Santa Andrea en el Quirinal

De Casiopea

LA CIUDAD


Mientras las ciudades de la edad media y el renacimiento eran ciudades estáticas y cerradas, la nueva capital se transformó en el centro de fuerzas que se extendían mas allá de sus límites. Los edificios pierden su individualidad plástica para formar parte de un sistema superior, el espacio entre edificios adquiere nueva importancia. La planificación barroca exigía la extensión en relación a centro, uno de los cuales debía ser dominante; la detención del movimiento horizontal por medio de un eje vertical.


EL PALAZZO- LA VILLA


En la ciudad el palazzo, hotel; y en el campo, villa, chateau. Como transición villa suburbana. Las evoluciones del palacio y del “hotel” están en constante interacción. En la construcción de masas, el palacio ofrece más posibilidades. En la planta, las rígidas proporciones del “hotel” obligan a soluciones adecuadas y practicables. En Francia las raíces son otras, el palacio urbano, el “hotel”, es adaptación a la ciudad del castillo del noble, diferente al italiano, el patio del honor se abre al espacio urbano y la parte principal del edificio es mas privado, expresando otros modos de vida y estructura social.

En el centro de la fachada, está situada la parte más importante y voluminosa, que sobresale como un resalte a menudo con un orden de columnas especial (orden monumental y un frontón) a medida que se va hacia los lados, se encuentran la menos “pesadas. Un edificio complejo, movido. Tanto en el exterior como en el interior de los edificios, los arquitectos barrocos explotaron el hecho de la luz sobre superficies plegadas. Un elemento dinámico y dominante se impone así, contradiciendo la acostumbrada ponderación y la alineación horizontal.



El patio central como ELEMENTO DE CENTRALIZACIÓN Y CIRCULACIÓN; neutraliza los ejes y facilita el acceso y la incidencia luminosa de los pisos superiores. El patio que otorga levedad de luz, un recorrer bordeando la extensión, similar al conventillo, donde se da un bordear disperso y el patio como espacio que converge, contiene y recibe la luz más pura. En los bloques largos, estrechos o muy grandes se introducen con frecuencia dos o más patios, sobre todo como dependencias administrativas o establos. La CAJA DE LA ESCALERA cumple la función de ámbito principal para las recepciones ceremoniales y abre la serie de los recintos representativos del segundo piso.LA SALA PRINCIPAL (SALÓN) ocupa por lo general el centro de la fachada, sobre el acceso al resalte central, aunque no hay reglas fijas se da paso a un variado enlace de los elementos formando grupos; como los palacios tienen con frecuencia edificaciones incorporadas en ambos flancos, el conjunto central ha de orientarse en parte a la fachada y en parte al patio En lugar de las primitivas loggias que rodeaban el patio aparecen corredores que dan acceso independiente a una parte del recinto, sin renunciar a la tradicional serie de habitaciones con las puertas en un eje común. La situación en las ciudades favorece la construcción escalonada hacia el fondo con un eje central.


EL PALAZZO ITALIANO-DISTRIBUCIÓN- lo abierto- fachadas permeables.


La distribución de los espacios secundarios muestra cierta diferenciación de acuerdo con sus funciones prácticas y los espacios urbanos circundantes. De ahí que suelan tener una entrada principal, que permite control eficiente y fácil orientación, y una escalera principal situada a la derecha o a la izquierda de la entrada al cortile. La puerta de servicio suele estar a espaldas del edificio y en relación con cuadras y cocheras. La planta baja se destinaban a servicios (e incluso tiendas abiertas a la calle), mientras que las habitaciones principales se ubicaban en la primera planta. Las habitaciones se unen sin mucha diferencia en forma y tamaño aunque suele haber un salón. El palacio es abierto hacia la ciudad, está en relación con el pueblo, elemento dominante. Se mantiene el patio, en este caso se abre, es de gran tamaño y permite al palacio relacionarse con las plazas de la ciudad, el patio es delantero en forma de U, como un pórtico profundo y abierto, formando una fachada – galería más diáfana que parece sacar al exterior lo que hasta entonces había pertenecido a la privacidad del patio.

