la obra con el lugar y su identidad, y de pronto uno de los personajes del pueblo, nuestro interlocutor con el lugar, nos propone que hagamos un homenaje a los héroes de la inundación, 30 rafting que salvaron a las personas desde los techos de sus casas. Puedo decir que la obra en Travesía construye lentamente, a paso de día a día, segundo a segundo, su propia metáfora por la cual el lugareño puede interpretar lo que hacemos y recibirlo como un verdadero regalo. Creo que esto nos permite realmente cruzar la experiencia vivida como un hecho cierto, verdadero entre la existencia humana con su continente.

De regreso, volvemos a Lina Bo y lo conversado en el taller, lo desarrollado durante el año con los proyectos de conjuntos habitacionales que cruzan la triada residencia, servicios y espacio publico, vuelve a cobrar sus existencia y peso dentro del Taller como un verdadero paradigma de sociedad ideal que esta arquitecta pensó para La Fabrica Pompeya en Sao Paulo y que al día de hoy se sostiene con la misma fuerza de sus años primeros. La Invitación todavía en deuda, que aunque siempre ha estado presente y lanzada, es pensar América entre americanos y desde América ...es mucho lo que podemos aportar desde sus bordes y su interior.


Pablo Arteche

“Sao Paulo 450 años de crecimiento descontrolado”

Leo esta frase rayada en un edificio de la ciudad de Sao Paulo, desde el bus, mientras la atravesábamos en la travesía con el taller de 4° año de arquitectura y 2° año de Diseño Gráfico. A partir de esto caigo en la cuenta de una condición actual de esta metrópoli, y seguramente no solo de ella, pero particularmente ahí, la cantidad de rayados callejeros de todo tipo, dimensiones, formatos, técnicas, etc.

“Street art”. En una primera impresión vi en esto una reacción a la brutalidad de lo urbano, las autopistas, edificios, muros ciegos; una respuesta, pero esto me acercaba mucho a sostener que esta acción se enmarcaba en el ámbito de lo vandálico y marginal, visión pensé sesgada, parcial e incluso reaccionaria.

(Nota a propósito de la delgada línea entre brutalidad y brutalismo. Brutalismo: concepción arquitectónica muy aceptada y desarrollada por el modernismo brasileño en obras puntuales a partir de los años 50, siguiendo la herencia de Le Corbusier. Pero luego cuando se asume a escala urbana, posteriormente como un estilo a aplicar, he ahí la brutalidad.)

En nuestro primer día de visita a la ciudad de Sao Paulo, fuimos a conocer la “FAU”, facultad de arquitectura y urbanismo de la universidad de Sao Paulo, en la Ciudad Universitaria. Edificio del arquitecto Joao Batista Vilanova Artigas, modernista y brutalista. Se podrían decir algunas cosas de esta obra, pero quisiera reparar en lo siguiente. En el tercer nivel del edificio que estaba destinado al trabajo de los alumnos, grandes salones taller de doble altura, separados por muros de hormigón a media altura de esta gran planta libre, me encuentro curiosamente con lo misma expresión que había visto en la ciudad, la facultad intervenida por dentro por los alumnos, todo el muro perimetral, ciego, sin ninguna abertura hacia el exterior, completamente hermético, libremente utilizado como plataforma de una especie de “street art” llevado al interior. Vuelvo hacia la frase que cité al principio de este discurso, ¿habrá sido un alumno de la facultad de arquitectura quien la rayó? Los alumnos intervienen su propia escuela por dentro, ¿son los mismos que intervienen en los muros de la ciudad?

