Tarea 03 Presentación 2° DG DI 2017 Antonia Martínez

De Casiopea



TítuloTarea 03 Presentación 2° DG DI 2017 Antonia Martínez
Del CursoPresentación 2° DG DI 2017
CarrerasDiseño, Diseño Gráfico, Diseño Industrial
Alumno(s)Antonia Martinez


Óptica Bulling

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Óptica Bulling sitúa su tienda por primera vez el año 1975 En Avenida Condell, una de las calles de mayor flujo comercial en Valparaíso, tanto en aquella época como ahora. Para ser más precisos aún, se ubicó a un costado de la plaza Aníbal Pinto, punto en el cual converge el descenso (gracias al ascensor) de los moradores del Cerro Alegre, el cual se caracterizaba en aquella época por sus grandes y lujosas residencias. Este racionamiento estratégico debe haber llevado a los Bulling, una familia alemana, a abrir su óptica en tal específico lugar, el cual no ha cambiado desde entonces. De esta forma, varias otras ópticas se fueron ubicando y distribuyendo por Condell (alrededores de Plaza Victoria), llegando a conformarla como el eje principal del comercio óptico en Valparaíso, lo cual permite al consumidor comparar precios y servicios.

Su gran letrero es lo primero que llama la atención, ya que supera el tamaño de la vitrina y acceso, solo este detalle avisa de un amplio interior; pero además, la delgada curvatura de sus letras rojas cuidadosamente ordenadas en un fondo blanco (logotipo), hablan de la elegancia del rubro de la óptica en aquel local.


Al ver la vitrina ya se percibe la mas grande esencia de aquella óptica, lo cálido. La iluminación, más amarilla que blanca, toca el reflejo de cada cristal de anteojo dispuesto de manera aleatoria (no desordenados) acompañado de varias flores artificiales puestas de manera intermedia y en floreros. Se puede notar el cuidado de quien armó tal panorama, tal como si fuera el ante jardín de una casa, que invita a pasar para conocerla por dentro.

En el interior, nada suena, todo está calmo. También se hace presente la gama de colores que se acerca bastante a la naturaleza, el café oscuro de la madera en el mobiliario, el verde proveniente de las diversas plantas distribuidas en toda la tienda y del suelo alfombrado en tal tonalidad, y por último el blanco crema con el que se pintan las murallas. Nada hay del rojo logotipo ni de éste mismo. Al final del local, se encuentra un gran cuadro con una fotografía de un paisaje natural: bosque, agua y montañas, en el cual una vez más se aprecia la gama que compone y combina todo el local. Estos colores entregan comodidad a quien ingresa, ya que se acerca a la paleta cromática presente en un hogar (tipo cabaña en el bosque). Además existen tres sillones ubicados a lo largo de la tienda acompañados con diversas plantas, lo cual refirma la postura de la tienda en querer hacerte sentir lo más cómodo posible, de manera que el permanecer ahí sea algo fácil y grato, lo cual suele suceder a menudo con quienes entrar a observar los modelos.

El mobiliario del interior posee el mayor peso de la tienda, son grandes y poseen bellas terminaciones curvas en la oscura madera de sus aristas, el resto es puro cristal que hace brillar toda la óptica, además de dar la transparencia necesaria para exponer y enmarcar los modelos en venta, sin duda un objeto de lujo. Las vitrinas interiores se componen de un gran mesón en forma de L de dos cuerpos, en el cual se recibe y atiende a la gente y posee la mayoría de los modelos de anteojos ordenadas en filas paralelas en la parte superior tras un gran cristal. Todos se encuentran en una misma línea, ni uno sobre sale por encima de otro de manera que no hay modelos protagonistas. Además, detrás de este mesón se ubican varios estantes con más anteojos y otros productos complementarios que se pueden observar gracias a las transparencias, y también existen varias repisas ubicadas en el espacio de tránsito principal, que exponen otros modelos. Es curiosa esta forma particular en la que se exponen, ya que el objeto anteojo es tratado como un ornamento, dispuesto sobre paños tejidos a crochet, muy separados unos de otros, tal como se adorna una repisa en una casa antigua.


