Saltar al contenido Saltar a la navegación

Proyecto de título María José Mery


TítuloProyecto de título
Tipo de ProyectoProyecto de Titulación
Período2026-
AsignaturaTaller de Título Diseño de Interacción 2026
Del CursoTaller de Título Diseño de Interacción 2026
CarrerasDiseño
Alumno(s)María José Mery
ProfesorKatherine Exss

https://prezi.com/craft/room/gbsvjxboevg8?referral_token=W2ZyKplnB3FN

clase 3 - 17 de agosto

Personas mayores y contexto demográfico

Delimitación del concepto

El envejecimiento de la población constituye un proceso demográfico que plantea nuevos desafíos sociales, sanitarios y políticos. En este contexto, resulta necesario delimitar qué se entiende por persona mayor, especialmente considerando que el criterio de edad utilizado puede variar según el país y el contexto.

A nivel internacional, no existe un único límite cronológico utilizado de manera universal. Generalmente, este se sitúa entre los 60 y 65 años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera como personas mayores a quienes tienen 60 años o más.[1], criterio utilizado particularmente en países en desarrollo.

Esta diferencia en los límites de edad responde, entre otros factores, a las características demográficas y sociales de cada país. Por ello, la definición de persona mayor no depende únicamente de una edad cronológica, sino que también se encuentra vinculada al contexto en el que se utiliza dicha categoría.

¿Qué se entiende por persona mayor en Chile?

La Ley Nº 19.828 que crea el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) define como adulto mayor a toda persona que ha cumplido los 60 años, sin diferencia entre hombres y mujeres. A partir de los 80 años, la denominación para ese segmento es “cuarta edad”.[2]

El [Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA)] es un servicio público, funcionalmente descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propio, sometido a la supervigilancia del Presidente de la República a través del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

La definición utilizada por SENAMA permite establecer como población de referencia para esta investigación a las personas de 60 años o más, en concordancia con el criterio establecido por la legislación chilena.

Envejecimiento de la población en Chile

La relevancia de estudiar las experiencias de las personas mayores también se relaciona con el proceso de envejecimiento demográfico que atraviesa el país. Los resultados del Censo 2024 muestran que las personas de 65 años o más representan el 14 % de la población nacional. En la Región de Valparaíso, este grupo representa el 16,6 % de la población.

La Región de Valparaíso presenta, además, el mayor índice de envejecimiento del país, alcanzando 98,6 personas de 65 años o más por cada 100 personas menores de 15 años[3].

Esta información permite situar la problemática de la soledad dentro de un contexto demográfico concreto, particularmente relevante para la Región de Valparaíso, donde la proporción de población de 65 años o más supera el promedio nacional.

Resultados del Censo 2024 en la Región de Valparaíso
Resultados del Censo 2024 en la Región de Valparaíso

Dato demográfico

14 % de la población nacional tiene 65 años o más.

16,6 % de la población de la Región de Valparaíso tiene 65 años o más.

98,6 personas de 65 años o más por cada 100 personas menores de 15 años en la Región de Valparaíso.

Relación con la investigación

La delimitación de la población mayor permite establecer el marco desde el cual se aborda posteriormente la problemática de la soledad. Si bien la edad cronológica constituye un criterio para identificar a esta población, los textos revisados muestran que las experiencias de envejecimiento no son homogéneas y se encuentran relacionadas con las condiciones sociales, familiares, económicas, territoriales y relacionales en las que se desarrolla la vejez.

En este sentido, la investigación se centra en las personas mayores entendidas, para el contexto chileno, como aquellas que tienen 60 años o más, considerando además el contexto de envejecimiento demográfico del país y, particularmente, de la Región de Valparaíso.

Metodología de investigación

Para esta clase, se realizó la lectura y análisis de cuatro artículos relacionados con la problemática de la soledad en personas mayores. El proceso comenzó tomando como paper raíz el artículo Soledad, vínculos sociales y participación social: aproximaciones desde la experiencia de personas mayores chilenas.

A partir de la bibliografía de este artículo, se seleccionaron otros tres textos con el objetivo de ampliar la investigación y abordar la problemática desde distintas perspectivas. De esta manera, la investigación buscó explorar la soledad no únicamente como una experiencia individual, sino también en relación con los vínculos sociales, la participación, las redes y las condiciones contextuales en las que se desarrolla la vejez.

El primer texto analizado fue Soledad, vínculos sociales y participación social: aproximaciones desde la experiencia de personas mayores chilenas, utilizado como punto de partida para identificar conceptos, autores y líneas de investigación relevantes que permitieran continuar profundizando en el tema mediante su bibliografía.

Personaje célebre

Nombre

Jenny de Jong Gierveld

Especialidad principal

Demografía social, gerontología social y estudio de la soledad.

