Taller de Amereida 2022

De Casiopea


Asignatura(s)Taller de Amereida
Año2022
Tipo de CursoRamo Lectivo
ProfesoresJaime Reyes, Isabel Margarita Reyes
Profesor(es) Ayudante(s)Valentina Blanco, Lia Brown Campos, Paola Chicano, Bárbara Vera
EstudiantesFrancisca Silva Piña, Emily Hutt Fontt, Fernanda Murillo, Catalina Muñoz Castro, Gabriela Alliendes, Catalina España Veas, Amanda Espinoza Saavedra, Natalia Sepúlveda Gutiérrez, Pia Espinoza Schmith, Francisca Blanco, Rocío Vásquez, Constanza Cortes Madrid, Amanda Javiera Páez Berlien, Josefa Antris, Rafaella Osorio Corvetto, Marisol Cekalovic, Francisca Ortega, Bruno Vidal Mirauda, Josefina Schiappacasse, Catalina Riveros, Paulina Zuñiga, Romina Flores, Martina Vasquez Viñales, Anaís Arancibia, Tomás Gómez Salas, Valentina Blanco, León Cruz, Nicolás Alejandro Isla Díaz, Danae Pirce Badillo, Martín Ignacio Hidalgo Retamales, Nicolás Andrés Cárdenas Salas, Katalina Gajardo, Maria Francisca Varela, Rodrigo Parra Ortiz, Antonella Pascualetti, Nicolas rios hidalgo, Matilde Croxatto Ullrich, Pilar Flores Alballay, Bastián González, Marcos Arredondo, Bastian Alvarez, María Jesús Matta, Gabriela Gatica, Pía González, Gabriela Márquez Alamos, Maria Ignacia Roca Zerega, Matias Morales Jimenez, Felipe Miranda Orrego, Sebastián Rubilar Gutiérrez, Danae Anais Miranda Abarca, Martin Osses Pasten, Renata Calquín, Fernanda Bernales, Francisca Loyola, Alejandro Jiménez Amín, Diego Cortes, Bastián Ríos Cerón, Josefa Zamora, Constanza Gallardo Castillo, Anaís Arancibia, Catalina López Guerra, Angelica Andueza, Diego Torres, Josefina Pozzo, Natalia Soto Vásquez, Delia Madrid, Nicolas Ramirez Moya, Loreto arancibia ávila, Rocío Vásquez, Benjamín Torres Navarro, Karla Alvarado Jofré, Renata Gomez, Camila Escobar, Rut Guyman Puello, Sofía González, Josefa Herreros Cárdenas, Nicolas Quevedo Briceño, Paola González, Camila Poblete Suazo, Nicolás González Neira, Dilan Rodríguez, Kaithlyn Murga, Isidora Solís Quintanilla, María josé Lefiman brito, Matias Vivanco Nilo, María Paz Quiroz, María de la Luz Fernández, Diego Tapia Soto, Matias Cordova Arce, Carla Lorca, Mathias Gutierrez Duran, Lukas Ulloa, Mateo Avila Hidalgo, Emilia Lara Sanchez, Antonia Jeldes, Kathia Cofre
Palabras Claveamereida, poesía, oficio
Carreras RelacionadasArquitectura, Diseño

Estudiantes

Tabla de Contenidos

Primer Semestre

Estudiantes Ayudantes del Taller de Amereida 2022.

Para cualquier consulta dirigirse a Bárbara Vera, Paola Chicano, Valentina Blanco y Lia Brown al correo ayudantias.amereida@ead.cl [1]

Encargo del curso

  1. Las clases serán presenciales y se requiere asistencia a las clases que se desarrollan los días miércoles en la Ciudad Abierta.
  2. Tarea de Observación. Cada clase se dará una tarea de observación, que implica dibujo y anotaciones.
  3. Construcción de un Cuaderno del Taller. Cada clase habrán una serie de intervenciones de poetas, arquitectos y diseñadores profesores; cada cual debe realizar apuntes a esas intervenciones. Los apuntes son manuscritos y se agregan dibujos.

Cuadernos y Apuntes

En nuestra Escuela de Arquitectura y Diseño existe una larga tradición, que comparten alumnos y profesores, de mantener la actividad artística y del oficio casi cotidianamente en cuadernos, bitácoras, libretas, etc.

Se definen estas bitácoras o cuadernos como un documento en páginas de papel con contenidos gráficos y textuales realizados a mano; dibujos, bosquejos, esquemas y textos manuscritos. Tienen diversos formatos o soportes: libretas, croqueras, cuadernos, carpetas, etc.

Conocidos son los llamados cuadernos de viaje o de trabajo de campo, que son de uso común tanto en las ciencias como en las artes desde hace varios siglos, utilizándose para registros metódicos de experiencias y observaciones. Incluso pueden contener cuestiones biográficas o más personales. 

Este tipo de documentos se conocen por el nombre de “bitácora”, denominación heredada de los diarios de navegantes especializados dedicados a narrar expediciones, viajes y vivencias diversas .

En esta Escuela de Arquitectura y Diseño existe una larga tradición, que comparten alumnos y profesores, de mantener la actividad artística y del oficio casi cotidianamente en cuadernos, bitácoras, libretas, etc.

Ya desde los inicios de la Escuela se acostumbró a mantener en esta clase de soporte en papel los registros, ideas, proyectos o bocetos, reflexiones y comentarios acompañados siempre del dibujo en sus más amplias variedades. Por ejemplo el arquitecto Mauricio Puentes explica que [1]“Cuando Alberto Cruz desarrolla su proposición para el proyecto urbanístico de Achupallas en Viña del Mar el año 1953, destinado a una población obrera en la zona alta de Viña del Mar, elabora un cuaderno de anotaciones y observaciones que se han incluido en los documentos fundamentales de la ead pucv.”

Podríamos decir que llevar y hacer cuadernos análogos es un mundo-sistema en el que se recoge lo sucedido y a la vez se plantea lo posible por suceder. En los cuadernos, que son a la vez reflexivos y dinámicos, es posible observar las complejidades de cada cual a través de los esquemas, dibujos, notas, escritos. El arquitecto Miguel Eyquem explicaba este modo de trabajo para una obra de arquitectura[2]: “Alberto [Cruz Covarrubias] trabajaba especialmente con lápiz y papel en su cuaderno. Iba anotando nuestras discusiones de maestros, los cálculos de la luz. Dibujaba las proposiciones que conversábamos para estudiarlas y así sugería soluciones.” El arquitecto Alex Moreno, a propósito de sus conversaciones con el propio M. Eyquem sugiere en estos cuadernos incluso la palabra escrita alcanza una estatura distinta:

"La palabra debe ser también dibujada. Ella constituye una caligrafía que es el dibujo cuidadoso que custodia un modo privilegiado de relación. Que la palabra es dibujo lo testimonian los manuscritos iluminados, la caligrafía china, la caligrafía árabe y el cultivo de la escritura en la Escuela de Valparaíso."

Este acontecer en cuadernos pareciera que hoy día es escaso en las nuevas generaciones, debido en parte a la inmediatez exigida por las comunicaciones, a la falta de intermediarios en los mensajes colectivos y también al abandono de los quehaceres manuales. Sin embargo y a su vez, nunca antes estuvieron disponibles una casi infinita cantidad y diversidad de materiales (lápices, colores, papeles) para poder realizar este acontecer en cuadernos. Estos no son necesariamente mejores para dibujar o escribir que una tableta digital, las que incluso hoy constituyen importantes herramientas para el desarrollo de ideas creativas en los procesos de diseño[3]. Pero por otra parte, los cuadernos análogos aportan con complejas relaciones de distintos aspectos de todo el proceso creativo[4]. Se pueden proponer al menos tres cosas diferentes, en lo que a cuadernos análogos se refiere.

En primer lugar exigen o proponen un tiempo dilatado, tal vez difuso, para el cuerpo. Y por lo tanto para el espíritu. Dibujar y escribir, si bien se pueden realizar rápidamente o al pasar, son ejercicios manuales pacientes, delicados. Una página anotada y dibujada puede construirse dilatadamente, mientras se está concentrado en otra cosa (por ejemplo en una reunión o atendiendo en una clase). Un cuaderno es también un instrumento para poner atención. Esto es, por ejemplo, el quid de unos buenos apuntes, en el sentido que anotar con palabras propias “mejora la capacidad para recordar, comprender y aplicar los conocimientos”[5]. El arquitecto Mauricio Puentes explica que

"vale empecinarse en dar cuenta que la observación que se registra en una relación estricta entre dibujo y texto, es aquella que permite no solo ver sino permanecer e indagar en una especie de lapso de tiempo-espacio donde el mundo se muestra desde lo entero, a diferencia de una imagen fotográfica que retiene un instante donde no ocurre la permanencia."

La segunda cuestión es que los cuadernos, al acumular contenidos en forma análoga, producen un cuerpo material que se revisa, se reexamina o se explora casi íntegramente cada vez. Es decir se puede seguir una idea; asistir a un proceso, más que a algo finalizado. Los cuadernos son la expresión o acaso un vestigio del devenir del pensamiento junto a ciertas emociones. Es decir, comparece algo que está acaeciendo, aconteciendo, en una suerte de presente total.

La tercera cuestión es que el soporte permite recibir todo tipo de expresiones en un mismo espacio. Aunque un computador es capaz de contener casi infinita información, y aunque los computadores personales se nombren también en inglés como cuadernos (notebook) indefectiblemente compartimentan esa información en extensiones distintas y requiere de softwares diferentes para visualizar o trabajar sobre cada una de esas extensiones. En el notebook la libreta de contactos contiene sólo contactos, los archivos de texto casi sólo textos, los prototipos en 3D no se mezclan con la música. De hecho, uno de los esfuerzos de los creadores de software y de sistemas operativos es precisamente mezclar objetos informáticos lo más fluidamente posible (ayudar al multitask). La hoja de papel de un cuaderno soporta una variedad sorprendente de información, notas, escritos y por supuesto dibujos al unísono, en una suerte de cadencia propia y única. Esa medida dice del ritmo del habitar, del estar y por qué no, del ser.

Por otra parte, además de los cuadernos de autor que arquitectos y diseñadores mantienen y sostienen como parte fundamental de sus quehaceres disciplinares, muchos estudios de obras de arquitectura y de diseño se editan y publican en forma de cuadernos. En estos se privilegian las secciones gráficas porque “la educación en las artes visuales se consigue, en buena parte, por medio de ilustraciones y porque la expresión gráfica es uno de los recursos fundamentales del arquitecto”[6] y del diseñador. Hoy se puede considerar una “reconceptualización del cuaderno de bocetos en términos de los diversos encuentros que permite y las funciones que pueden desempeñar en el desarrollo de la práctica creativa” en la formación de estudiantes de pre y posgrado”[7]. Esto significa que los cuadernos pueden hoy ser una práctica directa en la formación, no sólo en el estudio de cuadernos antiguos de maestros; pues “ofrecen una metodología de investigación única que une lo analítico y reflexivo con lo estético y artístico”[8].

Entrega semanal y evaluación final

  1. Los apuntes se entregan cada semana hasta los días martes al mediodía. Las entregas se realizan en PDF. En el siguiente enlace 2022 Entrega Tareas Primer Semestre T. Amereida se encuentran carpetas para cada curso: Taller de Amereida 1, 2, 3, etc. Cada Archivo debe estar titulado del siguiente modo: APELLIDO_NOMBRE_TAREAX.
  2. El documento debe ir en la carpeta correspondiente al curso y tarea realizada.
  3. Cada entrega tendrá un máximo de 4 puntos. Al final de semestre se aplicará una escala para sumar los puntos y obtener la nota.

Poema Amereida

Portada
Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 4






Primera Clase. Miércoles 9 de marzo

Primera Parte. Jaime Reyes G.

Cumplimos 70 años.

Este año nuestra Escuela cumple setenta años. Aunque la Escuela misma es más antigua, nosotros consideramos el año de 1952 como de refundación, cuando un grupo de arquitectos y artistas compuesto Alberto Cruz, Arturo Baeza, Jaime Bellalta, Fabio Cruz, Miguel Eyquem, Godofredo Iommi, Francisco Méndez, José Vial y Claudio Girola – quien llegó al poco tiempo – se incorporaron a la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), fundando simultáneamente el Instituto de Arquitectura, el que sirve y alimenta a la Escuela. La invitación al grupo fue realizada por el Rector de la Universidad de aquel entonces, Padre Jorge González. Ninguno de estas personas viven hoy día. Sí estamos quienes fuimos sus alumnos y discípulos.

En estas décadas han sucedido muchísimas cosas y han estado en la Escuela algunos miles de alumnos, como ustedes, que hoy son arquitectos, diseñadores, artistas. No quiero hacer ahora el currículum vitae de la Escuela, ya habrá tiempo para ello. Quisiera más bien plantear una pregunta. Si tenemos setenta años ¿Es esta una Escuela vieja, antigua, o joven aún? Tal vez un intermedio. La Escuela es una institución y eso podría darnos una pista. Estoy hablando de instituciones compuestas por personas y a las que las personas adherimos, adscribimos, participamos, etc. ¿Cuánto viven las instituciones? Desde luego las hay muy antiguas; por ejemplo religiosas como la Iglesia Católica, que tiene alrdedor de 2.022 años o el judaísmo que tiene unos 3 mil. Por ejemplo deportivas, como mi club de fútbol Everton de Viña del Mar que nació en 1909 (tiene 112 años). La Escuela (esta) es una institución universitaria. La universidad de Salamanca oficialmente nace en 1252, ellos estarán ahora celebrando no 70 años, sino 770. Nuestra PUCV tiene 93 años y la universidad de Oxford comenzó sus actividades en el 1096.

