Taller de Amereida JMM

De Casiopea



TítuloTaller Amereida, II trimestre
AsignaturaTaller Amereida
Del CursoTaller Amereida 2014
CarrerasDiseño Industrial
1
Alumno(s)Josefina Molfino Maggi

La comunicación a través de los idiomas

Un idioma o lengua es una comunicación verbal o gestual propia de una comunidad humana. El mundo tiene alrededor de 6000 y 6500 idiomas aceptados. Es difícil precisar con exactitud la cantidad de idiomas, ya que estos se subdividen en dialectos, lo cual no es un idioma diferente, sino que proviene de un idioma ya existente. Pero ¿de donde habrán nacido tantos idiomas? ¿No sería más fácil que todo el mundo hablara un solo idioma?

La Torre de Babel “Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedras, y el asfalto en lugar de mezcla. Y dijeron: Vamos, edifiquemos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje: y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. Así los esparció Jehová, desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.” Génesis 11, 1-9 Con esta historia, nos damos cuenta de lo importante que es la comunicación para la realización de las cosas. Sin embargo, la comunicación no existe solamente a través de los idiomas. También se puede comunicar a través de gestos por ejemplo. Me acuerdo de una anécdota que me contó una tía. Se fue de luna de miel a recorrer, primero Asia, y después Europa, y ella habla lo más básico del inglés. Al estar en Asia no había otra opción que hablar ese idioma, sin embargo, se las entendió perfecto. Hacía mímicas, gestos, donde todos que la veían se reían de ella, hacía el ridículo, pero de esa forma, se pudo comunicar sin mayores problemas con personas que hablan un idioma completamente diferente a nosotros.

Vuelvo a la segunda pregunta que me hice anteriormente; ¿No sería más fácil que todo el mundo hable un mismo idioma? Si todos habláramos el mismo idioma, no abría gracia en estas pequeñas cosas que uno hace para comunicarse. Si, sería más fácil, y nos entenderíamos con todos, todo el tiempo, pero nos limitamos a aprender, y expresarse de una nueva forma.

Algo bello, para mi gusto, es la comunicación de personas entre idiomas diferentes. Pongo el ejemplo de las clase de Amereida con los alumnos de intercambio. El ejercicio que hizo el poeta Carlos Covarrubias, de ponerlos en una fila, y que cada alumno, de diferentes países, repitiera en su idioma la frase que él decía. La actividad fue una gracia en la clase. Lo pasamos bien, disfrutamos escuchando las diferentes maneras que se tiene en diferentes países de decir las cosas, de expresarnos. Lo bello estuvo en esa actividad. Lo bello fue conocer y entretenerse escuchando las distintas lenguas. Lo bello es conocer diferentes formas de expresarse, diferentes culturas, que eso conlleva muchas veces, al idioma de cada persona. Otro ejemplo, fue la clase donde se posaron diferentes pizarrones apuntando hacia diferentes direcciones (puntos cardinales, expresados con la naturaleza), y cada uno de estas pizarras, pertenecía a un idioma diferente. Ahí se escribía una palabra por pizarra y luego diferentes palabras elegidas por los alumnos, que se relacionaban con algunas de estas palabras. Luego, estas palabras fueron traducidas por diferentes alumnos de la escuela, que hablaran el idioma correspondiente. Esto ayudó a poder comunicarnos y entendernos mejor con los alumnos de intercambio, y mantenerlos realmente al tanto de lo que se había dicho. Esto demuestra por otra parte, la importancia de saber idiomas. Si bien, casi siempre es posible comunicarse de otras formas, es importante saber algún idioma, para poder estar realmente al tanto de la situación que ocurre con respecto a ese idioma. A esto le sumo el ejemplo de la nota 46 leído en clases de Amereida, que corresponde a un episodio de la primera travesía, ocurrido el 30 de agosto de 1965.

“Un poco más allá la huella por donde andamos se bifurca. Una mujer nos dice que siempre es la de la derecha.
Ya en el camino firme un perro duerme en medio de él. Boulting que está sentado al lado de Fabio, gesticula y grita en inglés y finalmente trata de dar vuelta el volante. La sola idea de que el perro pudiera ser atropellado lo ha trastornado.
El estupor nos causa cierta indignación y quien más y quien menos trata de explicarle a Boulting que en América los perros se salen del camino. Godo, alterado, cita incluso tres casos similares fatales - que no detalla.”

En esta nota, muestra un ejemplo de la importancia de entender o saber algún idioma. Si bien, en este caso, el perro no es atropellado, porque Boulting supo expresarse de otra forma (dando vuelta el volante), quizás el haber entendido de un principio lo que decía, habría evitado el conflicto, o mal entendido. Más después, cuando las personas que acompañaban, TRATABAN de explicarle como son generalmente las cosas aquí, en América. No me cabe duda que finalmente lo hayan logrado, sin embargo el saber un idioma habría sintetizado la anécdota, tal vez, de otra forma.

No se trata de saber todos los idiomas del mundo, o quizás, no saber idiomas, sino que se trata de la forma y el método de poder comunicarse con cualquier persona. Lo más importante, no es saber idiomas, sino saber como enfrentar una situación donde se hable una lengua diferente, y salir adelante con eso. Como dije anteriormente, eso es lo bello de la diferencia de lenguas. Que a pesar de no entendernos a través de palabras, nos entendemos de igual forma; ya sean gestos, mímicas, imitaciones, etc. Y eso, es lo que le da la gracia a esta comunicación.