Trayectoria

Jenny de Jong Gierveld es profesora emérita de la Vrije Universiteit Amsterdam y honorary fellow del Netherlands Interdisciplinary Demographic Institute (NIDI).

Su investigación se ha centrado principalmente en:

  • demografía social;
  • cambios en la composición de los hogares;
  • formas de convivencia;
  • relaciones de pareja;
  • redes sociales;
  • bienestar de las personas mayores;
  • soledad.

Jenny de Jong Gierveld

Aportes al estudio de la soledad

Uno de sus aportes más conocidos es el desarrollo de la escala de soledad de De Jong Gierveld, utilizada para medir la soledad y distinguir sus dimensiones emocional y social.

Su perspectiva permite comprender la experiencia de la soledad considerando las características de las relaciones, las redes sociales y las formas de convivencia.

Pregunta central de su perspectiva

¿Cómo las características de las relaciones, las redes sociales y las formas de convivencia influyen en la experiencia de soledad?

Soledad, vínculos sociales y participación social: aproximaciones desde la experiencia de personas mayores chilenas. [4]

No tiene permitido incrustar archivos PDF

Objetivo y enfoque

El artículo aborda la soledad como una problemática psicosocial que afecta a las personas mayores y que puede constituir un condicionante de la morbimortalidad. Su objetivo es comprender la relación entre la participación social y los sentimientos de soledad en personas mayores chilenas residentes en el extremo norte de Chile. Para ello, desarrolla un estudio descriptivo mediante metodologías cualitativas de recolección y análisis de datos.

El estudio presenta un enfoque interdisciplinario que articula la psicología, el trabajo social y la sociología, con especialización en envejecimiento, salud mental, relaciones sociales y determinantes psicosociales del bienestar. Desde esta perspectiva, la soledad no se aborda únicamente como una experiencia individual, sino como un fenómeno psicosocial relacionado con la calidad de los vínculos, las redes sociales, la participación y las condiciones contextuales en las que se desarrolla la vejez.

Soledad como fenómeno psicosocial

La soledad es reconocida como un fenómeno psicosocial multidimensional, explicado por la percepción de insatisfacción respecto de la calidad, disponibilidad y significación de los vínculos sociales y afectivos.

El artículo señala que la soledad no necesariamente corresponde a la ausencia de personas alrededor. Puede experimentarse incluso dentro de la familia o en espacios con presencia de otras personas cuando no existen vínculos significativos o posibilidades de interacción satisfactorias.

“No es, no tener gente alrededor… eso no es. A veces el tener gente alrededor hace que se sienta más solos, porque la gente alrededor no los pesca...”

Esta perspectiva permite distinguir entre la presencia física de otras personas y la experiencia subjetiva de sentirse acompañado.

Participación social y vínculos

Desde las ciencias sociales y los estudios gerontológicos, la participación social es entendida como un proceso relacional mediante el cual las personas mayores se integran activamente en espacios comunitarios, organizativos, culturales, recreativos o políticos, construyendo vínculos significativos, sentido de pertenencia y reconocimiento social.

La participación social no se concibe únicamente desde una perspectiva instrumental, sino como un derecho social y una dimensión relevante del ejercicio de ciudadanía en la vejez.

La evidencia presentada señala que la participación social favorece la ampliación y diversificación de las redes sociales, fortalece la autoestima, promueve el bienestar emocional y puede actuar como un factor protector frente a la soledad y el aislamiento social.

Barreras para la participación social

El acceso a instancias de participación no es homogéneo y se encuentra condicionado por factores individuales y contextuales, entre ellos el nivel educativo, el estado de salud, la autonomía funcional, el territorio y las trayectorias de vida.

El artículo identifica barreras estructurales relacionadas con problemas de salud, limitaciones de movilidad, dificultades de acceso y escasez de espacios comunitarios adecuados. También se observan dificultades vinculadas con la distancia y seguridad de los lugares donde se desarrollan las actividades.

“Hay lugares para el adulto mayor acá, pero están tan lejos y no se juntan muchos, es un peligro las zonas en las que se encuentran.”

Junto con estas barreras estructurales, se identifican barreras subjetivas, como el miedo a relacionarse, experiencias previas de rechazo y la internalización de estereotipos negativos asociados a la vejez.

Transformaciones de los vínculos y trayectorias de vida

Las relaciones familiares también presentan transformaciones a lo largo del curso de vida. Las diferencias generacionales en intereses, prioridades, lenguaje y formas de relacionarse pueden generar distanciamiento incluso cuando la persona mayor permanece integrada a su grupo familiar. [4]

“...yo estoy dentro de mi familia y resulta que no me siento acompañada porque simplemente yo no puedo interactuar con ellos...”

