Sebastián Cubillos Tarea 4 - Módulo investigación T2 2016

De Casiopea



TítuloTarea 4
AsignaturaTaller de Diseño Industrial Titulación
Del CursoMódulo Investigación T2 2016
CarrerasArquitectura, Diseño Gráfico, Diseño Industrial
4
Alumno(s)Sebastián Cubillos


FACTORES CONSTRUCTIVOS EN LOS IMPLEMENTOS DEL ESPACIO PUBLICO

Archivo:Cac03.jpg
CENTRO ABIERTO DE ACTIVIDADES CIUDADANAS Arquitectos: Paredes Pino - Fernando G. Pino, Manuel G. de Paredes Ubicación: Córdoba, España Año: 2007 Fotografía: Jorge López Conde. Fuente: http://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-53401/centro-abierto-de-actividades-ciudadanas-paredes-pino










Nombre:Sebastián Cubillos

Carrera:Diseño Industrial

Prof. Guía: Marcelo Araya / Francisca Vidal



RESUMEN: LA IDENTIDAD Y EL TERRITORIO EN OBJETOS URBANOS CONTEMPORANEOS

Considerando los aspectos formales y culturales que tienen los objetos que componen lo público, se puede decir, que estos condicionan la forma del habitar, encuadran a una persona dentro de un contexto de uso; el cuál, con el pasar del tiempo, se vuelve conocido y cotidiano, volviendo virtual la experiencia natural con el territorio, y por ende, individualizando el espacio colectivo; en una utilidad transitoria.

Como temas del diseño; bajo esta condición de habitar artificial, aparecen factores,como, la identidad, ya que esta nos habla de los rasgos, dentro de un espacio y forma; determinados en la función del objeto. Y, por otro lado, aparece la recursividad, la cual, dice de un modo de comportamiento para los objetos, otorga, un valor que funciona tanto para sí mismo (unidad) como para la satisfacción de un sistema externo (múltiple).

Al hacer este planteamiento identitario y recursivo, introduciendo el concepto modular; existente en la implementación moderna del espacio público, entra la interrogante ¿Los objetos del espacio público pueden tener una identidad propia en concordancia con el entorno?, apuntando con ello, a dilucidar los conceptos constructivos o formales de un objeto público para cualquier tipo de territorio.


Palabras claves: Mobiliario urbano, Territorialidad, Habitar urbano, Objetos públicos, Recursividad.

Nota al pie: La investigación, se enmarca, en la creación formal de una intervención publica; que exponga la identidad de un espacio acotado dentro de la ciudad.

PENSANDO LOS OBJETOS PÚBLICOS

Tomando el diseño como unidad coordinadora de los implementos urbanos y públicos, se tiene que destacar a los elementos que aporten en la comprensión práctica de este diseñar, para dar luces sobre la forma, en que, el valor activo de las interacciones entre sujetos, objetos y espacios, se configuren con un sentido social, a la vez, que otorguen un carácter constructivo coherente al uso del objeto. El pensamiento del paisaje está formado tanto de herencias como de novedades. En efecto, siempre es el contexto político, económico y social lo que modifica su sentido y le confiere otro nuevo (Luginbühl 2008, 161).

