Taller de Amereida 2026

De Casiopea



Asignatura(s)Taller de Amereida
Año2026
Período Académicotodos
Tipo de CursoOtro
TalleresARQ 1º, ARQ 2º, ARQ 3º, ARQ 4º, DIS 1º, DG 2º, DG 3º, DG 4º, DO 2º, DO 3º, DO 4º
ProfesoresJaime Reyes, Manuel Sanfuentes, Carlos Covarrubias, Isabel Margarita Reyes
Profesor(es) Ayudante(s)Catalina Aninat, Vicente Agustín Fernández Carmona, Carolina Varela, Benjamín De la Paz
EstudiantesAntonia Campillay Miranda, Pedro Beltrán, Agustina Arredondo, Sebastián Aravena, Jacinta Arellano, Raúl Arenas, Josefa Maldonado, Julieta Ungerer, Sofia Elizalde, Valentina Maldonado, Valeria Cartajena, Florencia Pimentel, Antonia Aguirre, Monserrat pavez guajardo
Palabras Claveamereida, poética, américa
Carreras RelacionadasArquitectura, Diseño
Docencia Vinculada

Estudiantes

Taller de Amereida 2026. Primer semestre

Formato y Evaluación

El ramo de Amereida será evaluado en base a una pauta definida de común acuerdo con los demás ayudantes del taller. El formato de entrega será similar al de años anteriores, manteniendo un cuaderno de apuntes, el cual deberá desarrollarse siguiendo las indicaciones diagramadas a continuación.

Se solicita mantener una proporcionalidad equilibrada entre texto y dibujo, procurando que ambos registros den cuenta del proceso de aprendizaje. Asimismo, deberá indicarse claramente en cada registro escrito a qué expositor corresponden los apuntes, y en la portada del cuaderno se deberá señalar de manera visible el taller de Amereida que cada estudiante se encuentra cursando.

Aula Amereida

Primera Clase | Miércoles 18 de Marzo

Isabel Margarita Reyes


Carlos Covarrubias

Primer Taller de Amereida. Hoja 1.
Primer Taller de Amereida. Hoja 2.
Primer Taller de Amereida. Hoja 3.
Primer Taller de Amereida. Hoja 4.
Primer Taller de Amereida. Hoja 5.


Miércoles 18 de Marzo
Primer Taller de Amereida

Hoja 1
Primer taller de Amereida
Este primer Taller está dedicado a
las alumnas y alumnos que entran ahora
a la Escuela de Arquitectura y Diseño.
Lo primero es,
que se trata del taller de Amereida
Amereida, palabra, para muchos nueva;
es, una palabra compuesta: América y Eneida
“La Eneida de América”
Es la pregunta que nos hacemos y,
es la travesía que cada año hacemos
“en” “por” “a través” América.
América, y ¿Qué santos cielos, es esto,
esto de
ser americanos?
de
ser habitantes, moradores nacidos o llegados
en este extraordinario continente entre mares
que se extiende de polo a polo constituyendo
la cuarta parte, (bien o mal llamada américa)
de “Nuestra Tierra”
de “Nuestra Querida Tierra”
de “Nuestra Querida Madre Tierra”

Hoja 2
Se nos ha ocurrido, en el pasar del tiempo,
que este peculiar taller sea hecho,
miércoles a miércoles, al aire libre
bajo el cielo abierto y sobre el suelo llano
como si al estar así, “entre”,
nos sea dado
estar presentes
y estar, como por primera vez.
Es que queremos construir una pareja
con
ser y estar
cielo y tierra
poesía y oficio
con lo que está en la palabra y con lo que está en la acción
queremos aunar
aquello que decimos con aquello que hacemos
la palabra y la acción.
Buscando la coherencia
en la que se cumple nuestra condición,
la condición humana
que le toca nacer y le toca morir
que es a la vez natural y es a la vez divina
que juega y que ama
que llora y que rie.

Hoja 3
Hacer taller y ser en taller
es una virtud
La misma que lleva a nuestra especie
a la cúspide de los seres vivos
Somo en común, nos comunicamos
oímos y decimos
queremos que florezca un profundo respeto,
una real cabida, una comprensión
en la cual,
el otro la otra lo otro la otredad
se encuentren a gusto en tal amabilidad
formando parte de una bandada
tal como aquella de los estorninos
en la cual creemos que no hay un solo
pájaro o pájara
que
este demás.
El taller de Amereida nos pertenece a todos
alumnas alumnos profesoras profesores
quisiéramos
que
vuele lejos
hacia los albores de un origen
hacia lo recóndito de un destino
en verdad
hacia nosotros mismos


Hoja 4
“nosotros mismos”, a pesar de los
extraordinarios descubrimientos
del siglo XXI como lo es el ADN
(el genoma humano), el Adi
(el antepasado mas antiguo)
y,
como lo fue hace medio milenio
el hallazgo de un nuevo continente
y la confirmación de la redondez
del mundo con la circunnavegación
del mismo por aguas.
“Nosotros mismos”, seguimos siendo, aunque
cueste usar la palabra, seguimos siendo
un misterio
Un misterioso misterio que nos lleva
una y otra vez a ubicarnos y a
orientarnos en aquel punto que
nos propone “el incesante volver a no saber”
que nos propone “estar abiertos a lo abierto”
que nos propone “estar despiertos y atentos
a la
posible y más que probable lucidez de la
conciencia, y consientes de ella, dilucidar
y mirar con los ojos de la poesía y el oficio;
"tal mirada”

Un saludo a
todas y uno a
todos



Hoja 5
¿Tal mirada?

“pegarle una mirada” “darle una mirada”
“echarle una mirada”
Mirar
Ver
“ver o morir” decía Teilhard de Chardin
“No somo seres humanos
viviendo una experiencia espiritual
somo seres espirituales
viviendo una experiencia humana”
Viviendo o Atravesando
atravesando a la vez que viviendo
amando a la vez que jugando
seres de luz a la vez que de sombra
somos seres con hemisferio izquierdo
seres con hemisferio derecho
con mano derecha y mano izquierda
capaces de abrazar
con ternura
con dos pies que nos permiten
andar a la vez que mirar
Somos varona y varón, es decir
al mismo tiempo
iguales y diferentes
algo similar al comportamiento cuántico
¿onda o partícula?
¿Tal mirada?
¿Qué mura y admira
que observa y contempla?

notas al
primer taller

La Hoja

La hoja
Si hay, en este siglo XXI, una tarea
pendiente
tendríamos que reconocer que esta es
Recobrar la confianza innata en todas
y
cada una
de
las formas en las que se da la vida
y
que
estas, no nos van a traicionar
y
Arrojar a un despeñadero sin salida
sustento esta afirmación
no en alguna teoría
sino
en dejar correr la imaginación,
que vaya diciendo lo que dice,
tal como cualquiera de nosotros
va creciendo y creciendo
sin saber a ciencia cierta
hasta cuando, hasta donde
o
tal como una ola revienta
y
se deshace en las arenas de las playas
como si quisiera darle lugar a otras distintas
que están por llegar.

Saludos
Carlos

Segunda Clase | Miércoles 25 de Marzo

Jaime Reyes

Las presentaciones de este semestre están basadas en el texto América, otra forma del tiempo y la existencia, que está en construcción y tendrá modificaciones durante este período.

Comprender que América es un regalo es aceptar el don como otra forma del tiempo y la existencia. Hay que reconocer un ritmo propio en las estancias americanas, que se manifiesta en cauces con bifurcaciones y no en hitos-entidades. Estancias donde se van enlazando los comportamientos cambiantes de las fragmentaciones inherentes de nuestra época, de nuestro tiempo. Es el ritmo del tránsito, de las gradientes, donde la continuidad se teje. Son las estancias no del tiempo fragmentado [1] sino de un tiempo tejido. Un tiempo tejido cuya urdimbre o estructura base sería ese ritmo propio y el tránsito mismo. La trama serían esos comportamientos cambiantes y las fragmentaciones.

