Taller de Amereida IV, Kim López

De Casiopea



TítuloEntrega Taller de Amereida IV etapa
AsignaturaTaller de Amereida
Del CursoTaller de Amereida 2014, 2º DG 2014
CarrerasDiseño Gráfico
Alumno(s)Kim López

CLASE 01

Quisiera partir por la invitación a vivir en el presente, en el regalo, en américa, porque en definitiva américa es un regalo. Y quisiera plantear una interrogante ante ese modo de vivir, ¿Cómo podemos hacer posible el hecho de vivir en el presente, y a través de ello dar testimonio de nuestra condición de americanos, sin considerar el pasado y, a partir de éste, en relación con el presente, proyectar un futuro distinto? Y, a su vez, ¿cómo podemos dar cuenta de esa condición de americanos sin considerar otras aristas de la misma que complementen y completen esa condición, recogiendo el sentido mismo y la identidad de américa?

Creo que sin duda la respuesta debiese enfocarse en un sentido integrador. Si la invitación es a vivir de un modo poético, el cual se plantea como principio vivir en el presente, éste vivir no puede dejar de lado esas otras circunstancias que van influyendo en el mismo. Si la poesía abre lo original, ¿en qué medida ese original se alimenta también, o no, de otras circunstancias que rodean y que permiten también que lo original se exprese y pueda ser?. De algún modo, lo original también puede ser planteado a partir de recoger lo anterior, de estudiarlo, de desmenuzarlo, destrozarlo, si es necesario, y construir lo nuevo, desde donde también puedan los oficios potenciar eso que se va abriendo y, en definitiva, crear.

Ahora bien, si el problema se plantea como el coraje para oír la palabra y a partir de ello poder “abrir”, ese coraje tiene que estar dispuesto también a abrirse a sí mismo, a otros elementos, a otras aristas, que complementen y enriquezcan esa búsqueda, sin lo cual, lo encontrado puede también ser un vacío, carente de sentido, de historia y, por tanto de proyección. Creo que de esa forma la función provocadora de temblores, de inquietudes y candores puede realmente significar remezones importantes y no meros murmullos que se queden resonando y repitiendo una misma voz y una misma palabra eternamente.

Es por lo anterior que se me plantean dudas al momento de escuchar al poeta teniendo que plantear advertencias, advertencias mínimas, que incluso pueden parecer obviedades, pero que por algo, en ese momento, en esas circunstancias y en ese contexto un hombre piensa que es necesario plantearlas. Y la advertencia es que si “dentro de estos temas de la cuestión poética aparecen cuestiones políticas también, nadie se va a escandalizar”, Cuestión que atraviesa el hilo central de estas palabras, ¿Por qué escandalizarse por un elemento tan presente y cotidiano como “la cuestión política”? ¿Por qué tener que plantear la advertencia?. En ese sentido, creo yo, que la palabra poética tampoco debiese escandalizarse por cuestiones de otras índoles, tampoco sentir temor por ellas sino que, por el contrario, abordarlas, encararlas y recogerlas también con el mismo coraje con el cual pretende vérselas con lo maravilloso, ellas también pueden dar luces para abordar de una forma más enriquecedora a lo desconocido, recogiendo también sus antecedentes, sus contextos, ya sean históricos, sociales, políticos, culturales o de lo que sean, incluyendo también el aporte que puedan hacer otras disciplinas, ampliando, en definitiva, el horizonte de caminos para llegar a un mismo punto.


CLASE 02

El asombro, impresión en el ánimo de alguien causado por algo o una persona, especialmente por alguna casualidad extraordinaria o algo parecido.

Pensar el mundo, pensar decididamente el mundo. Quisiera quedarme con esas últimas palabras del registro de Godofredo Iommi por el carácter que tienen ambas palabras. Por un lado la palabra pensar, ver antecedentes, escudriñar la realidad y a partir de ello generar una reflexión en torno a algo.

Por otro lado la palabra decididamente, definición personal que conlleva una predisposición y también un propósito.

Pensar decididamente el mundo, significa también hacerse cargo del mismo, abordar los sucesos que en éste ocurren y en ningún caso dejar que el mundo transcurra por al lado de nosotros.

Cuestión aparte también es el hecho de si el mundo transcurre por sí solo o por sí mismo, como si una ley general o una fuerza externa lo encaminara. En ese aspecto me quedo con que el mundo no transcurre por si sólo si no que transcurre por la acción misma de los hombres, y me quedo con la sentencia de que la historia la hacen precisamente los hombres.