LA IDENTIDAD COMO PRODUCTO DE LA INTERCONEXIÓN DE LO HABITADO

Al observar los espacios públicos de las ciudades, y adentramos en el habitar colectivo, se genera una localización con los otros, constituida formalmente en una interacción de usos y aprendizajes. El lugar proporciona el medio fundamental a través del cual damos sentido al mundo y a través del cual actuamos. Cuando creamos lugares, cuando vivimos los lugares, creamos identidades. Hablar de lugar, por tanto, es hablar de identidad (Nogué y Vicente 2001, 17), esto nos plantea situacionalmente el territorio como una red, entre los objetos y los habitantes, dentro de parametros estructurales. Cuando los elementos de un conjunto pertenecen a él, lo componen, porque cooperan o trabajan juntos de alguna manera, llamamos sistema a ese conjunto de elementos (Alexander 1965, 2). Estos sistemas pueden ser diversos, en toda ciudad hay miles, e incluso millones, de sistemas en funcionamiento cuyos residuos físicos no aparecen como una unidad… y en los peores casos, las unidades que sí aparecen no consiguen corresponder a ninguna realidad viva; y los sistemas reales, cuya existencia es, en efecto, lo que da vida a la ciudad, no han sido provistos de ningún receptáculo físico (Alexander 1965, 9). Por lo tanto, existe una condición de identidad directa con los objetos de lo público, ya que, en estos recae la sensación de integración con que la ciudad acoge sus sectores, como parte de un total.

El papel de las relaciones sociales es manifiesto: los individuos se representan el paisaje no sólo con relación a su propio lugar en la sociedad y a su propia experiencia de confrontación con la materialidad de los territorios recorridos o vividos, sino igualmente con respecto a las relaciones que mantienen con otros grupos sociales o con relación a las personas que frecuentan en sus actividades cotidianas (Luginbühl 2008, 147).

ENTENDIENDO LA RECURSIVIDAD DEL TERRITORIO

Partiendo de la base conceptual de recursión, definida como, proceso metodológico que no define más información que el método en sí mismo, para satisfacer un sistema mayor. Es que se plantea la noción del territorio como un sistema general que se satisface recursivamente. Una situación explicativa de lo anterior, en palabras de Alexander, Christopher dice: …hay una farmacia, y fuera de esta, un semáforo. En la entrada de la farmacia hay una máquina expendedora de prensa donde se exponen los diarios del día. Cuando el semáforo está rojo, las personas que esperan para cruzar la calle se detienen distraídas junto a él. Como no tienen nada que hacer, echan un ojo a los periódicos desplegados en la expendedora automática que alcanzan a ver desde donde se encuentran. Algunos sólo leen los titulares, otros compran un diario. Esta cadena de sucesos hace que la máquina expendedora y el semáforo sean interdependientes; el dispensador, los diarios expuestos en él, el dinero que pasa del bolsillo de la gente a la ranura de la expendedora automática, la gente que se detiene junto al semáforo y lee los titulares, el semáforo, los impulsos eléctricos que hacen cambiar la luz y la acera sobre la que la gente se para, forman un sistema —todos ellos trabajan juntos. Desde el punto de vista del diseñador, la parte físicamente inmutable de este sistema es de especial interés. La expendedora de prensa, el semáforo y la acera que hay entre ambos, tal y como están relacionados, forman la parte fija del sistema. Conforman el receptáculo invariable en el que los elementos cambiantes del sistema… pueden trabajar juntos… Su coherencia como unidad proviene tanto de las fuerzas que mantienen unidos sus propios elementos como de la coherencia dinámica del sistema vivo más amplio que la incluye como parte fija e invariante (1965, 9).

Basados en este orden recursivo; que exponen los elementos de lo público, se puede entre ver que, estos, Subyacen a un entendimiento de macro o micro relaciones, ya que estas dependerán directamente del método, con el cual se agrupe y se establezca la unidad o forma que dé respuesta al sistema territorial que se intervendrá.

El espacio, escenario frío, se activa a cada instante en cada rincón y todos cuentan para que el hombre tome consciencia, por un solo segundo, del sentido de la existencia, de la de cada uno y en cada tiempo, la de todos los que fueron, son y serán (Chumillas G y Chumillas I 2014, 14).