Esto es lo que hemos llamado la ruta; aquel comienzo sin fin, este seguir partiendo siempre para mantener el rumbo abierto.

Los hitos-entidades son puntos contables, numerables, como los eventos únicos que se destacan y se marcan en el calendario o una agenda, con inicio específico y final determinado. En cambio, un cauce con bifurcaciones es un flujo donde se muestran y comparecen los tránsitos y, sobre todo, los desvíos. Hoy vivimos en el tiempo fragmentado, de hito en hito; entregas, cierres de proyecto, viajes, reuniones y todo lo que hay entremedio es solo espera [2]. Debemos tejer la continuidad del tiempo para enlazar los fragmentos y se cambiar del evento a la relación, del logro al proceso. Una obra terminada –y su hermosura– no significa nada, pues en la ruta lo que cuenta es el conjunto de todas aquellas obras que se encadenan entre sí para configurar un firmamento. La ruta no se divide en antes y después; acontece mientras tanto, aquí y ahora. No tienen sentido la antinomia entre partida ni llegada sino su intrínseca conexión como dos momentos de un mismo proceso. Este proceso, en términos poéticos, es andar andando. Aquí y ahora. Lo mismo sucede con muchos otros opuestos o excluyentes, como los obstáculos de la carrera de110 metros con vallas.

Carlos Covarrubias

Segundo Taller de Amereida. Hoja 1.
Segundo Taller de Amereida. Hoja 2.
Segundo Taller de Amereida. Hoja 3.
Segundo Taller de Amereida. Hoja 4.
Segundo Taller de Amereida. Hoja 5.

Miércoles 25 de Marzo
Segundo Taller de Amereida

Hoja 1
“Segundo Taller de Amereida”
Un poco más de lo mismo, de lo de siempre
De lo que a esta escuela le resulta
INELUDIBLE
La relación poesía y oficio
aunque la palabra relación se usa más
en lo que ocurre entre personas
aquí
se trata de un hecho, de un acto,
de un querer, de una voluntad, de un deseo
De ir, de andar, de construir unidas
~ la una llamando a la otra ~
Se necesitan
para que actuando juntas comparezca
una plenitud
equivalen, por así decirlo, a los dos pies, las dos manos
a los dos ojos
una reciprocidad capaz de encontrarse
con
lo que llamamos la obra
ese querer llevar el quehacer, el trabajo,
la creatividad a su cúspide
a su propio aire
a su intimo destino
La palabra abriéndose a su acción
La acción abriéndose a su palabra

Hoja 2
Tal vez
nuestra profunda y auténtica energía,
aquella que define nuestra condición
humana
y al fenómeno que somos en la escala de
los seres vivos,
para que
pueda expresar, lo recóndito,
requiera
libremente
llevar a cabo la ecuación de vida
que da sentido
a la humanidad
La fusión de la palabra y la acción en acuerdo
con la fusión del tiempo y el espacio
y
esto,
siendo y haciendo ~ iendo y estando
entre
la tierra y los cielos
cual legítimos moradores
que
respetan incondicionalmente
todas y cada una de las formas
que constituyen La vida,
el único y sagrado misterio
que es
La vida

Hoja 3
Las palabras son palabras que
añoran su acción
vuelan como semillas buscando tierra
Hemos escogido un bello continente
donde “en travesía” dejarnos caer
a la vez
que hemos cuidado
unas arenas, próximas, donde ejercer
nuestros atisbos de libertad
puestos en juego
Arenas que no se dejan contar ni atrapar
desde las cuales podemos recibir
El poniente,
El horizonte, de punta a cabo, que nos muestra la extensa magnitud del mar
del
Mar Pacífico,
arenas desde las cuales podemos vislumbrar
aquel Mar interior, al oriente,
sus llanos pampas, amazonías, selvas, páramos
verdaderas faldas de la cordillera,
de la columna vertebral de América,
La solida y larga cordillera de los Andes americamos
Emtre estos mares
estamos
solo nos toca recibirlos, cada vez verlos…

Hoja 4
Ya lo hemos dicho: El taller Amereida
se hace juntos;
es
un hueco que
hemos abierto
otorgándonos la posibilidad
de
estar enteros
de entregarnos
Un hueco tal como lo es un partido
donde
se juega así,
así, un tiempo, en tal campo, con tales normas.
Estar enteros, como “Alcaraz” está cuando
está jugando
La poesía es sutil, frágil, inaparente
el oficio es consistencia, coraje, rigurosidad
“pero”
Juntos
hacen de la realidad un canto
o
hacen de un canto realidad
ahora, intentar juntos, aquí
todos
aquella levedad que merecemos
justamente
pero nuestra condición
tanto
humana como divina
puesto que morimos y nacemos ~ sí o sí ~

Saludos a todas
Saludos a todos
y hasta pronto
Carlos


Hoja 5
Notas
Este segundo Taller de Amereida
sigue estando dedicado
a las alumnas y alumnos
que entraron este año
Es por esto, mucho se repite
mejor dicho
“todo”
Repetir tiene una mala impronta
“pero”
he encontrado en cuadernos de hace
cincuenta años
casi casi lo mismo.
Recordando a David Jolly, arquitecto,
el decía: “lo mismo, pero nunca igual”
“y”
cuantas veces hemos visto la famosa ecuación
E=mc2
E= energía m=masa c2= velocidad de la luz al cuadrado
“y”
cuantas veces nos hemos encontrado con algo
nuevo y distinto.
Bueno,
cuantas veces hemos hablado de Amereida
de su fórmula
-“Amereida = la Eneida de América” –
“y”
Cuantas veces hemos salido a recorrer América
a vislumbrar el “hallazgo” que todavía
“es y nos espera”.

La Hoja

La hoja

Solemos decir "lo siento"
¡tantos sentimientos!
a veces consiento
así, despertando al consentimiento

¿Será cabalístico que los sentidos sean cinco?
como los dedos de un pie
o como los cinco dedos que entre ellos
articulando, hacen de la mano humana extraordinaria?
parece tan simple
pero
mantener los cinco sentidos despiertos y pro-activos
es y será un arte mayor
Recuerdo que un gran antropólogo y pensador
decía que para entender y vivir la modernidad
había que agregar y desarrollar "siete" sentidos más
y, si mal no recuerdo:
El sentido de la inmensidad
El sentido de la proporción
El sentido de los (grandes) números
El sentido de la unanimidad, de la afinidad
y de la simpatía
El de la alegría por la acción y del gusto
por la vida
El de una solidaridad universal
y,
El sentido de una verdadera unión
de espíritu y corazón y de naturaleza y destino
Una nueva forma de amor
(Ojalá que la memoria no me traicione; es tan frágil,
"pero" para verificar, el autor es Pierre Teilhard de Chardin
y los 7 sentidos han de estar en una de sus obras.

Saludos
Carlos

Finalmente encontré en "El fenómeno humano"
la descripción de los siete sentidos
o
facultades de percepción;
los que sin ser biológicos, son una extensión
de la inteligencia y la intuición
1 Sentido de la inmensidad espacial 1
2 Sentido de la profundidad del terreno 2
3 Sentido del número 3
4 Sentido de la proporción 4
5 Sentido de la calidad o de lo nuevo 5
6 Sentido del movimiento o de la evolución 6
y
7 Sentido de lo orgánico 7
Teilhard de Chardin propone
A desarrollar una ciencia de la visión A
B despertar facultades de percepción para captar
la realidad del universo en su totalidad B
C extender la inteligencia y la intuición
de tal manera que podamos "ver"
el eje de la evolución
hacia una mayor
conciencia C

(envío foto del texto sacado de su obra cumbre
en verdad los 7 sentidos enviados en la hoja 45, venían de
la memoria y tuve que improvisar)

Saludos
Carlos


Isabel Margarita Reyes


Tercera Clase | Miércoles 1 de Abril

Carlos Covarrubias

Tercer Taller de Amereida. Hoja 1.
Tercer Taller de Amereida. Hoja 2.
Tercer Taller de Amereida. Hoja 3.
Tercer Taller de Amereida. Hoja 4.

