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Tipografía "Nexus"

Nexus


TítuloNexus
Tipo de ProyectoProyecto de Taller
Período2026-2026
AsignaturaTaller de Tipografía
Del CursoTaller de Tipografía 2026
CarrerasDiseño
Alumno(s)Angelina Echeverría
ProfesorManuel Sanfuentes, Carla Bejares

NEXUS

El origen de la tipografía

Uno de los primeros acercamientos al origen de la letra fue el Papiro 46, uno de los manuscritos más antiguos que se conservan de las cartas paulinas, escrito en griego uncial entre los siglos II y III. Se trabajó sobre él copiándolo a mano, un ejercicio que permite entender la letra desde su trazo más primitivo: antes de la imprenta, antes incluso de las minúsculas, cuando cada carácter se construía como una forma geométrica cerrada, sin ligaduras ni espacios entre palabras.

De ahí en adelante, la escritura sigue evolucionando a mano, siglos antes de convertirse en tipografía impresa. La gótica textual se desarrolla en Europa durante la Edad Media, aproximadamente entre los siglos XII y XV, y su ejemplo más conocido es la Biblia de Gutenberg, impresa en 1455 usando un tipo móvil basado en esta escritura. Se caracteriza por una construcción vertical y compacta, con trazos angulosos y contraformas reducidas, una estructura que responde a la necesidad de una escritura densa en los manuscritos, generando una textura continua y uniforme en la página.

Más adelante aparece la minúscula carolina, entre los siglos VIII y IX, en el contexto del Imperio Carolingio y promovida por el monje Alcuino de York como parte de una reforma de la escritura para unificar los manuscritos del imperio. Se define por una estructura más abierta y regular, con mayor separación entre caracteres y formas más claras. Su organización mejora la legibilidad y establece un modelo más estable de construcción de la letra, y es la base de la que después derivan las minúsculas humanistas del Renacimiento.

Con los incunables llega el inicio de la tipografía impresa: los primeros criterios de construcción y repetición de letras mediante tipos móviles, inaugurados por Gutenberg y desarrollados poco después por tipógrafos como Nicolas Jenson en Venecia, quien adaptó la escritura humanista a la letra impresa. De este período se rescata la importancia de la uniformidad entre caracteres, la búsqueda de una composición ordenada y el desarrollo de un sistema tipográfico coherente, entendiendo la tipografía como un conjunto de formas relacionadas entre sí y no como letras diseñadas de manera aislada.

Estos principios históricos son la base sobre la que se apoyan los modelos tipográficos que se usaron como referencia directa para Nexus: Helvética, Garamond y Bodoni, tres momentos distintos de esa misma búsqueda por dar coherencia y sistema a la letra.

El proceso de construcción

El proceso comenzó con las 26 mayúsculas basadas en Helvética, que sirvieron como grilla base. Cada letra se hizo por separado, sin partir de un módulo común. Después se aplicaron los serifs, iguales a los de Garamond, dibujando cada remate según cómo aparece en esa tipografía. Finalmente se ajustaron las proporciones mirando Bodoni, buscando ese contraste entre trazos gruesos y finos y la tensión circular de las letras redondas. Con esto se obtuvo la primera iteración: una fusión de las tres tipografías, letra por letra.

Observaciones

Al juntar todas las letras como abecedario completo, se notó que estaban muy distintas entre sí, unas mucho más anchas que otras: el hecho de haber trabajado cada carácter por separado, sin una unidad de medida común, hacía que el conjunto se viera desordenado. También se sintió que el serif no terminaba de ser parte de la estructura de la letra, como si estuviera pegado y no naciera de ella, una desconexión entre el esqueleto de Helvética y el remate de Garamond.

Las letras más anchas, como la M y la W, fueron las que más costaron, porque su ancho natural se escapaba del patrón que se estaba usando para el resto del alfabeto; el resto de las letras no dio mayores problemas.

Fundamento

Nexus es una tipografía de mayúsculas que fusiona tres referencias clásicas: la estructura de Helvética, los serifs de Garamond y el contraste de Bodoni.

