Silvana Sarrocchi: Rediseño de widget

De Casiopea


TítuloInteracción de lo macro a lo micro
Palabras Clavewidget
AsignaturaTaller de Diseño de Interacción,
Del CursoTaller de Diseño de Interacción 2018,
CarrerasDiseño, Diseño Gráfico, Diseño Industrial
Alumno(s)silvanasarrocchi


Observación de las interacciones entorno a un objetivo

El paso por la estación del metro y su uso tiene en su recorrido múltiples interacciones entre el usuario con elementos desde el inicio (entrada a la estación) hasta el final (salida de la estación). Todo gira entorno a un objetivo concreto el cual es: TOMAR EL METRO PARA LLEGAR A ALGÚN PUNTO DE LA CIUDAD'. Ese "todo" que gira en torno consiste en diversas interacciones con objetos independientes y dependientes del espacio mismo, los cuales fueron observados como una serie de pasos o etapas por los cuales el usuario debe cursar. A esto se le agrega además los factores propios de la persona, como por ejemplo si va con prisa o sin prisa, lo cual influye totalmente en su forma de interactuar con aquellos objetos.

Descender y ascender al servicio

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Encuentro de los flujos del paso

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Prisa o pausa en el borde estrecho que contiene

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Encuentro veloz con el objetivo

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Problemática del objeto y rediseño

Para poder ingresar y hacer uso finalmente del metro, el usuario requiere del pago del servicio a través de unos pasadizos metálicos que retienen el paso hasta que dicho pago se concrete. Este es realizado mediante una tarjeta personal y exclusiva para el servicio del metro.


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Rediseño: Puerta mecánica para efectuar el pago

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1.-Pantalla que visualiza el saldo disponible cerca de donde se hace el pago.


2.-La forma es circunferencial y está dividida con un desnivel que permite que la mano pase la tarjeta por la pantalla de pago hasta un límite, evitando caídas de la tarjeta al suelo.


3.-La pantalla por donde se efectúa el pago (mediante un sensor) tiene una figura led, similar a un asterisco, que parpadea haciendo mas intuitiva la acción de dónde pasar la tarjeta.


4.-La sección superior del objeto (la pantalla de pago y la baranda que retiene a la persona) se unen visualmente por una franja de color, en este caso azul. Esto para evitar poner flechas innecesarias que indiquen por donde pasar y la persona no se confunde por cual puerta ir.


5.-Se reduce la forma cuadrada innecesaria a un simple cilindro, el cual su sistema mecánico se encuentra por debajo del suelo.


6.-La puerta giratoria es reemplazada por una simple baranda tipo puerta que se des-tranca al momento de efectuar el pago.

Encontrar Vertiginoso ante la prisa y el vacío

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Contexto: Estación metro

Una vez en el borde de la espera, lo vertiginoso se manifiesta en todo sentido. El anteponer al extenso precipicio por donde el veloz metro se detiene brevemente genera una incertidumbre en su venida. Las personas, alertas, esperan ante el precipicio, ante el expuesto peligro. El metro se detiene y abre sus compuertas. En un instante, los pasajeros desocupan el vagón "de golpe" y con una prisa que se observa en su apurado caminar y mirada desorientada. Es en ese momento, en el abrir de las compuertas, en el mirar antes de cruzar desde el vagón al borde de la estación y el pasar donde se produce el Encontrar vertiginoso ante la prisa y el vacío.

El gesto

El encuentro ante el precipicio surge y altera. Una vez abiertas las compuertas, el primer paso es pausado y torpe, pero tan breve que luego cruza como de un salto al otro lado. La mirada supervisa y vigila con vértigo el vacío del precipicio. Expuesto al peligro de caer, la prisa se mantiene latente en la mente y presiona al avance precipitado.

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Punto de vista ergonómico

Este traspaso de usuario desde el metro al borde de la estación y viceversa tiene un riesgo expuesto. La prontitud en que abren-cierran las compuertas y el vacío en altura del suelo al entrar-salir ha generado incluso daños físicos en las personas. Accidentes ya sean como caídas tropiezos o personas "pasadas a llevar" por las compuertas son unos de los problemas frecuentes en los metros generalmente.