LOS ELEMENTOS PÚBLICOS COMO EXPOSITORES DEL TERRITORIO

Un problema con los Objetos urbanos, es que dentro de su intención de solucionar la cotidianidad del hombre moderno, caen dentro del paradigma de lo artificial, expuesto a simple vista al observar un entorno público, y la variedad de aspectos formales que existen en la implementación de estos objetos. Como dice Yvel Luginbühl, Los paisajes de lo cotidiano son, efectivamente aquellos para los que es más necesaria la acción política, porque se han desatendido, siendo, sin embargo, los que practica la gran mayoría de la población del mundo (2008,177). Existen lugares de alto impacto social dentro de una ciudad mal implementados públicamente, que se convierten en un entorno ficticio, se ensimisman, apartando el valor colectivo de la ciudad, y así, haciendo desaparecer al territorio, como bien plantea Bruno Cruz Petit La ciudad es una realidad construida físicamente y también cognitivamente. En el paso del nivel material al simbólico se producen interpretaciones de la realidad urbana vinculadas a valores y creencias que el analista crítico debe tener presente, en particular si llegan al grado de distorsiones de dicha realidad (2014, 52).

El entendimiento de la ciudad como paisaje urbano con una estructura objetivable y unos significados subjetivos, invita a comprensiones más lúcidas de la ciudad contemporánea, primero porque reúne visiones enfrentadas de lo urbano, dándose de lleno con el sinsentido para al menos plantearlo; segundo, porque entender así los paisajes de la ciudad, como el puente entre materialidad e inmaterialidad, entre lo visible y lo no visible, suma lo que denota y connota. Puede así aproximarse a detectar las partes del tejido en las que se descompone la ciudad contemporánea e identificar ámbitos visibles y visibilizados, ordenados, y sus límites difusos de intersticios(Chumillas G y Chumillas I 2014, 21). Expuesto de otro modo un elemento público, debe decir tanto del lleno como del vacío del entorno, ser útil a la vez que inútil, para existir como un buen elemento público urbano, Nos movemos cotidianamente entre paisajes incógnitos y territorios ocultos, entre geografías invisibles sólo en apariencia(Nogué 2008, 184).


LA PERSONALIDAD DEL ELEMENTO URBANO

Las características constructivas-sociales interconectadas de lo público, nos dirán, finalmente, de la formalidad y condiciones de sus elementos. Asumimos, entonces, que los Desarrollos Regionales Alternativos pueden ser estudiados desde ciertos conceptos iluminadores de las realidades empíricas sujetas a investigación. Dichos conceptos se refieren al Buen vivir (para qué), … del poder y del saber (qué), la Autonomía/Emancipación (qué), la Acción colectiva, la economía solidaria, la sustentabilidad (cómo) y el Sujeto social (quién) (Díaz-Muñoz y Guzmán 2014, 2). Obtenemos de esta manera, una condición en la implementación de lo público, ya que, nos encuadra, dentro de un estudio de condiciones y factores territoriales, previo, a la materialización de un objeto urbano, dotándolos, de una personalidad; que debe responder a esas características. Por consiguiente, podrán desarrollarse elementos con identidades propias que respondan a más de un territorio.

Si queremos concretar un método para la formulación del paisaje como concepto vinculado a la gente –como bien colectivo– como patrimonio colectivo, hay que impregnar de una nueva mirada no sólo a la Geografía, al Arte y al conjunto de las disciplinas , sino al propio conjunto social (Chumillas G y Chumillas I 2014,18).

BIBLIOGRAFIA

  • Alexander, Christopher. La ciudad no es un árbol. California: Berkeley, 1965.
  • Díaz-Muñoz, G. y Guzmán, J.A. ¿Qué es el territorio? Aproximaciones teórico conceptuales y metodológicas. Reporte de investigación, CIFS-ITESO, 2014.
  • Cruz Petit Bruno. “Representación, lenguaje e ideología en el discurso urbano”. URBS. Revista de Estudios Urbanos y Ciencias Sociales, vol. 6, núm. 1 (2014): 51-64
  • Joan Nogué. 2008. Al margen. Los paisajes que no vemos. En Paisaje y territorio, dir. Javier Maderuelo, 143-80. Abada Editores
  • Rodríguez Chumillas ,G. Rodríguez Chumillas,I. “La ciudad y el territorio entre pliegues: arte y geografía”. URBS. Revista de Estudios Urbanos y Ciencias Sociales, vol. 2, núm.2 (2014): 13-30
  • Maderuelo, Javier , Antonio Ansón, Enric Battle I Durany, Fernando Castro Flórez, Ignacio Español Echániz, Josefina Gómez Mendoza, Yves Luginbühl, Neus Miró, Catherine Mosbach, Joan Nogué, Daniel Zarza. Paisaje y territorio. Madrid: Abada Editores,2008.
  • Yves Luginbühl. 2008. Las representaciones sociales del paisaje y sus evoluciones. En Paisaje y territorio, dir. Javier Maderuelo 143-80. Abada Editores



