Travesía Caleta Chañaral de Aceituno

De Casiopea



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Travesía Caleta Chañaral, 2018
2018/11/09 - 2018/11/24
DestinoCaleta Chañaral, Chañaral de Aceituno, Freirina, Región de Atacama
ObraCorredor Litoral, La Traba
ProfesoresVanessa Siviero, Jaime Reyes, Alfred Thiers, Herbert Spencer
AyudantesDonny Ahumada, Carolina Chávez
AlumnosCatalina Armijo, Christian Gazmuri, Valentina Blanco, Stephany Rojas, María Ignacia Santander Serrano, Bárbara Vera, Alondra Zamorano, Catalina López, Valentina Cofré, Javiera Galaz, Florencia Cusicanqui, Nicolas Toledo Sepulveda, Bastián González, Francisca Cortés, Macarena Larrondo, Amaia Lezaeta, Catalina Torres, Constanza Villarroel, Martina García, Lia Brown Campos, Michelle McIsaac, Daniela Torres, Bárbara Vera, Vania Pacheco, Marcelo Mondaca, Sofía Jiménez, Gabriel Olivares Torrijo, Omar Nuñez, Italo Spinetto, Francisca Alvarez Escobar
TalleresTaller Luz y Color 2018, Taller del Habitar 2018, Taller de Observación Fundamento y Forma 2018

Ver también:

Texto de Exámen. Jueves 20 de diciembre de dos mil dieciocho

Taller Observación, Fundamento y Forma, Vanessa Siviero

Este taller se avoca desde el primer momento a las primeras competencias de un diseñador de esta escuela, a su formación inicial. Entramos en materia con algunos que ya habían tenido el taller completo anteriormente, otros que sólo un tiempo y uno que está por primera vez. En esta diversidad de improntas, nos dedicamos a formular el discurso, que cada cual debe armar para poder llegar a un nombre que abstraiga esa esencia de lo observado, y partir el camino hacia la forma. La forma que no es una ocurrencia sino una afirmación, que se transforma en una proposición nueva e inédita.

Así insistimos primeramente en la aproximación del alumno a la herramienta fundamental de los oficios en nuestra escuela: el dibujo de observación. Esto como reflexión compleja de la realidad, que pretende introducir a los estudiantes en este dibujo que conlleva necesariamente a tener una visión de mundo.

La primera etapa del taller apunta a la insistencia del dibujo, salidas de observación a la ciudad. Se trata de construir un ojo crítico, “ver” en un cierto nivel con respecto, en un primer momento, a actos cotidianos de personas alrededor de una mesa. Una mesa que podía ser en un interior o un exterior, privadas o publicas, individuales o grupales, etc. Así el dibujo, el “hacer aparecer de las cosas” no es el dibujo por el dibujo, sino uno que aspira a la abstracción que nos permite volver a colocarnos en una situación particular para poder verla y verla con medidas, es decir, tamaño, espacio y tiempo.

Generalmente los primeros encargos aparece un encontrarse con la realidad de una manera de constatación, en la que se describen situaciones y elementos que aparecen, a veces sin personas. El siguiente avance en este campo de observación, es la búsqueda de las virtudes de la esencia de lo que allí ocurre. Aquí cada cual detecta particularidades que responden a cierta sensibilidad en el ojo de la persona que observa, por ejemplo de la luz: con su brillo, reflejo y transparencia en la ciudad, en el día y en la noche, etc.

En un siguiente paso e idealmente se llega a poder aunar lo visto y dibujado en un discurso que afirma una idea, de la cual se abstrae un nombre.

Parte de estos ejercicios para aproximarnos a este modo y no método, fue la de revisar distintos textos fundamentales de la Escuela como entre ellos, Capilla Pajaritos. Texto tomado desde la observación y descripción del proceso de generación de un discurso. A raíz de lo cual el taller reinventa una abstracción de la luz nombrada en un cubo de papel.

Terminamos esta primera etapa de Taller, con una exposición de dibujos de observación. Cada alumno dibujó con densidad gráfica 2 lugares, en los que la mesa de la ciudad evidencia sus particularidades, su esencia a través de todas las complejidades nombradas. En la segunda etapa, el taller se dedica a la preparación y realización del tiempo de Travesía.