Esto se debe a que en el cruce vagón-borde estación se genera un espacio, un vacío en altura donde el pie tiende a una pausa por el ligero miedo a tropezar o simplemente la persona tropieza. Esta exposición a las caídas en este sector específico se ve influenciado también por los siguientes factores: La prisa, La angosta plataforma entre vagón-borde estación y El miedo a caer.


  • La prisa: Este factor es importante porque es el que envuelve todo el contexto de ascender y descender del metro. Las compuertas se mantienen 20 segundos abiertas y una vez cerradas el metro parte inmediatamente. Este hecho se mantiene latente en la mente de los usuarios, y los presiona a salir rápido. Por ende, sobre todo cuando hay mucha cantidad de pasajeros, estos salen tan apresurados que parecen desorientados. Además, genera bastante estrés además de ser peligroso (pues si no sales con prisa te podría pasar a llevar una compuerta, perder el equilibrio y caer).
  • La angosta plataforma: El puente que recibe la pisada al cruzar del metro a la estación es una plataforma bastante angosta (del ancho de la compuerta) que sostiene la pisada en el alto vacío que la rodea. Esto genera una cierta incertidumbre pues contiene la acción de pasar de una manera muy estrecha.
  • El miedo: Dichos los factores anteriores, el miedo viene como consecuencia de ambos. Ya sea por la prisa o por la angosta plataforma que sostiene en el vacio, ambos generan el miedo en el usuario cuando una vez se abren las compuertas se encuentra con esta ineficaz manera de descender que lo expone a la caída.
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Análisis objeto

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El mito

El peligro de caer conlleva un miedo subconsciente tan breve, pero que se presenta de golpe una vez que se abren las compuertas.

El miedo proviene del latín metus y en griego es equivalente a Deimos. Deimos era el nombre de uno de los hijos-demonios del dios de la guerra, Ares. Deimos tenía un hermano gemelo Fobos, y los dos tiraban del carruaje de su padre y se abrían camino a las batallas gracias a su talento natural de sembrar el horror, siendo Deimos infundidor del terror y Fobos de la fuga-huída.

Se entiende que el miedo produce la huída. Quizás por eso en el momento que se cruza del vagón al borde de la estación contemplando ese vacío intermedio, la pisada se entorpece y no es fluída si no que se detiene ante aquel peligro, duda en avanzar o volver, la breve incertidumbre se manifiesta.

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Rediseño

Para el rediseño, se consideró partir desde el momento que se abren las compuertas, modificando el botón, la duración de las compuertas abiertas y la plataforma mediadora.


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Considerando el factor prisa, se modificó el botón con una nueva funcionalidad, la opción "abrir para multitud" que prolonga el tiempo de las compuertas abiertas a 40 segundos

Interfaz: El botón pasa de ser un objeto mecanizado a un objeto de tecnología táctil con el cual genera dos opciones de acción: 1) el toque para la opción pocas personas (1 -4 Usuarios por salir) y la opción 2) El deslice hacia abajo para la opción muchedumbre (5 y +)

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Rediseño del abrir y permanecer de las compuertas del metro

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Gesto

En la extensa continuidad de los rieles, el metro se mantiene constante y veloz. Sus paradas son breves y apresuradas, donde las compuertas se abren y cierran cada vez en un contexto distinto, en una visual distinta. Casi como un portal que se abre con el uso de una llave; el botón, el cual "teletransporta" en un breve tiempo al que lo use, pues el que entra desde un contexto sale en otro completamente distinto. Surge la pregunta, ¿Quién dijo que de esa forma debe ser un botón? ¿No es el botón solo un control que comanda el abrir o no?

Por el exterior del vagón, ya en la estación, las compuertas se disponen a recibir nuevos pasajeros. Colocando como condición la prisa, esto es el breve tiempo, el cual se oculta de la visual generando la incertidumbre de "cuánto va a durar la permanencia de las aperturas(compuertas)". Las personas corren del extremo de la estación a otra, sin saber si alcanzarán a ingresar o no al vagón.

Mito/orígenes

Abrir breve que teletransporta en lo continuo. Un abrir que se lleva a cabo con la única interacción entre persona y sistema; el botón, el cual vendría a ser una especie de llave que permite la apertura de quien la use. Apertura que muestra y teletransporta a un nuevo espacio, a un nuevo contexto completamente diferente al anterior y al que viene. Sin embargo, el momento en que ocurre todo este acto es tan breve y limitado en el tiempo que genera una incertidumbre en cada persona, un desconocido respecto al tiempo en que demora la permanencia de las compuertas abiertas. Es entonces la prisa la que nace en cada usuario, la prisa por cruzar aquellas compuertas con la incertidumbre de lograrlo o no.