FICHAS

* Alexander, Christopher. La ciudad no es un árbol. California: Berkeley, 1965.

Expone concretamente los parámetros de la recursividad desde el punto de vista de armar una conjetura detodos los haberes del entorno, y dentro de este lenguaje cotidiano urbano aplica las consideraciones del diseño a las funciones de los parámetros constructivos


Pág1: “… Un conjunto es una colección de elementos que por alguna razón concebimos formando un grupo. Desde el momento en que, como diseñadores, somos responsables de la vida de la ciudad desde el punto de vista de lo físico, de su estructura, nos restringimos naturalmente a considerar sólo los conjuntos consistentes en colecciones de elementos materiales tales como la gente, las hojas de hierba, los automóviles, los ladrillos, las moléculas, las casas, los jardines, las cañerías, el agua que corre por ellas, etc.”

Pág2: “Cuando los elementos de un conjunto pertenecen a él, lo componen, porque cooperan o trabajan juntos de alguna manera, llamamos sistema a ese conjunto de elementos.”

Pág2: “hay una farmacia, y fuera de esta, un semáforo. En la entrada de la farmacia hay una máquina expendedora de prensa donde se exponen los diarios del día. Cuando el semáforo está rojo, las personas que esperan para cruzar la calle se detienen distraídas junto a él. Como no tienen nada que hacer, echan un ojo a los periódicos desplegados en la expendedora automática que alcanzan a ver desde donde se encuentran. Algunos sólo leen los titulares, otros compran un diario. Esta cadena de sucesos hace que la máquina expendedora y el semáforo sean interdependientes; el dispensador, los diarios expuestos en él, el dinero que pasa del bolsillo de la gente a la ranura de la expendedora automática, la gente que se detiene junto al semáforo y lee los titulares, el semáforo, los impulsos eléctricos que hacen cambiar la luz y la acera sobre la que la gente se para, forman un sistema —todos ellos trabajan juntos. Desde el punto de vista del diseñador, la parte físicamente inmutable de este sistema es de especial interés. La expendedora de prensa, el semáforo y la acera que hay entre ambos, tal y como están relacionados, forman la parte fija del sistema. Conforman el receptáculo invariable en el que los elementos cambiantes del sistema —las personas, los periódicos, el dinero y los impulsos eléctricos— pueden trabajar juntos. Yo defino esta parte fija del sistema como una unidad de la ciudad. Su coherencia como unidad proviene tanto de las fuerzas que mantienen unidos sus propios elementos como de la coherencia dinámica del sistema vivo más amplio que la incluye como parte fija e invariante.”

Pág 9: “Sin embargo, en toda ciudad hay miles, e incluso millones, de sistemas en funcionamiento cuyos residuos físicos no aparecen como una unidad en estas estructuras de árbol. En los peores casos, las unidades que sí aparecen no consiguen corresponder a ninguna realidad viva; y los sistemas reales, cuya existencia es, en efecto, lo que da vida a la ciudad, no han sido provistos de ningún receptáculo físico.”