Asimismo, las trayectorias de vida y las decisiones personales influyen en las formas en que las personas mayores se relacionan socialmente. Por esta razón, las experiencias de soledad y participación no son homogéneas entre las personas mayores. [4]

Espacios de participación y pertenencia

Los clubes de personas mayores, organizaciones comunitarias y espacios recreativos son descritos como lugares de encuentro, apoyo mutuo y construcción de sentido. [4]

Las actividades compartidas pueden favorecer la formación de nuevas amistades y relaciones sociales. En este sentido, la participación en espacios vinculados a intereses comunes permite generar conversaciones y vínculos que trascienden la actividad inicial. [4]

“...en las relaciones sociales uno puede formar amistades, porque la relación social, si uno se junta porque somos del mismo grupo literario o del mismo grupo que teje, entonces ahí se va armando también otras conversaciones.”

Contexto chileno

A pesar del reconocimiento mundial del impacto de la soledad sobre la salud, el artículo señala que en Chile las políticas públicas aún no contemplan intervenciones orientadas específicamente a su abordaje. Se observan estrategias escasamente coordinadas desde una perspectiva intersectorial, junto con respuestas sistemáticas débiles por parte de instituciones públicas o privadas. [4]

Facilitadores de la participación y el bienestar

La presencia de redes comunitarias activas y espacios organizativos significativos aparece como un elemento relevante para promover la participación y el bienestar en la vejez. [4]

Estos espacios permiten realizar actividades nuevas, compartir experiencias y establecer relaciones en las que las personas mayores puedan hablar sobre sus propias experiencias y ser escuchadas. [4]

“...para ellos es importante hablar de sus vidas, es muy importante un adulto mayor que lo escuche.”

Síntesis de aportes para la investigación

El estudio evidencia que la soledad en personas mayores se encuentra relacionada con la calidad y significación de los vínculos sociales, más allá de la presencia o ausencia física de otras personas. [4]

La participación social aparece como un elemento relevante para la construcción de vínculos, sentido de pertenencia y bienestar. Sin embargo, la posibilidad de participar se encuentra condicionada por factores individuales, territoriales, estructurales y subjetivos. [4]

En este sentido, el estudio identifica como elementos relevantes para comprender la experiencia de soledad las condiciones de movilidad y acceso, la disponibilidad y seguridad de los espacios comunitarios, las características de las redes sociales, las transformaciones de los vínculos familiares, las trayectorias de vida y la existencia de espacios significativos de participación. [4]

Palabras clave

Calidad de vida; participación social; personas mayores; redes sociales; soledad.

Mapa conceptual

No tiene permitido incrustar archivos PDF

Interpretación del mapa

El artículo propone que la Soledad no ocurre en el vacío, sino que está condicionada por las Trayectorias de vida de la persona. Estas trayectorias afectan cómo se viven las transformaciones de los Vínculos familiares. La gran solución o factor protector es la Participación social, la cual genera nuevos vínculos significativos, aprecio y sentido de utilidad, atenuando directamente la soledad. Sin embargo, para lograr esta participación, la persona mayor debe sortear tanto Barreras estructurales del entorno como Barreras subjetivas propias.

Glosario

Categoría 1: La experiencia de la soledad y el aislamiento

Soledad en la vejez

La soledad en la vejez ha sido reconocida como un fenómeno psicosocial multidimensional, de carácter eminentemente subjetivo, que no se explica únicamente por la ausencia objetiva de relaciones sociales, sino por la percepción de insatisfacción respecto de la calidad, disponibilidad y significación de los vínculos sociales y afectivos.

Aislamiento social

Desde la perspectiva de los autores, el aislamiento social se define como la condición objetiva de ausencia o escasez de relaciones sociales y una débil integración comunitaria. A diferencia de la soledad (que es la dimensión emocional y subjetiva), el aislamiento social se refiere a la falta real u objetiva de contactos interpersonales, la disminución de recursos de apoyo y la exclusión de espacios de participación social. Los expertos lo abordan no como un sinónimo de soledad, sino como un factor de vulnerabilidad o de riesgo que, sumado a la disfuncionalidad de las redes sociales, predispone gravemente a las personas mayores a experimentar la soledad.

Desvinculación intergeneracional

Proceso de distanciamiento entre las personas mayores y las generaciones más jóvenes (como sus hijos o nietos), producto de cambios en las dinámicas familiares, exigencias laborales y nuevas formas de convivencia que limitan el tiempo y la presencia afectiva.

Categoría 2: Vínculos y relaciones

Vínculos familiares

Constituyen una referencia y red central en la vida de las personas mayores, aunque su función como red de apoyo socioemocional se ha transformado. Actualmente, evidencian una tensión entre las expectativas tradicionales de cuidado y las dinámicas familiares contemporáneas.