Miércoles 1 de Abril
Tercer Taller de Amereida

Hoja 1
Este tercer taller sigue dedicado
a
las alumnas y alumnos
que
este año, acaban de entrar a la escuela.
Hay dos palabras que deberíamos presentarlas
juntas
Escuela y hospitalidad
en sencillo,
la hospitalidad es oír al otro
y
la escuela es oír el sonido del infinito.
oído y palabra
oír y decir son
actos constructivos que intentan
hacer aparecer
traer a presencia
presentar
así
es clave que estos actos estén presentes
sean, todo el camino, prístinos y auténticos.


Hoja 2
en verdad
lo primero de lo primero
de una escuela es enseñar,
enseñar a
a oír y a decir
y,
lo primero de las alumnas y los alumnos,
de las profesoras y profesores,
que,
en conjunto hacen "escuela",
es
aprender a oír y aprender a decir,
permanentemente
conversar y dialogar
compartir y conjugar son
todas formas en las que el otro y la otra, otros
y otras, aparecen y reaparecen
mientras mas atentos estemos
mas plena es la aparición.
Nuestra condición goza y disfruta
de
este acto
siempre posible y de suyo gratuito.
aventurarnos
entonces
hasta los mismísimos confines
que esta posibilidad nos ofrece.

Hoja 3
Como el habla y la escucha
se nos dan de corrido y cotidianas,
y
comenzamos a hablar y a oír
tempranamente en la primera infancia
nos resultan dones archi naturales
"pero"
luego muy luego,
comunicarnos
como en el fondo quisiéramos que fuera
es
una de las grandes añoranzas
que rondan esta vida
es por eso que la hospitalidad
además de ser necesaria
es la seña de lo humano
es ahí donde el ser humano dibuja,
su real perfil y ennoblece sus días.
La escuela se hace escuela
cuidando, dándole cabida,
a este acto
puesto que es con él
que toda obra nace
en cuna legítima
con su palabra y acción
en consentimiento.


Hoja 4
Es que estos seres que somos
consentimos comunicándonos
así
el que hacer compartido se hace
leve
entre-tenido
y, muchas veces, alegre
llevar adelante la estadía en este mundo,
a la palabra que abre y al oficio que funda,
ha de ser una tarea gozosa
en la cual exponerse, entregarse
apasionarse, sean signos de vida,
de vida fértil
consentida
acordada
sean signos de abertura pura
para que nuestras obras tengan sentido
bueno
la palabra y el oficio son guardianes
de nuestro espacio y nuestro tiempo.
que no resulten ser en vano
guardianes también de nuestro ser
que este florezca y sea
guardianes de la vida, del trabajo y del estudio
para que alcancen la plenitud que
se merecen.

Un saludo a todas y todos.

La Hoja

La hoja

decimos, "esto tiene sentido, eso otro no,
"aquello es un sin sentido"
sentimos que sentimos
damos pésame, preguntamos ¿Sentiste
la inyección? ¿Sientes dolor? nos decimos
me siento mal, mi vida no tiene sentido
¿Qué hacer entonces?
Afirmar
que a pesar de ser efímeros
destinados claramente a desaparecer
afirmar
que presentimos que no somos entes perdidos
en la inmensidad imaginada de la nada
cual hormigas luego que algún mortal
ha derramado agua hirviendo en su
hormiguero
afirmar
con pasión
que somos y seremos tal como fuimos
aunque
no tengamos la menor idea de lo uno ni de lo otro, "ni"
afirmar
que tanto nosotros como los otros que somos
somos y seremos los que somos
a como de lugar, tiempo o espacio

Saludos
Carlos

Jaime Reyes

De la Cruz del Sur a las constelaciones oscuras [3]

El pueblo mapuche interpreta la Cruz del Sur como la huella de un ñandú, un ave parecida a un avestruz. Esta imagen muestra esta constelación sobre el telescopio de 3,6 m del ESO en el observatorio La Silla, en Chile. Las dos estrellas brillantes en la parte inferior derecha de la imagen son Alfa y Beta Centauri, que en la cosmología mapuche corresponden a las "boleadoras" que un cazador lanza para atrapar las patas del ave.(Credit: Y. Beletsky (https://www.facebook.com/yuribeletskyphoto) (LCO)/ESO)
El emú en el cielo. La cabeza del emú es la nebulosa del Saco de Carbón; Crux se encuentra justo encima. Abajo se muestra el grabado del emú en el sitio de grabados de Elvina, en el Parque Nacional Kuring-Gai Chase, cerca de Sídney. Crédito: Barnaby Norris y Ray Norris. Licencia: CC-BY-SA 4.0
El emú en el cielo. La cabeza del emú es la nebulosa del Saco de Carbón; Crux se encuentra justo encima. Abajo se muestra el grabado del emú en el sitio de grabados de Elvina, en el Parque Nacional Kuring-Gai Chase, cerca de Sídney. Crédito: Barnaby Norris y Ray Norris. Licencia: CC-BY-SA 4.0

Para la configuración de este firmamento hay un paso o cruce desde la Cruz del Sur a las constelaciones oscuras (ver La Cruz del Sur sobre un volcán chileno). Las constelaciones occidentales son figuras únicas e imaginarias, trazadas y perfiladas mediante la conexión de estrellas brillantes en el cielo nocturno para crear formas poligonales [4]; estos puntos luminosos son unidades discretas unidas por líneas rectas. La Cruz del Sur es una figura geométrica cerrada, e ilumina un tiempo armado con cruces luminosas, fechas clave, logros e hitos, que se establecen sobre América desde hace cinco siglos. El tiempo de la Cruz del Sur es el de los grandes hitos que orientan y fundan [5]

Las constelaciones oscuras son diferentes pues no unen puntos de luz; sino que son relaciones entre zonas negras del cielo. Son varias figuras que se encadenan entre sí, se superponen unas a otras sin centro único; son muchas formas de bordes porosos que emergen desde el fondo nocturno. No son estrictamente nítidas o fijas, sino que se dibujan a sí mismas cada vez, porque son figuras formadas por las nubes de polvo y gas interestelar que bloquean la luz de las estrellas en la Vía Láctea. Son una cartografía celeste muy antigua de manchas de densidad que sólo se puede leer en el fondo. Zonas oscuras que dan forma al tiempo y que también dan forma y oportunidad a las estaciones naturales y a los ritmos biológicos, agrícolas y emocionales de los humanos.

Estas son constelaciones que reconocieron los saberes antiguos del hemisferio sur, tanto en los Andes como en Australia, desde hace miles de miles de años. No están conformadas por puntos luminosos sino por figuras de sombra, se dibujan por contraste, por lo que falta, por la forma del fondo. Son constelaciones de contornos difusos que requieren un ojo que se acostumbra a la penumbra; no resaltan sino se revelan lentamente. No son constelaciones de lo vacío, sino que se configuran plenas de consistencia y contenido [6].

Isabel Margarita Reyes

Cuarta Clase | Miércoles 8 de Abril

Carlos Covarrubias

Cuarto Taller de Amereida. Hoja 1.
Cuarto Taller de Amereida. Hoja 2.
Cuarto Taller de Amereida. Hoja 3.
Cuarto Taller de Amereida. Hoja 4.