Los moradores participan de la vida pública


PALAZZO BARBERINI- FORMA



La planta se compone de un cuerpo central, profundamente abierto al exterior, y dos alas que avanzan a ambos lados. Los arcos de este último piso producen un efecto óptico de perspectiva en profundidad gracias a estar construidos por dos arcos concéntricos, alzados sobre las dos bases de un trapecio simétrico, y unidos por planos inclinados respecto al de la fachada y por un tronco de cono. El PÓRTICO de entrada tiene tres entrepaños en profundidad, cuya anchura se va reduciendo para crear fuerte concentración a lo largo del eje principal.

El pórtico conduce a una sala terrena elíptica que se abre hacia una larga escalinata que conduce al jardín.

Como el jardín está a nivel superior respecto al patio de entrada, también está unido a otra sala elíptica de la primera planta mediante un puente. Entre esa SALA ELÍPTICA y la fachada principal se halla el gran salón de doble altura, simétricamente situado en el eje principal.


RELACION-BARRIO-LO CIRCUNDANTE


El palacio de la familia Barberini, poseía todo el barrio. Bernini proyectó la fachada que da a los jardines (que es por donde se entra), el palacio como este eje vertical que se impone en la ciudad, tiene algo hermético como el conventillo pero de igual manera construye barrio, lo circundante a el se consolida como barrio, donde el edificio unifica la comunidad, a partir de este se da la fiesta, celebraciones, el teatro y el trazado de la ciudad en sus jardines. Al mismo tiempo da cuenta de lo abierto como esa inclusión y búsqueda del bien común frente al individualismo de corte liberal.


VILLA SUBURBANA


Se utiliza el término Villa suburbana para referirse al palacio Barberini antes que palazzo. Mientras se proyectaba el bloque cuadrado de Maderno se suprimió el cortile (patio), dándosele al palacio la forma de H. Esa planta era totalmente revolucionaria para un palacio de Roma, y el primer proyecto demuestra que Maderno, originariamente se propuso construir un Palacio Urbano. Sin embargo, el lugar de la edificación estaba entre jardines en la periferia de la ciudad propiamente dicha, y debió de surgir la idea de cambiar el palacio a una monumental villa suburbana, se adquiere un rasgo de gran novedad al considerar, a la ciudad como una nueva naturaleza y como el lugar más apto para la inserción armónica y urbanística de los nuevos objetos arquitectónicos, que ya no se conciben como episodios aislados dentro de la trama urbana si no como configuradores del propio concepto de ciudad. Ya se había construido diversos tipos de villa suburbana, pero un tipo particularmente fecundo lo realizó, Perucci en su Villa Farnesina, junto al Tiber.(1509-1510).

Villa Farnesina. inspiración de Maderno.

La fachada de entrada de la Farnessina tiene una cour d`honneur y una loggia abierta, mientras que la fachada que da al jardín es una simple pared lisa con una puerta en el centro. La resultante planta en forma de herradura llegaría a ser el esquema fundamental de las villas, y grandes residencias del barroco tardío. El Palazzo Barberini demuestra como un fuerte eje longitudinal es el medio fundamental introducido por la arquitectura barroca para organizar la planta de un edificio y su relación con el ambiente urbano .


TRASPASO EXTERIOR - INTERIOR


Comienzan a tomar relevancia los umbrales como espesores y la articulación del espacio, en función de “LUGARES”, “RECORRIDOS” Y “ÁMBITOS”, en relación exterior-interior. Lugares como los centros de actividad del hombre; los recorridos describen sus posibilidades de tomar posesión del ambiente, y los ámbitos son zonas cualitativamente delimitadas que son <mejor o peor conocidas>. El sistema de lugares, recorridos y ámbitos organizados forman una jerarquía enfocada hacia un centro dominante.

