Taller de Espacios Expositivos - Tarea 4 - Grupo 2

De Casiopea


TítuloTaller de Espacios Expositivos - Tarea 4 - Grupo 2
AsignaturaTaller de Espacios Expositivos
Del CursoTaller de Espacios Expositivos 2020
CarrerasDiseño, Diseño Gráfico, Diseño Industrial
04
Alumno(s)Ignacia Farías, Danae Weinstein
PDFArchivo:Lámina 1 - grupo 2.pdf

Soledad

Álvaro Mutis

En mitad de la selva, en la más oscura noche de los grandes árboles, rodeado del húmedo silencio esparcido por las vastas hojas del banano silvestre, conoció el Gaviero el miedo de sus miserias más secretas, el pavor de un gran vacío que le acechaba tras sus años llenos de historias y de paisajes. Toda la noche permaneció el Gaviero en dolorosa vigilia, esperando, temiendo el derrumbe de su ser, su naufragio en las girantes aguas de la demencia. De estas amargas horas de insomnio le quedó al Gaviero una secreta herida de la que manaba en ocasiones la tenue linfa de un miedo secreto e innombrable. La algarabía de las cacatúas que cruzaban en bandadas la rosada extensión del alba, lo devolvió al mundo de sus semejantes y tornó a poner en sus manos las usuales herramientas del hombre. Ni el amor, ni la desdicha, ni la esperanza, ni la ira volvieron a ser los mismos para él después de su aterradora vigilia en la mojada y nocturna soledad de la selva.


Observación

Este cuento fue elegido porque sentimos que el lector puede sertirse identificado con él ya que, la mayoría ha sentido la soledad y la amargura del encierro en la noche.


Descripción

Primero, ilustramos al Gaviero, enfocandonos unicamente en su rostro para mostrar el encierro del que se habla en el cuento, encierro que hace referencia al de su propio ser o mejor dicho, su mente. De fondo, se encuentra la selva en la que pasa la noche. Luego pasamos a dividir esta ilustración en seis partes, para colocar cada uno de estos fragmentos en una de las páginas. Personificamos los sentidos en cada fragmento dependiendo de lo que se dice en cada página, entregandole así distintas expresiones en forma de achurados. Escogimos como tintes la escala de grises, del negro al blanco para realizar la ilustración. Para así profundizar en la oscuridad de aquella noche que logra cegarnos llenandonos de ese negro contundente, para finalmente terminar en el lleno del blanco trayendo consigo la luz del alba.