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Proyecto final - Moodflow- El enlace emocional con la música

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TítuloMoodflow
Tipo de ProyectoProyecto de Curso
Palabras Clavediseño de experiencia de usuario, ux, servicio, proyecto final
Período2026-2026
AsignaturaDiseño de Experiencia de Usuario
Del CursoDiseño de Experiencia de Usuario 2026
CarrerasDiseño
Alumno(s)Martina Fernández Ferry, Constanza Cruz, Constanza Tortora, Paloma Vargas
ProfesorSofía Accatini
PDFArchivo:Mood Flow presentacion final 2026DEU.pdf

MOODFLOW: La aplicación que reúne música e identidad



Investigación de servicios: Spotify

Spotify es una de las plataformas de streaming de música más influyentes del mundo, diseñada para conectar a las personas con millones de canciones, podcasts y contenidos de audio en cualquier momento y lugar. Lanzada en 2008 en Suecia, Spotify revolucionó la forma en que consumimos música, pasando de la descarga de archivos a un modelo de acceso inmediato y personalizado a través de internet.

La aplicación permite a los usuarios explorar un catálogo prácticamente ilimitado, crear sus propias playlists, descubrir nuevos artistas y recibir recomendaciones basadas en sus gustos y hábitos de escucha. Gracias a su enfoque en la personalización, Spotify no solo funciona como reproductor de música, sino también como una herramienta de descubrimiento cultural que se adapta a cada usuario.

Disponible en múltiples dispositivos —smartphones, computadores, smart TVs e incluso autos—, Spotify ofrece tanto una versión gratuita con publicidad como una suscripción premium sin interrupciones. Su propuesta combina tecnología, diseño y contenido para crear una experiencia fluida, intuitiva y altamente personalizada, posicionándose como un referente en la industria del entretenimiento digital.

Hoy en día la plataforma ha crecido y realizado cambios que han polarizado a su público y generado fricción con los clientes de la misma, nuestra investigación busca encontrar estos puntos de polarización en los consumidores.

Investigación

1. Estado Actual de la Aplicación y Servicios

Spotify ha dejado de ser solo un reproductor de música para convertirse en una "utilidad de audio integral". Sus servicios actuales se dividen en tres pilares:

Personalización Extrema: La IA es el núcleo de la experiencia. Herramientas como DJ X (inglés) y DJ Livi (español) dominan el uso diario, junto con la nueva función "Prompt-to-Playlist", que permite crear listas mediante comandos de lenguaje natural (ej. "música para un domingo de lluvia en París").

Audio de Alta Fidelidad (Lossless): Tras años de espera, se ha consolidado el plan Premium Platinum, que ofrece audio sin pérdida de calidad y funciones avanzadas de biblioteca.

Diversificación de Contenido: La integración de audiolibros (con funciones como Page Match) y podcasts con video ha transformado la interfaz en algo más parecido a una red social de medios que a una biblioteca estática.

2.Opinión Pública y Percepción del Usuario

La relación de Spotify con su audiencia es ambivalente: existe una alta lealtad técnica pero una creciente fricción económica.

Puntos Positivos (Lealtad): Los usuarios siguen elogiando el algoritmo de descubrimiento. En 2026, Spotify es percibido como la plataforma que mejor "entiende" el gusto del usuario, superando a Apple Music y Amazon Music en intuición de interfaz.

Puntos Negativos (Críticas): Incremento de precios, las constantes subidas (el plan individual alcanzó los $12.99 USD en varios mercados) han generado malestar, posicionando a Spotify como uno de los servicios más caros del sector.

Saturación de la Interfaz: Algunos sectores del público critican que la aplicación se siente "pesada" o "desordenada" por el empuje excesivo de videos y podcasts sobre la música.

Comunidad de Desarrolladores: Existe tensión debido a las nuevas restricciones en la API de Spotify, lo que ha limitado el funcionamiento de aplicaciones de terceros y herramientas para artistas independientes.