Entonces, al parecer no hay una medida muy concreta para decir si somos demasiado o poco antiguos. Depende de con quien nos comparemos. Pero creo que sí hay algo que nos permite decir que somos jóvenes independientemente de cuantos años tengamos. Y ese algo es qué hacemos, hoy, con nuestra tradición.

Tenemos tradiciones, fundamentos, textos fundacionales y fundamentales. Tenemos prácticas especiales que llevamos adelante desde hace mucho. Este mismo Taller de Amereida nace como asignatura en 1968. Tenemos usos y costumbres. Vivimos, trabajamos y estudiamos de acuerdo a ciertos preceptos, reglas, principios, acuerdos, recuerdos (por ejemplo aquí en la Ciudad Abierta no tenemos propiedad privada, vivimos en hospederías y nos gobernamos por Ágoras). Tenemos nuestras propias leyendas y también unos mitos. Tenemos también una historia. La cuestión entonces es qué hacemos, con todo esto que tiene ya setenta años, para ser jóvenes. No es que la juventud sea un valor moral intrínseco de la condición humana, pues esta se cumple y florece a cualquier edad. Con mantener la juventud quiero decir mantener el rumbo abierto, estar disponibles a perder el piso que nos sostiene en la seguridad y el confort, ser aventureros, volver a no saber para poder estar siempre aprendiendo, permitir que lo desconocido surja en nuestras artes y oficios. Luego, lo que debemos hacer con nuestra tradición, con el legado, es ponerlo en juego.

Poner en juego es, por ejemplo en palabras del poeta Godofredo Iommi, tener una norma y su apartado[9]:

la norma y su transgresión, de suerte que podríamos decir que toda construcción conlleva a ambas. Cuando no las conlleva, en el lenguaje de la tradición artística, se dice que es académico, es decir, aplica recetas aunque no lo sepa, o bien se suele decir también es “estetizante”… La verdadera construcción implica a ambas simultáneamente. ¿Por qué? Porque brota de este primer apartado, sin el cual no habría ninguna posibilidad de llevarlos juntos… Si a la norma le damos el valor de continuidad, al apartado tenemos que darle el valor de discontinuidad… sólo se puede construir lo discontinuo en un trasfondo de continuo e inversamente sólo se puede pensar lo continuo en un trasfondo de discontinuo. En términos precisos, a eso y sólo a eso, se le llama ritmo. Cualquier otra versión de la palabra ritmo no es correcta.

Se trata entonces de la construcción de un ritmo, nada menos. Octavio Paz decía que[10] “el ritmo no es exclusivamente una medida vacía de contenido, sino tiempo original.” Es decir, este poner en juego nuestra tradición es para construir un tiempo nuevo, único, pleno, presente. Será por eso que en los cumpleaños acostumbramos a dar regalos; es decir presentes.

Segunda Parte. Carlos Covarrubias.

Saludo de bienvenida a primer año. Parte 1
Saludo de bienvenida a primer año. Parte 2
Primera clase. Parte A
Primera clase. Parte B



Bienvenida Primer Año

Miércoles 2 de marzo 2022 - 2022

Hoy nos toca saludarlos..
Recibiéndolos aquí en las arenas de la
Ciudad Abierta……. Lugar que se encuentra
cumpliendo 70 años de vida y en que hemos
querido sostener aquello que llamamos
“lo abierto”...... Mas como la abertura es
una construcción que requiere de ser hecha
por todos este saludo es una invitación
a recorrer juntos la extensión que
se abre cuando es llamada con la voz
que conforma el encuentro de la poesía
con el oficio……..

A su vez
es también una invitación a oir el llamado
que nace en la extensión abriéndose
un susurro un aroma un destello
de su insospechada mismidad
y
todo esto
para deleite
de la
condición humana
en la gratuidad que le es propia

2

 En la confianza
que
nuestras labores
vayan
decantando en obras que rimen
con la extensión
y cuiden de lo abierto……..

Tal vez
este cuidado requiera que seamos capaces
de mantener intacta la capacidad de
admiración que nos ha sido dada…….
Mantenerla despierta atenta despejada

Creo
que hemos querido encontrarnos aquí
en estas arenas
porque ellas nos hablan de un incesante
volver a no saber…..
Las arenas que amanecer vírgenes luego que
el viento ha borrado sus huellas……
Ellas nos hablan de la primera vez
de cada vez tal como el día que es cada día….
día a día….. Único, irrepetibe…… Pleno……

Entonces
que esta invitación mutua porque todos somos venidos
sea a intentar y volver a intentar la plenitud
ese cada vez que va generando aquello que nos alegra
y
nos cobija…..

un saludo
a
todos

Clase 1 taller de amereida

Miercoles 9 de marzo - 1 - Primer semestre año 2022

Primer Taller de Amereida

Queremos que este sea un año de
celebración
puesto que se están cumpliendo setenta años
desde que se inauguró una relación de
suyo peculiar…… La relación “poesía y oficio”
Es de ella que nace Amereida …….. Y su taller
la Ciudad Abierta y sus obras
las travesías y ahora último, las andadas……. Y
por supuesto, la Escuela…….

Queremos que el centro del Taller de Amereida
de este 2022
sea
celebrar la relación
construyendo la abertura que le sea propicia…..

La escuela
entonces
a través de sus talleres dispone su tiempo
para
tal construcción
se trata de otorgarnos un ritmo
miércoles a miércoles
en el cual podamos dilucidar juntos
y
traer a presencia aquello que nos constituye
haciendo aparecer los vaivenes de la poesía
y los oficios

2 - 1er semestre

Quiero, en lo que a mi me toca, en este
primer taller de Amereida, dejar explícita
la invitación hecha el miércoles pasado
durante el acto de bienvenida a las
alumnas y alumnos de primer año:
esta
puede bien ceñirse en las palabras de
Hölderlin: “ven
a
lo abierto………”

Puede que esta sea una de las primeras
palabras del taller
la invitación a lo abierto…….
De
ser
así
hemos de poner todo el empeño
en sacar a luz
“lo abierto”
esta palabra que está en el alma
de la “Ciudad Abierta” y que tiene la virtud
de nunca agotarse….. Y esta palabra
que nos ha acompañado a lo largo de los
setenta años señalándonos dónde poner el ojo
y dándole sentido a nuestra dedicación
por ejemplo a lo abierto de América…..
Cuando nos es posible salir de travesías y
de andadas

Un
saludo
a
todos


Tercera Parte. Isabel Margarita Reyes.

Cuarta Parte. Taller ACCEDER A LA OBSERVACIÓN. ALVARO MERCADO, EMANUELA DI FELICE, MARÍA PAZ SÁNCHEZ, FRANCISCA OÑATE

Segunda Clase. Miércoles 16 de marzo

Primera Parte. Jaime Reyes

La tradición se hereda De Godofredo Iommi[11]:

es necesario aclarar qué entendemos por tradición. Por dos razones. Uno para saber cómo la tradición abre lo nuevo. Dos, cómo ella soporta y escurre en las obras que la renuevan con las lenguas y con las existencias. Es habitual presentar como casi opuestos los términos de tradición y novedad, como suelen decir algunos, tradición y aventura… se pueden pensar la tradición y la herencia de otra manera. Por ejemplo; la herencia como algo que alumbre, que venga a luz, que se de a luz, como una mujer que da a luz y que con ello señale, indique o mejor dicho abra un campo existencial. Más que atenerse o conservar axiomas la herencia surge y brota creativamente. La tradición incita en la herencia que la trae a luz de tal modo que es como la vida, y estaría pues siempre presente, doquier y por lo tanto siempre inmediata

Y el lugar donde casi toda tradición se halla esperando recrearse y a la vez renovarse es en el lenguaje, en la lengua. Y por eso la lengua no soporta que la obliguen a cambiar, a mudar, a través de imposiciones ideológicas o mediante reglas que pretenden reivindicar cualquier otra cosa que la lengua misma. Por supuesto que hay poetas que creen que la poesía es un medio de lucha política y que al igual que las artes, las ciencias y las humanidades debiese la poesía comprometerse con “la” causa. Nosotros no. Ya podremos hablar de esto más adelante. Lo que aquí interesa ahora es que nuestra tradición emerge y corre desde la poesía hacia los oficios. Pues es en la obra de los oficios donde finalmente se va a manifestar el cambio, las mutaciones, la diversidad, lo nuevo, la novedad. Son nuestras obras las que pueden dar testimonio de que nuestra tradición también permite lo nuevo. Y esto implica no estrictamente aquella casa, o aquel objeto, o ese diseño, que están allí terminados y listos, sino sobretodo el modo en que las hacemos. Hay que entender de una buena vez que importa más la ruta que la hermosura. Vale muchísimo más si nuestras obras las hicimos en ronda, colectivamente, respetando a nuestros pares y a la naturaleza, construyendo y cuidando la plenitud de la condición humana en el proceso, que si la cuestión material quedó bella, se vende muy bien, es muy útil. Por supuesto que esto ojalá también se cumpla, pues también es nuestro deber hacer las cosas bien hechas. Pero el diamante feliz del oficio reside en la ruta, en el estar en obra, haciendo una y otra vez, cada vez.

En este Taller de Amereida vamos a celebrar nuestros setenta años y nos vamos a preguntar cómo podríamos hacer para que nuestras tradiciones, nuestros fundamentos, nuestras profundas raices y costumbres, cómo podrían engendrar lo nuevo. La pregunta implica dos cosas.

La primera es saber comprender la herencia y estar agradecido de ella. Tener la humildad del espíritu de Isaac Newton cuando dijo “si he visto más, es porque me parado sobre los hombros de gigantes” reconociendo los trabajos anteriores de Hooke y Descartes. La historia de este universo y la de nuestra especie son nuestra herencia; en arte va desde la pintura rupestre o las primeras canciones hasta nuestros días. Para hacer algo nuevo hay reconocer y conocer lo anterior. Si cualquiera de ustedes quiere de verdad diseñar y construir, por ejemplo, una entrada a un lugar, tendrá que estudiar primero las clases y los tipos de entradas que ya se han construido y diseñado. Sólo ese estudio permite pensar una nueva puerta o pórtico.

Luego lo segundo y siguiente es quitarse el piso a uno mismo. Intentar tener otro punto de vista, preguntarse ¿quien dijo que las puertas debían ser un cuerpo rectangular batiente? ¿Cómo podría ser una entrada (y salida) en este caso específico? Pero quitarse el piso es dificil porque es necesario renunciar a las fórmulas conocidas y hay que sacrificar tiempo y estrujar la creatividad y demorarse. Demorarse (las obras de los oficios se realizan en la Demora).

Incesante volver a no saber

A este duro ejercicio lo hemos llamado el incesante volver a no saber y nos lo muestran claramente las arenas.

Así las arenas se nos muestran como el incesante volver a no saber, que no es la ignorancia respecto a una sabiduría. En vez de la estabilidad de cualquier saber adquirido, este mero trance del desaparecimiento nos dice un continuo volver a no saber, que excluye radicarse en un conocimiento adquirido respecto de lo que aún está por saberse y, en consecuencia, no es tampoco un conocimiento a conquistarse.[12]

La explicación más sencilla y figurativa es que cualquier huella que los pies o el cuerpo marca en las arenas son borradas por el viento. Las pistas y las sendas desaparecen, de suerte que se las puede rehacer o andar a través de un paseo o trayecto diferente cada vez: las arenas son siempre o vuelven a ser vírgenes. Gracias al viento y la lluvia, las arenas continuamente presentan una faz intocada, de suerte que permanecen libres de huellas o de marcas. Las arenas están en una disponibilidad permanente; siempre aptas, en una especie de latitud cero, para recibir al cuerpo y sus acciones; tanto en las dunas como en la playa.

Las arenas enseñan o muestran o invitan a pensar que es posible, en cualquier orden de la existencia, volver a un estado inocente respecto del conocimiento o incluso de la experiencia. Sin importar lo acontecido en la vida personal, lo hecho en el oficio, las obras realizadas –buenas o malas–, la invitación de las arenas es a volver a un estado cero del saber que faculta para aprender siempre. Jóvenes y viejos, experimentados y aprendices, expertos y novatos, en las arenas estamos todos en un estatuto similar, equivalente.

El incesante volver a no saber sería entonces mantenerse en un estado tal que permita que todas las dimensiones de la realidad puedan ser recomenzadas desde un origen. No se trata de volverse ignorante, sino de comprender que no hay sabiduría total final; es más, para el acceso al verdadero conocimiento se requiere de una cierta inocencia que limpie resultados o intentos anteriores, para poder mirar una vez más. Esta nueva mirada podría iluminar cosas que no se descubren en la acumulación o acopio de conocimientos o experiencia. Y esto tratamos de llevarlo a la praxis.

Por ejemplo, aquí mismo en el Taller de Amereida, que desde hace varios años se dicta en las dunas Ciudad Abierta. La razón expresa de realizar esta asignatura al aire libre, fuera de las aulas tradicionales, es una voluntad de que tengamos la experiencia directa de las arenas, como si los contenidos de la asignatura pudiesen ser mejor comprendidos si estos se dictan sobre las arenas. Aunque en verdad no se trata de los contenidos mismos, ni mucho menos de un sistema o procedimiento que asegure la calidad de una instrucción. La verdadera intención de realizar esta asignatura en las arenas es provocarnos una experiencia de lo abierto, concreta y precisa, pero de suerte que el incesante volver a no saber no se imparte como una materia de estudio, no corre hacia el conocimiento, sino que es un ejercicio que apunta a la formación general; es una práctica que busca incidir no solamente en las cuestiones atingentes a los oficios de la arquitectura y el diseño, sino también ambiciona afectar la formación de valores generales artísticos, humanistas e incluso científicos. Es decir, el incesante volver a no saber es una acción que acontece más bien en lo espiritual, entendiendo que lo espiritual y la ciencia pueden ir juntos. El filósofo Daniel Dennett coincide con el sentido del incesante volver a no saber, cuando dice que el secreto de la espiritualidad, que no tiene nada que ver con la creencia en un alma inmortal o en nada sobrenatural, aparece si el ser humano[13]

puede acercarse a las complejidades del mundo, tanto a sus glorias como a sus horrores, con una actitud de humilde curiosidad, y reconocer que, no importa cuan profundo lo haya visto —si acaso, apenas rasguñando la superficie—, encontrará entonces mundos dentro de mundos, bellezas que hasta entonces no había podido imaginar, y sus preocupaciones mundanas se reducirán a un tamaño adecuado, no muy importante cuando se contrastan con el gran esquema de las cosas.