Tomo esas aclaraciones para acercarme a lo desconocido, lo que no conocemos. Búsqueda que pareciese interminable, pero de la cual hay que hacerse cargo. Y vuelvo al tema del propósito, una esperanza en que el mundo pueda ser mejor a lo que es hoy en día y a lo que ha sido puede ser uno valido. Y es en esa incesante búsqueda en que todas las disciplinas pueden aportar, ciencias duras, ciencias sociales que igual tengan pretensiones de cientificidad, las artes, los oficios, incluso quienes no tienen más que sus manos para trabajar.

Recojo dentro de lo anterior palabras del poeta americano:

“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para avanzar. (Galeano)

Y las recojo no al azar, sino que precisamente por la aún existente (y necesaria) presencia de las utopías.

También ese camino puede considerarse como válido a la hora de buscar lo desconocido. Así como también el hecho de mirar américa también desde sí misma y a partir de lo que ella, su historia y sus hombres y mujeres nos pueden decir.


CLASE 03

Se ve una progresión que va desde el escribir la imagen, vale decir, lo pictográfico, a escribir la idea, lo ideográfico y más tarde lo pictográfico, escribir la palabra.

Y aquí quisiera hacer incapie principalmente en la imprenta. Herramienta fundamental dentro de ésa progresión y que hasta el día de hoy, con todos sus avances, no permiten llevar a cabo entre otras cosas, nuestro oficio.

La imprenta, método mecánico de reproducción de textos e imágenes sobre papel u otros materiales. Tal elemento significa todo un avance cultural de momento que le permite al hombre poder reproducir textos, información, ideas, etc, de una forma más mecanizada, dejando el hecho de tener que ir reproduciendo carácter por carácter lo que se quiere conseguir.

Sin duda del proceso americano la imprenta permitió que pudiesen circular un sinnúmero de textos que vendrían de europa y que ya era posible reproducir. Tales ideas fueron forjando las ideas independentistas, pero no sólo fue una herramienta que pudo estar al alcance de una elite regional que más tarde se asentaría en el poder reemplazando al administrador anterior de las tierras americanas, la corona. Así también la imprenta permitió que sectores populares se pudiesen apropiar de esas herramientas para generar una reflexión, defender sus derechos y conquistar otros. Sin duda dentro de ello la prensa obrera tuvo un importante rol.

De esa forma, la propagación de ideas fue mucho mayor, generando a su vez mayor conciencia en los sectores obreros y campesinos de distintas partes de américa que comenzarón a exigir nuevas transformaciones sociales.

Lo anterior, entendiendo las heterogeneidad que componen a las sociedad y la multiplicidad de intereses que tienen los distintos cuerpos societales es necesario hacerse la pregunta desde el mismo oficio sobre qué estamos haciendo con los saberes, las herramientas y las técnicas que de por sí nos competen directamente. ¿En qué medida estamos insertos en la realidad y cómo aportamos con nuestros oficios al desarrollo de una sociedad mejor?, Quizás esa apertura y democratización que representó la invención de la imprenta pueda ser también un ejemplo de lo que podemos hacer tanto internamente como externamente para aportar de una forma más concreta y real para que la gente pueda también llegar a reproducir o transmitir su palabra, entre otras cosas.


CLASE 04

Partiendo por el hecho de que la academia en sí tiene relación directa con posturas concretas, sean políticas o no, no puedo dejar de referirme a las palabras planteadas en la tercera clase de amereida desde ese enfoque y desde ese sentido. Las palabras iniciales repiten la crítica planteada por los posmodernos a las teorías sociales hegemónicas durante el siglo XX. La tesis fundamental del fracaso de los “grandes paradigmas” (o el fracaso de la esperanza como también anunciara Iommi), es contrapuesta con la teoría genética y una probable capacidad humana individual esencial de crear realidad. Sin embargo, a diferencia de lo que realizaron en su momento las otras teorías sociales, salvo una fraseología estética que busca generar impacto –igual que los posmodernistas-, no se propone ningún pilar consistente y nuevo para comprender la realidad social. Más aún si consideramos que ya que la (auto) crítica sobre la necesaria consideración del individuo o de la humanidad como agente histórico-social se venía haciendo desde esos mismos paradigmas “fracasados”, antes incluso que la “refutación” posmoderna. En ese sentido, las palabra poética agrega bastante poco.