(De los lenguajes) (Ejercicios con la materia)

Taller Luz y Color, Donny Ahumada

Luz y Color, para traer al Diseño estas dos materias, el taller se aboca al estudio y ejercicio del color, entendiéndolo como una manifestación propia e independiente, y lo observa en relación a cómo se nos presenta espacialmente, es decir, se toma al color desde una mirada más especulativa y abierta.

Colocamos entonces nuestra atención en dos premisas fundamentales: la primera, el espacio abstracto en el cual se construye el color, y segunda, el espacio físico, el de la ciudad, que nos trae y presenta la realidad física de la luz. (*)

Para abordarlas el taller recoge 6 experiencias.

  1. Cualidad colorante:(*) Tomando un fragmento del cuerpo, se presenta por medio de la yuxtaposición de tres colores, o unidades mínimas de color, la construcción de todas las mezclas y elementos del color.
  2. Construcción espacial del color:(*) Recogiendo las partes fundamentales que se traen para la construcción del color, se realiza un proceso de abstracción,(*) y se les da una nueva forma, dentro de un espacio tridimensional, transformando al color en un elemento de estudio más complejo.
  3. Aplicación del color:(*) Para dar con impresiones concretas del color, sus combinaciones y las variaciones que sufre, (*) el taller sale a observar el color en la ciudad y sus transformaciones en el transcurso del día, ejercicio que culmina en cuatro propuestas cromáticas para el nuevo edificio en Matta 79.
  4. Clase con Jorge Young:(*) Como invitado, Jorge Young, nos trae el color desde su experiencia pictórica y plástica,(*) y nos presenta los efectos cromáticos del color imposibles de aclarar por la mera refracción del rayo lumínico, como a la vez también aquellos efectos fisiológicos en los que el color interactúa.
  5. Color iluminado:(*) Con motivo de la celebración de San Francisco en Ciudad Abierta, se elabora un dispositivo,(*) que por medio de un sistema lumínico, trata individualmente el color desde su superposición y que en su totalidad, conforma un conjunto lumínico que traza la entrada al ágora de los huéspedes.
  6. Color reverberante:(*) El taller se aboca al estudio de un fenómeno lumínico causado por la reflexión.(*) Se trata de una superficie coloreada, que recibe la luz y la refleja sobre otra superficie contigua.(*)

Esta etapa termina tomando todas las experiencias previas del taller y aplicándolas en la conformación una celosía, que producto de este efecto, se tiñe de una luz coloreada.

Taller del Habitar, Alfred Thiers

En esta ocasión el taller del habitar se propone o dispone a estudiar los actos del cocinar y comer. Nos preguntamos entonces ¿cómo podríamos acceder a ellos, para desvelar el acto desde su esencia o gesto?

Intentando despercudirse de elementos cotidianos que cada cual posee en la comodidad del hogar, nos aventuramos a una primera experiencia. 24 horas en ciudad abierta tan solo con lo que podemos portar.

  1. Primer momento: almuerzo, próximos a la vega de ciudad abierta en grupos de 4 personas se elaboran diversos platos, apuntando, analizando, midiendo y observando este acontecer.
  2. Segundo momento: campamento, bajo algunas consideraciones derivadas del primer momento como: el viento, el sol y el tipo de suelo, iniciamos el montaje de carpas. Esto no es entonces un mero armar y distribuir las carpas sino con ellas construir ahí un primer espacio, un “entre”, con cierto resguardo. paralelamente a la construcción de un lugar que recibe al cuerpo para la conversación ante el fuego.
  3. Tercer momento: Cena, se elabora en ese “entre“, un eje de cocinerias a ras de suelo procurando comer todos al mismo tiempo.
  4. Cuarto momento: Reunión, amparados por el fuego dialogamos con manuel sanfuentes en base a subtitulaciones del texto “Elogio a la Unidad Discreta” de Godofredo Iommi.
  5. Quinto momento: Descanso, se organizan en grupos diferentes a los de estudio atendiendo a la intimidad del dormir.
  6. Sexto momento: Desayuno, es en el interior de la sala de música donde ocurre este momento pues la humedad y el frío del amanecer despertó literalmente a nuestra ingenuidad. Todos bien sentados ante una superficie blanca que ofrecía temperatura, aromas, colores y sabores imperiosos en aquella condición.
  7. Séptimo momento: Encargo, reunidos nuevamente en el exterior, expusimos, conversamos, analizamos todos los momentos anteriores, cada cual ya tenía al menos una primera pregunta. Trabajamos cada una de ellas observando dichos actos ahora en la ciudad y proponiendo objetos individualmente.