La trayectoria e historia de esta óptica se manifiesta en cada rincón, desde sus antiguos y rígidos muebles, pasando por la poca utilización de publicidad y grandes imágenes con modelos, hasta sus dorados marcos ornamentados, propios de una época donde más era más hermoso, (paradigma que ha cambiado rotundamente en el tiempo actual). Las 3 mujeres que componen el personal también reflejan la antigüedad de la tienda, claro esta que no por su edad, si porque llevan su labor como un oficio, el cual conocen rotundamente, ocupan máquinas análogas antiguas, poseen herramientas para poder manipular los anteojos, arreglarlos, apretarlos, cambiarlos, etc., conocen y manejan su labor de una manera acabada y profunda.


Su modo de atender también evidencia la época en la que se abre la tienda. Quien vende posee el control del producto. Quien compra se acerca inmediatamente al mesón para ser atendido, de manera que el personal le va facilitando cada uno de los modelos, sugiriendo en reiteradas ocasiones los que ellos consideran pertinentes, ya que ellos son quienes saben sobre el tema. El usuario no tiene acceso a los anteojos si no es por medio del vendedor, quien atiende con gran disposición y simpatía. Todo, para contribuir a la comodidad y ambiente cálido que entrega la óptica.


Dentro de los modelos de anteojos expuestos en la tienda existe una gran sección de marcos antiguos, propios de aquella época anterior en la que se fabricaron y no se vendieron por estar guardados. Estos son aquellos productos que le dan un sello único a la tienda, por lo que personas de todas las edades se acercan en búsqueda de alguno. Lo antiguo hoy se ha vuelto una nueva moda, catalogada como lo “vintage” (objetos que se han revalorizado con el paso del tiempo). De esta manera puedo concluir la razón por la cual la tienda y sus marcos no se han reinventado, su historia y trayectoria cada vez adquieren más valor, tanto patrimonial como estético.

GMO

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Ópticas GMO, es una empresa multinacional que cuenta con mas de 300 sucursales en Chile, Perú, Colombia y Ecuador. Fue creada en la década de los 70 por un grupo de profesionales ópticos en España y llega a Chile y Latinoamérica en el año 1999, momento desde el cual comenzó su crecimiento en el país y continente llegando a posicionarse como una de las ópticas líderes en el continente.

Su visión: Trabajamos para: Asegurar que las personas vean bien, se vean bien y se sientan bien. GMO tiene una mente abierta hacia nuevas ideas y formas de ver, diferentes modelos y culturas, en un esfuerzo por mejorar continuamente y maximizar el potencial de la compañía en mercados globales cada vez más competitivos. Cada colección, cada par de gafas es el resultado de un proceso continuo de I + D que combina la pasión, la innovación y la creatividad con la última tecnología y la artesanía. El espíritu de excelencia de GMO se destaca en la forma de trabajar, en todos los niveles y en todas las áreas geográficas.

Como materia de estudio, se escoge una única sucursal debido a que todas poseen una estructura similar, la cual se ubica en el centro del segundo piso del Mall Marina Arauco, debido al contexto moderno en el que se encuentra inserto. La ubicación privilegiada en el centro comercial le permite tener un mayor flujo de potenciales consumidores de manera que sus ventas se puedan maximizar. El resto de sucursales dentro de la región de Valparaíso también se encuentran ubicadas en lugares comercialmente estratégicos, tal como Calle Valparaíso, en Viña del Mar y en Condell, en una esquina de la Plaza Victoria, en Valparaíso.