Segunda Parte. Carlos Covarrubias

Segunda clase. Parte A
Segunda clase. Parte B
Segunda clase. Parte C

Clase 2 taller de amereida

Miércoles 16 Marzo del 2022

Abrir
Abrir los brazos y abrazar
Abrir la mano y saludar
Abrir la puerta e invitar a entrar
Abrir el corazón y perdonar
Abrir la mente y dar cabida
Abrirse
A
Abrir camino
A iniciar
A celebrar
Sin duda un cierto frescor pareciera aparecer
Cuando decimos la palabra abrir……
Tal vez este nos viene del recuerdo que nos
llega de abrir las ventanas en la
primera mañana y recibir el aire fresco
Colmando nuestro ser….. de recibir porque sí
una forma de la abundancia.
De la misma abundancia que recibimos ante
la mar abierta.
Ante el cielo, abriéndose, al caer de la tarde
Recibiendo así a la noche…..
A sus astros y estrellas a todo asombro
A todo ojo que observe o contemple o a
todo sueño despierto…


2


A todo sueño que sueñe despierto….
En la construcción de un mundo
más amable, más justo, más bello
En el hondo entendido que ese más
ha de venir de lo más íntimo de
nuestra intimidad…..

Hemos querido creer
Que nos toca como escuela de
Arquitectura y Diseño…..Participar en
la construcción de un mundo más abierto
desde una honesta relación entre
La palabra y la acción
La poesía y el oficio
Lo conocido y el desconocido
Pareciera que esta relación es la llave
Que abre cerraduras al darle sentido
A nuestros quehaceres y a nuestros decires
La llave que abre la posibilidad al mundo
Creativo a allí donde se cuide y proteja
A lo inicial a lo que está comenzando
A lo que está naciendo……..

Se trata entonces de abrir el camino
Por donde las obras puedan prosperar y ser…..
Ser lo que han de ser…..


3


Cuando hablamos e invitamos a celebrar juntos
este año
Las siete décadas de la escuela
Es querer intentar una plenitud
Aunando la vida el trabajo y el estudio
Recordando
Acordar ser y estar siendo en esta trilogía
Pues es en la unidad de ella que podemos recibir
Al desconocido en todas sus formas sin temor ni miedo
Queremos celebrar
Abrir dar suelo consolar y dar cabida
Para que nos resulte
Pareciera que hemos de ir con todo
Palabra y acción, poesía y oficios, alma, cuerpo y espíritu
Vida, trabajo y estudio
Por lo conocido y desconocido
Bien aperados
Paso a paso
De modo que nos atrevamos
A abrir los ojos y ver
A mirar de frente lo que se nos presenta
sosteniendo la abertura que siempre da cabida
Abiertos a admirar tanto las aventuras como las estadías
Abrir
Para que nada que sea,
absolutamente nada quede fuera…..

Un
saludo
a
todos

Tercera Clase. Miércoles 23 de marzo

Primera Parte. Jaime Reyes

¿Cómo se construye el mundo?

Primero les voy a hacer una pregunta que cualquiera puede pensar y decidir. ¿Cómo se construye el mundo? O ¿Quiénes construyen el mundo? Y hecha la pregunta después podríamos preguntarnos, bueno, ¿y a quien le importa cómo o quienes lo construyen? ¿Qué importancia tiene saber esto? Veamos. Dicho lo que ustedes han dicho y luego que esto ha quedado apuntado en sus apuntes y carpetas, ahora yo voy a agregar algo.

La condición humana es poética[14]

En otro de nuestros cumpleaños, cuando esta Escuela cumplió 20 años (1972) se hizo una exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes en Santiago[15] y entre otras cosas se escribieron una serie de pizarrones, como los que tenemos ahora aquí pero más grandes. En una parte de los escritos decía lo siguiente:

Nos parece que la condición humana es poética, vale decir que por ella el hombre [el ser humano] vive libremente y sin cesar en la vigilia y coraje de hacer un mundo. El coraje de la condición humana, al que también llamaremos virtud, surge necesariamente. Sus apariciones abren un campo del cual se configuran los oficios y las artes humanos

Este parecer implica que existe una naturaleza humana, universal, común a todos los seres humanos existentes, a los que han existido y a los que existirán. No es un parecer inocente; significa que los seres humanos no somos enteramente moldeados por ninguna clase de ambiente, ni por la familia, ni por la educación, ni por el lugar en que nos ha tocado en suerte nacer. Hay algo que todos los humanos llevamos con nosotros, más allá de la lengua que hablamos, la época en que nacimos, los padres que tuvimos. Este parecer implica el fracaso de las ideologías que pretenden crear una sociedad de iguales totalmente iguales, porque la paradoja es que aquello que tenemos todos en común es justamente lo que nos hace preciosamente únicos e irrepetibles. Es el fracaso de todo el posmodernismo —y de muchos modernistas también—, que creyeron que todas las personas y toda sociedad es modelada por la historia y por el ambiente.

Nuestro gran poeta del mar, Derek Walcott, en una de sus declaraciones, reivindicó "respeto para la condición humana y no para la historia". Esto quiere decir que la poesía y las acciones humanas, las obras humanas, deberán responderle no a ciertas causas o a determinados efectos; quiere decir que nuestras obras no se hacen para hacer sino para ser. Es lo mismo que decir que las obras humanas no se deben a los contextos ni a las circunstancias, sino que responden siempre a los mismos profundos motivos ancestrales, desde la noche de los tiempos. Por eso en el arte no hay progreso. Los primeros seres humanos obraron y construyeron exactamente en favor de los mismos motivos (motores) que nosotros.

Y en este sentido y si esto es cierto, junto con los motivos que ustedes mencionaron que también son los mismos que las personas tenemos desde siempre, podemos vivir, estudiar y obrar en paz sabiendo que estamos, si bien en una agua nueva, pero al cabo en el mismo río de todos quienes nos precedieron y de todos quienes vendrán. Lo digo desde otro punto de vista.

La Escuela comprende, entonces, los oficios como algo distinto de la carrera universitaria y de lo estrictamente profesional. Los estudiantes comienzan desde el primer momento a realizar proyectos de arquitectura y de diseño, considerando diferentes niveles de complejidad según el curso de estudios, pero no están en un tiempo de preparación para después ejercer la profesión, sino que desde el primer día entran de lleno en el oficio. Por consiguiente la Escuela entiende que los estudios universitarios no son una carrera que apuesta o prepara todo para el futuro, sino se intenta que los estudiantes y sus profesores vivan en plenitud en el presente, en proximidad con la obra. Una carrera implica pasar por la universidad lo más rápido posible, pero la Escuela intenta que el tiempo del estudio sea válido en sí mismo; esto es, una plenitud.

Segunda Parte. Carlos Covarrubias

Tercera clase. Parte A
Tercera clase. Parte B
Tercera clase. Parte C
Tercera clase. Parte D




Clase 3 Taller de Amereida

Miércoles 23 de marzo

Pienso que escogí de entre el resonar
poético
que nos viene hablando ya por 7 décadas
la palabra "abrir"
junto a aquellas que la rodean y
otras que irán saliendo
-en el camino-
en honor a la Ciudad Abierta
a las múltiples travesías
que han respondido al llamado de Amereida
a salir "a salir a recorrer América"
salir a abrir
a intentar la abertura que revele el signo del lugar
donde pueda reposar -aunque sea un instante-
la búsqueda de lo que nos es propio...
Sí, la escogí
en honor a la Ciudad Abierta
Que solo es y esplende
cuando, en la hospitalidad
se abre a los cuatro vientos.
Y oye....recibe y acoge

2

Es tiempo de celebrar
tiempo de fiesta
tiempo de juego
de aquel magnífico juego en el cual
y durante el cual
la palabra y la acción buscan encontrarse
hallarse a como de lugar...
porque juntas han visto que nuestro mundo
ha de ser "siempre reapasionado"
-"En un juego abierto al acontecer"-
Casi todas sino todas estas palabras
vienen del devenir de una invención
de recoger un hilo tenue y fugaz
que nos recuerda que origen y destino
están ligados
hermanados
por el desconocido
-por el tiempo y el espacio-
por esto,
es tiempo de inaugurar
de abrir un espacio en el tiempo
donde el libre jugar de lo que está sea posible

3

Donde sí podamos ver
con ese ojo que
Leonardo Da Vinci llamó
ventana del alma
ver el libre revolotear de las mariposas
en un prado salpicado de flores rojas
todas, mariposas y flores, dueñas del tiempo...
Donde sí podamos mirar con la vista del espíritu
y también, como ya hemos dicho
con los ojos bien abiertos
bien dispuestos a ver...
como un buen jinete y su caballo salen cabalgar
el caballo siente al buen jinete
y se deja cabalgar
y el buen jinete respeta y admira
a la esencia oculta del caballo
se asocian y en lo distinto y en lo muy distinto
hasta
encontrar así al fin
el ritmo que los une haciéndolos reales....
Algo así ha de ser acercarse
a lo que no conocemos y conceder...
ya es tiempo de conceder y conocer
hasta que sin prisa ni tiempo conozcamos...

4

Hubo un momento en los comienzos
de la Ciudad Abierta que esta
fue llamada
ciudad libre. Luego en el camino
comenzó a llamarse Ciudad Abierta
pasando de lo libre a lo abierto
Así también...
hubo un tiempo, al principio, que el
taller de Amereida se llamaba
taller de América y más tarde fue llamado
taller de Amereida...
Esto hay que celebrarlo...
Godo el poeta fundador de la Amereida
cuyo nombre de pila es Godofredo Iommi
Marini
nos trajo, entre muchas, pero muchas,
pistas poéticas "La Carta del Errante"
ahí se encuentra relatada
con toda lucidez
su propuesta poética
<la poesía es juego>
la fiesta es el juego,
"supremo rigor de mi libertad"
En un instante, se nos vienen juntas:
la dureza
y severidad del rigor con lo libre y lo abierto
de la libertad.......

Saludos a todos

Cuarta Clase. Miércoles 30 de marzo

Primera Parte. Jaime Reyes

La condición humana

El profesor Edward Osborne Wilson, un gran científico recientemente fallecido proponía que "todo estudiante universitario debería poder contestar la siguiente pregunta: ¿cuál es la relación entre la ciencia y las humanidades, y en qué modo esta relación es importante para el bienestar humano?"[16].

Es decir, que ustedes y nosotros, podemos o debemos “buscar explicaciones del mundo natural a través de la ciencia, y la comprensión de la condición humana a través de las humanidades y las artes”[17]. Tenemos que participar en “la búsqueda de leyes, el único camino posible para llegar a comprender un universo tan vasto y complejo, que recibe el nombre de ciencia”[18] y a su vez expresar y compartir las interacciones, emociones y complejidades que se generan como producto de nuestros comportamientos humanos. Para saber quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos es fundamental reconocer la condición humana.

Estamos en un momento emocionante para la relación de la ciencia con las humanidades y las artes creativas. Después de varios milenios de especulaciones de toda índole hoy tenemos conocimientos y evidencia respecto de los fenómenos que están afectando a nuestro planeta en su conjunto; a los animales (incluyo al ser humano en este grupo), a las plantas, a los elementos inertes como las arenas, las aguas y la profunda y bella relación entre todos; como por ejemplo a través de los cambios en los sistemas climáticos o en las materias y energías más extrañas del universo. Además estamos empezando a descorrer el velo de los misterios que entraña el comportamiento humano, desde los descubrimientos de la selección natural y la evolución, pasando por la transmisión de la herencia biológica a través de códigos genéticos que son pura información, hasta la inagotable complejidad de nuestro cerebro que deriva en nuestras habilidades cognitivas, como por ejemplo en el hecho extraordinario de nuestra conciencia o de nuestra capacidad de lenguaje.

Esta es la aventura de nuestro tiempo y la gracia es que todos podemos aportar y contribuir desde muchísimos lugares y oficios. En particular a nosotros nos toca desde los ámbitos universitarios, desde esta Escuela de Arquitectura y Diseño. Es la gracia de tener una heredad, una herencia. Hagamos una analogía con la herencia biológica[19]:

Los genes no son maestros de títeres ni planes de acción. Ni tampoco son solamente los portadores de la herencia. Su actividad dura toda la vida; se activan y desactivan mutuamente; responden al ambiente. Puede que dirijan la construcción del cuerpo y el cerebro en el útero, pero luego se ponen a desmantelar y reconstruir lo que han hecho casi inmediatamente —en respuesta a la experiencia.

Las identidades mismas de la Escuela y de la Ciudad Abierta se construyen en base a una idea compuesta de tradición; por una parte la Escuela hereda del pasado ciertas orientaciones o visiones y a su vez pretende estar haciendo o moldeando la herencia que va a dejar a futuras generaciones. La tradición es algo que se está construyendo permanentemente y es lo que se hereda. Una herencia, entonces, amarra pero no predetermina; no funciona como un determinismo sino como aquello que es virtuoso justamente porque la humanidad lo lleva inherentemente.

