Sofía Enríquez- Módulo de Investigación- T2

De Casiopea



TítuloSofía Enríquez- Módulo de Investigación- T2
AsignaturaMetodología de la Investigación
Del CursoMódulo Investigación T1 2015
CarrerasDiseño Gráfico
2
Alumno(s)Sofia Enriquez

Abstract

Bailes chinos en la zona central de Chile. Conflictividad popular religiosa.

En la zona central de Chile, específicamente en la región de Valparaíso, existen actualmente registradas 36 fiestas religiosas, de las cuales el 81% corresponden a bailes chinos. [1] Estos bailes datan desde la época precolombina, aportando con una tradición popular viva, mezclando identidad indígena y mestiza a través del canto y el baile. A pesar de esto, se vive una constante disputa con la iglesia católica desde sus inicios en la zona central, hasta la actualidad. De diversas maneras se ha intentado someter estos bailes dentro del marco del catolicismo, siendo su principal razón el trato directo que existe entre los bailes chinos y la divinidad. ¿Cómo es que aún, luego de siglos de conflicto, se continúa con la represión de un culto popular? ¿Que derecho tiene la iglesia católica frente o sobre esta cultura? ¿De que manera se puede erradicar finalmente esta situación?


Ficha 1

  • Título del libro : Fiesta populares tradicionales en Chile.
  • Capítulo: Panorama general y conflicto en las fiestas actuales- Quinta Región.
  • Autor: Claudio Mercado
  • Año: 2006
  • Lugar de consulta: Museo Chileno de Arte Precolombino, Santiago de Chile.

Resumen

En este capítulo del libro, se habla específicamente sobre los bailes chinos[2], al ser las fiestas rituales por excelencia en la región de Valparaíso, conformando el 81% de los bailes religiosos. [3] Estos a su vez, son conformados en zonas rurales de pueblos campesinos y pescadores de Chile, dentro de los cuales encontramos sus primeros antecedentes entre el 900 y el 1400 d.C. [4] Debido a su vasta tradición, los bailes chinos poseen tanto aportes indígenas como hispánicos, esto se debe al estar conformados principalmente en la zona central, la cual sufrió la eliminación de la población indígena, para dar paso a la nueva población mestiza, siendo esta, la que se convertiría en los campesinos y pescadores actuales que continúan conservando aquel sustrato indígena, traducido tanto en los elementos del baile (instrumentos musicales, danza) como en su ritualidad misma. Estos a su vez, han conformado una constante lucha con la Iglesia Católica, ya que esta continuamente intenta estructurar el baile para que pertenezca y se enmarque dentro del ritual católico, eliminando toda relación con la tradición indígena.

El baile chino posee una estructura determinada estructura al momento de comenzar la fiesta, este se organiza en una determinada localidad rural en donde otros bailes de pueblos cercanos son invitados a participar. Generalmente estas comienzan en la mañana y se prolongan hasta el anochecer, siendo el baile dueño de casa el que provee alimento para todos los participantes.

Todo este proceso de ritualidad, la iglesia a insistido constantemente en derrocarlo y separar lo sagrado de lo profano.

La idea de que lo religioso es solo divino, sin dar cabida a lo humano, es la que manda. Idea absolutamente contraria a la del mundo indígena y de las clases populares no urbanas, donde lo humano y lo divino forman parte de un todo invisible.” (Mercado, C. 2006 p.64)

Pero con los bailes chinos la batalla ha sido dura. Si bien la ritualidad china se transformó en una ritualidad enmarcada en el calendario ritual católico y la fe que actualmente profesan es la católica, es también cierto que la relación con la divinidad es distinta a la del católico urbano. Los bailes chinos se han mantenido autónomos a través de los siglos. Tomaron la palabra sagrada de la Biblia y tomaron las imágenes, pero su relación siguió siendo directa con la divinidad, su ritualidad siguió siendo chamánica, sin necesitar de la liturgia católica para producir el contacto con la divinidad.” (Mercado, C. 2006 p.64)

Ficha 2

  • Título del libro : Canto a lo divino y religión del oprimido en Chile.
  • Capítulo: Religión oficial- Religión Popular
  • Autor: Maximiliano Salinas
  • Año: 1991
  • Lugar de consulta: Biblioteca Nacional de Chile- Memoria Chilena