A primera vista se puede observar la vitrina coronada con el nombre de la tienda. El logo es de tipo “isotipo/sigla” ya que se conforma a partir de siglas (GMO), pero a la vez va acompañado de un “pictograma” que corresponde al corazón y al ojo, en referencia a su eslogan “amamos tus ojos”. La vitrina posee 3 elementos principales para generar la detención de quien transite frente a ella. En primer lugar, una pantalla eléctrica que transmite imágenes referentes a lo que quiere proyectar la óptica con modelos ocupando sus anteojos: estilo, elegancia, modernidad, colores, etc. Al lado de esta, una gran foto de una mujer “profesional” y bella usando anteojos. Y por último, un pedestal con un cubo de cristal que posee solo un anteojo, enaltecido por el aparataje que lo acompaña. Solo basta con un modelo que se vea lo suficientemente “a la moda” para invitar a entrar al lugar. Esta vitrina evidencia el paradigma minimalista en el cual se inserta nuestra cultura actual, donde menos es más.

Pude comparar entre el caso anterior (Óptica Bulling), que poseía muchos anteojos en la vitrina y este, que posee solo uno, dos conceptos de vitrina muy distintos: En el primero la información es concluyente, la gente se detiene a mirar los modelos, utiliza la vitrina como primera vista a la tienda, si le agrada entra, si no, no. En cambio, en este caso, la vitrina también cumple el rol de invitar a la gente a ingresar al local, pero por la ausencia, debido a que es casi nula la cantidad de gente que se detiene a verla, posee tan poca información que de inmediato entran a el local, el cual posee la verdadera vitrina, donde se exponen todos los modelos de marcos.

Al ingresar a la tienda se percibe completamente la paleta cromática utilizada: sobre una tonalidad gris general, resaltan 4 pilares perimetrales pintados cada uno de un color primario distinto, lo cual se encuentra en directa relación con el logo que posee dos de ellos (azul y rojo). Estos colores, además de la música tipo pop (a la moda) dan un aspecto alegre, moderno, juvenil y renovado a la tienda, lo cual encaja perfectamente con los modelos de los anteojos que aquí se venden, de fuertes colores, algunos diseños exuberantes, pero en su mayoría más elegantes y sobrios. Esto se debe a que el anteojo dejó de verse como un instrumento único para la discapacidad física en la vista, se volvió un accesorio, de manera que tener distintos modelos con distintos colores y formas ayudan a contribuir al look diario de cada persona.

Dentro de la óptica, se encuentran en las dos murallas más largas los mostradores de anteojos separados por ópticos y solares, uno a cada lado, a esto lo acompaña un amplio pasillo que ayuda a recorrerlos completamente de una manera continua y fácil, ya que los lentes se encuentran ordenados linealmente en repisas de vidrio casi imperceptibles, donde el objeto pasa a ser el elemento principal, a diferencia del caso anterior, donde el mueble poseía más peso visual. Todos los anteojos se encuentran libres de seguros, pero con alarmas, cada quien puede sacar el que quiera y probárselo sin la necesidad de acudir al personal. De esta manera el usuario puede interactuar con los objetos de una manera más libre, sin sentir la incomodidad de estar molestando por probar muchos modelos. De igual manera, el personal (5 mujeres) se hace presente en una segunda instancia, cuando observa a alguien probarse anteojos, para acompañar al consumidor en su decisión, pero de una manera mas pasiva que en el caso analizado anteriormente (Óptica Bulling). Al acceder a comprar algún anteojo, comprador y vendedor se sientan en torno a uno de los 6 escritorios dispuestos en el centro de la tienda, donde se finiquita la orden en cuanto al los lentes que se utilizaran con el marco. Finalmente se paga en el mesón del final de la tienda.

Todo es leve en esta óptica, tanto las estanterías de exposición, como los muebles o la presencia del vendedor, todo en pos de que el objeto anteojo sea el máximo protagonista del lugar, en algunos casos resaltando algunos modelos por sobre otros. La publicidad se lleva el segundo protagonismo ya que se dispone perimetralmente en toda la tienda en un horizonte continuo, de esta manera se transmite de la forma más explicita la imagen que quiere proyectar la óptica hacia el consumidor