Pero además de este nuevo descubrimiento del “hilo negro”, sus palabras son contradictorias y poco consistentes. Al leer sus planteamientos, a nadie se le pasará por alto los zigzagueos de sus ideas sobre la capacidad del determinismo genético o del ambiente, lo que lleva a ponerlos en el mismo plano, pero sin ninguna resolución clara. Al final, no sabemos si lo que se termina por avalar es un nuevo determinismo, no social, sino que genético, o termina entregándole la capacidad a los hombres y mujeres de transformar su destino.

Otro rasgo que destaca en estas palabras, es su neodarwinismo al afirmar que las personas actúan para sobrevivir en las circunstancias, adaptándose a ellas. Por tanto: ¿es la circunstancia la que define a las personas, o esta última tiene la posibilidad de transformarla?. En la misma lógica, se afirma que los hombres (y mujeres, por cierto) eligen los comportamientos esencialmente humanos, de lo cual podríamos preguntarnos: ¿cuáles son esos comportamientos naturales al hombre y cuáles no? No encontrando al menos en esas palabras ninguna respuesta aún.

Lo más peligroso de estas ideas, que tratan de pasar por puras y limpias -además de no ayudar a entender el devenir social, pues trata de sintetizar planteamientos debatidos hace largo tiempo y sin dar ninguna respuesta muy novedosa- es que promueve la naturalización de algún orden social. En efecto, si hay una esencia humana natural, de ellas se podría extender un orden social natural, idea sobre la cual se levantaron las más feroces explotaciones esclavistas de la humanidad en el siglo XIX y fue el sustento discursivo legitimante de las expansiones imperiales del finales del mismo siglo, que desembocaron en la Primera Guerra Mundial. Asumir estos postulados nos pone al filo de estos fenómenos.

A diferencia de eso, es importante señalar que los agentes sociales construyen colectivamente (teórica y discursivamente) su realidad social. Esta idea, tampoco muy novedosa, busca articular: a) la capacidad del individuo para incidir en su destino (pues construyen y procesan su experiencia); b) la creciente dependencia colectiva de su capacidad constructiva (son sujetos sociales, que incluyen individuos, los capaces de transformar sociedades, más aún si la humanidad se vuelve una realidad cada vez más colectiva); y c), la condición de posibilidad (no la determinación completa) que representa la naturaleza para la humanidad.


CLASE 05

Sobre el presente.

Se vuelve al problema de si la poesía canta o habla del presente. Y así como P.S. Elliot da cuenta de su contexto, de su momento en el cual le toco vivir, de su experiencia y de su presente, es necesario que nosotros y también los poetas lo sigan haciendo. Sin duda podemos cantar y hablar de nuestro presente, el estar viviéndolo no impide dar cuenta de él, por más que se aluda a la imposibilidad de ver el panorama completo o de la subjetividad que podría traer el vivir en el mismo contexto del cual se está hablando. Incluso en la disciplina Historiográfica, no sin críticas desde escuelas más conservadoras, se puede hacer historia del tiempo presente. Más aún los poetas debiesen dar cuenta de ese tiempo.

Y también es necesario ir midiéndolo, ir dando cuenta de ese presente que transcurre sobre o en nosotros y no dejar que transcurra al lado o fuera de nosotros. Lo relaciono también con el hacerse cargo de las cosas, así como recordara Melo de que américa tiene urgencia, y que pareciera que a su generación le haya tocado justamente esa urgencia. Pese a todo no podemos decir que esa urgencia se haya terminado, sigue latente y es preciso también que las actuales generaciones y las que vendrán se sigan haciendo cargo de esa urgencia americana y, porque no decirlo, mundial o humana en general. Dentro de lo anterior, ¿es posible también que los poetas puedan contribuir a esos despertares generacionales, facilitando herramientas, abriendo puentes, y no cerrando alternativas, no derrumbando esperanzas? No me compete a mi resolverlo, no soy poeta, pero si puedo decir algo como parte de la generación actual que pretende hacerse cargo de esa urgencia de américa, si la palabra poética a de habérselas con el horizonte de lo desconocido y su búsqueda, también tiene que abrirse a que las nuevas generaciones puedan realizar sus propias búsquedas de sus propios horizontes de lo desconocido.