Veamos un ejemplo desde la poesía.

La Amereida

Amereida. Esta palabra nombra muchas cosas en la tradición de la Escuela y de la Ciudad Abierta; es un poema, una Travesía (la primera) o todas las Travesías, es una embarcación, una corporación cultural, una cooperativa de servicios profesionales y un largo etc. Pero Amereida es antes que nada la reunión de las palabras Eneida y América; es un poema épico que quisiera ser la Eneida de América. Godofredo Iommi considera la “estructura posible –hay otras posibles también– de la Eneida como una especie de lámpara para ver América.”[20]

La importancia de esta concepción radica en que la Escuela y la Ciudad Abierta son instituciones que pretenden establecer un modo poético de la memoria de sí mismas, prefiriendo las maneras del mito y la leyenda por sobre los rigores de la historia, aún cuando sean de todas formas entidades históricas.

La idea de constituirse permanentemente a través de una tradición que se hereda incide en la orientación conque se forma a los estudiantes, pues las materias y las asignaturas recogen constantemente el devenir de la propia Escuela desde sus inicios. En distintos cursos y talleres los estudiantes revisan proyectos, estudios y actos realizados durante los 70 años de esta Escuela y muchos de ellos son considerados como fundamentos.

La idea o proposición es fundarse como una Escuela con fundamentos, y lo interesante es como estos son entendidos. No se trata de dogmas o paradigmas irrefutables, sino de orientaciones o indicaciones que no establecen metas o llegadas. Nos dice Godo: “Así, quizás, lo esencial de la tradición no es tanto lo que se infiere de un postulado primero, sino un llamado propio que irrumpe, que se obedece o no se obedece, que se cumple o no se cumple, y se que se oculta de nuevo para volver a reaparecer”(Ibid). Pero la pretensión de Iommi va aún más lejos y no sólo se refiere a los estudios disciplinares y la formación en los oficios; el poeta pretende la constitución de un pueblo y de una idea del ser americano: la creación de un “campo existencial.” Es decir, incluye el propósito y la ambición de ordenar las bases de una cultura, en este caso, latinoamericana: “De este modo, tal vez, se construyen las culturas. La tradición por la herencia es una invitación a recrearla, como si su emergencia fuese su mismo ser. Por el modo peculiar que tales o tales hombres escuchan ese llamado se constituyen los pueblos en pueblos diferentes” (Ibid).

Segunda Parte. Carlos Covarrubias

Cuarta clase. Parte A
Cuarta clase. Parte B
Cuarta clase. Parte C
Tercera clase. Parte D
Cuarta clase. Parte E





Clase 4 Taller de Amereida

Miércoles 30 de marzo

¿Qué será “esto” que señala Godo?
Primero que “poesía es juego”, no, perdón, no dice
esto, dice que la “poesía” es “fiesta” y la “fiesta
es el juego, supremo rigor de mi libertad”.
Mejor lo ponemos textual, tal como está
en la “Carta del Errante” cuya primera edición
en francés está en Ailleurs, Número 1, París 1963
en las páginas 14 a la 24 con el título “Lettre de L’Errant”
que traducido sería “Carta del Errante”.
La poesía es. Fiesta (Este es un título)
(Godo) “Me digo: Es necesario obedecer al acto poético
con y a pesar del mundo
para desencadenar la fiesta.
Y la fiesta es juego,
Supremo rigor de mi libertad.
Tal es la misión del poeta
porque el mundo debe ser siempre
Reapasionado”.
“El poeta abre el testimonio de esta pasión ordinaria.”
“Recuerda siempre a las patas del pájaro
la realidad esencial de sus alas
con las cuales el abismo lo sostiene.”

2

“El poeta es el portador de la fiesta”
“Obedece al acto que lleva en sí y hace en el mundo,
la fiesta de la condición humana.
Fiesta consoladora,
a pesar de todas las interpretaciones posibles”.
“Consolar quiere decir revelar constantemente
a los hombres
cogidos por las tareas del mundo,
el esplendor que llevan en ellos,
el fulgor de esa pura posibilidad
antes de toda elección;
de esa posibilidad de hacer y alcanzar toda realidad…”.
Portador de fiesta,
“él es portador de probabilidades porque,
con su presencia desencadena relaciones imprevistas
y provoca la participación en los juegos
a fin de dar cumplimiento a lo que nos fue dicho:
-La poesía debe ser hecha por todos.-
Y
No por uno.”
“Y puesto que su acto es libre de toda dependencia, tal mundo
es siempre regalo,
presente poético que conmueve y consuela.”

3

“La poesía debe ser hecha por todos”
Es esto lo que hay que hacer
una fiesta
que
consuele –hecha por todos-
Que aligere las cargas que llevamos,
el peso,
todo aquello que nos ata y abruma
una fiesta
que
nos devuelva la levedad que aparece
cual sorpresa
cuando jugamos
cuando conjugamos la palabra y la acción
cuando hacemos la ronda sin exclusiones
la ronda de la poesía y los oficios…
Una fiesta
que
celebre por ejemplo
aquel “Número Perfecto” según Pitágoras
-el 7-
Los 7 años de acreditación que ganó la escuela
este año,
y los 10 veces 7 que cumplió la escuela este mismo año
70+7=77 –“La fiesta es juego”-
“Un juego hecho por todos”… y, solo a modo de ejemplo:
“cuantas veces tenemos que perdonar le preguntaron
A jesus. 70 veces 7, dulcemente él
Les respondió…”

4

Jugar
Abrir y jugar
Festejar
Abrir jugar festejar
Celebrar
Abrir jugar festejar celebrar
Y agradecer
Abrir jugar festejar celebrar agradecer
Podríamos preguntarnos ¿por qué?
¿por qué tanta cosa?
Porque la Escuela cumple 70 años de vida y
está acreditada por 7 años más alcanzando así
la modesta suma de 77 años; suma que en
América no es poca cosa, además, de que los 7
siguen teniendo prestigio lúdico y posibilidad de
humor… deste otro punto de vista es un
tiempo consistente para ponerse al día con los
desprendimientos
soltar amarras
emprender vuelos
andar andadas
Un tiempo propicio para volver a vivir aquello
a que nos invita Amereida: a volver a abrirnos
a abrirnos a que nuestros apoyos
y nuestras raíces
están en los aires
vastos y vastas
como la residencia de los pájaros

5

A su vez
Ya es tiempo que se abra el cielo
Para que
La tierra repose y descanse
En nuestros desapegos
Dándole lugar
A la gracia
A los comienzos
Y
A las aberturas…
¿y por qué no decirlo ahora?
¿no será este el mejor de los tiempos
el “ahora y aquí” para poner el ánimo
en juego e intentar hacer aquello que
decimos y decir aquello que hacemos, aunando
así lo que nuestra condición humana nos
señala con la devoción de un grito al viento?
Intentar esa extraña coherencia que viene
Del fondo de los fondos, fresca, como toda
primera vez, tal vez, a reapasionarnos?

Todas estas palabras
están apoyadas en
la Carta del Errante
y en
la Amereida

Un
Saludo
A
Todos


Quinta Clase. Miércoles 06 de abril

Segunda Parte. Carlos Covarrubias

Quinta clase. Parte A
Quinta clase. Parte B
Quinta clase. Parte C
Quinta clase. Parte D



Clase 5 Taller de Amereida

Miércoles 06 de abril

Veamos
¿Qué nos dice Amereida, la Eneida de América?
Nos dice que:
-nuestro apoyo
Está en los aires
Vasto
Como la resistencia de los pájaros-
Anaxímenes en el siglo V antes de Cristo escribió:
“Tal como nuestras almas, siendo aire,
Nos mantienen unidos… así la respiración
Y el aire abrazan al universo entero.”

Desde hace ya un tiempo nos hemos propuesto
Sostener el taller de Amereida al aire libre,
Al cielo abierto. Así también lo hemos hecho
Con las ágoras, que son el modo de gobernarse
Que tiene la Ciudad Abierta…
Y, cuando hablamos del pueblo que buscamos construir
Casi siempre nos referimos a pájaras y
Pájaros: “El pueblo de palomas.”
“El pueblo de estorninos.”
Hemos mantenido vigente a Arthur Rimbaud:
“Yo conozco los cielos rajándose en relámpagos
Y las trombas y las resacas y las corrientes:
Yo conozco la tarde,
El alba exaltada como un pueblo de palomas,

2

¡Y
He visto algunas veces
Lo que el hombre
Ha creído ver!
Fragmento de “El barco ebrio”
De Arthur Rimbaud
También
Tenemos que volver a leer la
Clase 4. Del trimestre I del 2004 del 6 de abril
De Jaime Reyes y Manuel Sanfuentes.
Está más que claro que nuestra poética
Tiene una decidida preferencia por
Los aires los pajaros los cielos lo leve
Lo libre lo abierto…
Por el signo del lugar, por el “ha-lugar”…
Por la aventura, por el viento, las andadas y las travesías
Todo esto puede quedar inscrito
Tal como nos lo señala Godo
-En una poética de lo abierto con Hölderlin,
-En una poética de la búsqueda de lo propio, con Virgilio
Relatando “la búsqueda de Eneas” en la Eneida…
-En la poética de la Amereida, la Eneida de América…

-Queremos celebrar el hecho de seguir estando
En esto-

3

-Celebrar-
Cito: “Cuando muchas cosas sean observadas
En común
Por los muchos que constituyen una sociedad,
Habremos alcanzado
Una condición
Digna de celebrarse.”
De Frederick Sommer
En The Poetic Logic of Art
and Aesthetic

La escuela es una Escuela que por década
Ha mantenido la observación en común
Y es por esto que habla de un pueblo
“De un pueblo que observa” que cree
En que la observación es uno de los primeros
Pasos para acceder a la creatividad. Y lo ha hecho
Cuidando aquella levedad que, finalmente, sostiene toda posible aventura…
¿Será posible que para celebrar intentemos
Entrar primero en el silencio de una
Observación? Observar por ejemplo
El cielo abierto en la mañana posándose
En las arenas mientras oímos las resonancias
-Mar-Pájaros-Palabra- siendo arte y parte
Del todo del taller…?

4

Como y cuando “se da” la creatividad compartida
Para que la fiesta revele el esplendor
Que contiene…
Para que la fiesta
Sea consoladora; de cabida al
Suelo y al cielo –ahí- donde podemos
Estar en la plenitud de nuestras facultades.
Celebrar una escuela que observa
Con los ojos y las manos… que
Dibuja y escribe contemplando primero
Aquello que se presenta… Primero detenerse
De un modotal que, lo que está, comparezca
Aparezca íntegramente…

Celebrar el respeto a los cinco sentidos
-Uno por uno. Y al que algunos nombran
Como el sexto: El de la palabra…

Celebrar y festejar la fidelidad
Aquella que nos impulsa a seguir enunciando
Hoy
Que -la poesía ha de ser hecha por todos-

Un
Saludo
A
Todos

Sexta Clase. Miércoles 13 de abril

Primera Parte. Jaime Reyes

El tiempo es un fruto

Introducción

Nuestra Escuela cumple 70 años y nos corresponde y es justo que lo celebremos por todo lo alto. El decir de la poesía debería estar indicando sobre el sentido de la fiesta, el baile, el ágape, el pueblo de las mesas que somos y el pueblo de estorninos que hemos sido.

Además hay otro ámbito en el que la palabra de la poesía puede acontecer a propósito del cumpleaños; este es versar sobre los fundamentos mismos de la institución Escuela, para comprender qué es, en el fondo, aquello que estamos celebrando.

Cuando cualquiera de nosotros cumple años no nos preguntamos si hemos progresado moralmente ni revisamos estadísticas detalladas que indiquen mediante gráficos aquello que hacemos y hemos hecho bien o mal para nosotros mismos y para los demás. Lo que las personas hacemos cuando estamos de cumpleaños no es una revisión sistemática de lo que hemos hecho y deshecho; no hacemos una cuenta precisa que permitiera tomar acciones razonadas para mejorar esto o aquello. Lo que las personas hacemos, a vuelo de pájaro, es un balance general de lo vivido para sentir o percibir si hemos sido o somos más felices que desgraciados (o viceversa), si nuestra vida ha tenido más dicha y contento que infelicidad y desventura. Y, debido a ciertos sesgos, casi siempre sacamos cuentas felices. Hacemos casi lo mismo cada 31 de diciembre, pero en esa ocasión de Año Nuevo evaluamos al año que se va, como si fuese un ente o entidad material muy concreta con la habilidad de ser en sí mismo bueno, malo, cansador, benéfico, etc.

Sin embargo ahora estamos tratando con el cumpleaños no de una persona sino de una institución; nuestra Escuela de Arquitectura y Diseño PUCV. Y resulta un deber hacer un examen cuidadoso de los actos, obras, accidentes, sucesos, lances, hazañas, trances, peripecias y aventuras que nos han atravesado estás décadas. Este examen es una exploración y revisión interna, hacia adentro, para darnos cuenta nosotros los que la integramos, pero también el examen es para dar cuenta a otros, a la sociedad. Este acto de darse cuenta viene a ser lo mismo que caer en la cuenta. Cuáles y cómo han sido las transformaciones, modificaciones o incluso mutaciones que esta institución ha incorporado sobre sí misma y ante otras instituciones en particular como la Universidad, la Iglesia, los municipios, las comunidades profesionales de arquitectos y diseñadores y la sociedad toda en general. De paso podremos observar los cambios ocurridos en el grupo de personas que sostienen y llevan a delante esta Escuela; estudiantes, profesores, ex alumnos, colegas, administradores, etc. No es posible este caer en la cuenta sin considerar los cambios globales del mundo en estas siete décadas.