Luego en la segunda jornada en Sao Paulo asistimos a la versión numero 29 de la Bienal de arte contemporáneo, muy importante y con todas las complejidades propias de una muestra de estas magnitudes. Dentro del centenar de cosas de todo tipo, reparé en una instalación audiovisual que mostraba la pericia de ciertos grafiteros rayando edificios de gran altura, algunos de estos incluso los reconozco. ¿Se valida entonces esta acción como una expresión artística? Conversando del tema con un profesor de la escuela hace unos días, trajimos a presencia la obra de uno de los mejores exponentes del “street art” contemporáneo, el artista británico “Bansky”, pero en el cual, nos decíamos, tan importante como el mensaje de la imagen, su propio desarrollo y técnica, es el lugar donde se le ubica, como un intención de darle un giro al espacio donde se interviene, volver ante el detrás de la ciudad, volver propio lo impropio, lo residual, hacer aparecer la esquina, el agujero que antes no veíamos. La metrópolis, lo brutal de lo urbano, se viste con un nuevo ropaje, no más violento de lo que ella misma es, que se conforma como una gran expresión o expresividad, plástica, reflexiva, en un intento desatado de apropiación y construcción de un nuevo decoro que la brutalidad no lo permite y no lo tiene.

“Construyan un muro y será nuestro” pareciera ser la consigna. ¿Tiene esto algo que ver con lo que hacemos en las travesías? La América al revés de la primera travesía pintada en un muro, e incluso en nuestra travesía pintamos un poema sobre el murete a un costado de la obra.

Como contraparte a esto, ubico precisamente a la localidad de Sao Luiz do Paraitinga, ubicada a 180 km de Sao Paulo. Con un fuerte carácter pueblerino y local, consolidado además como un punto de paso en el recorrido hacia los balnearios de Ubatuba a 50 km. Esta pequeña escala urbana permitía que cada espacio público fuera cuidado, le fuera propio a sus habitantes y formara parte de su identidad. Ningún rayado, las fachadas recientemente pintadas por los trabajos de reconstrucción, relucientes de colores y con múltiples composiciones.

Los escombros de la iglesia de la plaza principal que se derrumbó por la inundación, habían sido recubiertos por un gran galpón que hacía referencia a la volumetría original de ésta, con las 2 torres y la nave, un intento por no perder aquella magnitud mientras se reconstruye la ciudad. Había un espíritu muy refinado con el cuidado del espacio, no había lugar a lo impropio, todo formaba parte y con conciencia del valor de ello.

Todo lo anterior, que nace de ver la ciudad hoy en la experiencia de la travesía, la llevo y hace sentido con el trabajo realizado por el taller este trimestre, que tiene que ver directamente con lo que podríamos nombrar como la “expresión” o la “cuidada expresión”.

Reparamos que los proyectos desarrollados el primer trimestre eran valiosos en cuanto a su emplazamiento en el lugar, la estrategia y sensibilidad del programa, la organización general de las edificaciones y el espacio público. Una especie de logística arquitectónica sostenida en un rasgo formal fundamental, la estructura radical de la extensión y el acto arquitectónico. En el segundo trimestre los proyectos avanzaron en las dimensiones constructivas y materiales, los espesores arquitectónicos.

Pero ante todo esto había una deuda pendiente precisamente con el tema que trato de exponer, la expresión. No estaba resuelto la habitabilidad arquitectónica a escala próxima de los interiores la cual exige una sensibilidad del como la impronta de las edificaciones, por ejemplo la construcción de una fachada, adquiere una riqueza plástica arquitectónica, que sigue siendo fiel al acto y al modo de habitar propuesto viniendo esta vez desde el interior. El conjunto que se implanta como edificación en un lugar en la ciudad, logra articular una red de relaciones, pero a la vez a través de su expresión constituye arquitectura a una escala próxima del habitar, como una gran intervención en el espacio que recibe y da cabida. La arquitectura es también de alguna manera una apropiación del contexto urbano en el cual aparece, construye su impronta, a través de la forma.

Las propuestas en este trimestre se ponen ante esta problemática, viendo de reojo el “street art” de Sao Paulo, y habiendo quedado con el cuidado espacial de Sao Luiz, como expresión platica urbana a gran y pequeña escala hoy.


Travesía e.[ad] PUCV - São Luiz do Paraitinga, Brasil 2010