Taller ARQ Oficio D 2016

De Casiopea



Asignatura(s)Taller Arquitectónico 5ª Etapa, Taller Arquitectónico 6ª Etapa, Taller Arquitectónico 4° Etapa
Año2016
Tipo de CursoTaller de Etapa
TalleresARQ 3º
ProfesoresRodrigo Saavedra
Profesor(es) Ayudante(s)Javiera Fernández
AlumnosBenjamín De la Paz, Eber Sáez
Carreras RelacionadasArquitectura

PRIMER TRIMESTRE

El Jardín Infantil un espacio de estimulación y aprendizaje como detonante de relaciones comunitarias.

Sobre el Vacío Lúdico en el espacio público.

Un niño de la mano de su madre camina por otro horizonte, en un caminar jugando ambos continúan en un largo en donde la extensión del cuerpo de la madre calza con la extensión del cuerpo niño, el gesto es sin esfuerzo, es natural es con decoro, la justeza del horizonte del niño hace calzar las manos en un gesto no forzado, el límite otorga la libertad del decoro. Este Taller del Oficio, sitúa la relación entre Observación- Acto y vacío, en límites acotados por requerimientos externos, para dar con aquella libertad con decoro, una libertad con belleza, así se buscan situaciones limitantes en un buen sentido, es decir se buscan “reglas del juego” y se buscan en instituciones que trabajen con lo vulnerable, con la carencia, con la pobreza y su superación, pensamos que dicha superación debe relacionarse con la educación, pues vemos en ello reglas claras y complejas en la educación dedicada a la primera infancia, y además vemos allí la ocasión de aportar desde la arquitectura en el origen de un tema.

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Texto de descripción de la imagen

El primer límite es el Proyecto Hepi, habilitación de espacios públicos infantiles o de la primera infancia, iniciativa del Ministerio de Desarrollo Social que propone llevar al espacio público la actividad de las salas de estimulación temprana de los Cesfam, a las cuales asisten niños en riesgo de desarrollo y donde se realizan terapias de estimulación mediante ejercicios y juegos, el proyecto HEPI propone que los juegos de estimulación sean públicos mediante plazas en las cuales se construyen elementos lúdicos que estimulan habilidades para niños de 0 a 4 años.

Estos proyectos se originan en la observación de una cualidad luminosa que da cabida a los niños cuidados por adultos, un infante de 0 a 2 años. Y la observación del acto lúdico en el espacio público y jardines infantiles situándose en habilidades del crecimiento entre 0-4 años. La idea es que el juego no sea solo en la masa de los elementos sino en el espacio, en el vacío por ello para tener una propuesta de vacío lúdico, se propone una fórmula arquitectónica, una envolvente entre un espesor luminoso que es un cielo y un suelo lúdico. El acto es en un vacío con límites que sitúan relaciones de proximidad lejanía y con ello el desarrollo del área de lenguaje y cognitiva, así, la fórmula se adapta en una plaza, en diversos cerros de Valparaíso, para que tenga cabida el aprendizaje y estimulación en el vacío arquitectónico.

Sobre los Proyectos Arquitéctónicos de Jardín Infantil y Sala Cuna JUNJI

Un segundo límite a modo de regla del juego, con decoro son los jardines Infantiles JUNJI, que en su constante Reposición se encuentran con programas que actualizan un standart en pos de una educación más integral e inclusiva y que en los contextos vulnerables donde se sitúan cumplen un rol fundamental al constituirse en “ hogares diurnos seguros”. Aqui lo limitante es el “proyecto educativo” del Jardín Infantil y el programa arquitectónico JUNJI el cual en la actualidad contempla espacios de extensión y de expansión de las aulas de párvulos y salas cuna, espacios que se pueden considerar para vincular contexto con proyecto educativo.

En estos casos la forma nace de una acertada lectura del lugar para contextualizarse oportunamente vinculando lugar y proyecto educativo de manera coherente para un aprendizaje armónico. En un Jardín infantil cada recinto es un espacio de aprendizaje por lo cual la estructura programática esencial que relaciona área de aprendizaje, área de servicio, y áreas de administración permite vínculos que son ocasión de forma, los recintos de expansión junto con los patios, circulaciones y accesos. Recibimos la visita del arquitecto ex-alumno de nuestra escuela Pedro Lomboy, arquitecto de JUNJI quien nos expone casos de reposición junji, destacando las dificultades, objetivos, oportunidades y compromiso de dicha institución. JUNJI nos presenta cinco casos para hacernos cargo con proyectos académicos que se constituyen en antecedentes válidos para los futuros proyectos profesionales de reposición que se realizarán en el corto y mediano plazo en cada caso. Distribuidos de cordillera a mar, estos son:

  • Jardín Infantil Rayito de Luz, Los Andes
  • Jardín Infantil Medialuna, San Pedro
  • Jardín Infantil Pichiche, Belloto
  • Jardín Infantil Pulgarcito, Placeres
  • Jardín Infantil Melodía, Glorias Navales


El jardín debe estar bien contextualizado mediante una correcta lectura del lugar, reconociendo y poniendo en valor sus dinámicas, identificando los aspectos culturales presentes: costumbres, ritmos, jornadas, virtudes barriales y sociales (sobre todo en situaciones vulnerables para los niños) con el fin de que este edificio sea un aporte a las comunidades en la cual ya está inserto, no siendo ajeno al acontecer cotidiano de sus habitantes. Por ejemplo el tiempo aletargado de San Pedro y su origen ferroviario, o el vínculo con el Cerro la Virgen en los Andes como factor identitario del paisaje, o el origen arraigado de Glorias Navales en relación a los rangos etarios y la memoria. Cabe señalar que el alumno es capaz de distinguir un acto presente en los habitantes del lugar, como aquella potencia socio-física que se manifiesta desde los niños a sus familias y a su barrio, relevando además las características existentes que construyen identidad.

Luego se visitan los jardines se conoce a los habitantes de cada uno, los niños, docentes, personal de servicio y apoderados, los alumnos diseñan una metodología de trabajo que permita dialogar y comprender y se realiza una actividad de diseño participativo con los niños de modos de interactuar con ellos y descubrir un énfasis vivo del proyecto educativo proponiendo un organismo, un ente vivo que debe reflejar aquella libertad creativa impulsada por el destinatario principal: el infante. Siendo el acto aquel que revela el secreto del jardín, aquella fórmula que lo identifica, y que le es propio de los niños, revelando una condición plena del habitar en una cualidad espacial determinada.

Desde ello aparece la pregunta por el regalo, ¿qué se le regala al lugar y qué se le regala al niño?, es importante en cada caso conocer el Proyecto educativo del Jardín, pues es el distingo que otorga el sello a sus actividades; en Los Andes la lectura, en San Pedro el cuidado del medioambiente y su territorialidad, en El Belloto el contacto con la naturaleza y lo étnico, en el cerro Placeres la pedagogía de la oportunidad y el buen trato, en la población Glorias Navales la vida saludable, cada proyecto arquitectónico asume en su forma el proyecto educativo, es un espacio para el aprendizaje infantil que permite al estudiante de arquitectura proponer desde un vínculo que toca el origen del vacío, lo que ordena y da sentido, lo que se revela como acto arquitectónico, es en ese punto en donde está la clave de los proyectos del taller, pues un jardín cuyo proyecto educativo es la vida saludable, la extensión del patio podría ser un huerto como inicio de la cadena saludable, o un patio deportivo y este extenderse al exterior en una plaza en un eriazo tras el jardín, necesaria como regalo al observar el anhelo de vida pública en comunidad en el barrio, así el proyecto construiría una continuidad entre patio y plaza. Cuando calza el acto con el lugar un proyecto tiene orientación, cuando calza el acto, con el vacío y el lugar el proyecto tiene orientación y destino.

Proyectos de Alumnos

0.EJEMPLO

Jardín Infantil Rayito de Luz, Los Andes.

  • Estudio de Dinámica Barrial
  • Diseño Participativo


1.Ronny Barilari

2.Christofer Castillo

3.David Da Silva

4.Fuad Lues

5.Marta Moya

6.Javiera Ponce de León

7.Tomás Vásquez

Jardín Infantil Medialuna, San Pedro.

  • Estudio de Dinámica Barrial
  • Diseño Participativo


1.María Fernánda Aravena

2.Margarita Casas

3.Susanne Hornauer

4.Isabella Massa

5.Valentina Mondragón

6.Luisa Navarro

7.Constanza Pérez

Jardín Infantil Pichiche, El Belloto.

  • Estudio de Dinámica Barrial
  • Diseño Participativo


1.Alejandra Díaz

2.Nicole Hernádez

3.Valentina Lucero

4.Macarena Monroy

5.Ignacio Oliva

6.Noemi Pacheco

7.Eber Sáez

Jardín Infantil Pulgarcito, Placeres.