Con los cuales posteriormente aportan desde diferentes dimensiones al prototipo en común, construido para una segunda experiencia, similar a la de ciudad abierta ahora en el parque Nacional la Campana donde incorporamos también la pregunta por el viaje y por el guardado. luego en un siguiente paso, a escala 1:5, se proponen unidades habitables para el cocinar y comer en ciudad abierta, acogiendo al cuerpo tanto formal como luminosamente, estudiando esta relación a través del heliodón.

Con estas experiencias superpuestas sobre el acto, el espacio, la palabra y el tiempo, despercudidas de lo cotidiano, nos arrojamos junto a los talleres del color y el de observación, fundamento y forma a la travesía de Chañaral de Aceituno.


La Travesía, Jaime Reyes

cerrojo de caos
¿Centro del tiempo? ¿Amereida? ¿Cruz sobre la Amereida? No tan sólo para una vista cartográfica y casi cosmonáutica; sino cruz reproducida en todo puesto, en todo lugar: llevada a todo lugar
la estrella cardinal la estrella de los cuatro ángulos del tiempo en la jornada rectangular por nuestra trapa de nueve frentes nuestra muda espera políglota nuestra girante rosa de los vientos nuestra veleta que inviste las ciudades en todo sentido trazando signos sobre las casas apropiándonos hasta el acabóse el papel de ángeles tomando a nuestro cargo “realizar” las promesas figuradas desde siempre encajando sobre el terreno el macrocosmos y el microcosmos ayuntando aquí la piedra cruda con la prescripción del allá atornillando las mitades desiguales la una a la otra para que haya un signo

Amereida vol II

A esta obra la hemos llamado Corredor Litoral. Aquí y ahora, en el borde, entre el Pacífico y el desierto. Esta obra es, antes que nada, una abertura ¿una abertura de qué? Este Corredor Litoral no está terminado, en el sentido que es un fragmento del vasto y desconocido litoral del continente americano. Lo que hemos hecho es inaugurar el tiempo de la demora para que los oficios se aboquen a la realización, al obrar. Esta obra de diseño no concluye aquí, sino que recién se inicia. Hemos abierto una ruta, un rumbo. El rumbo litoral de América.

Permanecer en pausa, Vanessa Siviero

La experiencia de la primera travesía, para el grupo de alumnos que conforma este taller, los deja aproximados a vivencias que traen aportes significativos en cuanto a esta formación inicial. Con esto nos referimos a el modo de apropiación del conocimiento a través de la experiencia y experimentación, del ensayo y error, del trabajo colectivo en taller, en que se juega toda la organización de la empresa de Travesía para que esta sostenga la vida en un tiempo extraordinario en post de la obra. Aparecen nuevos temas, el trabajo con materiales, la construcción, el seguir instrucciones y hacerse responsable, la organización en distintos aspectos, el exponer en un espacio público, el ser responsables con la obra, etc.

Con todo estas ganancias se parte la última etapa del taller, que cierra el año con el proyecto que propone un permanecer, un punto elegido de la Escuela, un lugar que construye un modo de pausa y lectura.

El diseño es una voluntad de dar forma, por lo que las propuestas de cada alumnos fueron desarrolladas a través de este modo que podría verse como lineal, pero más bien tiene un espesor que va engrosando su consistencia en cuanto a su materia y formulación. Desde el permanecer en lo propuesto en la obra de travesía y el campo de observación que se abre en la ciudad, se construye el discurso de cada proyecto sobre la particularidad o esencia que cada uno rescata de lo visto: sobre la luz, los tiempos, las miradas, los movimientos, el espacio, etc.

