Rosario fuentes: Amereida XI

De Casiopea


Cruz del sur.jpg


Títulola poesía como maquina creadora
AsignaturaTaller Amereida xi, Taller de Amereida
Del CursoTaller de Amereida 2014, Taller Amereida 2014
CarrerasArquitectura
Alumno(s)rosario fuentes


la poesía como maquina creadora

el encuentro de la arquitectura con otros oficios es una realidad ya que la obra necesita más que solo arquitectura sino que tiene necesidades de arte, sonido , poesía entre otros, me detendré en el momento de la poesía por venir aquí a tratar del taller de amereida, la poesía y la arquitectura , se necesitan una a la otra, ya que la poesía tiene la nitidez de mostrar al ser humano como una especialidad, como algo único con romanticismo y así le otorga el sentimiento como traspaso del sentir al estar, al detenerse. la obra necesita recordar que es el ser humano el que habitara el espacio, como el acto de regalar.


Un cuento para Lucas

Del ayer

Encuentro en la luz de las caras en las estrellas Beso de besar, tus labios perdidos en una fuente de agua. Mis manos entrelazando la holgura de tu cuerpo.

Del futuro Nubes que recorren el planeta de mis sueños Cuerpos que se mesclan en un naufragio Mentes que acarician los dedos de los pies

Del hoy La verdad Y el sueño que tendré hoy te lo contare cuando no exista mañana Ese mañana que me marchita, cada flor se pudre en tus manos, entre tus dedos mi rostro se quema.

Resentimiento maldito que me borra el aroma de la pradera del invierno eterno. Como puede llover, desde tus pestañas me cubro de las gotas de éxtasis, que me envuelven en el deseo más oscuro de las mariposas perdidas en mi vientre.

Oscuridad mientas mi mente despega los pies de la sabana, esa que me ha hecho perderme en lo profundo caminos de los que solo se escapa, en un reflejo de la noche.

Se me olvido el ayer y el mañana, es el comienzo de la mejor historia, la que no titubea si estas enfrente, la que mira tú perfil en el contraste de lo real y el descontrol de mi pasar por el mundo.

Luz

Un saludo, que se sorprende

Es el sol el que nos ilumina y entre las calles se pierden nuestros pies, son colores lo que nos rodea en un baile que suena al son de una melodía. En los barcos los reflejos de un destino que de tu mano arrastra, un viaje al encuentro de la poética de los calamares que se alimentan de estrellas. Desatar un misterio. En los nudos que dan la partida a nuestra travesía en mareas que se pierden de la gravedad, el comienzo de la pérdida del ser humano para encontrar el universo.

La importancia de este viaje me corroe los huesos, solo la música calma mis manos, que no mienten en su nerviosismo.

La luna aparece en mi primer encuentro con la noche, grandes plumíferos recorren los mástiles,Extrañas formas despiertan de la noble madera.

Más que una batalla la celebración de dos formas que se tienden y ruedan abrigándose una de otra, mis ojos recorren la pasión que ven.


Desayuno en una isla de color naranja, miles de sillitas se hunden en la arena, tú huella a recorrido cada una, sonrío al escuchar tu melodía que se entretiene jugueteando con las olas de licor de manzana.

Un mundo maravilloso de miles de colores, la arena entre mis piernas rosa lugares que no se imaginan el paso de tu mano, la mano que mañana me perderá en su entusiasmo, solo lo intuyo, no puedo culparte de algo que se desvanece en el camino del destino.

Sigo la huella de tu pie en un recorrido por precipicios que provocan vértigo en mi estómago, tú vos no me deja detenerme, prefiero caer en eternos infiernos antes de perder tu melodía.

Montañas con grandes ojos nos miran en nuestro intimo caminar, yo solo te observo desde un atrás, casi como si no fuera de carne y hueso y solo fuera una alma engatusada por las sirenas de la costa.

Dos paredes nos invitan a pasar a aun más allá, lejos de todo lo conocido, ya se izó tarde y oscurece de apoco, toma mi mano por favor, no quiero perderme, solo si sola muriera te suelto los dedos.

Caer, No entiendo que paso


Mi mano sangra y es el rojo el que lo dice, no escucho nada, mis oídos ni siquiera se si los tengo y mi cuerpo no existe.

No hay nada de nada

Sonido


Reflejos devuelven mi mirada, no me extraña el ayer ni el mañana, es una nueva escena donde yo soy quien ya no se desvela por amor.

Emoción al escucha cual piano toca cada nota al son de un misterio, recorro cuartos traspaso puertas, solo sonido en mis venas y de las ventanas afloran rosas color negro y de sus espinas un recuerdo. Te conocí alguna vez,

Te vi avanzar por mareas perspicaces que engañaban al marino en su barco. No sé quién eres ni cómo te llamas, si solo supiera si existes o es solo la melodía la que recorre mi casa.

estoy sola y me asusta la luz de un afuera lejano, mis hijos me abandonaron cuando mi cara se transformó en roca, cruel e sido, lo he preferido ya que no quiero acompañarme de mentiras. Sonido de nuevo

Son puñaladas, sola vivo y sola moriré no toques mi puerta ahora que ya perdí la esperanza, te ríes de mí como si el pasado no existiera, te recuerdo que yo no amo y menos con la piel torturada de tanto retener un alma que se escapa por la vos.

Hasta ella osa arrancar de mí.

La compañía fue cristal roto, trazado por el grito que derroto la luna. Tan fuerte el sentimiento de aquellos gigantes que en las cuevas nos cobijaban, recuerdo haber viajado escuchando esa melodía. Ruido, y más ruido

Retumba en mis pulmones negros del tabaco que espero tu llegada, la ironía del zorro en la cordillera que se te insinuó, provocativo te llevo con las estrellas, luna y sol.

Yo te hubiese entregado la galaxia entera.

Solo en el piano tu rostro se cristaliza, transparente, tan tan transparente. La mayor ternura que podría tener una doncella a tan buen espectáculo, belleza pura de tu cuerpo que entre por mis oídos.

Recuerdo, te recuerdo

Vueltas sobre mi cabeza

Aquí estamos, en nubes, a dos cuadras mis dedos de tu mano, cautelosa se mueve, latido tras latido mi pecho se arranca de mi piel.

Calor en tu mano, la mejor sensación, lo más deseado. Beso de besar, se encontraron nuestros labios en una batalla de esferas y triángulos, que importa el destino.

Eres melodía en mi cuerpo Caer más lejos de lo oscuro y más que oscuro negro y más que caer perderse


Día, otro día Hoy te mirare y no entenderás lo que siento.