Necesitamos exploraciones, observaciones y preguntas que deben acercarse no a las percepciones a vuelo de pájaro sino escudriñar en datos concretos, de suerte de obtener un cierto conocimiento que nos permita decir con certeza lo que hemos hecho, lo que hacemos y lo que vamos a hacer. Esto es lo mismo que saber quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde nos dirigimos. Origen, presente, destinación. Necesitamos antecedentes y referencias lúcidas y razonables para evitar las desviaciones inducidas por las temperaturas ambientales históricas y las corrientes de las contingencias. Se trata de situarnos a una cierta distancia de nosotros mismos para alcanzar una objetividad mayor y hacer diagnósticos más precisos para acometer acciones de mejora adecuadas. Además esto nos permitiría celebrar auténticamente nuestros triunfos reales y reconocer nuestros fracasos, reveses y así volver para saber estar. No debemos quedarnos con los clásicos hitos de siempre que se repiten en las líneas cronológicas, sino descubrir o hallar indicaciones o jalones que señalen nuevos claros (y oscuros) de nuestra propia identidad o ser.

Probablemente, aún cuando somos una Escuela pequeña, esta tarea requiere de la colaboración de muchas disciplinas y la colaboración de todas las personas que componen la institución. Por ejemplo habría que revisar cientos o miles de documentos, elaborar bases de datos, dibujar gráficos, establecer correlaciones y causaciones, etc. No es este Taller de Amereida el espacio para semejante tarea. Sin embargo podríamos abrir una pequeña puerta desde nuestra incumbencia, porque nuestra poética sí le canta y elogia la condición humana que al parecer sólo florece cuando vive en el presente. Y para vivir en el presente entendiéndolo como un regalo necesitamos comprender quienes somos, de dónde venimos y adonde vamos, como personas y como Escuela.

La edad de oro

Un verso de unas coplas del S. XV de Jorge Manrique se ha hecho muy famoso y ha devenido en un refrán: “Cómo a nuestro parecer / cualquier tiempo pasado fue mejor”. Este verso comúnmente lo entendemos como una añoranza de alguien ya mayor, que al observar su juventud perdida considera que aquello perdido ya para siempre es preferible al presente. Pero esta melancolía o nostalgia no es característica sólo de las personas mayores y eventualmente nos alcanza a todos. Esto lo han sabido siempre los poetas. Edgar Alan Poe escribió su poema El Cuervo apelando objetivamente, según él, al sentimiento más universal de los seres humanos: la nostalgia o melancolía. Y propuso incluso una palabra que mejor diga ese sentimiento, repitiéndola a lo largo de todo el poema en la voz del cuervo: en inglés nevermore (nunca más).

Por otra parte, la psicología ha identificado lo que se llama el sesgo de negatividad, que se comprende con las siguientes preguntas: "¿Cuánto «mejor» puedes imaginar que te sientes en comparación con cómo te sientes ahora mismo? ¿Y cuánto «peor» puedes imaginar que te sientes? ¿Cuántas cosas podrían ocurrirte hoy que te harían estar o sentirte mucho mejor? ¿Cuántas cosas podrían ocurrirte que te harían estar mucho peor? Una vez más, todos podemos sugerir la fortuna imprevista o el golpe de suerte para responder la primera pregunta, pero la respuesta a la segunda es: infinitas."

Sin embargo hay una excepción[21]

Aunque tendemos a recordar los acontecimientos malos al igual que recordamos los buenos, los tintes negativos de las desgracias se desvanecen con el tiempo, especialmente las que nos han ocurrido a nosotros. Estamos programados para la nostalgia: en la memoria humana, el tiempo cura la mayor parte de las heridas.

Las personas, las comunidades de personas, vamos idealizando nuestros pasados. Así estamos todo el tiempo concibiendo añoranzas por una vida prístina en el campo, con alimentos naturales y frescos sin pesticidas, bebiendo agua de fuentes cristalinas, respirando el aire puro, al mismo tiempo que renegamos de la vida en ciudades llenas de smog, hacinados y frenéticos, consumistas irredentos que estamos destruyendo el planeta. Por supuesto estas idealizaciones del campo siempre puro y natural no sólo son completamente falsas sino que el bienestar concreto y real, en el mundo actual, florece precisamente en las denostadas ciudades. Así lo demuestran absolutamente todos los indicadores de felicidad mundiales. A pesar de toda la tinta derramada por las élites políticas e intelectuales posmodernas en favor de un regreso a sociedades supuestamente nobles y naturales, las personas en todo el mundo prefieren vivir en ciudades.

El extremo de esa idealización del pasado se ha dado en todas las culturas humanas: el mito de la Edad de Oro. Ya sea exacerbado por las élites antes mencionadas, como por las religiones y sus castas o simplemente por juglares de pueblo. Hesíodo en Trabajos y Días en el siglo VIII AC cantaba cuando el ser humano vivía en una utopía o estado ideal; una humanidad pura e inmortal; una primera edad sin guerra, sin trabajo, ni vejez, ni enfermedad. Platón describía el país de Arcadia; allí no había constitución, ni posesión de mujeres ni de niños, sin guardar ningún recuerdo de existencias anteriores, en la profusión de frutos de los árboles y de toda vegetación generosa, sin necesidad de cultivar, al aire libre en un clima agradable, sin cama ni vestidos. La tradición judeo cristiana recogió esta Arcadia y la llamó el Jardín del Paraíso. Y muchas otras culturas a través de los tiempos han tenido este mito, ya sea que la Edad Dorada quedó definitivamente en el pasado o que se trata de ciclos permanentes y que este tiempo ideal y utópico va a retornar.

Si de alguna forma aquí en esta Escuela y en la Ciudad Abierta nos consideramos una comunidad, también tenemos nuestros mitos fundacionales y acaso reconocemos una edad dorada. Nos narramos a nosotros mismos y a otros, aquellos lejanos y antiguos tiempos del principio. Por ejemplo cuando el grupo de profesores (padres) fundadores llegaron a vivir al cerro Castillo (Olimpo) en Viña del Mar a refundar o reoriginar la Escuela de Arquitectura. Por una parte estas narraciones devienen en mitos fundadores y eso es precisamente lo que la poesía hace; concebir el mito, la leyenda a partir de ciertos hechos, historias, cuentos, etc. Una comunidad de vida, trabajo y estudio erige los lazos que la unifican realizando obras colectivas, compartiendo en la mesa la comida, la conversación, la intimidad creativa y la familiar, colaborando entre sí en diferentes aspectos de la existencia hacia la construcción de un mundo. Pero todo esto, para que no desaparezca cuando las personas ya no están, debe contarse y encantar a otros nuevos para que se integren. Eso hace el mito poético. Pero hay una diferencia entre un mito poético y un tiempo o época idealizado.

Segunda Parte. Carlos Covarrubias

Sexta clase. Parte A
Sexta clase. Parte B
Sexta clase. Parte C
Sexta clase. Parte D



Clase 6 Taller de Amereida

Miércoles 13 de abril

Que también para nosotros el destino despierte
Mansamente

Esta suerte de petición lanzada al viento
A los aires
La hicimos juntos el miércoles pasado en
Las arenas de la Ciudad Abierta
Pasado el medio día…

Recordábamos a Eneas joven, muy joven,
Saliendo de Troya incendiada llevando a
Su padre y a su hijo hacia un lugar seguro…
Súbitamente el destino se le viene encima
Y comienza para él y su pueblo “la búsqueda
De lo propio”; el lugar donde puedan estar
En paz y en toda propiedad…

Hay tres palabras que mirar, que oír,
Que dilucidar… Nosotros… Destino… y
Mansamente…
Esta última la repetimos tres veces el
Miércoles pasado…

Hoy en la mañana abriendo un libro al azar,
Encuentro en El Sermón de la Montaña:
-Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán
La tierra-

2

Entiendo que nos están diciendo que despertar,
Abrirse a la mansedumbre es una muy buena
Opción para encontrar y estar en el lugar
Preciso a la manera en que están los pájaros
En el aire…

¿Es un anhelo de la humanidad habitar
Nuestra tierra en plena confianza?

Pareciera que sí… pareciera que la
Tierra ha de ser habitada con esa levedad
Que es posible observar en el modo de los
Pájaros… reparemos que, cuando hablamos
Que los pájaros cantan, tenemos que distinguir
El trino del graznido… y, si disponemos
De tiempo, un sinfín de distingos…
Observar las pájaras al alba al amanecer
Y observarlos al caer de la tarde al atardecer
Observar la luz naciendo y la luz dándole
Cabida a la noche…

Queremos un “nosotros” tan inclusivo que
Se confunda con “vosotros” de modo que
Que cuando hablamos de nuestra tierra
Este decir sea real… abrir la palabra
Nos…otros… en verdad, si lo vemos bién todos
Los seres vivos del reino animal abren los ojos en
La primera mañana…
Un mismo acto
Hacia la luz…

3

La luz
El miércoles pasado apareció “entre nosotros”
Un taller de la luz…
Que magnífica cosa
Despertar a la luz desde el oficio…
Y desde otro punto de vista ¿será cierto
Que la galaxia más lejana observada
Hasta el momento, esta tuvo que viajar 13.500 millones
De años luz antes de llegar hacia nosotros? ¿Es posible imaginar esto?
(Se habla de un descubrimiento)
De que han detectado, de que
Han identificado, y de que la han llamado
HD1, y de que, “ya existía cuando el universo
Tenía solo 330 millones de años.”
Bueno
Nosotros solo necesitamos iluminarnos lo
Suficiente para celebrar “setenta años
De escuela”, de ser capaces de construir
“La luz” de una fiesta donde poesía y oficio
Esplendan
Jueguen su juego
Transparenten su decir y su hacer…
Una fiesta donde se dé “El abra”
La abertura vasta y despierta
Donde estar y recorrer sean suertes iguales
Bajo tal luz…
Y
En tal abertura

4

Que el destino despierte mansamente
Un manso despertar del destino
Que
Suavemente pueda ser recibido
Por el aire humano

Mucho se ha dicho que el destino es hacia
Donde vamos y que el origen es de dónde venimos.
Y que origen y destino terminan por
Encontrarse
Pero
Si habláramos del pasado que solo está en la
Memoria y del futuro que todavía no llega
Tenemos que concluir que se encuentran
En el presente

Y ¿si dijéramos?
-Que el presente despierte mansamente-
Que despertemos mansamente al presente
De lo leve
De esa levedad y con esa abertura
Que toda fiesta, que celebre el devenir,
Requiere para serlo…
Una fiesta que sí festeje aquello que quiere
-Sí o sí-
Festejar

Entonces
Volvamos a decirnos
“Que también para nosotros el destino despierte mansamente”
Y
Que sea
Bajo la luz sutil de la abertura

Un
Saludo
A
Todos

Séptima Clase. Miércoles 20 de abril

Primera Parte. Jaime Reyes

Historia y verdad

La poesía que quisiera abrir horizontes para la plenitud de la condición humana, para las personas se encuentren con el ha lugar, no debe cantar a un tiempo idealizado esquivando las miserias humanas. La construcción de la leyenda, junto con los aspectos luminosos y las resplandecientes alegrías, incluye los pasajes terribles, los dolores, los fracasos, las ambigüedades, las fallas, las traiciones y las decepciones. Es decir, versa no sobre estructuras o armazones o determinadas doctrinas, sino sobre los actos humanos. Es cierto, se parece a la historia, esta última ciencia efectivamente también prefiere tratar y estudiar aquellos movimientos de cambio de lo humano mismo en el tiempo[22], sin enjuiciar. No la historia del sistema solar o de tal o cual batalla o revolución[23]. Para Marc Bloch la historia estaba en comprender el presente[24]:

El presente y el pasado se penetran entre sí. A tal punto que en lo que se refiere a la práctica del oficio de historiador, sus lazos tienen doble sentido. Si para quien quiere comprender el presente, la ignorancia del pasado resulta funesta, lo recíproco –aunque no siempre se caiga claramente en la cuenta– no es menos cierto.

Y tal vez he aquí la diferencia principal. La poesía no pretende comprender el presente, sino cantarlo, elogiarlo, abrirlo y, por qué no, modelarlo. La poesía no es una ciencia ni es literatura ¿Significa entonces que está libre de todo rigor a la hora de enunciarse, que no tiene compromiso ninguno con la verdad? Ya Edgar Allan Poe, cuyos dones científicos brillaron en sus relatos, se refería a la “herejía de la Didáctica. Se ha asumido, tácita y abiertamente, directa e indirectamente, que el objeto último de toda Poesía es la Verdad.” Poe, en su Principio Poético, de 1850, agregaba[25]:

Las exigencias de la Verdad son severas. Ella no tiene ninguna simpatía por los mirtos. Todo lo que es tan indispensable en la Canción, es precisamente todo aquello con lo que ella no tiene nada que ver. No es más que convertirla en una paradoja ostentosa, para adornarla con gemas y flores. Al imponer una verdad, necesitamos la severidad más que la eflorescencia del lenguaje. Debemos ser simples, precisos, concisos. Debemos ser fríos, tranquilos, no apasionados. En una palabra, debemos estar en ese estado de ánimo que, en la medida de lo posible, es el opuesto exacto de lo poético. Debe estar ciego quien no perciba las diferencias radicales y abismales entre los modos de inculcar la verdad y la poesía. Debe ser un loco de la teoría más allá de la redención que, a pesar de estas diferencias, todavía persiste en intentar reconciliar los obstinados aceites y aguas de la Poesía y la Verdad.