Se propone un gesto del cuerpo detenido, pero en una pausa que contiene un momento de lectura. La propuesta aborda el diseño desde: la escala del cuerpo 1:1, es decir, está en la medida del propio cuerpo. La apropiación y sensibilidad con el lugar elegido, además de los aspectos formales, conforma el dinamismo que va dando espacio a una medida que recibe al cuerpo y sus gestos.

Para este Taller, el propio cuerpo y su relación con el espacio próximo es su campo de observación. Los materiales dúctiles su materia de transformación y el espacio Escuela el campo de materialización de estos aspectos.

El Habitar: espacio, luz y tiempo, Carolina Chávez

A modo de recuento, en el Taller del Habitar se estudió el modo de estar del cuerpo principalmente en dos grandes contextos, ambos fuera de lo cotidiano. El primero: el contexto del comer y cocinar en espacios no urbanos, y posteriormente el segundo contexto: el de la luz y el color en la obra de la travesía. (2)

A partir de las experiencias del taller en estos dos contextos no cotidianos (camping-travesía) es que nos proponemos culminar el estudio haciéndonos cargo de una tercera dimensión: el habitar del color, ya no solo como una luz sino como un baño que cubre los espacios y que condiciona el modo de estar. Esta nueva dimensión se aborda entorno a un elemento que se encuentra en una escala intermedia entre lo que se toma con la mano y lo que se habita por muchos. Se busca generar el modo de habitar en una nueva escala, espacio, luz y tiempo. (12)

El estudio previo, las observaciones fundamentales del alumno y un pilar de 3 metros son el punto de partida. El mismo pilar que se repetía 32 veces en la obra de travesía, ahora es parte de la propuesta individual de cada alumno. (2)

Un espacio aproximado de 2 m2 entorno a este pilar donde, mediante formas y superficies mayoritariamente hechas de madera, los alumnos proponen por ejemplo el “habitar transitorio en la segmentación de la Luz”, o el “habitar de un espesor momentáneo contenido”, o el “habitar de una desviación paulatina”. (4)

El ejercicio sistemático desde la observación mediante el croquis y el planteamiento de nuevas relaciones , hacen que el estudiante pueda nombrar de manera abstracta, no descriptiva, una nueva forma de estar, que finalmente se materializa en un rasgo o trazo conformando un elemento habitable. Donde por ejemplo el alumno/a ya no propone un “respaldo”, sino que dice textualmente que propone una “estadía más duradera”. (7)

El dispositivo de la Luz y el color para una lectura que de cuenta de la experiencia, Herbert Spencer

El proyecto final trata de dar cuenta de la experiencia de la travesía. Y cada uno asume una parte del contenido para hacerlo aparecer en un diálogo con el lector. Esa es la exposición a la cual están todos invitados. (*)

A lo largo del taller quisimos encontrarnos con la materia —luz y color— de forma directa y sin atenuaciones, no de forma teórica ni aislada clínicamente. Para que esto ocurra todo debe comparecer de forma simultánea: percibimos el color por medio de cosas coloreadas en virtud de un pigmento que recibe una luz que baña la escena que también contiene al observador que la percibe, y que a su vez, interactúa, lee y habita con la cosa coloreada. (*)

La lección del taller radica en la comprensión del espacio que está entre las cosas (esta es la real materia), su orden y sus relaciones que sólo pueden aunarse desde la experiencia del observador. Pigmento, luz, lectura, escena y espacio habitable comparecen al unísono. La relación de estas partes constituye su ordenamiento, no sus materiales. (*)

Cuando llegamos a Chañaral de Aceituno dijimos: “Tenemos todo, pero no tenemos nada” porque teníamos todos los materiales pero no teníamos nada de la obra. El verdadero afán del oficio está en hacer aparecer el potencial de la relaciones posibles de la materia dispuesta, ahí radica su apertura poética. El color-pigmento, en cuanto material, está abierto a su potencial espacial (literalmente al aire que lo contiene) y al orden que le da sentido. Entonces, en nuestro caso, la luz operó como el elemento vinculante que nos permitió amarrar la obra al lugar, ese fue su ha lugar. (*)