Pág 12: “Cuando hacemos una descripción de la ciudad en términos de vecindarios, asumimos implícitamente que los elementos más pequeños contenidos en cada uno de estos están tan íntimamente ligados que no se comunican con los elementos de los barrios vecinos nada más que a través del barrio al que ellos mismos pertenecen”

Pág 16: “La esfera de influencia de nadie está enteramente bajo el control de otra superior; cada persona se encuentra bajo influencias diferentes según los problemas cambian.”

Pág 21: “En cualquier objeto organizado, la extrema compartimentación y la disociación de los elementos internos son los primeros signos de una próxima destrucción.”


* Boisier, Sergio. El desarrollo en su lugar: El Territorio en la Sociedad del Conocimiento. Santiago de Chile, 2003

pág 98“…todo territorio organizado es simultáneamente un sistema, que es un sistema considerablemente abierto, y que es un sistema complejo en el sentido del paradigma de la complejidad; y un conocimiento funcional que nos permita descubrir y entender la causalidad y la dinámica contemporánea de los dos procesos de cambio social más importantes para todo territorio, el crecimiento económico y el desarrollo social. Ello lleva a investigar cómo se articula un territorio con los procesos globales que están en marcha en el mundo (el nuevo entorno) y a descubrir las causalidades contemporáneas del crecimiento y del desarrollo (el nuevo interno).


* Cruz, Bruno.“Representación, lenguaje e ideología en el discurso urbano”.URBS.Revista de Estudios Urbanos y Ciencias Sociales,vol.6,núm.1(2014):51-64

Pág 54: “trabajos de tipo culturalista que ven una autonomía y lógica interna en el desarrollo de las representaciones y significados asociados a la ciudad, conformados por una multitud de narrativas e imaginarios que derivan de las mismas prácticas e interacciones de los ciudadanos”

Pág 52: "La ciudad es una realidad construida físicamente y también cognitivamente. En el paso del nivel material al simbólico se producen interpretaciones de la realidad urbana vinculadas a valores y creencias que el analista crítico debe tener presente, en particular si llegan al grado de distorsiones de dicha realidad"

"El mundo exterior, y con él el espacio, es conocido en la medida en que es vivido y percibido por un sujeto cognoscente cargado de razón (David Hawkes, 2003)"


* Díaz-Muñoz,G. y Guzmán,J.A.¿Qué es el territorio? Aproximaciones teórico conceptuales y metodológicas.Reporte de investigación,CIFS-ITESO,2014.

El reporte en síntesis abarca los parámetros socio-culturales y de racionalización que se deben teneren consideración al momento de leer un territorio y desglosar su identidad. El texto a continuación dice, apropósito, de las consideraciones identitarias de un territorio, en cuanto a su factor característico de resistencia cultural (lo que sería un factor de diseño para el lugar)


Pág 2: “Asumimos, entonces, que los Desarrollos Regionales Alternativos pueden ser estudiados desde ciertos conceptos iluminadores de las realidades empíricas sujetas a investigación. Dichos conceptos se refieren al Buen vivir (para qué), la Descolonialidad del poder y del saber (qué), la Autonomía/Emancipación (qué), la Acción colectiva, la economía solidaria, la sustentabilidad (cómo) y el Sujeto social (quién)”

Pág7: “Existe una geografía desigual en el mundo y una complejidad del espacio. Esta complejidad supone que el espacio, más allá de la simple suma de territorios, es una complejidad de relaciones (flujos y fronteras; territorios y vínculos, nodo abierto de relaciones, articulación de influencias, prácticas e intercambios, malla compleja) y, por ello mismo, un lugar o un territorio no puede ser tampoco simple y coherente. Y, sostiene Massey, gracias a esta complejidad, la identidad de cada lugar, incluyendo la política es producto de esta mezcla o entrelazamiento”

Pág 7: “hablar de globalización es referirse necesariamente a “las relaciones dialécticas que se establecen entre lo local y lo global, es decir, entre los espacios más próximos al ciudadano (espacialmente definidos) y los más alejados del mismo (aunque no por ello menos determinantes)”.