  • Estudio de Dinámica Barrial
  • Diseño Participativo


1.Cristobal Carrillo

2.Beatriz Díaz

3.Vaithiare Espinoza

4.Pamela Ibañez

5.Sebastián Merino

6.Macarena Ramdohr

7.Lucas Schiesewitz

8.Paula Valderrama

Jardín Infantil Melodía, Glorias Navales.

  • Estudio de Dinámica Barrial
  • Diseño Participativo


1.Mariana Oyanedel

2.Matías Oppermann

3.Benjamín de la Paz

4.Matías Villalobos

5.Ignacio Tampe

6.Martina Vicencio

7.Belén Flores

8.Romina Sáez


¿Qué abre para nosotros, para la escuela y Amereida el pensar espacios para la niñez?

Si nos detenemos y nos ponemos a pensar sobre el momento en que observamos y proyectamos, nos percatamos que el arquitecto y el diseñador siempre propone y realiza su obra para otro, hacia otro; él en búsqueda de inspiración se despoja de prejuicios ante lo observado, teniendo presente sus preceptos y rol en su oficio. Es mediante ese estado de inspiración por el cual dejamos de ser nosotros pudiendo rescatar la esencia, el secreto de un lugar, de un espacio, de una comunidad para ponerlo en valor, siendo necesario este salir de nosotros para ser nosotros más totalmente con el fin de generar aquel regalo. Es necesaria aquella dialéctica de salida y regreso, de otredad y unidad. Si caemos en la cuenta de ello, entonces la arquitectura y el diseño tienen en sí una dimensión sensible (espiritual) y hospitalaria.

Octavio Paz, en El arco y la lira nos dice que " el lenguaje poético revela la condición paradójica del hombre, su "otredad" y así lo lleva a realizar lo que es (...) El acto mediante el cual el hombre se funda y revela a sí mismo es la poesía (...) La poesía nos abre la posibilidad de ser que entraña todo nacer, recrea al hombre y lo hace asumir su condición verdadera, que no es la disyuntiva: vida o muerte, sino una totalidad: vida y muerte en un solo instante de incandescencia".

La otredad, podríamos decir, que es el paso necesario e inherente previo a la hospitalidad. El caer en la cuenta de la propia individualidad para encontrarse con el otro… el yo y el otro yo para vivir plenamente su propia realidad, vida, trabajo y estudio. Ahora, esto no solo se revela ante el individuo, es decir como arquitectos y diseñadores, sino que también aparece la colectividad: yo y otro, nosotros y otros.

Debemos ser capaces de entender al otro... un desconocido por conocer, un otro que en el caso del taller en su materia de estudio: es el niño. Ser capaces de observar olvidando por un momento la experiencia y vivencias en su propia infancia, pudiendo ver sin velo alguno al infante y su espacio o vacío lúdico. Cómo éste niño revela una condición de libertad en el juego mediante la apropiación de su espacio y relaciones con sus pares y padres. Estar en su horizonte, entender sus ritmos, sus etapas exploratorias, habilidades y estimulación. Encontrando así el alumno, aquel acontecer lúdico que se manifiesta en un quehacer distinto y surge con cierta plenitud en la experiencia habitable del jugar.

¿Cuál es el acto que desencadena la forma? ¿cuál es la forma que da cabida al acto?

Entender aquel vacío lúdico como este espacio público interior con un carácter, tamaño y dimensiones que acogen e invitan a su principal habitante a estar, jugar y aprender jugando. Es en el acto donde se debe manifestar el carácter del vacío lúdico, y donde se centra la actividad humana dentro de una condición espacial: la relación del cuerpo con el espacio. Es ahí donde se hace presente la otredad.

Según Godofredo Iommi en uno de sus escritos: "La relación espiritual lleva al hombre a alcanzar, el mismo, su propio esplendor, no por comparación con el otro, sino por ello que le es propio e insustituible. De suerte que ninguna comparación, ninguna puja, disputa o guerra es posible, de suyo. Y a su vez, requiere, del otro hombre la cesión del "espacio", de suerte que le es propio. Nadie puede substituir a nadie. Y la medida, que deja ser al que es lo que es, respecto de- otro, vale decir, relación, se manifiesta en la distancia de cada cual - por sí - otorga al otro. Esto es la hospitalidad." (Godofredo Iommi, p.8)

Entonces la otredad es necesaria para hacer aparecer la hospitalidad... pero ¿qué hay de ello en el juego de un niño?, ¿qué de lo lúdico genera hospitalidad? Que el niño es niño y nada más; que él se reconoce a sí mismo y a otro u otros en el juego. Reconoce su hacer y su actuar en él y con otros. Reconoce su estar y su entorno en aquella inocencia ( no in-conciencia) del jugar por jugar. El juego como aquel espacio de exploración, disfrute, aventura, estimulación y aprendizaje.