Podríamos conversar con Poe y decir que, según nosotros, un matemático que está investigando mediante su lenguaje propio, intentando abrir nuevas preguntas, también está haciendo una labor poética. Pero es verdad, no está haciendo Poesía. El poeta norteamericano propone un estado o método para tratar con la verdad, que es en el fondo el modo de la ciencia. Al separar los lenguajes y los temas propios de la ciencia y la poesía, no está estableciendo una frontera que divide sino un borde o linde a partir del cual cierta claridad permitiría puentes eficaces. Edward Osborne Wilson, el gran entomólogo, quería explorar las intersecciones entre la poesía y la ciencia “porque el pensamiento poético y la metáfora son intrínsecos al funcionamiento de la mente humana y son fundamentales para captar la abstracción”[26] y sugirió muchas veces “que las humanidades, y especialmente las artes creativas, son la historia natural del Homo sapiens.” Además de llamar al ser humano “la especie poética” intentó y acaso consiguió sentar las bases de lo que él llamaba la consiliencia[27]; un afán por reunir los modos de conocer de distintas disciplinas en torno a un marco unificado. Por eso pedía a los poetas que colonizaran la ciencia.

La doble mutilación del tiempo de Amereida

¿Cómo podemos evitar los sesgos y no caer en la trampa de la Edad de Oro? Podríamos pedir prestado de la historia, de la sociología, de la antropología, de la psicología, en fin, sus métodos y sus datos para ilustrar o iluminar aquellos aspectos no tan agradables de ese pasado supuestamente idílico. En 1952 nuestra Escuela tenía poco más de 100 alumnos (la población universitaria de todo Chile era menor que la de la PUCV hoy), un 40% de la población de Chile era analfabeta y rural y la esperanza de vida al nacer era de 55 años. Chile estaba apenas urbanizado, el transporte era por carreteras de una vía (sin pavimentar), asistir al dentista equivalía a una sesión de castigo y la pobreza extrema era la situación de casi la mitad del país. Los datos y los indicadores bien entendidos pueden mostrarnos con objetividad muchos aspectos de la realidad para que podamos comparar épocas y a su vez sacar conclusiones incluso hacia decidir que la vida institucional de hoy ha progresado. Y mucho.

Teniendo en cuenta y a la vista todo ello, a nosotros nos toca adentrarnos desde la poesía; desde aquello que constituye nuestra propia tradición, el poema Amereida. El volumen segundo de Amereida (escrito entre 1967 y 1986) en una discusión acerca de la técnica en un momento sostiene que

El tiempo de nuestra época es así: por una parte, factor determinado o coordenada especial en un cálculo universal; por otra, amenaza para ese mismo cálculo.

En este Tiempo, el hombre sólo puede vivir en tránsito, es decir, en la indiferencia del pasado, del presente y del porvenir con solamente la posibilidad amenazadora de la ruptura de esa indiferencia.

Romper esta doble mutilación del Tiempo tal es la condición previa a toda modificación de la vida

El futuro se percibe como amenaza porque es lo único que puede trastornar la planificación. Pendiente de una amenaza constante el ser humano vive en tránsito, es decir, en un tráfago que le impide establecerse, habitar, tener lugar. Pero nosotros queremos tener lugar, nuestra poesía es la del Ha Lugar[28]. El poema se pregunta “¿cuál es la condición para que la Tierra pueda encontrarnos como tal Lugar? ¿Qué es lo que debe tener-lugar para que un tal encuentro sea posible?” Y a continuación, después de hablar sobre planificación, emigración y tiempo, propone que Amereida misma ha partido en busca del Lugar y define la doble mutilación del tiempo como

  • su comprehensión uniforme a partir del presente
  • la caída corolaria del pasado y del porvenir a un nivel inauténtico

Para romper esta doble mutilación, el poema propone un primer paso, que es aprehender el tiempo en su plenitud entendiendo el presente como verdadero fruto[29].

El tiempo ha de aprehenderse como fruto

La palabra fruto proviene de la palabra disfrutar que conlleva el goce de las cosas. El aprehender es distinto del aprender. El aprendizaje requiere de un esfuerzo hacia el estudio para adquirir un conocimiento. Es el ejercicio principalmente del intelecto. Además sucede que lo aprendido puede olvidarse o desparecer. El aprehender se trata de coger un goce con los sentidos, sin hacer juicios negativos o positivos, es decir en una suerte de proceso de asimilación y absorción, que acontecen sin la participación de la voluntad. Es una transformación que no depende ni del estudio o del aprendizaje sino que ocurre a través de una alteración de sustancia. Es precisamente lo que le ocurre al organismo cuando asimila un alimento y absorbe vitaminas, minerales y otras sustancias químicas. Y una fruta es un alimento, que es incorporada a un ser vivo para su nutrición y subsistencia.

Entonces se trata de absorber y asimilar el tiempo librándonos de la amenaza. Un fruto es un alimento, proteínas y vitaminas, un producto, una cosa natural, por ejemplo una manzana. Esto es; una manzana, ¿qué se hace con ella? Se la come. Y en este comer está involucrado el gusto, el olfato, el tacto, la vista, el oído, etc. Comer una buena manzana es una experiencia sensorial, es decir sensual y erótica. Nada se come intelectualmente sino con todas las posibilidades del cuerpo. Pues bien, así mismo podría ser el proceso de aprehensión de la realidad. Los niños aprenden la realidad llevándose todo a la boca porque “sabor es saber”, porque literalmente se la comen y así son transformados. Lo que comemos nos transforma efectivamente a través de un proceso biológico y la realidad podría venir a constituirse del mismo modo.

Y es más, un fruto –incluso etimológicamente– esplende como tal cuando sirve más para el regalo que como alimento. Las plantas han desarrollado los frutos como una estrategia evolutiva: de llamativos colores, azucarados y dulces, llenos de semillas en su interior, invitan a los animales a comérselos y a que luego de hecha la digestión de estos, posibiliten la dispersión de esas semillas[30]. (Aunque no es su única estrategia[31]): "Todas las especies vivas forman parte de un entramado de relaciones del que sabemos muy poco. Por eso hay que protegerlas a todas. La vida es una mercancía muy escasa en el universo.”

Un tiempo como un hijo –fruto del amor- que encarna el renacimiento atravesando la muerte para que recomience el ciclo de la vida. “El tiempo del mito, como el de la fiesta religiosa, o el de los cuentos infantiles, no tiene fechas: “hubo una vez…”, “En la época en que los animales hablaban…”, “en el principio…” Y ese Principio –que no es el año tal ni el día tal– contiene todos los principios y nos introduce en el tiempo vivo, en donde de veras todo principia todos los instantes. Por virtud del rito, que realiza y reproduce el relato mítico, de la poesía y del cuento de hadas, el ser humano accede a un mundo en donde los contrarios se funden”[32].

Entonces poéticamente, nos corresponde la celebración, la verdadera fiesta del presente.

Segunda Parte. Carlos Covarrubias

Séptima clase. Parte A
Séptima clase. Parte B
Séptima clase. Parte C
Séptima clase. Parte D



Clase 7 Taller de Amereida

Miércoles 20 de abril

“Bajo su luz”

…la voz que se guarda en sus lenguas
Como la luz detrás de sus faros
La que da temple a las palabras
O tradición poética desde donde
Se abren eras
Para que sigan historias…

Nunca, nunca la humanidad ha dejado de ser
Sino bajo la luz

Y nunca en toda su historia ha dejado la humanidad
De sorprenderse ante el misterio de la luz
¿Cómo no recordar aquí a Nicolas Tesla que le
Trajo a las ciudades la posibilidad de iluminarse?
¡De iluminar la noche y espantar al miedo?

Cómo no va a ser un fantástico relato
Bíblico el que la luz haya sido hecha por mandato
Divino: “Hágase la luz y la luz se hizo”.
Palabra y acción al unísono y primer
Acto de creación divina, acto triunfal
Sobre las tinieblas….

2

Las tinieblas no dejan ver nos pierden
Nos nublan nos confunden nos ciegan
Nos hacen “andar a tientas” inseguros
Sin saber cómo dar el siguiente paso…
También son simbólicas. Podrán encontrar
Miles de ejemplos que hablan de lo
Tenebroso, de lo obscuro, de lo que no se deja
Transparentar… Y es aquí donde
Aparece el miedo el temible miedo
Que se nos presenta ya en la primera niñez
Cuesta decirlo, pero el miedo a la noche
Pareciera ser ineludible…
Cuantos niños requieren para entrar
En la noche de “espanta cucos”, de “ángeles
De la guarda” de alguna lámpara encendida
Que ilumine el lugar aunque sea con una
Luz tenue pero que permita ver; vislumbrar
A su vez
Cuantos adultos se desvelan por las noches
Se asustan se complican cavilando en
La obscuridad –a veces- hasta el despuntar
Del alba y la aparición de las primeras formas

Desde los comienzos de los oficios la luz ha sido primordial; para que decir: en la arquitectura
Y
Todos los diseños

3

Y en la poesía podemos encontrarla entreverada:
Por ejemplo.
Bajo la luz vacia que aun nos llama
Otra
Por esa claridad sin nombre con que la tarde
Premia y destruye la apariencia
Otra
Cuando la lucidez consume el refugio
Se abre la realidad
O canto
Y otra
-Detrás de la sobreluz hay siempre un signo-
Y otra más
Y oscuro y amenazante es aquello cuyo don no percibimos
Y por ultimo
Así América nos desnuda
La luz de su regalo
Y, una más…
Travesía en cuya suerte
La amenaza de lo oculto
Se de a luz de canto
(y otra)
Bajo la luz de un origen consentido.

Leyendo oyendo y dilucidando estos verdaderos
Enigmas que nos dejan libres pienso y creo
Que podríamos en los 9 meses que quedan
De este año 2022 Celebrar Bajo La Luz

4

Celebrar la existencia de enigmas
Que nos entusiasmen a aventurarnos

Celebrar la creencia de que el amor
Al oficio redime y enaltece al trabajo
Devolviéndole su innata creatividad.

Celebrar los caminos de la obra y de la labor
Que lo que sea sea lo ue tiene que ser

Celebrar el gusto por abordar en común
Los quehaceres en vistas de encontrar
Un origen consentido y encaminarse a
Un destino digno de nuestra condición

Celebrar la búsqueda de la luz, de todas
Sus infinitas caras, de su inagotabilidad,
Puesto que mantiene ágil y despierto
A lo que la humanidad ha podido describir
Como
El espíritu humano.

Ahora bien en lo que nos concierne
Celebrar la disposición a construir
La luz y sombra de la fiesta
La fiesta consoladora…
Traer al presente la oración atribuida a San Francisco
En especial aquella frase que dice:
“Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz”.
Un
Saludo
A
Todos

Octava Clase. Miércoles 04 de mayo

Primera Parte. Jaime Reyes

Hay que ser absolutamente moderno

Presentación

Uno de los enunciados poéticos principales de nuestra Escuela es que “Hay que ser absolutamente moderno”. Como les he venido diciendo, al fragor de la celebración de nuestros setenta años, a este Taller de Amereida le corresponde preguntarse por estos enunciados. ¿Son todavía luces para nuestra andada artística, disciplinar y espiritual? O mas bien hoy son sólo frases que ya no hacen ningún sentido.

En el año 1979, en el ámbito de la asignatura Taller de América, varios de los profesores fundadores de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso realizaron una serie de clases. Estos profesores eran concretamente el arquitecto Alberto Cruz (1917-2013), el escultor Claudio Girola (1923-1994), el pintor Francisco Méndez (1922-2021) y el poeta Godofredo Iommi M. (1917-2001), y sus clases fueron recopiladas en un libro editado por el Taller de Investigaciones Gráficas de nuestra Escuela, en 1982. Se titula “Cuatro Talleres de América en 1979. Hay que ser absolutamente moderno” y está compuesto por cuatro textos: “Estudio acerca de la Observación en la Arquitectura[33] de A. Cruz, “Contemporaneidad en la Escultura[34] de C. Girola, “El Cálculo Pictórico[35]” de F. Méndez y “Hay que ser Absolutamente Moderno[36]” de G. Iommi.  

El libro de 1982 se convirtió en uno de los textos fundamentales de la Escuela y de la Ciudad Abierta y ha sido ampliamente estudiado desde entonces. Se encuentra la edición original en la biblioteca de la Escuela y una versión digital en la Biblioteca Con§tel. Además en el AHJVA tenemos los audios originales de aquella clase y los hemos disponibilizado en nuestra plataforma SoundCloud. Por último, en 2016 publicamos dos ediciones anotadas de la clase de Iommi: Primero Hay que ser absolutamente moderno. Edición anotada y agregando ahora una segunda parte que no se incluyó en la edición de 1982, titulada “Buscadores de lo Desconocido”.

En el AHJVA publicamos esos libros porque el propio Iommi, en su clase de 1979, nos lo pedía, cuando dice: "Posiblemente no se repita [la exposición de estos temas] hasta dentro de muchos años y que lo hagan otros más jóvenes que nosotros. Es, de alguna manera, una luz sobre los fundamentos mismos de una tarea que lleva treinta años."

Bueno, nosotros estamos ahora repitiendo esos temas con ustedes los más jóvenes, aunque ahora la tarea lleva ya setenta años. Yo sé que la mayoría de ustedes no ha escuchado ni leído aquella clase de 1979, publicada en 1982 y los invito a que lo hagan más allá de lo que yo pueda decir hoy. Por una parte, para saber si aquellas palabras del poeta son hoy fuente de verdadera poesía, pero también para saber que de muchas formas en este discurso, en estas ideas e indicaciones está, por ejemplo, uno de los orígenes de las travesías. Además se advierte allí el fundamento de un cambio del currículum que incluyó las matemáticas como la Música de las Matemáticas y otras asignaturas que nunca se habían estudiado de esa forma; o el rostro de un cisma interno que derivó con la salida de varios profesores de la Escuela y acaso un modo de ser frente a la dictadura que gobernaba Chile en esos años.