CLASE 06

El abismo de américa es todo el desconocido que hay de ella, es esa identidad que está buscándose permanentemente sin poder dar cuenta aún de ella, se busca y se busca, pero cuál es la identidad de américa?, que elementos se han podido rescatar en esa búsqueda de ya decenas de años. Algunos elementos son claros y perceptibles tales como su composición geográfica y natural que la da particulares rasgos, la espina dorsal que la atraviesa, sus tierras donde habitaron y habitan hasta hoy tantos pueblos, tantas personas. Pero ¿qué podemos hacer ante una américa que se destruye?, hoy vemos que sus recursos son extraídos, explotados y vendidos, sin siquiera darles un procesamiento mayor a esas materias primeras que permitan sacarle un mejor provecho para que pueda generarse bienes para esos mismos pueblos que los sacan desde las entrañas de la tierra misma. Hoy vemos también una desinterés por pueblos originarios que hoy se están extinguiendo, ¿por qué no rescatar también eso, por qué no recuperar esa identidad americana que está atomizándose, reduciendo, y haciendo desaparecer?.


CLASE 07

“La poesía no ofrece ninguna respuesta, directa o indirecta, a los problemas del mundo, su gracia es que abre el mundo y con ello abre a América” Y lo hace a través de preguntas, no de respuestas, dado que la poesía no entrega respuestas. Es a partir de esas preguntas que se puede construir la realidad americana. Dentro de ese mismo juego de preguntas, ¿cómo puede uno acercarse a esa realidad americana?, La pregunta no es menor, dado que podrían darse distintas formas de hacerlo, desde fuera, desde dentro, desde ambas, etc. Dentro de eso lo primordial debe ser la observación, la observación de américa desde sí misma, desde su proto origen, su invasión, conquista y colonización, desde sus independencias y nuevas dependencias. Desde su acontecer actual y desde su horizonte. Y esa realidad bien puede ser observada a partir de elementos externos e internos a ella, siempre y cuando el estudio para apropiarse de nuestra américa sea riguroso. La importancia del ver cobra relevancia. Ver más allá de lo que se presenta como aparente, ver más allá de lo que se puede leer por encima y leer entre líneas. Si tales son las herramientas que va contemplando la poesía para abrir el mundo, es también necesario que no sólo vea lo que está más allá y afuera, sino que también es preciso que haga lo mismo en cuanto a sí misma, en cuanto a lo que se está haciendo y diciendo, en una buena práctica constante de autocrítica en pos de no quedarse estancada en tradiciones por el sólo hecho de que lo son, sino también de ir incluyendo nuevos elementos.


CLASE 08

“Nuestra américa no fue descubierta, a penas si fue encontrada”, palabras de Gerardo Melo.

Y mucho tiempo después de que fuese encontrada recién se dio cuenta de que no era lo que creían que era, no eran las indias, era algo distinto, un nuevo mundo. Ese nuevo mundo que, por lo demás, sirvió para salvar a ese viejo mundo en decadencia y en crisis, económica y políticamente hablando. Y si bien para el viejo mundo ésta no existía hasta antes de 1492, América ya existía para sí misma desde mucho antes, con pueblos, con culturas, con civilizaciones, con sistemas económicos, medicina, alguno que otro adelanto en distintas materias, etc. Al encontrarse con ésta américa se hizo desde un comienzo una separación tajante entre un “nosotros” (el civilizado, el del viejo mundo) que buscaba poder seguir manteniendo su cotidianeidad, en términos generales, y “hacerse la américa”, en términos particulares; pero que también buscaba reforzar su identidad a partir de la construcción de un “otro”, el verdadero habitante de lo que llamarían américa. A éste otro se le intentó orientar, transformar y adecuar para seguir los canones sociales que ya tenía desarrollado el viejo mundo, pero siempre visto desde una óptica de inferioridad hacia ese otro, hacia esa “barbarie”. De ahí también que la expresión civilización o barbarie recoja también un poco de eso, de la diferenciación de otro a partir de un nosotros, del establecimiento de una superioridad de ese nosotros (los civilizados) contra esos otros (los barbaros), a los cuales hay que civilizar, erradicando sus costumbres, tradiciones y cultura. Desde ese sentido, no sólo fue encontrada américa sino que también saqueada y destruída, desplazando a grupos indígenas de unos sectores a otros, rompiendo sus nichos productivos que respondían también eslabones de cadenas de sistemas recíprocos de distribución y complementariedad que mantenían unas relaciones de trabajo y una economía funcionando, extrayendo las riquezas, y una serie de etcéteras que acompañaron el actuar de los del viejo mundo.

Razones como las antes expuestas me llevan a pensar el por qué recoger la identidad americana desde afuera, por qué no tratar de recogerla desde sí misma, desde sus culturas y cosmovisiones, para acercarnos mucho más a los orígenes y a lo original de américa.