Miércoles 8 de Abril
Cuarto Taller de Amereida

Hoja 1
Cuenta que estamos constituyendo
"el aula de amereida"
"un cada vez"
miércoles a miércoles
"el aula", es por un lado un espacio
y, es por el otro, un tiempo
Un espacio y un tiempo que dependen
exclusivamente de nosotros
Imaginemos que hemos inventado un hito
algo similar a cuando jugando de niños
descubríamos un lugar secreto
y le poníamos nombre,
en el, nos escondíamos
a fumar, a contar, a jugar
en fin,
a cuanta cosa se nos ocurriera
el aula de amereida es un lugar, aquel
donde oír sea posible, y se de, de buena manera
oír, sobre la esencia poética de América,
oír sobre la gesta de amereida que intenta
desvelarla


Hoja 2
El aula es un lugar a cuidar
a cuidar su suelo, su arena
a cuidar su cielo, su sombra
a cuidar su entorno, su acceso
un lugar
a
embellecer
a mantener su impecabilidad
su levedad
y
su aseo
sus docas, árboles y matorrales
el aula, que en voz griega
es lo mismo que atrío
es un lugar espacioso protegido
propicio
para compartir un tiempo,
para ser y estar
es una ocasión para armar
algo juntos
entre todos
pequeños detalles
levantar con lo mínimo
una suerte "de andada" del taller
que hace su lugar

Hoja 3
Que hace su lugar a su manera
tal vez
unos tutores por aquí y por allá otros
circunvalándola
tal vez
rastrillando las arenas donde asentarse
tal vez
cuidando los taludes de la sala de música
usando las escaleras. "y"
cuidando el silencio que permite
oir y decir
Un aula que sea transeunte
si se quisiera así,
 con sus mínimos y máximos,
así
como los tiene el cuerpo
darnos un gusto
en el juego que propone el nombre
"aula de amereida"
en el juego que propone hacerla


Hoja 4
insisto en traernos
lo leve,
lo lúdico
lo gratuito
nuestra condición lo requiere;
"y"
hay que decirlo y volver a decirlo;
"poéticamente habita el ser humano
sobre
esta tierra"
habita creativamente puesto que hace
de
ella
hogar estadía morada
por el tiempo que por ella transitamos
"y"
esta morada para quienes intentan
el acto y la forma
en el oficio de la arquitectura
y
en el oficio de los diseños
es fundamental
por esto
creo yo
que el aula de amereida es un regalo
que nos hacemos donde podemos
morar y demorar en ella
a "gusto y ganas"

Un saludo
a todas y todos

La Hoja

La hoja
¿Será que todo tiene su sombra
como el día su noche?
¿Cómo los sueños despiertos Sus sueños
dormidos?
¿No nos parece raro que soñemos,
y que esos sueños nocturnos
tan vívidos algunos, se esfumen
sin constituir experiencia?
¿y más raro aún que, esos sueños
conscientes, que las más de las veces
no se cumplen, reaparezcan
ensombreciéndonos?
La tarde cae Unos arrebóles brillantes
rojizos deslumbrantes, de súbito
se transforman, los mismos en grises,
acerados, apagados, como si fueran
la otra cara de la moneda
que delicia es ponerse a la sombra, ojalá
de un buen árbol frondoso, cuando pega
implacable el sol, por ahí, por el mediodía
¿tiene el asombro algo que ver con la sombra?
¿tiene el asombro su sombra, ante la luz?

ambos protegen ante las exuberancias de la luz
de su bella luminosidad

Saludos
Carlos

Isabel Margarita Reyes

Jaime Reyes

¿Qué es esta historia? Para entender la propia historia de América es preciso ver poéticamente estas constelaciones. Constelar es una operación de sentido para los pueblos, en donde lo disperso se vuelve figura reconocible y orientadora. ¿Qué es esta historia? Una acumulación de procesos lentos, casi siempre anónimos o innominados, escurriendo por debajo de los acontecimientos brillantes que destacan en la crónica de la superficie. En América la tensión entre acontecimiento-hito y proceso es brutal. En la historia oficial abunda la sangre de la conquista, de las dictaduras, las guerras de independencia, los golpes o las fulminantes crisis económicas. Pero allí también fluyen continuidades menos evidentes en el mestizaje cultural, en lenguas que resisten y pueblos antiguos, que atraviesan todo el continente. Allí están las fiestas, las prácticas ancestrales campesinas, la música, las formas de habitar cualquier clima, los sincretismos religiosos, artísticos, vitales. América no es un nuevo mundo desde 1492, sus montañas solas sobre las lluvias, sus grandes ríos crueles de anchas complacencias, sus árboles difíciles dejando frutos, y la inconsolable inocencia sobre las pampas que canta el poema Amereida, son un todo expandiéndose y contrayéndose en los movimientos de flujo de las migraciones, la agricultura, la minería, la ganadería a través de fronteras porosas, en rutas transnacionales y trashumantes de arrieros, en mares con nómades. Todos estos procesos desmienten y desconocen las fronteras políticas. Los nacionalismos fomentan la coincidencia entre Estado y nación no para unir a un pueblo, sino para diferenciarse de otras naciones. Pero las categorías duras como indígena, mestizo, negro, blanco, criollo, no son fijas ni estancas sino que hay la mezcla producida por el trabajo continuo de generaciones, por las lenguas que se cruzan constantemente, por el sincretismo ritual, por las comidas que unen ingredientes de múltiples orígenes. En América no tienen sentido las identidades puras, sino las constelaciones de relaciones, de procesos musicales, barriales, sexuales.

Quinta Clase | Miércoles 15 de Abril

Carlos Covarrubias

Quinto Taller de Amereida. Hoja 1.
Quinto Taller de Amereida. Hoja 2.
Quinto Taller de Amereida. Hoja 3.
Quinto Taller de Amereida. Hoja 4.

Miércoles 15 de Abril
Quinto Taller de Amereida

Hoja 1
¿Más acá ahora más allá?
Aquí
¿Pasado Presente Futuro?
¿Origen Estadía Destino?
Pareciera ser que al único mamífero
que se le ocurre hacerse preguntas,
es al ser humano, y, por esto,
por esto mismo, se le ocurre tantear también
respuestas
Al mismo tiempo, como todo se le agranda
o se le achica, inconmesurablemente,
nuestro querible ser humano
ha de poner pies en la tierra
ahora y aquí - siempre presente constituyendo
en el devenir su estadía

Poner sus pies en la tierra le permite
levantar la vista hacia la apertura
que ofrecen los cielos, su luz, sus estrellas
su cálida incógnita
es esta actitud, pies en la tierra, ojos en el cielo,
la que invita, la que clama por la plenitud
que se nos está
ofreciendo


Hoja 2
Así, aspirar a la plenitud que se nos
ofrece
a la plenitud capaz de tejer una trama
coherente, humana, comprensible
de todo aquello que se nos da y hacemos
aparecer:
vida trabajo estudio
alma cuerpo espíritu
niñez juventud adultez

Así, aunque se nos de en primera instancia
por separado,
la plenitud es primero una palabra,
aún así
aspirar a una vida plena
sin contradicciones
es
nuestro acto
nuestro grito
nuestra memoria que nos llama
A
ser lo que somos
a amar donde estamos

Hoja 3
Sin duda, la palabra, al nombrar,
nos trae una primera instancia
Allí, donde los perros aúllan
ante el resplandor nocturno
que despeja la noche
Allí, el ser humano dice "luna llena"
y el astro albo comienza a cobrar
su figura
La luna llena es un indicio de
plenitud
como va creciendo y luego decreciendo
como acontece
como transcurre
como desaparece y vuelve a aparecer
Ritmos ciclos, secuencias, músicas
sorpresas tras sorpresas
y
la humanidad, aquella que somos, va
navega, camina, vuela, piensa, contempla
observa, intuye y vislumbra aquella plenitud
que se le muestra y reconoce


Hoja 4
Cabe reflexionar que cuando hablamos
de
humanidad
estamos llamando a unos 8.000.000.000
de seres humanos que, de una manera
u otra, se encuentran ante lo mismo,
ante un mismo sentimiento
¿Quién podría no desear alcanzar
su más alta instancia
¿Quién podría no querer, al fin,
encontrar aquel punto donde
el principio y el fin se unen
y
se encuentran?
Imagino que ocho mil millones de personas,
con toda esa energía creadora que reúne,
pueden llegar a consentir
Salir adelante
así
también
puede que, el medio millar de personas
que conforman el taller de Amereida,
pueda alcanzar la plenitud que este conlleva

Un saludo a todas
Un saludo a todos

La Hoja

La hoja
¿Cuantas canciones?
¿Habrá alguno: (de) nosotros o (de)
nosotras
que
no tenga grabada una canción
en los mas recóndito del corazón?
¿Alguna cualquiera perdida
en la noche de los tiempos?
¿Qué tiene la música; el oído, las palabras;
la canción popular?
¿Por qué pega tan fuerte en la adolescencia?
¿Canciones de amor, de protesta, de penas,
de esperanzas, de alegrías, de un cuanto hay?