El hecho central es el siguiente; que en una misma línea continua este transporte a medida que avanza tiene cada parada distinta, cada contexto diferente que se amplía al ser descubierto una vez que se abren las compuertas. Si es entonces una contemplación de un contexto nuevo, o paisaje nuevo, ¿Porqué de abrirlo con un simple pulsador? El gesto del abrir podría entonces adquirir un rasgo más de "despejar", de alzar la mano para generar un gesto de desliz como "despejando".

Transición del abrir de una puerta

Toda puerta hoy en día cuenta con un mecanismo que mantenga cerrada la puerta como también permita abrirla. Aquel abrir ha existido gracias a una pieza esencial de la puerta desde su origen; el pestillo. Uno de los modelos de pestillo más arcaicos que existieron en la historia fueron inventados en China y Grecia, el cual consistía en un hendidura en la puerta para introducir por ella un palito curvo que eleva el pestillo. Éstos eran de madera o metal en esos tiempos. A finales del siglo I a. C. aparecen cerraduras más complejas, con llaves y cerrojos metálicos en los que la llave levantaba fiadores y corría así el cerrojo.

Con el correr de los siglos, el pestillo ha sido modificado en forma y mecanismo, diseñándose con una forma apta para la mano, siempre acompañado de dicha hendidura o hueco por donde se introduce la llave. Es así como se desbloquea la puerta y se procede a cruzar a través de ella. Las compuertas automáticas en el fin del siglo pasado y actualmente, dejan de lado el uso de pestillos de por sí. Sin embargo, éstos fueron reemplazados por otros sistemas que cumplen la misma finalidad, ya sean controles remoto, sensores o botones, todos estos mecanismos (ya electrónicos) no son más que una forma distinta de "pestillo" pero que mantienen su esencia.

"Penélope subió por la alta escalera que llevaba hasta su aposento y asió con mano firme la llave de bronce de suave curvatura y mango de marfil... Desató la correa del anillo, metió la llave en la cerradura y corrió el cerrojo con decisión.

Homero, Odisea, canto XXI. Siglo VIII a. C.>


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Entonces llave es la palabra clave, una llave que permite descubrir una cosa oculta o secreta. Sin embargo, en el contexto del metro de por sí, el hecho de que se abran las compuertas mediante una llave (en este caso el botón) se deduce más como un descubrir, un revelar de contextos y paisajes diferentes que cambian continua y rápidamente cada vez que vuelve a abrirse. Además, ese acto de abrir las compuertas también debería revelar el tiempo, y no dejar nada oculto respecto a la permanencia de la apertura de estos portales.

Claramente, como el mito de Homero en la Odisea, este acto de abrir comprende varías cosas, primero, una llave, segundo una accionar de la persona, y por último la decisión de descubrir.

Evolución de las puertas automáticas

Antiguamente, ante la inexistencia de sistemas eléctricos se utilizaba el vapor de agua como fuerza para mover mecanismos. El sistema a vapor durante el siglo I d.c permitió la creación de la primera puerta automática fabricada por Herón de Alejandría, la cual con la presión del vapor de agua se movía una serie de transmisores y engranajes que permitían desplazar las compuertas.

Con la creación de este sistema de puerta, Herón la aplicó en dos situaciones. Primeramente en el templo de Alejandría, en Grecia. Al momento de encender el fuego para el sacrificio a los dioes las compuertas del templo se abrían automáticamente. Esto producía el efecto a los espectadores de que los dioses con su poder abrían las compuertas, sin saber que en realidad se trataba de un desarrollado mecanismo con vapor de agua. La segunda situación fue en las puertas de la ciudad.

Ya en el 1920, las puertas automáticas comenzaron a desarrollarse junto con la aparición del motor eléctrico. La empresa Overhead Door corporation contriuyó con la primera puerta de garage ascendente.

A partir de la década del 60'-70' comenzó la era de la automatización, donde se desarrollaron cuatro tipos de puertas automáticas. Tales como, abatibles, correderas, seccionables, basculantes.

