Recomendaciones Comisión Catástrofe Valparaíso

De Casiopea




TítuloRecomendaciones Comisión Catástrofe Valparaíso
Año2014
AutorAndrés Garcés, Rodrigo Saavedra, David Luza, Mauricio Puentes, Iván Ivelic, Jorge Ferrada, Juan Purcell
Tipo de PublicaciónInforme
CiudadValparaíso
Palabras ClaveIncendio, Valparaíso, ciudad, urbanismo, normativa
LíneaCiudad y Extensión
Carreras RelacionadasArquitectura, Diseño Gráfico, Diseño Industrial, Ciudad y Territorio

Mapa de proyectos

Ordenamiento Territorial

Conectividad e Integración

Accesibilidad

Manejo de Flora

Infraestructura y Equipamiento Público

Movilidad

Espacios Comunitarios

PMIC: Plan de mejoramiento de infraestructura comunitaria, 2007-2010 - PUCV-PRDUV

Por qué se presenta

Uno de los indicadores que se presentan de la catástrofe (FOCO) es la escasa presencia de bienes públicos, y de espacios públicos en los cerros afectados, el incendio dejo en evidencia la escasa infraestructura comunitaria.

De qué se trató el PMIC

El Plan de Mejoramiento de Infraestructura Comunitaria, PMIC, es la respuesta a una de los aspectos responsables de la baja participación y capacidad de autogestión de las organizaciones comunitarias en Valparaíso, este se refiere específicamente a las condiciones materiales (infraestructura y equipamiento) insuficientes. Archivo:Ejes-de-Problematización.png

Identificación del Problema

El fortalecimiento de la sociedad civil de Valparaíso constituye un aspecto esencial para su desarrollo sustentable y democrático. Al respecto, existe un creciente acuerdo respecto que las redes de relación y cooperación que históricamente han elaborado las propias comunidades constituyen una de las dimensiones más importantes del desarrollo. La evidencia empírica sobre estos puntos es contundente, buena parte del éxito o fracaso de las políticas sociales, pasan por su capacidad de incorporar y fortalecer – o al menos no disolver – la red de vínculos que preexisten en las comunidades (Raczinski, 2001). Menos del 50% de las organizaciones sociales de la comuna poseen un lugar propio donde reunirse, de ellas sólo un porcentaje menor tiene las condiciones materiales mínimas adecuadas para la realización de sus actividades. Diagrama-de-Centros-Comunitarios.png

Escuelas barriales

La escuela de cerro es sede, en cuanto a que se ubica en el contexto de barrio, con un tamaño de barrio y con un programa articulado por su labor comunitaria, en un acto que se configura como un presente para la comunidad que ella sirve. Las escuelas públicas de cerro Valparaíso, ubicadas sobre la cota 100, hoy abandonadas por la población en el éxodo generalizado a la educación privada o particular, sostienen una alta capacidad ociosa, cerca del 20%, es decir, sobran cupos de estudiantes; siendo esto determinante en el hecho de que en nuestra ciudad NO se construyan actualmente nuevas escuelas, y se opte más bien por fortalecer las escuelas ya existentes con programas de mejora complementarios. Este punto, se hace relevante, pues nos revela casos puntuales de escuelas en Valparaíso que, dada su infraestructura, carente en muchos aspectos, no pueden acceder a la Jornada Escolar completa. Son casos de excepción, que están en falta, en los que sin embargo, la Corporación reconoce ciertos valores de identidad.