Pág 16: “En tanto proceso de territorialización –es decir, proceso implica dominio, construcción, apropiación y control territorial-, la identidad es otro elemento presente en los territorios. Las identidades colectivas siempre están enmarcadas en dinámicas de confrontación y disputa, de auto-reconocimiento propio y por otros, así como de similitud entre los miembros del grupo y de diferenciación frente a otros” Pág 16 “Otra forma de vincular territorio e identidad es como el espacio vivido, el lugar creado, la vivencia del lugar: “El lugar proporciona el medio fundamental a través del cual damos sentido al mundo y a través del cual actuamos. Cuando creamos lugares, cuando vivimos los lugares, creamos identidades. Hablar de lugar, por tanto, es hablar de identidad””


* Rodríguez Chumillas ,G. Rodríguez Chumillas,I.“La ciudad y el territorio entre pliegues:arte y geografía”.URBS.Revista de Estudios Urbanos y Ciencias Sociales,vol.2,núm.2(2014):13-30

Pág 14: “El espacio, escenario frío, se activa a cada instante en cada rincón y todos cuentan para que el hombre tome consciencia, por un solo segundo, del sentido de la existencia, de la de cada uno y en cada tiempo, la de todos los que fueron, son y serán.”

Pág18: “Si queremos concretar un método para la formulación del paisaje como concepto vinculado a la gente –como bien colectivo– como patrimonio colectivo, hay que impregnar de una nueva mirada no sólo a la Geografía, al Arte y al conjunto de las disciplinas , sino al propio conjunto social.”

Pág 20: “Si escribimos sobre la ciudad diciéndolo todo de ella como un conocimiento verbal discursivo y despreciamos o infravaloramos el conocimiento intuitivo-simbólico, somos tan explícitos, tan denotativos, tan del pensamiento que se cierra la visión de lo invisible, lo impalpable, lo implícito, lo velado, lo connotativo. Desde la morfología urbana a las múltiples expresiones del dibujo del territorio, reconocemos en la materialidad visual el modo de concretar la visión del hombre y, por consiguiente, un medidor o registro posible de su quehacer y su sentir. Por tanto, más explicaciones posibles ante la imparable creación de conocimiento que contrae la capacidad de comprender, es lo que nos proporciona el estudio de las ciudades a través del paisaje y el imaginario, intentando ver la ciudad no sólo a través de los ‘puentes’ que las codificaciones del conocimiento normalizado en las líneas de pensamiento teóricas sobre la ciudad nos posibilitan, sino agarrándose a la perspectiva cruzada de los no especialistas, es decir, al modo en que la ven los ‘extras’ del gran teatro, los figurantes. Es otro modo de los múltiples en los que se ha expresado”.

Pág21: El entendimiento de la ciudad como paisaje urbano con una estructura objetivable y unos significados subjetivos, invita a comprensiones más lúcidas de la ciudad contemporánea, primero porque reúne visiones enfrentadas de lo urbano, dándose de lleno con el sinsentido para al menos plantearlo; segundo, porque entender así los paisajes de la ciudad, como el puente entre materialidad e inmaterialidad, entre lo visible y lo no visible, suma lo que denota y connota. Puede así aproximarse a detectar las partes del tejido en las que se descompone la ciudad contemporánea e identificar ámbitos visibles y visibilizados, ordenados, y sus límites difusos de intersticios.


* Maderuelo, Javier , Antonio Ansón, Enric Battle I Durany, Fernando Castro Flórez, Ignacio Español Echániz, Josefina Gómez Mendoza, Yves Luginbühl, Neus Miró, Catherine Mosbach, Joan Nogué, Daniel Zarza. Paisaje y territorio. Madrid: Abada Editores,2008.