El carácter espacial de un edificio se expresa por la relación interior exterior, esto implica el punto de contacto, la transición, la pared. Todos los elementos tiene una función especifica, en ese sentido cobra importancia los órdenes, por sus características espaciales y significado convencional, materializaciones de los caracteres humanos fundamentales. Se suponía que todos los órdenes expresaban todos los caracteres humanos. El carácter del edificio dependía en realidad de cómo se utilizaran los órdenes. En la arquitectura barroca volvemos a encontrar los órdenes sobre un basamento almohadillado, pero en general las superposición se sustituye con un orden gigante que integra toda la pared y da al edifico un carácter dominante unitario.


SAN´T ANDREA AL QUIRINALE-EXTERIOR INTERIOR



La relación interior exterior se resuelve de manera original, ante la iglesia se forma una placita con dos paredes de cuarto de circulo que tienen el mismo diámetro que definen el espacio interior. Estas paredes están unidas al volumen de la iglesia por donde está agregada la fachada grande y plana del edículo. El edículo es una transición entre dos espacios con el mismo tema. La transición se enriquece con un pórtico semicircular que avanza desde la fachada a la plaza.+las iglesias de bernini expresan su preferencia por los volúmenes elementales expresados con claridad. Mientras que las iglesias de bernini mantienen la división tradicional entre la cúpula y el espacio inferior mediante entablamiento continuo. San´t Andrea al Quirinale.


EL JARDÍN-DIMENSION DE PATIO



EL JARDIN.- Francia dio la pauta y partiendo de un trazado geométrico incorporo el mismo sistema de la ciudad, con la integración y subordinación de espacios y violentando la naturaleza con ejes que se prolongan en perspectivas, terrazas y fuentes. El jardín barroco ofrece una cara muy distinta a la del jardín renacentista: por un lado, es el formalismo llamado al extremo, la pureza de líneas absoluta sin permitir a la naturaleza expresarse como tal si no es bajo la mano humana; por otro, es el propio exceso antropocentrista llevado al límite, en un momento en que la razón parece ser ilimitada ella misma: vistas kilométricas cuyo foco es el ojo humano, recortes de setos al milímetro, regulación del espacio ajardinado como teatro del poder absoluto. Un jardín REPRESENTATIVO, escenario de la monarquía Absoluta.



BORROMINI Y BERNINI Y SU EVOLUCIÓN ARQUITECTONICA


Son estos las dos figuras más significativas del barroco romano, pues fueron las más decisivas en la evolución de este estilo. Ambos son coetáneos en el sentido estríco, pues Bernini nace 1598 y muere en 1680 y Borromini nace un año después y se quita la vida en 1667, resultado de una depresión nerviosa. En conjunto, provocan y protagonizan la revolución antimanierista, del mismo modo como lo había realizado en la pintura Carracci y Caravaggio. Como principio, rompen con el mundo de formas contenido , reservado y aristócratico, impuesto en el fin del mil quinientos, en busca de una popularidad máxima en los medios expresivos, en busca de una nueva poética que llegara más vigorosamente a los sentidos. Sin embargo, ambos artístas son muy distintos. Para Bernini, la universalidad de Roma reside en su historicismo y por tanto, en su función política, mientras que para Borromini, reside en su religiosidad y por tanto, en su función ardorosa de propaganda, rechazando los intereses terrenales para tender a la trascendencia absoluta.

Bernini, se caracterizaba por tener clientes de grandes familias patricias, incluso llegó a servir al Rey, aunque sin éxito; Borromini, en cambio, para órdenes meramente religiosas, incluido El Papa. Bernini tiene una sólida fe en el clasisismo, como un sagrado depósito histórico de valor inmanente. Su obra emana la grandeza de la eterna Roma; sus construcciones son sólidas e imponentes, respondiendo así al concepto mayéstico de la Urbe.

Si lo analizamos de ese punto de vista, los ideales del clasismo no se detenienen, sin embargo, restaura y renueva muchos conceptos estilísticos, sobre todo en el orden espacial, apoyando en un especial talento para conseguir efectos ópticos y lumínicos. Es Bernini quien de esta manera se transforma en el gran escenógrafo del barroco, provocando nuevos estímulos desde un soporte clásico. La plaza San Pedro, por ejemplo, es un claro ejemplo de aquello. El gran atrio que inscribe el habitar, renueva la gloria de las gigantescas ordenaciones edilicias del Imperio Romano, de los foros imperiales, pero su tensión dinámica,es decir, su barroquismo, es mucho mayor.