Los valores de identidad de las escuelas barriales

Edificios dedicados a la Comunidad barrial pues estos contienen la potencia de articular socialmente un lugar. Edificios que contienen mayor potencia pues involucran el aprendizaje social. Valparaíso,por su topografía de cerros y plan articula una serie de relaciones socioculturales, espaciales y existenciales, que define la relación de identidad del habitante, con su barrio y ciudad. Pensamos que al estudiar la Escuela desde concepto de identidad podemos comprender y definir una comunidad actual contextualizada en un barrio y este a su vez con la ciudad, con ello podemos definir una comunidad urbana desde consideraciones socioculturales nacidas de la identidad, para lograr re-articular socialmente la ciudad mediante sus barrios. Se trata de lograr patrones arquitectónicos de integración urbana, la clave para dicho logro es la visión escuela barrio. La hipótesis es que una rehabilitación urbana, nacida de una noción de lugar que reconoce valores de identidad, es clave para una la articulación social de la ciudad. La noción de identidad se forma en la niñez, la experiencia emocional en el espacio es formadora pues un lugar y su espacio tienen una capacidad didáctica pues es legible y narrativo, permitiendo un reconocimiento del lugar, lo cual es un hecho educativo. Por ello para Planificar la ciudad es necesario comprender la escuela como un hecho articulador de comunidad y ciudad. La observación de factores sociales, ambientales e históricos de las escuelas barriales de los cerros de Valparaíso puede lograr re-definir los conceptos de Comunidad barrial y después Comunidad Urbana a partir de consideraciones socioculturales lo cual permitiría proponer planes de rehabilitación urbana basados en la identidad. Las consideraciones son cualitativas y en el caso de las escuelas corresponden a los factores físicos, sociales, e históricos que inciden en el aprendizaje formal e informal del niño. En la Escuela lo fundamental es el niño y su relación con el lugar, un habitante que diariamente va desde su casa a la escuela, un espacio público de permanencia e interacción social. Lewis Munford en el año 1945 decía que en esos momentos la ciudad actual, Nueva York de esos años, “en la nueva ciudad el vecindario tiene una definición visible. Su tamaño esta determinado por la distancia que puede recorrer un niño a pie entre la casa más lejana y la escuela, así como el campo de Recreo, lugares estos donde convergen la mayor parte de sus energía”, esta visión es la que encuentran los alumnos es las escuelas de cerros antes señaladas por Ursula, existe una vida de barrio en donde la escuela es parte de la familiaridad de los niños, y toda la comunidad escuela. Son escuelas con una vida más parecida a las escuelas rurales.

Escuela y Reformas

Las escuelas barriales como Federico Albert (1965), San Judas Tadeo (1969), David Ben Gurion (1979), construidas bajo la reforma educacional del año 1965, Cuyos propósitos eran Una responsabilidad Socio-cultural de la Educación, una formación para la vida activa y La Educación como proceso para toda la vida, propósitos que tienen respuesta desde la arquitectura mediante la expansión de la educación, para todos, y hubo un gran aumento de construcción de establecimientos, que respondían a la formación progresiva, y ciertas especialidades. Respondiendo a una tipologia que delimitaba dicha progresión en las aulas y en los patios. Actualizandose en cuanto a organización de una tipología planteadas en el año 1937 con la creación de la Sociedad Constructora de establecimientos educacionales, que construían el caso a caso, bajo conceptos tipologicos de los claustros, en donde había “una distinción entre saber e ignorancia y civilización y barbarie…”, se mantiene esta idea de claustro pero asociada a una progresión. Desde el año 1990 se inician en Chile los procesos de una nueva reforma, cuyos principios son: • Atención prestada a la diversidad y a la contexto actual de los procesos educativos. • El énfasis en la calidad para una estrategia pedagogía centrada en el aprendizaje activo y cooperativo. • La apertura de la institución escolar a la comunidad y la tendencia a ampliar la participación de los diversos actores en la planificación • Los nuevos requerimientos de flexibilidad en espacio y tiempo. Los distintos aspectos se vuelven oportunidades para pensar nuevos espacios educativos, el énfasis en la calidad lleva al aumento de permanencia en la Escuela, lo que se materializó el año 1997 con el comienzo de la ampliación en superficie de los establecimientos para posibilitar la jornada escolar completa.