Este libro expone las relaciones del territorio para distintos tipos de disciplinas, tomando al paisajecomo referente de estudio, esto permite que exista un parámetro extenso de las consideracionesdel territorio, lo que para el caso de estudio de la recursividad funciona para traer a presencia los rasgos de identidad y acotarlos a una función


Pág 147: “El papel de las relaciones sociales es manifiesto: los individuos se representan el paisaje no sólo con relación a su propio lugar en la sociedad y a su propia experiencia de confrontación con la materialidad de los territorios recorridos o vividos, sino igualmente con rescto a las relaciones que mantienen con otros grupos sociales o con relación a las personas que frecuentan en sus actividades cotidianas.”

Pág 161: “El pensamiento del paisaje está formado tanto de herencias como de novedades. En efecto, siempre es el contexto político, económico y social lo que modifica su sentido y le confiere otro nuevo.”

Pág 177: “El campo de la acción política los paisajes cotidianos, es decir, lo que viven las poblaciones y donde sienten su sensibilidad respecto a la materialidad natural por una parte, pero también ellos, del paisaje. lo cotidiano son, efectivamente aquellos para los que es más necesaria la acción política, porque se han desatendido, siendo, sin embargo, los que practica la gran mayoría de la población del mundo.”

Pág 181: “Los paisajes reflejan una determinada forma de organizar y experimentar el territorio y se construyen socialmente en el marco de unas complejas y cambiantes relaciones de género, de clase, de etnia, de poder, en definitiva.”

Pág 184: “La espacialidad de la efimeralidad y de la fugacidad se está escribiendo continuamente y nosotros mismos formamos parte de ella. En definitiva, la invisibilidad, la intangibilidad y la efimeralidad son cada vez más presentes en el mundo que nos rodea y por ello me atrevo a proponer que hagamos el esfuerzo de incorporarlas, como categorías de análisis, al estudio del paisaje y a la propia intervención en el paisaje.”

“Nos movemos cotidianamente entre paisajes incógnitos y territorios ocultos, entre geografías invisibles sólo en apariencia.”

Pág 185:“Los paisajes de la ciudad oculta, que sólo entrarán en escena cuando, por diversas circunstancias, el espacio que ocupan se convierta en deseable.”

“Hay una gran cantidad de paisajes invisibles que no miramos, sencillamente, porque no nos apetece mirar. Son, sin ir más lejos, los paisajes de los territorios densos, rotos, de los entornos urbanos y metropolitanos, que han perdido buena parte de su discurso territorial y de su imaginario paisajístico habitual. Son los paisajes que alternan sin solución de continuidad terrenos intersticiales yermos y abandonados, precarios almacenes, construcciones inacabadas, medianeras a la vista, descampados intermitentes…”

Pág 186: “Es importante remarcar este hecho en unos momentos en los que la sensación de divorcio entre los paisajes que imaginamos y los que vivimos se ha incrementado notablemente.”

“Asistimos a una especie de crisis de representación entre unos paisajes de referencia que, en algunos casos, se han convertido en auténticos arquetipos y los paisajes reales, diarios; crisis que está en el origen, precisamente, de la invisibilidad y falta de muchos paisajes contemporáneos.”

Pág 189: “En definitiva, el paisaje está lleno de presencias y de ausencias, de elementos visibles y otros invisibles, o no visibles. De aquí que en los estudios y en la intervención sobre el paisaje el énfasis no deba ponerse sólo en las presencias, en lo visible, como suele ser el caso, sino también en las ausencias, en lo invisible.”

Pág 196: “El tiempo efímero es el tiempo de los acontecimientos de la vida cotidiana de los individuos, el que construye el presente, lo cotidiano. El tiempo fugaz es la aparición/desaparición repentina de sujetos y objetos, el acontecimiento de muy corta duración, que atraviesa con mucha rapidez la cotidianeidad.”

Pág 199: “Estamos rodeados, en efecto, de micropaisajes, es decir, de paisajes que contemplamos diariamente a muy pocos metros y centímetros de distancia; micropaisajes (naturales y culturales) que conforman extraordinarias texturas y combinaciones de formas y colores y que no hemos explorado a fondo.”