Taller de Vivienda Colectiva 2S 2020

De Casiopea


Asignatura(s)Taller de Vivienda Colectiva 2S 2020
Año2020
Tipo de CursoTaller de Etapa
ProfesoresIván Ivelic
Profesor(es) Ayudante(s)Ignacio Favilla
AlumnosMilena Aguirre, Fernando Aldea Aninat, Andres Andrade, Catalina Aninat, Isidora Ayala, Sofia Berthelon, Ignacia Blaimont Sagredo, Maite Correa Artigas, Valentina Durán Persico, Valentina Escudero, Nicol López Ramírez, Margarita Ramírez, Ignacio Salinas, Esperanza Sandoval, Maycol Tapia, Antonio Tossi, Francisco Valdés, Fernanda perez correa
Carreras RelacionadasArquitectura

Alumnos

Taller de la Vivienda Colectiva_Segundo Semestre 2020

Este taller se dedica al estudio y propuesta de la vivienda en su forma colectiva, bajo carácter de patrimonio arquitectónico. Se trata de intervenciones a inmuebles preexistentes con más de 100 años de antigüedad ubicados en el barrio almendral de Valparaíso.

La pertinencia del tema se comprende por la acelerada urbanización que ha tenido lugar en los últimos 50 años, considerando que la población urbana de Chile corresponde a un 80%. Esta migración ha generado fuertes demandas de vivienda, lo cual ha sido el eje central de las políticas del MINVU consolidando la vivienda colectiva, de carácter social en las periferias urbanas por el bajo valor de suelo, aunque con grandes carencias de infraestructura y equipamiento urbano, vale decir sin condiciones de ciudad. En el contexto de Valparaíso nos encontramos que los mejores suelos de la ciudad (Almendral y Barrio Puerto), bien conectados al sistema comunal y regional (a través de la Av. Argentina y Av. España) dotados de buena infraestructura y equipamientos, poseen una baja densidad de habitación (menos de 70 habitantes por hectárea, cuando los estándares promovidos por la ONU proponen 300) producto de diversos factores, entre los cuales podemos destacar el alto valor del suelo y una norma urbana estricta en la altura máxima, que no promueve la inversión privada (actual modelo de crecimiento urbano), muchos sitios vacíos o eriazos producto de los últimos terremotos e incendios y la reactivación del Metrotren que comunica Valparaíso y las ciudades del interior, generando una migración de los habitantes hacia ellas (Quilpué, Villa Alemana, etc) en las cuales la oferta de vivienda con mejores estándares y bajos precios ha sido constante en los últimos años. Esto plantea un desafío importante para la ciudad especialmente si consideramos que el barrio Almendral está constituido por edificaciones consideradas patrimonio urbano de la ciudad, de un período posterior al año 1906 en que el gran terremoto e incendio dejó esta área de la ciudad completamente destruida, lo que detonó un plan de reconstrucción a cargo del ingeniero Alejandro Bertrand en el que se rectificaron y ensancharon las calles, se crearon plazas, cauces y obras de saneamiento. En esta nueva estructura urbana del Almendral, se edificaron la mayor parte de los inmuebles que hoy existen, muchos de los cuales poseen la denominación de Inmuebles de Conservación Histórica (ICH). Esta denominación es una protección que se hace efectiva a través del plan regulador a zonas o inmuebles de valor patrimonial o cultural que constituyen un hito de significación urbana, establecen una relación armónica con el resto y mantienen predominantemente su forma y materialidad original, siendo un factor de identidad local y desarrollo humano.

Muchos de estos inmuebles están deteriorados, abandonados y sin embargo no pueden demolerse dada la protección que poseen, por su valor histórico como patrimonio urbano identitario. Planteamos que la rehabilitación de estos inmuebles de vivienda colectiva puede ser un modelo de revitalización de centros urbanos degradados (como el plan de Valparaíso), en la medida que se actualicen sus programas arquitectónicos e incorporen equipamientos urbanos asociados a usos complementarios a la vivienda (educativos, de ocio, culturales, comerciales, productivos, etc), generando sub centralidades en la trama urbana, evitando desplazamientos innecesarios de sus habitantes, potenciando las relaciones del barrio y enriqueciendo la diversidad propia de lo que llamamos ciudad.