Canciones que interpretan a una generación
y se van quedando
en algún rincón
"y”
cada generación tiene las suyas
“y”
se bailan
y
se cantan
se corean
los humanos cantan, no como los pájaros
"pero"
cantan
1"Canta o musa la cólera del pelida Aquiles" 1.- La Ilíada
2"Solo cantando se acaban las penas, con las copas
llenas para no divagar 2.- Canción mexicana

Saludos
Carlos

Isabel Margarita Reyes


Sexta Clase | Miércoles 22 de Abril

Carlos Covarrubias

Sexto Taller de Amereida. Hoja 1.
Sexto Taller de Amereida. Hoja 2.
Sexto Taller de Amereida. Hoja 3.
Sexto Taller de Amereida. Hoja 4.

Miércoles 22 de Abril
Sexto Taller de Amereida

Hoja 1
Oí por ahí que “la palabra” es
primero fe
segundo amor,
tercero obra
como lo es la semilla, con la que
primero hay que tener fe en que va a
germinar, segundo hay que cuidarla
con amor todo el camino, y tercero
cuando espiga,
nos entrega muchas más
Y algunas
Para volver a sembrar.
Ojalá
sea
cierto.
Y puede serlo
Creer que una semilla no vana puede vivir
Y crecer cuidarla en el proceso, regándola
Y luego en su madurez, cosechándola
Es reconocer en la naturaleza, la vida
Así también
Creer que una palabra no vana puede vivir
Y crecer, cuidándola en el proceso,
es reconocer que las palabras también dan vida.

Hoja 2
Esa trilogía que antes de Cristo
fue pasándose el bastón del pensar,
Otorgándole a la palabra, toda su
prestancia, capacidad y alumbramiento
Sócrates, Platón, Aristóteles,
Esos tres, todavía nos sorprenden
claro que podemos decir que Aristóteles
Se equivocó con la teoría del geocentrismo
y que Sócrates ponía en jaque a todo
El mundo con su agudo, sólo sé que
nada se, y, que Platón era un
soñador de lo perfecto
Claro que sí, y un tanto más
“pero”
dieron la pelea, la vida, y su tiempo
por qué las palabras tuvieran sentido
Y no sólo fueran monedas de cambio ,
Fuentes de poder o de dominio de unos
sobre otros, puede, puede que
haya mucho mito en esto, pero,
no hay duda que nos enseñaron a
pensar de maneras válidas y distintas.

Hoja 3
Podríamos afirmar que en cualquier
mente del siglo veintiuno están
los tres; permitiéndonos equivocarnos
ya sea por esto, ya sea por esto otro
nada en lo humano es definitivo
vamos abriendo, desbrozando, buscando
no estaría demás leer un diálogo
Algo de la república, algo de la ética
“algo de aquello que podemos llamar originales”
Es del todo evidente que la abundancia
De información marea, desconcierta, abruma
“pero”
es perentorio discernir, priorizar
escoger con pinzas
y por otro lado, tratar siempre
observar con la quietud de las piedras,
y confiar en lo que vemos en paz
hay tanto que ver, y tanto en que encantarse.

Hoja 4
Pensar y observar
es darse un tiempo
uno, en el tráfago cotidiano de los quehaceres
tanto lo que está en el oficio
como
lo que está en la palabra
requiere para enterarse de tal tiempo
Lo que es válido para la palabra ,
que este sea primero “fe”
Segundo “amor” y tercero “obra” es válido
también para el oficio
la palabra y el oficio necesitan recogimiento
necesitan de un cierto silencio
de un resguardo
similar a aquel que le damos a lo que
queremos entrañablemente
El solo hecho de pensar y observar
una sola minúscula semilla, nos dispara
a lo íntimo de lo íntimo, y nos proyecta
hacia la graciosa libertad de una mariposa,
revoloteando ante nuestros ojos porque si.
 
Saludos a todas
Saludos a todos.

La Hoja

La hoja

La hoja
¿Cómo sería esta vida si las estaciones
no fueran cambiando y ofreciéndonos
sus nuevas luces, colores temperaturas ?
los árboles de hojas caducas nos llenan
de todos los tonos del amarillo
lo caballos se van cubriendo de pelos
y su pelaje antes, sedoso va a transformándose
en abrigo
algo nos dice que en Groenlandia
O en la línea del Ecuador , o en
Puerto Williams, pueda que este
ocurriendo “algo” completamente distinto
La tierra es un asombroso juego de posibilidades
La vida insiste y vuelve a insistir, invita
Cuantas veces basta
con abrir los ojos

Con abrir la ventana,
la mente y la mano
“o”
un surco en la tierra “o” un libro extraño “o”
abrir todas las puertas aunque nos parezca raro…
Saludos Carlos

Jaime Reyes

La fiesta

La fiesta es el componedor del tiempo colectivo, es por excelencia la instancia del ritmo constructor de comunidad. Los carnavales, las peregrinaciones, los sacrificios, dan cuenta de tiempos cíclicos donde las comunidades se reconocen y se recomponen; donde se acumula memoria. América, igual que el resto del mundo actual ha sido invadida por el desarrollo de la individuación capitalista extrema; pero esto no ha conseguido la desaparición de la vida como una trama de vínculos con otros, con saberes, con lugares que se tejen y cultivan a lo largo del tiempo. Es posible leer el tiempo americano no en los golpes de la historia; elecciones, crisis, cambios de una constitución, sino como procesos silenciosos y lentos que persisten en los ríos, en ritos y afectos, en la lengua. Y acaso entonces en la palabra que construye y no en la acción que no modifica nada. Porque así como los golpes de la historia no producen tiempo, las revoluciones no producen historia, sino sólo sangre y muertos. América se sigue tejiendo, a pesar de la violencia de los acontecimientos, en la familia, en redes informales, en las calles, en las fiestas, en el trabajo precario, en la creación artística, en las corrientes migratorias. Cauces con bifurcaciones; constelaciones de relaciones que no terminan de cerrarse. América ha tejido su historia, sus cuentos, sus leyendas, desde las rupturas, los quiebres asesinos, las invasiones y los fratricidios. El territorio y el maritorio del continente, los ríos, selvas, pampas y archipiélagos, son cursos largos que atraviesan fronteras políticas, regímenes y épocas [7]


Isabel Margarita Reyes

Séptima Clase | Miércoles 29 de Abril

Carlos Covarrubias

Séptimo Taller de Amereida. Hoja 1.
Séptimo Taller de Amereida. Hoja 2.
Séptimo Taller de Amereida. Hoja 3.
Séptimo Taller de Amereida. Hoja 4.