Poema

Godofredo Iommi recoge un fragmento del poema Adiós, de Arthur Rimbaud, el que cierra su Temporada en el Infierno. Iommi fue muy criticado en diversos círculos por tomar como referente a un poeta adolescente, vividor y juerguista y que murió muy joven habiendo escrito apenas dos poemarios y algunas cartas, pero él siempre defendió la influencia de Rimbaud en su propia poética. Es evidente que aún haciendo un gran trabajo no podríamos saber a ciencia cierta de qué exactamente estaba hablando Rimbaud hace 150 años cuando escribió el poema Adiós. Pero ahora y aquí no pretendo ese saber, ni siquiera una interpretación precisa. Más bien quisiera hacer una lectura hoy para vislumbrar –nosotros también– lo que Iommi vislumbró y así preguntarnos si acaso esas indicaciones que pertenecen a la tradición de nuestra Escuela y de la Ciudad Abierta siguen teniendo sentido para nosotros. O tal vez les encontremos otros nuevos sentidos.

Veamos.

Hay que ser absolutamente moderno.
Nada de cánticos: Mantener el paso ganado. ¡Dura noche! ¡La sangre seca envuelve en humo mi rostro, y no tengo nada detrás de mí, excepto ese horrible arbolillo!... El combate espiritual es tan brutal como la batalla entre hombres; mas la visión de la justicia es el placer de sólo Dios.
Entretanto ya es la víspera. Recibamos todos los influjos de vigor y de ternura real. Y en la aurora, armados de una ardiente paciencia, entraremos a las espléndidas ciudades.[37]

Modernismo versus modernidad

Para entrar ya en el ejercicio de nuestra lectura de esos versos, lo primero que vamos a hacer es distinguir entre modernismo y modernidad. El modernismo es también el art nouveau y fue una corriente de renovación artística de finales del XIX y principios del XX que quiso romper con los ordenes de su época, pero tanto con los de tradición academicista (el historicismo o el eclecticismo) como con los rupturistas (realismo o impresionismo). Tuvo entre sus filas personajes y autores extraordinarios como Charles Rennie Mackintosh, Toulouse-Lautrec, Antoni Gaudí, Gustav Klimt. El modernismo derivó o evolucionó hacia las vanguardias. El vanguardismo nace en las primeras décadas del S. XX enfrentándose al art nouveau. Los movimientos de vanguardia conocidos, de los que habrán oido hablar son el dadaísmo, el surrealismo, el futurismo. Podríamos incluir a la Bahuhaus y nombrar a Le Corbusier, Paul Klee y Kandinsky, André Bretón, Valery, Picasso. Fueron estos movimientos vanguardistas los que rescataron a Rimbaud y otros como Baudelaire y Lautremont (los poetas malditos) y los elevaron como referentes totales.

Tienen ustedes que pensar que en pleno apogeo de estos movimientos en Europa, Godofredo Iommi, que vivía en Buenos Aires, tenía exactamente la edad que tienen ustedes ahora, por lo que aquellas noticias que llegaban de Europa tenían una enorme influencia en los medios contraculturales jóvenes locales.

Entonces al modernismo y al vanguardismo los vamos a considerar como movimientos o corrientes artísticas que influyeron enormemente en todos los ámbitos culturales y que pretendieron ir más allá –las vanguardias sobre todo– ingresando en la política para cambiar el mundo. Pero no nos adelantemos.

Déjenme hacer la siguiente reflexión. Cuando Rimbaud escribe los versos que leímos, en 1873, todavía no se había desatado el modernismo. Entonces cuando el joven francés dice “hay que ser absolutamente moderno” me parece que no está hablando del modernismo y me parece que Iommi lo entendía así también. Rimbaud está hablando de la modernidad.

La modernidad no es solamente un movimiento artístico sino un extenso proceso civilizatorio que comienza en el renacimiento y que esencialmente implica que cada ciudadano (persona libre) fije sus metas según su propia voluntad. Esta se alcanza de una manera lógica y racional, es decir, sistemáticamente dándole sentido a la vida. Y esto es a través de la lógica y la razón. Este proceso recibiría un fuerte impulso con un movimiento cultural llamado Ilustración, que nació a mediados del S. XVIII y que hoy sigue decididamente en nuestras sociedades liberales.

“El modernismo tenía ansias refundacionales totales: “mantel limpio para proyectos de renovación urbana que reemplazaban barrios dinámicos por autopistas, rascacielos, plazas azotadas por el viento y arquitectura brutalista.”[38]

Le Corbusier proponía que “la humanidad renacerá y vivirá en relación ordenada con el todo”. Estas mismas ansias refundacionales propugnaron todos los movimientos de vanguardia e interpretaron “hay que cambiar la vida” de Rimbaud por hay que cambiar el mundo. Y la herramienta principal, creyeron ellos, para cambiar el mundo es la política. Y muchos de los vanguardistas se pasaron al comunismo, anarquismo, fascismo y cuántos “ismos” más. Había que hacer las transformaciones totales, de arriba hacia abajo, para crear al “hombre nuevo” porque creyeron que las personas somos una hoja en blanco que pueden modelarse mediante sistemas y estructuras sociales. Creyeron que las personas somos lo que somos por gracia o desgracia de sistemas sociales. Y las atrocidades sangrientas no se hicieron esperar.

Pero la modernidad camina por vías bastante más prosaicas o menos apasionadas. Se trata no de modelar la naturaleza humana sino de construir instituciones como gobiernos democráticos, mercados, escuelas, hospitales, agencias independientes de noticias, organismos internacionales, universidades con pensamiento crítico. La modernidad es haber conseguido la paz, la salud, la prosperidad. Es el círculo de expansión de la empatía y la compasión que abolió la esclavitud, los castigos crueles, los golpes a los niños. El siglo XX para los países desarrollados y el XXI para los en vías de desarrollo implica el prodigio de la modernidad; tener suficiente comida día a día, no ver morir a la mayoría de los hijos en sus primeros años, saber leer y escribir y aritmética, vivir 20 años más que nuestros bisabuelos. Implica que las querellas entre ciudadanos no se zanjan puñal en mano sino en tribunales independientes, que los medicamentos para las pandemias y otras enfermedades están disponibles y no matan a un tercio de los pueblos, que las ciudades son hoy lugares donde la posibilidad de morir violentamente ha bajado 80% en unas cuántas décadas. Rimbaud intuyó lo que se aproximaba; él habitaba en la “víspera”, en el momento inmediatamente anterior al advenimiento de la modernidad, en la “aurora”, aquella luz roja y tenue que precede justo a la salida del sol. Rimbaud era un optimista. Y finalmente “armados de una ardiente paciencia, entraremos en las espléndidas ciudades”. La ardiente paciencia nosotros también la hemos nombrado como la Demora, porque las obras de los oficios, las que verdaderamente cambian el mundo, suceden en un tiempo que se demora, no en las llamas revolucionarias que arrasan con todo. Mantener el paso ganado es reconocer que vivimos en una era extraordinaria que no sólo no aproxima el fin de la humanidad, sino su florecimiento. Y especialmente a nuestros oficios les toca hacer y construir lo magnífico de las espléndidas ciudades.

Segunda Parte. Carlos Covarrubias

Octava clase. Parte A
Octava clase. Parte B
Octava clase. Parte C


Clase 8 Taller de Amereida

Miércoles 4 de Mayo

Habiéndose ya cumplido siete talleres intentando
Abrir, desde la palabra, un tiempo en la
Escuela
Uno que bien podríamos llamar “tiempo de celebrar”,
-Tiempo que reconoce un recorrido a través
De unos 25000 días llevando adelante
La ecuación “Poesía y Oficio” en vistas de
Alcanzar la plenitud tanto del quehacer como del decir.-
Creo que este octavo taller de Amereida debiera
Devolvernos, girando la vista, hacia las primeras
4 páginas de “Amereida” volumen primero… Recuerdo que
A Godo le gustaba contar que estas cuatro
Páginas “son la apertura a la Amereida
Entera”, constituyendo ellas cuatro un poema
Que recogía en sí mismo el sentido de
La Amereida; de la Eneida de América…
Hubo un tiempo en el cual el taller de Amereida
Que hacíamos a primer año, trataba exclusivamente
Sobre este comienzo del libro (Amereida)…
Entrando de lleno a la esfera de la poesía
Sellada en el blanco de esas cuatro silenciosas,
Primeras páginas que queríamos abrir y
Volver a abrir

2

Quiero creer que la poesía es una ventana
Abierta que atrae a la luz que invita
Desde su inocencia a la verdadera lucidez

Quiero creer en lo que dice el poema:
“Cuando la lucidez consume el refugio
Se abre la realidad
o
Canto”

¿Cómo no querer que la realidad se nos abra y muestre tal como es; un canto auténtico
En sí mismo?

Les propongo hacer un juego sencillo:
Tomar la Amereida ya sea en libro o en la nube
Y leer, tan solo leer en voz alta
Las cuatro primeras páginas
Poniendo lo mejor de sí
Pero…
Bajo la luz vacía
Que aún nos llama

3

Y si este acto lo hiciéramos todos
Cada cual a su manera
Bajo su propia luz vacía
Tendríamos entre manos
Una complicidad en común
Un “abra cadabra”
Que en el peor de los casos se esfumaría
En la noche de los tiempos…
Pero
Imaginemos que todos lo hiciéramos
Y nos llenáramos de “Sí lo hice bajo la
Luz vacía”
Algo más de “la luz” vendría a iluminar
La escuela y a lo mejor nos sería posible
Ver por ejemplo:
…Esa claridad sin nombre
Conque la tarde
Premia y destruye
La apariencia…
Bien
Es un juego, un acto sencillo de la palabra
Y de un libro que, tarde o temprano, quien pase
Por la escuela, ha de saber leer…
Las palabras poéticas aparecen cuando uno menos se
Lo espera así también desaparecen para volver
A surgir en un trasfundo inesperado…
Un
Saludo
A
Todos

Novena Clase. Miércoles 18 de mayo

Primera Parte. Jaime Reyes

Segunda Parte. Carlos Covarrubias

Novena clase. Parte A
Novena clase. Parte B
Novena clase. Parte C
Novena clase. Parte D

Referencia: “Las primeras 4 páginas de Amereida aparecen -dichas y escritas- al comienzo de la primera clase del miércoles 9 de marzo del 2022”.

Clase 9 Taller de Amereida

Miércoles 18 de Mayo

Las palabras
La palabra la palabra precisa la palabra poética
La palabra y la acción
Poesía y oficio
Sin lugar a dudas esta escuela ha querido
Fundarse en un modo de ser de la obra
Que contempla en su seno para alcanzar
La plenitud tanto a la palabra como al oficio
Que fácil parece decirlo pero
¿Qué será aquello que está en la palabra, que habita
En ella, como si esta fuera un vientre
Que lo cuida y cobija haciéndolo vivir?
Esta palabra que solo a la humanidad le es dada
Como tal (y) quién sabe desde cuando…
Pensar que cada persona nacida a este mundo
Ha de aprender sin excepción a hablar
A hablar y escribir
Y en el transcurrir del tiempo
Ha de ir aprendiendo a saber oír
Y a saber decir en el fondo
-Hasta el último día a tener palabra-

2

Tener palabra
Hasta el último día
Y saludar
Dibujando la palabra
En la sonrisa
Saludar sin temor al desconocido que se abre
Despliega y presenta…
Saludar es celebrar de antemano
La sorpresa del encuentro
-del hallazgo inesperado-
Es la apertura que recibe el aparecer dándole cabida
Todavía en algunos pueblos lejanos
Es posible que dos desconocidos
Mujer u hombre se saluden al cruzarse
En la calle a una hora cualquiera…
Algo único ocurre
Algo así como si celebráramos el hecho
De caminar erguidos de mirarnos
De frente por un instante y cara a cara
Sonreír lo justo
Para que la palabra salude y abra

3

Para que la palabra salude
Conozca y sienta
Al ser que aparece
En la inmediatez de tal encuentro
Es posible que en los albores del acontecimiento humano
Las primeras palabras fueran de naturaleza poética
Signos de asombro ante el entorno creado
Es más posible
Que hubieran sido las primeras posibles
Relaciones amables con todo lo viviente
Imaginémonos este ir de sorpresa en sorpresa
De hallazgo en hallazgo
Protegidos por las inocencias de la primera vez
Naciendo siempre naciendo

4

Naciendo siempre naciendo
Y
Volviendo a renacer
Puesto que el hombre como alguien dijo
“Es el único animal capaz de escapar a la condición animal”
Y al parecer la forma que le fue dada
-el mejor de los regalos-
Fue el de la palabra
Aquella que lo autorizó
Que le permitió salir de sí mismo
Y nombrar familiarizando
Haciendo así su mundo
Haciéndose así uno con su mundo
El fuego fuego
La tierra tierra
El aire aire
El agua agua
La palabra que le permitió orientarse
en el justo medio
Entre animales y dioses
en medio
Entre la vida y la muerte

Un
Saludo
A
Todos

Décima Clase. Miércoles 25 de mayo

Primera Parte. Jaime Reyes

Segunda Parte. Carlos Covarrubias

Décima clase. Parte A
Décima clase. Parte B
Décima clase. Parte C
Décima clase. Parte D
Décima clase. Parte E