Plaza San Pedro, Roma Planta plaza San pedro La plaza ahora se siente como una fuerza sublime que arrastra su mirada y se apodera enteramente de las facultades de la perspectiva. Todo se calcula, las expanciones y retracciones del espacio. El ritmo apretado de las columnas producen una especie de resonancia musical, como una gigantesca fuga; el juego de los niveles del pavimento que, por decirlo de alguna manera, palpita como una piel viva y la prodigiosa concanetación de las formas curvas y rectas. Se cree que su temperamento mediterraneo y su espíritu napolitano, tendende a lo luminoso y milagrero tan consecuente con lo español. Estos efectos ilusionísticos, logrados por la especial manipulación del espacio y la luz, los encontramos en la minuscula pero extraordinaria Capilla Cornaro en la Iglesia de Santa María de la Victoria en Roma. Es así como Bernini con sus efectos lumínicos apelan muchas veces al recurso del perspectivismo forzado o ilusorio, a lo que ha llamado el trompe l’oeil. No existe ilusión óptica más conseguida e el barroco romano que en la monumental Scala Regia del Vaticano. Aquí nos basamos en una experiencia ya obtenida por Borromini en la Galeria del Palacio Spada, pero en forma mucho mayor. En la escalera del Vaticano, se conjugan los ejectos ópticos con los lumínicos de una manera admirable. Interrumpe la perspectiva a la vez que produce el efecto de ofuscación por contraluz, algo muy interesante, que aumenta la profundidad, jugando con las zonas tenebrozas e iluminadas. La conjugación de los efectos ópticos y lumínicos tiene uno de sus máximos y mas carpichosos ejemplares en la iglesia romana San’t Andrea del Quirinale ( obra ya estudiada previamente)

Es en el palacio Barberini en donde se fragua el antagonismo intrasigente frente a Bernini, hasta convertirse, como dice el Porthogesi, en un hecho legendario destinado meramente a inflar la fantasía popular. Sus temperamentos eran muy distintos, y sin duda, Borromini, que ansiaba una situación independiente que le permitiera desarrollar sus facultades de creador no podría sufrir la ostentación y carácter dominante del napolitano. Es en 1634 cuando llega la ansiada ocación de Borromini, con el encargo por los Padres Trinitarios de la reforma completa del pequeño convento que tenían en la placita, mas bien encrucijada, de las Quattro Fontane. Es en esta obra en donde la influencia española en la vida de Borromini, se plasma en la arquitectura a modo sombrío reconcentrado, muy acorde con el carácter austero de los españoles. Es en 1644 cuando muere el papa protector de Bernini, el papa Barberini. Su sucesor, Inocencio X, le mostró cierto disfavor, prefiriendo a su rival Borromini. El nuevo pontifice le encargó tres obras de máxima trascendencia, la Cátedra de San Pedro, en el ábside del gran templo, la gigantesca plaza que prepara espectacularmente el acceso al primer tepmlo de la catolicidad y la Iglesia de San Ivo. La particularidad de esta iglesia es que su planta está formada por dos triángulos equiláteros, que se cortan formando una estrella y que dejan espacio central exagonal. Método de proyección muy similar a la planta de Bernini, de la Iglesia Sant’ Andrea del Quirinale. En San Ivo, los ángulos de los triángulos se transforman en exedras y curvas convexas, produciéndose un contorno muy contrastado con rectas, curvas y contracurvas.


Y es de esta manera como se va conformando el entramado católico que desde la plaza de San Pedro como máxima concepción urbanística de la Roma Barroca, su Catedral y La Iglesia Sant’ Andrea del Quirinale , el mejor de los templos y uno de los más logrados de todo el arte barroco , muestran en conjunto el encuentro de ambos artistas, en donde Bernini Nos deja como legado un sentido reverenvial por el eterno lenguaje del clasicismo.