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La evolución de los trenes y el abrir de sus compuertas

El guiado de ruedas y uso de fuerza motriz, fueron combinados por primera vez por el ingeniero de minas inglés Richard Trevithick, quien el 24 de febrero de 1804 logró crear la primera locomotora a vapor la cual se encargaba de llevar toneladas de materias primas y pocas cantidades de hombres. Este ferrocarril a vapor avanzaba con una velocidad de 8 km/h y consistía de la locomotora y 5 vagones de carga.

Con el transcurrir del tiempo, las locomotoras se fueron perfeccionando y no fue hasta 1830 que se inauguró la primera locomotora a vapor pública para el transporte de pasajeros en Liverpool-Manchester. El éxito comercial, económico y técnico de la línea Liverpool-Manchester transformó el concepto de vías férreas a nivel mundial, pasando de ser utilizado para distancias cortas a ser un transporte efectivo de pasajeros y mercancías a largo recorrido.

Respecto al uso de las compuertas de los vagones antiguos, éstos se abrían y cerraban manualmente, implicando un esfuerzo físico de quien las cierre, ya sea un movimiento de una mano o de ambas juntas, siendo éstas la llave de apertura.

Hoy en día, todo el sistema del metro es totalmente evolucionado del antiguo. las velocidades y la manera en que se abren y cierran las compuertas del metro va más allá del uso de ellas como se conoce actualmente (y de forma mecánica). La persona en la antigüedad, para poder abrir una puerta del vagón hacía uso de las manos como instrumento liberador o como una especie de llave que desbloquea las compuertas, en otros tiempos quizá mas prolongados. En cambio, hoy en día aquella llave la cual permite el abrir, no es más que un botón que al ser presionado permite la apertura de la puerta de un manera instantánea.

Rediseño del abrir y permanecer de las compuertas

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Se idea entonces dos funcionalidades unidas entre sí por el abrir y la prisa por ascender-descender del metro. Por una parte, el accionar del abrir deslizado de las compuertas se realiza de manera simultánea al movimiento de la mano, lo cual además de abrir las compuertas, activa la segunda parte ideada. Esta consiste en una especie de luz emitida desde los marcos de las compuertas ubicadas de manera colateral, las cuales revelan el tiempo restante de la permanencia de las compuertas abiertas a todos los puntos de vistas, ya sean lejanos o cercanos, frontales o a una perspectiva rebuscada.

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Respondiendo a la pregunta ¿Porque de esa forma tiene que ser el abrir (haciendo referencia al botón)? se ideó degenerar este abrir mediante el desliz de la mano sobre la puerta, por medio de un sensor o pantalla táctil. Con el solo deslizar las puntas de los dedos el abrir se efectúa simultáneamente haciendo más cercana la acción de un abrir deslizado entre persona y puerta. No requiere de una mayor fuerza física para abrir las compuertas ni tampoco un pulsador que genere la apertura, porque al fin y al cabo ¿Por qué tiene que ser de esa forma el abrir deslizado?

Ejemplo aproximado de la interacción luminosa. La idea es que la transición del color sea degradado y correspondiente al tiempo de 20 segundos en los cuales se mantienen abiertas las compuertas.

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Prototipo final

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A. Sensor que abre las compuertas

El abrir y cerrar de las compuertas dependen de un dispositivo que por medio de sensores ejecutan las dichas funciones. El usuario para poder entrar o salir del vagón, requiere de seleccionar la opción de apertura llevando la mano por sobre el sector verde, donde una vez que el sensor detecta la mano el sistema ejecuta la acción y las compuertas se abren. Esta opción también ejecuta el conteo regresivo de las compuertas que se revela mediante las pantallas led.

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B. Pantallas led

El diseño más bien visual y digital de éstas pantallas fueron pensadas para transmitir a los usuarios el tiempo y la cuenta regresiva de las compuertas abiertas hasta cerrarse. De esta manera, el usuario puede adquirir una noción del tiempo e inconscientemente calcular su salida o entrada al vagón mientras camina.


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Las pantallas además de transmitir el conteo regresivo, dan información sobre las estaciones, tiempo de llegada restante, distancias y clima

Partituras de interacción

A continuación se presentan las partituras de cada dispositivo. Estos se conectan al momento la apertura de las compuertas del metro, puesto que el sensor de "abrir" activa el conteo regresivo visualizado en las pantallas led.

Fuentes