Helvética fue diseñada en 1957 por Max Miedinger junto a Eduard Hoffmann, en la fundición Haas de Suiza, originalmente bajo el nombre de Neue Haas Grotesk. Es una de las tipografías más usadas del mundo, y su neutralidad y claridad la convirtieron en el estándar del diseño moderno. Garamond tiene origen en el siglo XVI, basada en el trabajo del tipógrafo francés Claude Garamond, y es una de las tipografías serif más antiguas y refinadas, manteniendo vigente su calidez humanista hasta hoy a través de numerosas revisiones e interpretaciones digitales. Bodoni fue creada por Giambattista Bodoni a finales del siglo XVIII y publicada en su Manuale Tipografico; es conocida por su contraste extremo entre trazos gruesos y finos, además de sus formas geométricas y tensas, representando la cúspide del estilo moderno clásico.

De Helvética, Nexus toma el esqueleto: las proporciones y el ancho de cada carácter. De Garamond vienen todos los serifs, esos remates clásicos que aparecen en los pies y terminaciones de cada letra. Y de Bodoni se toman los palos más finos y la circularidad tensa de las letras redondas como la O, la C y la Q.

Estas tres tipografías fueron elegidas porque las propuso el profesor, pero también porque se buscaba que Nexus fuera una tipografía tradicional: el interés estaba en entender bien cómo funciona la tipografía clásica antes de meterse en algo más experimental.

Con el tiempo, mientras avanzaban las iteraciones, la letra se fue acercando cada vez más a Garamond, la tipografía preferida por sobre las otras dos, y fue perdiendo peso la influencia de Helvética y Bodoni. No fue algo planeado, se fue dando en el proceso.

Dibujos y diagramas

Se incluyen los diagramas de la grilla de 1000 UPM con las tres unidades discretas que estructuran Nexus: un rectángulo vertical de 104 por 749 que define el cuerpo principal de las mayúsculas, un rectángulo horizontal de 44 de alto cuyo ancho varía según la letra, y un óvalo de 145.2 por 12.1 que da forma a los serifs. También se incluye la comparación entre las distintas iteraciones de la letra, y el alfabeto completo de mayúsculas y minúsculas como muestra final del sistema.

Decisiones tomadas

Se usaron Helvética, Garamond y Bodoni como base. Al principio cada letra mayúscula se hizo por separado, sin pensar en un módulo repetible, y eso generó inconsistencia entre los caracteres.

Para corregirlo, en la cuarta iteración se agruparon las letras según su ancho en cinco categorías: muy angostas, angostas, normales, anchas y muy anchas, de manera que cada grupo compartiera proporciones similares. También se crearon tres unidades discretas, el rectángulo vertical, el rectángulo horizontal y el óvalo del serif, pensadas específicamente para que calzaran bien en la grilla de 1000 UPM. Con estas unidades, el serif dejó de sentirse pegado y pasó a integrarse con las verticales de la letra, resolviendo la desconexión que se había notado en las primeras iteraciones. Además, aunque no fue una decisión planeada desde el inicio, la tipografía terminó inclinándose hacia Garamond, dejando que Helvética y Bodoni perdieran protagonismo a medida que avanzaba el proyecto.

Garamond


La evolución de la tipografía

Primera iteración

Las 26 mayúsculas basadas en Helvética, cada una hecha por separado, todavía sin una grilla clara ni unidades modulares definidas.

Segunda iteración

Se define mejor la grilla, dándole a las letras una estructura más consistente que en la primera versión.

Tercera iteración

Se mantiene la misma base que la segunda, pero se redondea el serif, dándole un carácter más caligráfico a los remates.

Cuarta iteración

Al ver el abecedario completo, se detecta la inconsistencia de anchos entre letras. Para solucionarlo, se crean las unidades discretas (rectángulo vertical, rectángulo horizontal, óvalo del serif) pensadas para la grilla de 1000 UPM, y se agrupan las letras en cinco categorías de ancho. En esta iteración la tipografía también se acerca mucho más a Garamond, perdiendo peso Helvética y Bodoni, y llega a una versión donde el serif y la estructura finalmente se sienten parte de una misma letra.

Lamina Tipográfica

A continuación se presenta la lámina tipográfica final de Nexus, entregada como cierre del Taller de Tipografía en la universidad.


Edición: El poema de los dados

Se incluye una versión de “Un golpe de dados jamás abolirá el azar” de Stéphane Mallarmé, compuesta íntegramente con Nexus. Es un poema conocido por romper con la lectura lineal y jugar con la disposición tipográfica en la página, lo que lo convierte en una prueba exigente para la tipografía: exige que la letra funcione tanto en grandes tamaños como en cuerpos de texto más pequeños dentro de una misma composición.