Benchmark de apps de streaming musical

Apple Music

•Posicionamiento: Premium, integrado al ecosistema Apple

Fortalezas:

·Calidad de audio superior (Lossless + Dolby Atmos)

·Integración perfecta con dispositivos Apple

·Librería bien organizada (más “propiedad” del usuario)

Debilidades:

·Descubrimiento musical menos potente

·UX percibida como más rígida

·Menos enfoque social

YouTube Music

•Posicionamiento: Plataforma híbrida (audio + video)

Fortalezas:

·Acceso a contenido único (remixes, lives, covers)

·Algoritmo potente basado en historial de YouTube

·Búsqueda muy flexible (puedes escribir letras o descripciones)

Debilidades:

·Interfaz inconsistente

·Experiencia menos enfocada (mezcla video/audio)

·Branding menos “musical puro”

Amazon Music

•Posicionamiento: Servicio integrado al ecosistema Amazon

Fortalezas:

·Buena relación precio (incluido en Prime)

·Integración con Alexa

·Catálogo competitivo

Debilidades: ·UX poco intuitiva

·Descubrimiento débil

·Baja conexión emocional con el usuario

Alcance y aporte de la inteligencia artificial dentro de la plataforma

Pagina inicial plataforma computador, imagen propiedad de Valentina Blanco

La inteligencia artificial en Spotify se manifiesta principalmente en su sistema de recomendación musical, que constituye el núcleo de la plataforma. A través de funciones como “Descubrimiento semanal”, “Radar de novedades” y las playlists personalizadas, la IA analiza el comportamiento del usuario —qué escucha, cuánto tiempo permanece en una canción, qué omite o guarda— para sugerir contenido afín. Este sistema se basa en técnicas como el aprendizaje automático, el filtrado colaborativo y el análisis de audio.

Además, Spotify utiliza algoritmos de personalización que construyen un perfil musical detallado de cada usuario. Este perfil considera sus gustos, géneros preferidos, hábitos de escucha e incluso posibles estados de ánimo inferidos. Como resultado, la plataforma adapta dinámicamente la pantalla de inicio, el orden del contenido y las recomendaciones, generando una experiencia única para cada persona.

Dj Spotify (dj livi)

El DJ de Spotify es una función basada en inteligencia artificial que combina recomendación musical y generación de voz para crear una experiencia similar a una radio personalizada. A partir del análisis del comportamiento del usuario —como su historial de reproducción, canciones favoritas, omisiones y hábitos de escucha— el sistema construye un perfil dinámico que le permite seleccionar música acorde a sus gustos, mezclando temas conocidos, olvidados y nuevos. Además, incorpora una voz sintética generada mediante tecnologías de procesamiento de lenguaje natural y text-to-speech, que introduce las canciones y explica por qué fueron elegidas, generando una narrativa continua. Aunque no permite interacción directa, el DJ se adapta en tiempo real a las acciones del usuario, ajustando sus recomendaciones según cómo este escucha y reacciona al contenido.

Oído artificial

La inteligencia artificial en Spotify no solo analiza el comportamiento del usuario, sino también la estructura interna de cada canción, a través de técnicas avanzadas de procesamiento de audio. Para ello, convierte el sonido en datos analizables (como espectrogramas) y aplica modelos de machine learning que identifican patrones musicales complejos.

En este proceso, la IA descompone la canción en múltiples dimensiones: detecta el tempo (BPM) para entender el ritmo, identifica la tonalidad y modo (mayor o menor) para inferir su carácter emocional, y calcula niveles de energía a partir de la intensidad, el volumen y la densidad sonora. También evalúa la bailabilidad, que no es una propiedad única, sino una combinación de estabilidad rítmica, regularidad del pulso y énfasis en los beats.

Además, la IA puede reconocer elementos más sutiles, como la textura sonora, la presencia de ciertos instrumentos, la complejidad armónica o incluso características de la voz. En muchos casos, estos sistemas utilizan redes neuronales entrenadas con grandes bases de datos musicales para aprender a clasificar canciones según similitudes que no siempre son evidentes para el oído humano.

Gracias a este análisis multidimensional, Spotify puede ubicar cada canción dentro de un “espacio musical” donde se relaciona con otras que comparten atributos similares. Esto permite generar playlists automáticas más coherentes, no solo por género, sino también por sensación, atmósfera o intención, como música para estudiar, entrenar o relajarse.