Miércoles 29 de Abril
Séptimo Taller de Amereida

Hoja 1
Taller de Amereida
Este séptimo taller quiere habérselos
con la palabra Amereida; con las
formas que ha ido tomando
al correr de los años,
pero antes, traer
y presentar el primer poema de ella
la primera y la última página
del libro Amereida
la primer página:
No fue hallazgo
Ajeno a los descubrimientos
Oh marinos
Sus pájaras salvajes
El mar incierto
Las gentes desnudas
Entre sus dioses
Por que
El don para mostrarse equivoca la esperanza?
y,
la última página:
El camino no es el camino

Hoja 2
Sí,
primero, el poema, puesto que este
nos señala
“el hallazgo”
en cuanto y tanto, el mundo, el universo,
tal vez, solo van apareciendo a punta de múltiples
Hallazgos
expandiéndose
de manera tal
que el camino no es una recta, ni dirección
sino
una abertura plagada de incógnitas
Solo recordar cómo fue constituyéndose
la verdadera figura de esta tierra:
sus mares, polos, continentes, cielos, astros,
aguas, extensiones y profundidades
Amereida también fue el nombre, y todavía
lo es, de una primera travesía por américa
cuyo único objetivo fue:
Mirarla, observarla, contemplarla, y recorrerla
con ojos, pies, y manos, coludidos por
el abrazo fecundo de la palabra y la acción
de la poesía y el oficio.
“En él”
Diseñadores, Escultores, Arquitectos, Pintores
Filósofos y Poetas, salieron a recorrer América

Hoja 3
Se escribieron 2 libros con su nombre,
La Amereida tomo primero, y
La Amereida tomo segundo
luego,
La ciudad abierta, cuyo rostro legal
fue primero una cooperativa y luego una
corporación. ambos rostros, tomaron el
nombre de “Amereida”
Ahora,
y
desde hace un buen tiempo,
hacemos un taller que llamamps también
Taller de Amereida
así
“la amereida” va en travesía, en libro,
en ciudad abierta, y en taller; va y ojalá
por largo tiempo, abriéndose camino
Hablar largo tiempo es más bien
una pregunta; una parecida a la que a veces
nos hacemos por: “Cuan larga ha de ser nuestra vida”.
no sabemos,
en el fondo ese “ojalá”
es deseo de concordancia,
de templanza
para lo que es
sea lo que tiene que ser
tal como es

Hoja 4

Hemos cuidado recorrer, escribir
construir, indicar, mostrar, enseñar
sin destruir
sin conquistar
sin dominar
Hemos cuidado, tratado de cuidar,
que “lo que una vez nos vino
siga llegando como viniendo”
los días vienen, uno tras otro
protegidos por la frescura de los amaneceres
y por las tardes comenzando a anunciar
la noche, los tiempos de las noches y sus sueños.
quisiéramos
“queremos”
poner el tiempo en su espacio y
poner el espacio en su tiempo
pareciera que así lo está haciendo, y están
siendo, los ritmos e instancias naturales
con los que convivimos
Sigue siendo un misterio asombroso
El acontecer
la palabra que lo dice
la conciencia que consiente
El vinculo secreto que nos une
y la gracia que una y otra vez nos despierta
a la alegría

Un saludo a
todas y
un saludo a
todos



La Hoja

Hoy es hoy
presente constelado
en si y, en nada más que en si
único canto
que se abre y se extiende
con
la luz
Hoy
abandonaré todas mis preocupaciones
no sentiré rabia
bajo ninguna circunstancia
agradeceré todas y cada una
de las bendiciones
respetaré respetaré respetaré
Realizaré mi trabajo honestamente
Hoy
seré
amable y gentil
transparente a la luz y su claridad
hoy
estaré contento y alegre y bien dispuesto y
bien
despierto
como el día,
sereno
como una noche calma
y
seré como seré
como hoy es hoy

(palabras de varias personas

Saludos
Carlos

Jaime Reyes

La identidad de Europa

En Europa el suceso de la identidad y de historia acontece orientado hacia otros horizontes. Es un continente que toma como unidad la ciudad-polis, el estado-nación y el museo-memoria. Su historia son los episodios estructurados como guerras, fundaciones, dinastías reinos, o revoluciones. En Europa el espacio es la capital, la metrópolis. El espacio rural ya se ha vaciado. Son las polis la comunidad política misma, que viene de la ciudad medieval, que era comunas con fueros, murallas, mercados, catedral. Todo un mundo relativamente cerrado, confinado. El tiempo –incluso el de la fiesta– es el del campanario, el de la noche iluminada y amurallada por artificios. El estado es quien aporta la idea de continuidad temporal y así existen separadas la historia de España, la historia de Francia o la de Alemania. Al cruzar una frontera europea comienza otra historia, otra lengua. Allí la guerra ha sido el único ardid de la unificación; por eso han sido sus obreras la violencia y la guerra y por eso es un gran y frágil logro contemporáneo la Unión Europea y la moneda y mercado común. Esa memoria identitaria está consagrada en los grandes museos públicos que reordenan los objetos dispersos en el tiempo inventándoles un relato en forma de escuelas, períodos, estilos, movimientos. Edad antigua, media, moderna, contemporánea. Y todo esto dentro de un edificio habitable en recorrido. Esa historia y cultura no están distribuidas sino concentradas en recintos, donde se custodia y cuida la esencia nacional (y mundial) con horarios institucionales. Allí están los símbolos mediante los cuales un ciudadano se reconoce como parte de un Estado o imperio. La memoria se vuelve colección que articula el relato de la propia historia. Por eso no pueden devolver lo que han expoliado por los demás continentes.

Isabel Margarita Reyes

Octava Clase | Miércoles 06 de Mayo

  • Clase suspendida por lluvia.

Carlos Covarrubias

Octavo Taller de Amereida. Hoja 1.
Octavo Taller de Amereida. Hoja 2.
Octavo Taller de Amereida. Hoja 3.
Octavo Taller de Amereida. Hoja 4.

Miércoles 06 de Mayo
Octavo Taller de Amereida

Hoja 1
Pareciera que
una buena manera de ir “cayendo en la cuenta”
es ir de hallazgo, en hallazgo, en hallazgo
A Picasso le gustaba decir “yo no busco, encuentro”,
como si, en verdad, uno fuera encontrando,
y, pudiera afirmar con toda autoridad:
“Encuentro encontrando,
aceptando lo encontrado”.
Incluso aún “asombrándonos o paralogizándonos”
despejando el miedo,
dando cabida,
recibiendo aquello que se está dando
Habitamos en un enjambre de vida
siendo partes de un todo
intrincado, sutil
único,
inigualablemente asombroso,
inentendible las más de las veces
“pero”
Siempre, siempre, siempre,
algo se presenta, algo se insinúa,
y una esencia del ser,
apareciéndose,
nos incorpora

Hoja 2
No cuesta tanto imaginarnos
que vamos navegando
y
que
la nave es la Tierra, el globo terráqueo
y
que vamos con todo con todos
con todos los tiempos
Pasado Presente Futuro
Con todas las plantas y todos los animales
que
realmente nos fuimos del “Valle de lágrimas”
Nos fuimos, y salimos del “Penal del miedo”
(de la enfermedad, de la muerte, de las deudas)
(en el fondo, del temor que nos producen)
Que extraordinario momento vivió la humanidad
por ahí, alrededor del mil quinientos
y algo, cuando pudo representar la tierra
en una esfera con sus aguas y continentes
y pudo tener el mundo entero en sus manos
verlo, hacerlo girar, entender su proporción
“y”
Cuando aparece por ahí, por 1967
la primera foto de la tierra, mostrando
la redondez, su color azul, sus
continentes, su figura ¡que emoción!

Hoja 3
El ser humano no puede ni debe
pensarse aparte de la tierra
mientras viva
“Vamos juntos”
tanto es así
que la tierra existe porque la hemos encontrado
y nosotros los humanos porque la tierra
nos sustenta, nos da suelo; es, el cuerpo vivo
y extendido, glorioso, cambiante, exuberante
Existen voces de muy distinto origen
que creen y dicen que el siglo 21
terminará siendo profundamente ecológico
y que esta visión la llevaran adelante
los jóvenes
son ellos los que están
“cayendo en la cuenta”, sin titubeos
que la tierra entera es casa, hogar,
lugar, templo y guarida,
madre y hermana
y está perfectamente aperada
para la travesía existencial:
fuego agua y aire
“y” que cuenta con
Una buena IA cuántica que puede
ayudarnos a corregir errores

Hoja 4
Son los jóvenes nacidos en el siglo XXI
Los que disponen de las últimas hazañas
son ellos los que están preparados
para suspender la violencia
para borrar de la tierra a los imperios
para devolverle al planeta su rostro
Son los jóvenes, mejor aún, la juventud
la que dispone de las herramientas
para construir, amarse y asociarse
para pasar las barreras de las lenguas
de los hemisferios, de las diferencias
Entre oriente y occidente
en fin
Cada uno está perfectamente capacitado
para continuar la lista
Tenemos que entender, a como de lugar,
que el “sapiens” merece este nombre
y aparece solo hace 300.000 años
nada, nada, en el contexto de las
apariciones sucesivas que conforman
y siguen conformando el paso
de lo inimaginable a lo imaginable