Consideraciones

Actualmente aun se esta trabajando para que las escuelas básicas respondan a las demandas de la jornada escolar completa, con ello a la arquitectura le aparece la posibilidad repensar la familiaridad de la escuela, y también esta apareciendo la oportunidad de estudiar la apertura de la institución escolar a la comunidad, en el estudiar la relación del estudiante con su entorno. Pues la reforma educacional incluye en sus principios parámetros urbanos, como; lo social, lo climático y la identidad, los que pueden estar presentes en los espacios de las escuelas al contextualizar edificio con el lugar y al construir elementos simbólicos que construyan una identificación del niño con el lugar y su cultura. Otra ocasión para los arquitectos es el propósito de los nuevos requerimientos de flexibilidad en espacio y tiempo, aquí el aula y el patio cobran un rol fundamental. A través de fortalecer las Escuelas en los barrios se da la posibilidad de desarrollar el tamaño de lo público reconstituyendo a partir de ellos la dimensión abandonada de la vida comunitaria de estos barrios terminales en Valparaíso.

Plazas

Vivienda

Re-densificación del Almendral

En las últimas décadas se han verificado eventos que han propiciado la emigración de la población desde el barrio Almendral de Valparaíso.

Luego del proceso de rectificación y reformulación urbana llevada a cabo junto con proyectos de infraestructura en virtud de la oportunidad asumida luego del terremoto de 1906, el barrio gozó de un periodo de apogeo que se verifica por la demanda por residencia, comercio y servicios el cual en parte logró resistir hasta los procesos externos que fueron mermando la actividad del puerto. Sin embargo, paulatina y constantemente parte de su población fue emigrando hacia la cercana Viña del Mar o definitivamente a Santiago, proceso que se acentuó luego del terremoto de 1985.

Hoy en día el barrio tiene una población aproximada de 7 mil personas en una superficie de alrededor de 1 km2, lo cual presenta una densidad de apenas 70 habitantes por hectárea.

Esta configuración se explica fundamentalmente por dos dimensiones:

1- la alta concentración de infraestructura de comercio, industrial y de servicios, tales como algunas plantas industriales (Tres Montes), pequeñas fábricas y talleres, universidades, institutos y establecimientos educacionales, oficinas y servicios públicos además del comercio.

2- la gran disponibilidad de sitios eriazos, que en total, considerando aquellos que no contienen edificación y los que cuentan pero en estado de inhabitabilidad, suman del orden de 80. Un gran número corresponde a sitios en que sus construcciones sufrieron daños mayores como consecuencia del terremoto de 1985.

Es importante incluir los espacios públicos como plazas y bandejones de avenidas y fundamentalmente la superficie del emplazamiento del Congreso.

Al considerar la baja densidad de población del barrio, es importante vinculala con la alta población flotante que presenta, fundamentalmente durante el día, producto de la concentración de servicios que contiene.

Estos antecedentes son propicios para abordar el proceso de re densificación habitacional del barrio desde dos miradas objetivas:

1- inversión privada en proyectos inmobiliarios habitacionales y comercio, el cual se ha evidenciado en algunas torres que se han levantado y que han generado una amplia discusión respecto a la pertinencia de promover edificación de altura que altera el natural espesor construido que presenta el barrio.

2- inversión pública en vivienda por medio de programas de vivienda social o subsidios, lo cual, considerando el valor del suelo, puede aparecer como una potente alternativa respecto a los altos costos de urbanización de los terrenos disponibles en las cotas más altas de la ciudad. En este mismo sentido, el Almendral cuenta con urbanización consolidada incluyendo todo tipo de servicios.

Al considerar la oportunidad del barrio no solo como destino de programas de vivienda sino como un articulador en la re activación barrial, se puede afirmar que:

1- será posible evitar la expansión horizontal de la ciudad la que trae consigo implementar nueva vialidad, extender servicios básicos y de transporte urbano, provocando altos costos de gestión e implementación. Esta situación sería inevitable en el caso de promover programas de vivienda social en zonas como Rodelillo

2- se generará un anhelado proceso de inclusión social, por la cual familias de sectores de bajos ingresos será partícipes de la cotidianidad de la ciudad y no meros espectadores desde la periferia

3- la inversión social podrá considerarse como tal y no como gasto que se devalúa en el tiempo, situación que paradojicamente suele ocurrir con los emplazamientos de viviendas sociales