En ese sentido el jardín infantil da cabida al acontecer del niño, su principal protagonista, en él el alumno fija su mirada y se conforma dicho espacio pensando en él, en su estimulación, desarrollo de sus habilidades, capacidades cognitivas, además de las relaciones socioemocionales. Cuando se tiene presente siempre al otro se es capaz de generar un propuesta coherente con su realidad y actuar ,regalando un tamaño y con un aire y signo determinado. Pero, al mismo tiempo, este proyecto es capaz de dar cabida a un otro,a una comunidad. Es decir, no solo se reconoce al primer infante, sino a todos los actores que influyen en su desarrollo.

El jardín infantil propuesto es aquel que se abre a una comunidad, que se víncula a partir de la identificación y conocimiento del otro , aquel que recibe al primer infante como al resto de los habitantes que congrega… donde aparece " la hospitalidad como cabida de lo siempre otro". (Iommi, G)


SEGUNDO TRIMESTRE

Presentación de la Arquitectura: El Renacimiento.

La Presentación de la Arquitectura impartida durante el segundo trimestre del 2016, en el Ciclo del Oficio por los profesores Rodrigo Saavedra y Javiera Fernández, estudió el Renacimiento. Dicho estudio tuvo tres ciclos. El primero: Territorio y paisaje en el Renacimiento; el segundo: Obras, tamaño y ciudad renacentista; el tercero: Espesor habitable, elementos arquitectónicos y programa. Cada uno de los encargos supuso el estudio, dibujo, observación y análisis de las obras presentadas en láminas; y la lectura de los principales tratados de la época. Al final de cada ciclo se escribió un ensayo que permitió profundizar y vincular un aspecto de interés particular observado.

En el primer ciclo de estudio: Territorio y paisaje en el Renacimiento, en primer lugar se presentaron conceptos generales del Renacimiento a modo de introducción, para luego abordar el concepto de paisaje y territorio, destacando la importancia de la relación subjetiva entre el hombre y el medio en el que vive a través de la mirada. El taller estudió obras de arquitectura como las villas del Quatrocentto y Cinquecentto ubicadas fuera de las urbes principales y edificios públicos dentro de la ciudad; observando y analizando orientación, emplazamiento, distancias y otras relaciones con el entorno inmediato y lejano. También se presentó y estudió el jardín como elemento arquitectónico de villas y palacios.

Posterior a ello, durante el segundo ciclo: Obras, tamaño y ciudad renacentista, se estudió, dibujó y analizó el límite, espesor habitable y vínculo con la trama urbana, a partir del vínculo con obras de carácter público ubicadas tanto en Florencia como en Roma. Mientras que el tercer ciclo: Espesor habitable, elementos arquitectónicos y programa, consistió en el análisis detenido de fachadas entendiendo y descifrando a través de la observación sobre medidas y proporciones, lo contable, incontable, vacío y dimensión vertical.

Cabe destacar que la comparación entre una villa del Quatrocentto, una villa del Cinquecentto y un edificio de carácter público en la ciudad renacentista durante el primer ciclo, permitió plantear relaciones espaciales entre un edificio y el territorio o la trama urbana, recurriendo a la forma, armonía, simetría, proporción y orden proyectados en virtud de un propósito arquitectónico, siempre pensado desde el acto de quien lo habita plenamente. Lo hecho permitió al taller comprender que la integración escénica y la valoración del territorio mediante el descubrimiento del paisaje (natural o urbano) comparece como un elemento arquitectónico, encarnando el pensamiento humanista de su época.

A continuación se presentan los ensayos desarrollados por el taller, acompañados por observaciones y esquemas conducentes y polígonos de relaciones de los conceptos principales abordados durante las clases y encargos.

EJEMPLO

Alejandra Díaz

Romina Sáez

María Fernanda Aravena

Beatriz Díaz Donoso

Luisa Navarro Cubillos

Sebastian Merino Morgado

Belén Flores

Isabella Massa

Susanne Hornauer

Nicole Hernández

Ronny Barilari

Martina Vicencio

Fuad Lues

Matías Villalobos

Constanza Pérez

David Da Silva

Javiera Ponce de Leon

Macarena Ramdohr

Valentina Mondragón

Mariana Oyanedel

Tomas Vasquez

Christofer Castillo González

Matías Oppermann

Margarita Casas

Ignacio Tampe

Benjamín de la Paz

Eber Sáez

Paula Valderrama

Marta Moya


Tercer Trimestre