Un saludos
a todas y a todos



La Hoja
“a paso lento
circular
y
colorida
entre estrellas y piedras
andas”
(esta era una mujer vestida de colores vivos
apacentando un piño de llamas en la falda
de la cordillera de los andes
En el paralelo 15 grado sur)
Podrían haber sido alpacas, pero a la distancia
no se les veían las orejas, ni el cuello, ni el pelaje:
la llama es de cuello más largo y más grande y
la alpaca es más chiquita y tiene más lana
en cambio,
Los vestidos de ella eran notables en el trasfondo
cordillerano: los rojos y los negros; algo de amarillos.
El arte del teñido y del tejido una seña
vibrante en el trasfondo cordillerano
¡que seres somos capaces de apacentar
de colorear, de andar cuidando!
A
Paso lento
Circular
y
Colorida
Entre estrellas y piedras
Andas.

Saludos
Carlos

Novena Clase | Miércoles 13 de Mayo

Carlos Covarrubias

Noveno Taller de Amereida. Hoja 1.
Noveno Taller de Amereida. Hoja 2.
Noveno Taller de Amereida. Hoja 3.
Noveno Taller de Amereida. Hoja 4.

Miércoles 20 de Mayo
Novena clase Taller de Amereida

Hoja 1
A mediados del siglo pasado
al no existir televisores, celulares,
computadores, redes, internet, "la nube"; etc
etc, etc, se jugaba
al "paco ladrón" al "corre que te pillo"
a "la verdad" a "las naciones" a "cartas"
a "la pelota" a "las prendas" a "las
muñecas", "al doctor, "a adivinar"
en fin
podríamos llenar la hoja y muchas más
podríamos intentar anotar todos los
juegos habidos y por haber, y, con la
ayuda de la inteligencia artificial,
terminaríamos agotados, con la
exuberante proliferación de juegos
que existen, existieron y seguirán
existiendo.....; extenuantes al confirmar el fantástico espíritu
lúdico que reina entre nosotros
"las y los que conformamos
la llamada humanidad
no en vano
un poeta afirmó
"El juego, supremo rigor
de
mi libertad"

Hoja 2
Viene a resultar que el poeta
que acuño tal frase, es el mismo
que inventó "Amereida", la palabra,
-La Eneida de América-
Nosotros lo llamados a él "Godo"
y su nombre verdadero es
Godofredo Iommi Marini
En verdad, fue Godo quien
nos devolvió el juego
tal como
espontáneamente se nos daba
de niños; alegre, fresco, leve
(siempre y cuando se entendieran
y se cumplieran las reglas,
por mínimas que estas fueran.

Los juegos son un canto a la creatividad
un buen juego es una obra de arte
Si "estiro la cuerda" y confío,
las travesías de amereida
son una jugada que toca
el destino poético de América
siempre y cuando
jamás pierdan
su intrínseca gratuidad

Hoja 3
El ser humano puede
jugar a jugar
puede jugar a crear
y crear jugando
"crear las reglas del juego
-como -cuando -y donde-
y jugarlo,
y, por ejemplo
jugar a hacer una obra
hacerla y celebrar
Asi, esta es la fiesta
la verdadera fiesta.
Salir a recorrer América
haciendo aparecer suelo y cielo
disponiendo
de la libertad
plena
que nos da nuestros dones
palabra y oficio
esta y este
fecundándose
en
obra
o
regalo
acercando al origen
acercando al destino

Hoja 4
"Acercando"
aunque sea por un tiempo
aquel tiempo
del juego
de la travesía
de la obra
tal tiempo tal espacio
tal
singularidad
Una parecida a la que podemos observar
en un niño de 4 años jugando
a
construir con piezas de madera
una torre; y va colocando
con cuidado una sobre otra, una
por una, hasta que se súbito
la torre se termina
y queda, plena de fragilidad,
equilibrándose como una libélula
en el aire.
El niño la deja y tal como llegó
parte
campante
sin mirar hacia atrás,
no vaya a ser que se caiga.

Saludos a todas
Saludos a todos



La Hoja
Claro que queremos "prometer y cumplir"
Claro que quiero que mis promesas, sean sinceras;
algo así, como si creyera que la sinceridad
es la garantía que lo que digo lo cumplo
"pero"
lo único seguro es cumplir años, y, el mero día que se cumplen, ni antes ni después
que agradable es cumplir años
Así de fácil y a veces, te celebran
de niños era bastante habitual prometer
"Te prometo papá o te prometo mamá que"
Prometíamos no volver a... esto o a
esto otro; no volver a tirarle una
bola de barro al hermano o a la hermana
en la cara o en el vestido.
Existían niños o niñas "promesas"
prometían llegar a ser, cuando grandes,
campeones, grandes profesionales
se oía decir: "esa promete" "ese también"
También, vagan las promesas del más allá,
las promesas de mejoras en los discursos políticos
las promesas de calidad, de rentabilidad y,
las más peligrosas, son las de amor eterno,
las humanas que pueden quebrarse, y las divinas
a las que hay que esperar hasta el fin de los días...

Saludos
Carlos


Jaime Reyes

uno es más sí mismo con algo de menos

(amereida, pág. 64)

La poética americana

Una poética de lo abierto y de la vastedad. Las esencias americanas no han sido conferidas por lo institucional sino por lo geográfico y lo ecológico; una especie de tiempo-río no fragmentado que sigue fluyendo a pesar de los cortes violentos de la historia. Lo fundamental de América es el mestizaje y este no es algo fijo sino una marcha de la mezcla permanente que no considera la pureza. Así la cultura no es discreta porque no hay este pueblo, aquella nación, esa tradición pura. La cultura americana es una recomposición permanente sin esencias estables. Esta transformación constante es el gran drama de los nacionalismos anteriores y actuales. Todos los hitos discretos brutales y crueles se disuelven en los barrios, las familias, las cocinas, las músicas, las lenguas, tejiendo con los hilos de la continuidad humilde, que sobrevive a los desastres.

Hubo un poeta comprendió que la épica ya no es un bloque único como la Ilíada o la Eneida, sino una épica de los restos, de pedazos que provienen de muchas partes. No es posible ocultar lo que ocurrió, pero es posible comenzar otro pasado recomponiendo los trozos y los trazos que quedaron en la nueva continuidad. La épica clásica se organiza como un bloque heroico que describe a un pueblo, unos héroes. Es el relato compacto de un viaje, una guerra. Utiliza una lengua alta y homogénea que organiza un tiempo en episodios que se cierran en una gran narración unitaria. Pero en América corresponde una épica de restos que no son parte de ninguna unidad previa, sino de lo que se ha despedazado por lo abisal; y por la colonización, la esclavitud, los exilios, los silencios. Una épica de pedazos que son las lenguas cruzadas, las memorias parciales, los paisajes marcados por la violencia y la vastedad, documentos diseminados como crónicas, leyes, poemas, preguntas. Siempre de voces híbridas y múltiples.

Nuestra épica no canta la grandeza de ningún héroe sino que ensaya un nuevo tejido con las trizas, mostrando precisamente los modos de juntar y recomponer. Es el canto de los que no saben quiénes son, aunque siempre colectivos, comunitarios, sin el héroe central. Porque el heroísmo americano está repartido y dispuesto en actos compartidos en el viaje, en la ruta, donde seguir partiendo siempre. Allí en las lecturas, en los nombres nuevos, en la abertura. Esta épica cruza y atraviesa los tiempos históricos, los místicos y los contemporáneos en una ráfaga de los márgenes, que persiguen un devenir posible, no un pasado glorioso. Esta épica es la de andar andando en esos márgenes fracturados hacia el acto fundador que reúne y recompone.