Aunque Spotify no revela exactamente cómo calcula estas métricas, se sabe que provienen de un análisis de bajo nivel del audio (ritmo, timbre, dinámica) que luego se traduce en categorías comprensibles para humanos. Estudios recientes muestran que algunas de estas métricas, como energía y valencia, sí se correlacionan bastante con cómo las personas perciben la música, lo que valida su uso para recomendaciones, aunque otras (como danceability) son más ambiguas. En conjunto, este sistema permite a Spotify agrupar canciones no solo por género, sino por comportamiento sonoro y emocional, haciendo posible generar playlists automáticas coherentes (por ejemplo, música “alta en energía y valencia” para entrenar o “baja en energía” para relajarse).

Algoritmo

En Spotify, la inteligencia artificial no solo recomienda música: actúa como un filtro de visibilidad dentro de la industria musical. Esto significa que los algoritmos que deciden qué canciones aparecen en playlists, recomendaciones o el DJ influyen directamente en qué artistas crecen, cuáles se mantienen y cuáles quedan fuera del circuito masivo.

Por un lado, el sistema favorece canciones que muestran buen rendimiento inicial: si una canción es escuchada completa, guardada o añadida a playlists por muchos usuarios en poco tiempo, el algoritmo interpreta que genera interés y comienza a recomendarla más. Este efecto crea un fenómeno de “bola de nieve”, donde lo que empieza a destacar recibe cada vez más exposición, aumentando sus reproducciones de forma acelerada.

Sin embargo, este mismo mecanismo puede generar una desigualdad estructural. Los artistas ya conocidos o respaldados por sellos tienen más probabilidades de obtener ese impulso inicial (por promoción, marketing o base de fans), lo que facilita que entren en playlists influyentes. En cambio, los músicos emergentes, sin ese primer empuje, pueden quedar fuera del radar del algoritmo, incluso si su música es de alta calidad.

Además, las playlists —especialmente las editoriales y algorítmicas como “Descubrimiento semanal” o “Radar de novedades”— funcionan como espacios clave de circulación musical. Estar incluido en una de ellas puede significar millones de reproducciones, mientras que no estar puede implicar una visibilidad muy limitada. Así, Spotify se convierte en un intermediario con gran poder cultural, capaz de moldear tendencias musicales a escala global.

También hay un efecto en el tipo de música que se produce: algunos artistas adaptan su estilo para encajar mejor en la lógica del algoritmo (por ejemplo, canciones más cortas, inicios más inmediatos o sonidos que retengan la atención), lo que muestra cómo la IA no solo distribuye música, sino que influye indirectamente en su creación.

Estrategia comercial desde la emoción

En este sentido, la plataforma utiliza datos de comportamiento y análisis de audio para asociar canciones con dimensiones emocionales como la valencia (qué tan positiva o triste es una canción) y la energía. Esto le permite crear playlists como “música para concentrarse”, “para entrenar” o “para relajarse”, que responden directamente a necesidades emocionales. Así, Spotify no vende solo acceso a música, sino una especie de gestión del estado de ánimo, integrándose en rutinas diarias como estudiar, hacer ejercicio o dormir.

Desde el punto de vista comercial, esto tiene un impacto clave: aumenta el tiempo de uso y la fidelización. Cuando la música se vuelve una herramienta para regular emociones, el usuario depende más de la plataforma, lo que incrementa la retención y reduce la probabilidad de cambiarse a la competencia. Además, esta estrategia permite diferenciarse de otras plataformas no solo por catálogo, sino por experiencia personalizada.

Por otro lado, el factor emocional también influye en cómo Spotify promueve contenido. A través de playlists editoriales y algorítmicas, puede posicionar canciones que encajen con ciertos estados de ánimo, lo que impacta directamente en la visibilidad de artistas. Esto convierte a la plataforma en un intermediario activo en la circulación cultural, capaz de moldear tendencias a partir de emociones más que de géneros musicales.

En síntesis, la estrategia de Spotify consiste en transformar la música en un servicio emocional personalizado, donde la inteligencia artificial no solo recomienda canciones, sino que construye experiencias que conectan con cómo el usuario se siente o quiere sentirse, generando así valor comercial a partir de la experiencia subjetiva de escuchar música.