Clase 10 Taller de Amereida

Miércoles 25 de Mayo

“Solo es tuyo lo que has regalado”
Me pareció oír el miércoles 11 en la presentación
Del libro “póstumo” Miguel Eyquem hecha al
Medio día en la extensión de la vega en la Ciudad Abierta
Me pareció oírle, no sé si a Germán Squella o a
Claudio Leiva una frase que tenía el mismo sentido
Que esta “solo es tuyo lo que has regalado”
Yo estaba on-line y oía y veía, desde la pantalla,
La explanada verde entre los Eucaliptus y las arenas
-Una extensión, Un lugar, privilegiado, amplio y
Despejador recibiendo a un grupo grande de
Personas que oían a distintos oradores…
Se había conformado un aula
Que podríamos llamar regalada
Aunque las hileras de Eucaliptus fueron un
Buen día plantadas y la explanada allanada
Y, ese día, era un día de Taller de Amereida
Celebrando un libro, el conjunto, conformaba
Una espléndida aula al aire libre
“entre mares”
Entre el mar ártico, el pacífico y el mar interior de América
Pareciera que esta explanada nació para dar cabida
Su suelo, siempre verde, su cielo, siempre abierto, y la presencia
Del mar, cubriéndola con su permanente susurro…

2

Podríamos decir que nos hemos encariñado
Con tal espacio… que siempre hemos
Podido contar con el: las culturas del cuerpo.
Los torneos los actos las celebraciones los juegos
Los talleres… el Taller de Amereida
De los miércoles las palabras al viento
Diría, casi siempre protegidas por el velo
De una cierta alegría…
Los cuerpos encontrando su acomodo en la
Arena envueltos por la temperatura
De la mañana, templados en el conjunto.
Es lícito afirmar que hay cabida “ahí”
Todo concurre para que así ocurra
Los pájaros los ruidos el cielo
Hasta el tráfico continuo de la carretera
La presencia ineludible del mar
-Sus extensiones- que nos abre sin cesar a lo innombrado…
Los perros que curiosos se acercan
Atisbando no sabemos que…
Los pastos, los aromas de la vega extensa
Donde jugamos

3


Jugamos dándole cabida al sentido
Lúdico de la existencia
Jugamos con el cuerpo jugamos con
Las palabras jugamos con la distracción
De la mirada con el oído
Pies y manos

Algo tiene el lugar de invitante
Invita a conversar distendidamente
Conversar
“El juego de los juegos”
Invita a salir a conversar
A salir a conversar caminando…
A su vez
Invita a reunirse… en torno a algo y muchas veces
En torno a la palabra…
A mi parecer, le queda muy bien a este espacio
La invitación que hace Friedrich Hölderlin
En su poema “Ida al campo” para inaugurar
Un lugar: ¡Ven! A lo abierto, amigo!
Que en alemán suena así Komm! Ins offene freund!

4

Y
Va invitando a lo largo del poema a
Participar y disfrutar de la abertura…
Leo algunas frases que van haciendo aparecer…
Y vacío descansa de canciones el aire
Y al gozo queda consagrado el día
Y veraz sea el deleite
Y hallada la palabra
Y abierto esté el corazón
Y a la abierta mirada
Lo luminoso se abrirá
Para
Consagrar con la mejor palabra
El suelo
Y que
Como el corazón lo anhela
Franco y abierto
Al espíritu conforme
Y se ve –luego-
Sonreír los dioses
Sobre nosotros
-Pero-
Bello es el lugar
El valle se abre
En el aire mecedor
Bajo el asoleado aroma

5

Frases, que una tras otra,
Van desvelando la relación
De nosotros y el lugar
Y del lugar y nosotros
Este poema “Ida al campo” cuenta con una
Traducción al castellano de Godofredo Iommi
Y se leyó por primera vez en 1971
En un pequeño bosque de pinos
Situado sobre una duna en la parte alta
De la Ciudad Abierta. Allí se almorzó
Tras escuchar su lectura, en español y alemán.
Allí, en lo que hoy día llamamos “ágora
De los huéspedes” se dio comienzo a una
Invitación que perdura hasta estos días:
¡Ven!
A
Lo abierto
-Amigo-
Por esto es que creemos, que celebrar
Este recorrer por lo abierto
Por ya setenta años
Merece constituir un Aula Abierta
Desplegada extendida
Donde sea siempre posible
Preguntar dilucidar conversar
Por este
¡Ven!
Por este regalo que es el “sino” de la Escuela de la Ciudad Abierta
De las travesías y de las andadas…
Siendo este décimo Taller de Amereida (del primer
Semestre de este año 2022), el último del semestre,
Dejo abierta la invitación –una vez más- a
Construir “esta abertura”
Un
Saludo
A
Todos

Notas y Referencias

  1. Puentes Riffo, M., & Soler, A. L. (2008). La observación arquitectónica: la periferia efímera de Valparaíso. Ediciones Universitarias de Valparaíso.
  2. Eyquem, M. (2016). El proyecto de la obra: de la gravedad a la levedad : Miguel Eyquem. (G. Squella & S. Arriagada, Eds.). Ediciones ARQ.
  3. Evans, M., & Aldoy, N. (2016). Digital Design Sketching using the Tablet PC. The Design Journal, 19(5), 763–787. https://doi.org/10.1080/14606925.2016.1196091
  4. O’Neill, S. J. (2013). Re: thinking and designing a digital sketchbook. Digital Creativity, 24(4), 291–309. https://doi.org/10.1080/14626268.2012.752753
  5. Sangvanich, K., & Chinokul, S. (2018). Reflective sketchbook journals for art education students in Thailand. International Journal of Education Through Art, 14(3).
  6. Sangvanich, K., & Chinokul, S. (2018). Reflective sketchbook journals for art education students in Thailand. International Journal of Education Through Art, 14(3).
  7. Power, N. (2018). Re-imagining the sketchbook as a medium of encounter. Art, Design & Communication in Higher Education, 17(2).
  8. Gilbert, J. (2002). Legitimising Sketchbooks as a Research Tool in an Academic Setting. Journal of Art & Design Education, 17(3), 255–266. Recuperado de https://doi.org/10.1111/1468-5949.00134
  9. Iommi, G. (1985). Norma y Apartado. En Diez Separatas del Libro no Escrito. Valparaíso: Ediciones e[ad],.
  10. Paz, O. (1986). El arco y la lira: el poema, la revelación poética, poesía e historia. Fondo de Cultura Económica.
  11. Iommi, G. (1982). Eneida - Amereida. Viña del Mar: Taller de Investigaciones Gráficas, Escuela de Arquitectura y Diseño, PUCV.
  12. varios autores. (1967). Amereida. Santiago: Editorial Cooperativa Lambda. Recuperado de http://wiki.ead.pucv.cl/index.php/Catálogo#Amereida
  13. Dennett, D. C., & De Brigard, F. (2007). Romper el hechizo: la religión como un fenómeno natural. Madrid: Katz.
  14. La condición poética del hombre, en el sentido que es indicada aquí, fue formulada por Friedrich Hölderlin en versos de In lieblicher Bläue (En Amable Azul). El poema se conoce no de un original manuscrito del poeta, al parecer perdido, sino de la reproducción que hace de éste su amigo Wilhelm Waiblinger, quien redactaría la primera biografía del poeta. El verso hacia el final del poema dice: “Pleno de méritos, mas poéticamente, habita el hombre sobre esta tierra” (Heidegger, 1988, p. 139). Es el quinto lema que recoge Heidegger para definir la esencia de la poesía: “Lo que el hombre hace y persigue lo adquiere y merece por su propio esfuerzo. Sin embargo —dice Hölderlin en duro contraste— , todo esto no toca la esencia de su morada en esta tierra, todo esto no llega a la razón de ser de la existencia humana. Esta es ‘poética’ en su fundamento.” (Ibid) Este es uno de los planteamientos poéticos que orienta y configura los estudios y la pedagogía de la Escuela. La proposición se hace extensiva al oficio del diseño cuando este es implementado con dos nuevas carreras, gráfico e industrial, a comienzos de la década de 1970. El planteamiento implicado en la nueva pedagogía trajo consecuencias no sólo académicas, sino también artísticas.
  15. Exposición 20 años Escuela de Arquitectura UCV
  16. Wilson, Edward O. Consilience, La unidad del conocimiento. “Para poder entender la condición humana, hay que comprender a la vez los genes y la cultura, y no por separado a la manera tradicional de la ciencia y las humanidades, sino conjuntamente, en reconocimiento de las realidades de la evolución humana”.
  17. Pinker, S., & Lazcano, P. H. (2018). En defensa de la ilustración: por la razón, la ciencia, el humanismo y el progreso. Paidós.
  18. Sagan, Carl. El Cerebro de Broca
  19. Ridley, Matt. (2006). Qué nos hace humanos.
  20. Eneida - Amereida. Edición anotada. Iommi, G. (1981). Eneida - Amereida. Edición anotada. En J. Reyes (Ed.), Taller de América (Vol. 8). Escuela de Arquitectura y Diseño PUCV: Archivo Histórico José Vial Armstrong.
  21. Pinker, S. (2018). En defensa de la Ilustración: Por la razón, la ciencia, el humanismo y el progreso (Contextos)
  22. Bloch, M., & Bloch, E. (2001). Apología para la historia o el oficio de historiador. Fondo de Cultura Económica.
  23. una historia de acontecimientos, incluso de episodios; quiero decir en una historia, que con razón o sin ella –no es el momento aún de discutirlo– se preocupa extremadamente por registrar con exactitud los actos, palabras o actitudes de algunos personajes, reunidos en una escena relativamente corta donde se juntan, como en la tragedia clásica, todas las fuerzas de crisis del momento: jornada revolucionaria, combate, entrevista diplomática. (Ibid)
  24. Ibid
  25. Poe, E. A. (1850). The Poetic Principle. Recuperado de http://www.eapoe.org/works/info/petpp.htm
  26. Wilson, E. O., & Hass, R. (2014). The Poetic Species: A Conversation with Edward O. Wilson and Robert Hass. New York: Bellevue Literary Press.
  27. Wilson, E. O. (1999). Consilience: la unidad del conocimiento. Galaxia Gutenberg.
  28. Iommi, G., & Cruz, A. (1983). De la Utopía al Espejismo. REVISTA Universitaria no9, (Ciudad Abierta), 17–25. Recuperado de http://wiki.ead.pucv.cl/index.php/De_la_Utopía_al_Espejismo
  29. En botánica, el fruto es el órgano procedente de la flor, o de partes de ella, que contiene las semillas hasta que estas maduran y luego contribuye a diseminarlas. Desde un punto de vista ontogénico, el fruto es el ovario desarrollado y maduro de las plantas con flor. La pared del ovario se engrosa al transformarse en la pared del fruto y se denomina pericarpio, cuya función es proteger a las semillas. Con frecuencia participan también en la formación del fruto otras partes de la flor además del ovario, como por ejemplo el cáliz o el receptáculo. https://es.wikipedia.org/wiki/Fruto Se denomina fruta a aquellos frutos comestibles obtenidos de plantas cultivadas o silvestres que, por su sabor generalmente dulce-acidulado, su aroma intenso y agradable y sus propiedades nutritivas, suelen consumirse mayormente en su estado fresco, como jugo o como postre (y en menor medida, en otras preparaciones), una vez alcanzada la madurez organoléptica, o luego de ser sometidos a cocción. frūctus, frūcta, frūctum. Satisfacción, deleite, placer, gusto. De fruor ("disfrutar") y el sufijo -tus
Disfrutar. Gozar de los productos (de)
  30. Mancuso, S. (2019). El increíble viaje de las plantas. Planeta. “una planta sin semillas no puede propagarse mediante reproducción sexual, sino solo vegetativamente, es decir, produciendo plantas hijas que no son sino clones genéticamente idénticos a la planta madre”
  31. “Algunas plantas que han inventado semillas endurecidas, resistentes al fuego, tienen a la vez tallos y hojas que se inflaman fácilmente. Un relámpago cae en tierra, un fuego intenso se propaga incontroladamente, las semillas de las plantas favorecidas sobreviven y la competencia, con sus semillas, queda achicharrada.” Sagan, Carl., Druyan, Ann(1993). Sombras De Antepasados Olvidados: Las Respuestas De La Ciencia a Quiénes Somos, De Dónde Venimos Y Cuál Puede Ser Nuestro Destino,  Planeta.
  32. Paz, O. (1994). Laberinto de la soledad y otras obras. Penguin Books.
  33. Cruz, A. (1982). Estudio acerca de la Observación en la Arquitectura. En Cuatro Talleres de América en 1979. Hay que ser absolutamente moderno (p. 41). Viña del Mar: Taller de Investigaciones Gráficas, Escuela de Arquitectura y Diseño, PUCV.
  34. Girola, C. (1982). Contemporaneidad en la Escultura. En Cuatro Talleres De América En 1979. Hay Que Ser Absolutamente Moderno (1a). Viña del Mar: Taller de Investigaciones Gráficas, Escuela de Arquitectura y Diseño, PUCV.
  35. Méndez, F. (1982). El cálculo pictórico. En Cuatro Talleres de América en 1979. Hay que ser absolutamente moderno. Valparaíso: Taller de Investigaciones Gráficas, Escuela de Arquitectura UCV.
  36. Iommi, G. (1982). Hay que Ser Absolutamente Moderno. En Cuatro Talleres de América en 1979. Hay que ser absolutamente moderno. Viña del Mar: Taller de Investigaciones Gráficas, Escuela de Arquitectura y Diseño, PUCV.
  37. Rimbaud, A., & Jové, J. F. V. (2003). Poesía completa. Ediciones 29.
  38. Pinker, S., & Lazcano, P. H. (2018). En defensa de la ilustración: por la razón, la ciencia, el humanismo y el progreso. Paidós.