Resumen

Dentro del primer capítulo, “Religión oficial, espiritualidad señorial” da cuenta de una Iglesia Católica dentro de la época colonial con un sentido elitista, de obtención de poder, jerárquica y paternalista. Fue este sistema, el que dio paso a concebir la sociedad señorial chilena, un modelo urbano controlador y represor de la religiosidad rural. En la segunda parte, “Religión popular, espiritualidad del oprimido” constituye la contraposición religiosa del catolicismo oficial. En el caso de Hispanoamérica colonial y postcolonial, existió la cultura popular, agraria y carnavalesco, siendo el encuentro entre la cultura medieval hispánica y las sociedades rurales del nuevo mundo. [5]

Ficha 3

  • Título del libro : Les bailes chinos métissages et religiosité au Chili
  • Capítulo: Les aspects du sacre- Religiosite et culte
  • Autor: Léonardo Garcia
  • Año: 2002
  • Lugar de consulta: Museo Chileno de Arte Precolombino, Santiago de Chile.

Resumen

Un aspecto esencial para ahondar en los bailes chinos es su religiosidad. Se plantea la hipótesis de que no pueden ser clasificados dentro de una unidad monolítica, al existir múltiples diferencias desde su práctica religiosa hasta su vínculo con lo sagrado. Expone como es que a pesar de estar enmarcados dentro de un calendario católico estos no se sienten parte de el, como llevan su tradición, su canto, su conexión con lo divino desde el alférez,[6]su manera de traspasar esa ritualidad, cómo en algunos casos se conserva o se extingue. El porqué siguen existiendo, los motivos de la adhesión a un baile chino, las mandas, la relación que existe entre la tierra y las cosechas, el pedir, la constante creencia de una tradición cultural viva.

Ficha 4

  • Título del artículo : Ritualidades en conflicto: los bailes chinos y la Iglesia Católica de Chile Central
  • Autor: Claudio Mercado
  • Año: 2002
  • Lugar de consulta: Museo Chileno de Arte Precolombino, Santiago de Chile.

Resumen

Artículo que trata desde una manera personal el conflicto existente actual entre los chinos y la iglesia católica. Porqué es que aún se continúa disputando un emplazamiento dentro de la tradición cultural religiosa. Testimonios de diversos alféreces que exponen la situación actual, poniendo sobre todo en disputa a los curas de la iglesia católica al ser ellos los que reprimen su oficio, tildándolo muchas veces de "pagano" y fuera de las normas religiosas impuestas.

El intento de apropiación de las fiestas por parte de la Iglesia Católica ha dado resultados en los últimos cincuenta años. Muchas han sido las fiestas que han sido tomadas por la iglesia como si fueran de ella, como si nacieran de ella, como si la estructura eclesiástica representara la celebración popular. Y la verdad, como lo demuestra la historia, es muy distinta. Los chinos, ya sabemos, tienen una tradición de alrededor de 800 a 1.000 años, que ha ido modificándose y adaptándose al continuo cambio del mundo. A partir de 1950 la Iglesia hizo una gran arremetida contra la devoción popular y tomó las riendas de lo que supone le compete sólo a ella: el contacto con lo divino. (Mercado, C. 2002 p.5)

Palabras clave

Región de Valparaíso, Bailes chinos, fiesta, ritualidad, tradición, conflicto, catolicismo.

Citas

  1. Mercado, C. (2006):Fiesta populares tradicionales en Chile
  2. Chino es una palabra quechua que significa servidor. Los chinos son sirvientes de la virgen y los santos
  3. Mercado, C (2006):Panorama general y conflicto en las fiestas actuales. Fiesta populares tradicionales en Chile. p.60
  4. Mercado, C (2006):Panorama general y conflicto en las fiestas actuales. Fiesta populares tradicionales en Chilep.60
  5. Salinas, M. (1991):Religión oficial- Religión Popular. Canto a lo divino y religión del oprimido en Chile. p. 284
  6. El Alférez dentro de la época de conquista comenzó siendo un estatus de oficialidad militar en las fuerzas armadas, y que luego fue mutando dentro de la cultura ritual, nombrando así al cantor del baile chino, el cual hace la conexión directa con la divinidad a la cual se está celebrando.