Entrevistas

Insights

Precio:Un problema recurrente es el tema de las limitaciones que se presentan al tener un plan gratuito o estudiantil, ya que ambos tienen restricciones que entorpecen el uso para incentivar que el usuario se suscriba al plan premium.

Ejemplo: Me llamó la atención de que al principio, como no tenía plan estudiante, no podía acceder a las canciones específicas que yo quería, solamente a los álbumes, además me salían anuncios cada 2 o 3 canciones.―Fabián Flores

Conexión emocional: Existe una relación emocional y personal entre el usuario y la música que selecciona, con quien y como la comparte con el resto.

Ejemplo: El principal beneficio es que me trae para confortabilidad y me ayuda con ansiedad y me trae paz además que es buena compañía.—Pablo Oyarzún

Interfaz: La plataforma aun presenta problemas y limitaciones con su interfaz, en relación a su compatibilidad con otros sistemas y intuitividad.

Ejemplo: considero que es bastante amigable la búsqueda de canciones y postcast pero considero que a un adulto mayor le resultaría difícil.—Pablo Oyarzún

Me molesta que el historial de búsqueda de canciones no estuviera limitado a 15 canciones—Vicente Esteban Valencia Moya

User Personas y Journey Map



Propuesta: Moodflow

Buscando profundizar en la estrecha relación emocional que las personas establecen con la música que escuchan, proponemos un diario musical gestionado por inteligencia artificial. Más que una plataforma de recomendación convencional, este sistema transforma los estados de ánimo en experiencias sonoras personalizadas.

En lugar de solicitar una canción específica, el usuario comunica su estado emocional mediante prompts abiertos o a través de una serie de interacciones predeterminadas que permiten identificar sentimientos, sensaciones o contextos personales. A partir de esta información, la inteligencia artificial interpreta el estado anímico y genera una lista de reproducción única, capaz de acompañar, reflejar o incluso transformar esa emoción.

Cada interacción queda registrada en un historial cronológico que funciona como un diario emocional. De este modo, la plataforma no solo construye una colección musical personalizada, sino también una memoria de los estados de ánimo del usuario a lo largo del tiempo. Cada lista de reproducción se convierte en el registro sonoro de un momento específico, permitiendo revisitar experiencias pasadas a través de la música asociada a ellas.

El proyecto explora la capacidad de la música para actuar como un archivo afectivo, donde las emociones, los recuerdos y las canciones se entrelazan. La inteligencia artificial deja de ser únicamente una herramienta de búsqueda para convertirse en un mediador entre la experiencia emocional y la construcción de una memoria personal, generando una bitácora sonora que evoluciona junto a quien la utiliza.

Wireframes iniciales

Logotipo


El logotipo desarrollado para esta extensión de Spotify toma como referencia diversos elementos característicos de la identidad visual de la plataforma. Su propuesta gráfica se inspira en la paleta de colores neón y vibrantes utilizada frecuentemente por Spotify en campañas, experiencias digitales y piezas promocionales, estableciendo una conexión inmediata con el universo visual de la aplicación.

La construcción formal del símbolo recoge además las formas fluidas y orgánicas presentes en la estética de Spotify DJ, especialmente aquellas vinculadas a la representación visual del sonido, el movimiento y la interacción dinámica entre el usuario y la inteligencia artificial. Estas líneas curvas y continuas buscan transmitir la naturaleza cambiante de las emociones y la capacidad de la música para acompañarlas y transformarlas.

Por otra parte, la composición del logotipo se relaciona directamente con el nombre de la propuesta, integrando visualmente los conceptos de estado de ánimo, registro personal y experiencia musical. De esta manera, la identidad gráfica no solo funciona como un elemento distintivo, sino que también comunica la esencia del proyecto: una plataforma capaz de traducir emociones en experiencias sonoras y de construir, a través de ellas, una bitácora musical personal.



Figma navegable

https://www.figma.com/design/FtVg8Eb8rB9RbCYuuW6gX5/Sin-t%C3%ADtulo?node-id=0-1&t=A2NuiD6889ZvWkTh-1

Flujo general del prototipo

Registro de la interacción


Presentación final