Las Tareas

Tareas

 AlumnosNúmero«Número <span style="font-size:small;">(Number)</span>» es un tipo y propiedad predefinida, proporcionada por Semantic MediaWiki, para representar valores numéricos.
Amereida S1 2026 - Alonso HernandezAlonso Hernandez encina1
Amereida S1 2026 - Catalina Ubilla1
Amereida S1 2026 - Josefa MaldonadoJosefa Maldonado1
Amereida S1 2026 - Valentina BarríaValentina Barría Fariña1

Notas y referencias

  1. El texto “Faltan palabras…” examina la refundación de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Valparaíso en 1952 y la fundación de la Ciudad Abierta en 1970 como dos horizontes históricos decisivos, orientados a debatir críticamente su tiempo y a proponer una modernidad alternativa. Ambos proyectos buscaron articular formación, poesía, oficio y vida comunitaria, resistiendo la reducción instrumental de la existencia y de la arquitectura a una lógica puramente técnica o utilitaria. La Escuela refundada impulsó una reoriginación poética y disciplinar de la enseñanza, mediante experiencias como el taller total, los cursos del espacio, la incorporación de la poesía a la formación y, más tarde, el Taller de América. La Ciudad Abierta prolongó estos ideales al constituirse como una comunidad orientada por el poema Amereida, donde vida, trabajo y estudio se integraban en un habitar común. El argumento central del texto es que las condiciones históricas que hicieron posibles esos horizontes han cambiado estructuralmente. La expansión de la educación superior, la diversificación social del estudiantado, la mercantilización universitaria, la digitalización de la vida, la precarización laboral, la fragmentación del tiempo y la emergencia de nuevas agendas contemporáneas —como el feminismo, la descolonización, la crisis climática y las demandas de memoria— configuran un nuevo régimen material y simbólico. En este contexto, las prácticas comunitarias y poéticas originarias ya no pueden sostenerse en los mismos términos. Uno de los efectos principales de esta transformación es la crisis del tiempo continuo que antes hacía posible el taller, la travesía y la obra prolongada. Hoy estudiantes y profesores viven en tiempos fragmentados, sometidos a múltiples exigencias simultáneas, lo que debilita el antiguo “tiempo de la Demora” necesario para la contemplación, la creación y la experiencia compartida. A ello se suma una mutación en las formas de comunidad: frente a las antiguas comunidades estables, homogéneas y de dedicación total, emergen hoy comunidades más flexibles, temporales y porosas, compatibles con una fuerte individuación y con pertenencias múltiples. El texto concluye que la Escuela y la Ciudad Abierta no deben renunciar a sus horizontes fundacionales, pero sí reconocer que estos requieren nuevas mediaciones e invenciones para subsistir. No se trata de comenzar desde cero, sino de asumir mutaciones capaces de recrear, en condiciones contemporáneas, la relación entre formación, obra, pensamiento y habitar.
  2. Se dice que estamos en un cambio de época, pero esta aseveración es causada por una impresión subjetiva. Siempre es posible estar en un cambio de época, dependiendo de los indicadores a tener en cuenta. Lo que sí es correcto es que ciertos aspectos que se consideraron estables por élites políticas gobernantes y por las personas gobernadas, hoy están obsoletas. Se podría decir que lo único estable es paradójicamente la velocidad de la obsolescencia de las estabilidades. Esta velocidad desajusta el encaje entre proceso económico y tecnológico con la capacidad de adaptación de las personas. Mucho más lenta aún es la adaptación de las instituciones democráticas del regimen liberal. Nuestras democracias, imperfectas en demasiados aspectos, requieren los tiempos de la demora; debates y aproximaciones a la razón, ciencia de largo plazo, trámites de burocracia establecida, cuerpos constitucionales con funcionarios profesionales: parlamentos, juzgados, academias. Pero los mercados financieros y sus movimientos sin control inciden en las desiciones geopolíticas globales en breves ciclos; luego las plataformas digitales reconfiguran los estados de ánimo colectivos al instante (que no es lo mismo que en tiempo real). Los ciudadanos se sienten impotentes, desencantados, desafectados. Antes sentían sus votos como importantes e influyentes, pero ahora parece que las grandes desiciones se toman en otro lugar y en otra escala temporal, sin que alcancemos a reflexionar o debatir sobre la conveniencia o las bondades o las negatividades involucradas. La multiplicidad o exceso de referentes destrozan la identidad y voluntad común. La economía global impide, obstruye, destruye a las economías locales, con chantaje (aranceles, salidas de capital) del capital transnacional. Por una parte es cierto que han mejorado sideralmente las condiciones materiales de la existencia en casi todo el mundo, pero también la mega riqueza o los mega ricos dictan las desiciones públicas y los más pobres sienten que, a diferencia de antes, votar no sirve de nada y asi se resiente la legitimidad de la democracia.
  3. Navigating the stars: the stories behind the Southern Cross
  4. Las constelaciones occidentales son oficialmente 88. Dentro de las más conocidas están las del Zodíaco: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. Hasta hoy día hay personas que creen en la astrología zodiacal, que divide la eclíptica en 12 signos basados en estas constelaciones, cada uno asociado a elementos (fuego, tierra, aire, agua) y que definen la personalidad y emociones según la posición solar.
  5. Es cierto en todo caso que el poema Amereida ha intentado dar un giro a esta concepción estelar, confiriéndole a la Cruz del Sur un carácter diferente; cosmológico, orientador y ritual. Es un centro orientador del mundo, un Signo que articula cielo y tierra, una figura reproducible en todo lugar, un dispositivo de apropiación poética del espacio, un signo de realización, y acaso lo más importante aquí, una imagen de unión de contrarios. cerrojo de caos
¿Centro del tiempo? ¿Amereida? ¿Cruz sobre la
Amereida? No tan sólo para una vista cartográ-
fica y casi cosmonáutica; sino cruz reproducida en
todo puesto, en todo lugar: llevada a todo lugar
la estrella cardinal la estrella de los cua-
tro ángulos del tiempo en la jornada rectangular
por nuestra trapa de nueve frentes nuestra
muda espera políglota nuestra girante rosa de
los vientos nuestra veleta que inviste las ciu-
dades en todo sentido trazando signos sobre las
casas apropiándonos hasta el acabóse el papel
de ángeles tomando a nuestro cargo “realizar” las
promesas figuradas desde siempre encajando so-
bre el terreno el macrocosmos y el microcosmos
ayuntando aquí la piedra cruda con la prescrip-
ción del allá atornillando las mitades desigua-
les la una a la otra para que haya un signo.
  6. Sobre la materia y la energía oscura. La materia oscura y la energía oscura son los dos componentes más abundantes y misteriosos del cosmos, conformando aproximadamente el 95% del universo. Aunque son invisibles porque no emiten, absorben ni reflejan luz, su existencia se confirma por la influencia que ejercen sobre la materia ordinaria (estrellas, planetas y seres vivos).
  7. En la Ciudad Abierta hemos propuesto un modo de construir este tejido. Lo llamamos la extensión. La extensión es una amplitud o una cabida, no es sólo el terruño o lugar, es algo así como una capacidad. Lo llamamos hospitalidad. Aquí acaso una manera de dar lugar a una suerte de cortesía espiritual. A una cierta distancia entre lo que se presupone y lo que se sabe. Vale decir, una extensión que da cabida al otro, un modo de estar uno mismo en el otro: eso es hospitalidad. Acaso la hospitalidad no sea en su más aguda manifestación otra cosa que la capacidad de oír, de darle al otro el medio para ser oído. Es esta una hospitalidad frágil y gratuita pues por esencia es incoaccionable, se abre solamente ante el libre consentimiento mutuo. Débil e indefensa, siempre al filo de aparecer y desaparecer. Es que la hospitalidad – eso nos enseña la Ciudad Abierta – requiere de una ubicación que se acomode sobre sí misma con su tamaño y su suelo. Así “la extensión da cabida”. De la Utopía al Espejismo.