Redes sociales / vínculos sociales y afectivos

Espacios relacionales que proporcionan apoyo, contención emocional y sentido de pertenencia. Su ampliación y diversificación actúan como un factor protector frente a la soledad.

Categoría 3: Inclusión y envejecimiento

Participación social

Desde las ciencias sociales y los estudios gerontológicos, la participación social se entiende como un proceso relacional, mediante el cual las personas mayores se integran activamente en espacios comunitarios, organizativos, culturales, recreativos o políticos, construyendo vínculos significativos, sentido de pertenencia y reconocimiento social.

Vejez activa y participativa

Un paradigma y etapa de la vida donde la autonomía, la integración social y el ejercicio pleno de los derechos son ejes fundamentales para el desarrollo individual y colectivo de la persona mayor.

Categoría 4: Condicionantes y barreras

Trayectorias de vida

Son los procesos históricos, biográficos, laborales, familiares y sociales que una persona acumula a lo largo de su vida. Estas trayectorias no son homogéneas y condicionan fuertemente la configuración actual de las redes sociales y las oportunidades de integración en la vejez.

Barreras estructurales

Condiciones externas que limitan la participación social de las personas mayores de forma desigual. Incluyen problemas de salud, limitaciones físicas o de movilidad, dificultades de acceso y la escasez o lejanía de espacios comunitarios adecuados.

Barreras subjetivas

Limitaciones de carácter personal e interno para la integración social. Se relacionan con el miedo a relacionarse, experiencias previas de rechazo, desconfianza, y la internalización de estereotipos negativos asociados a la vejez (edadismo).

New Ways of Theorizing and Conducting Research in the Field of Loneliness and Social Isolation [5]

El capítulo aborda nuevas formas de conceptualizar y estudiar la soledad y el aislamiento social, proponiendo una aproximación que considera las características de las relaciones, las redes sociales, las condiciones de vida y el contexto social en el que se desarrolla la experiencia de soledad. Los autores plantean que la soledad no debe comprenderse únicamente como una experiencia individual, sino como un fenómeno relacionado con distintos niveles de integración social. [5]

Resumen articulo

No tiene permitido incrustar archivos PDF

Síntesis

El capítulo establece una distinción fundamental entre vivir solo, tener pocos contactos sociales y sentirse solo. Estas situaciones no son necesariamente equivalentes, ya que la soledad corresponde principalmente a una experiencia subjetiva asociada a una discrepancia entre las relaciones que una persona desea y aquellas que efectivamente posee. Por lo tanto, una persona puede encontrarse rodeada de otras personas y experimentar soledad, mientras que otra puede mantener una red social reducida sin sentirse sola. [5]

Soledad emocional y soledad social

A partir de la perspectiva del apego desarrollada por Weiss, los autores distinguen entre soledad emocional y soledad social. [5]

La soledad emocional se relaciona con la ausencia de una relación íntima o de una figura de apego. Puede presentarse, por ejemplo, después de la viudez, el divorcio o la pérdida de una pareja.

La soledad social, en cambio, se relaciona con déficits dentro de la red social y con la ausencia de personas con quienes establecer relaciones y actividades sociales. Esta distinción permite comprender que diferentes experiencias de soledad pueden requerir diferentes formas de abordaje. [5]

La teoría de la discrepancia

El capítulo retoma la teoría de la discrepancia cognitiva de Perlman y Peplau, según la cual la soledad no depende exclusivamente de la cantidad de relaciones que posee una persona, sino de la evaluación que realiza respecto de sus relaciones alcanzadas en comparación con aquellas que desea o considera necesarias. [5]

Desde esta perspectiva, resulta relevante considerar no solamente cuántas relaciones mantiene una persona, sino también si estas corresponden a sus expectativas y necesidades relacionales. [5]

La soledad a lo largo del curso de vida

Los autores cuestionan la asociación directa entre vejez y soledad, señalando que esta puede presentarse durante diferentes etapas del curso de vida. Sin embargo, la soledad adquiere especial relevancia entre las personas de edades muy avanzadas. [5]

El capítulo señala que aproximadamente entre un 40 % y un 50 % de las personas de 80 años o más declara sentirse frecuentemente sola. También se presentan investigaciones longitudinales que muestran que la soledad puede aumentar a medida que las personas envejecen. [5]

Factores distales y proximales

Una distinción relevante para comprender las trayectorias hacia la soledad corresponde a los factores distales y factores proximales. [5]

Los factores distales corresponden a características personales y condiciones de vida que configuran las oportunidades de integración social. Entre ellos se encuentran la edad, educación, trabajo, ingresos, salud, movilidad, personalidad y condición migratoria.

Los factores proximales se relacionan directamente con las características de la red social, considerando aspectos como su tamaño, composición y funcionamiento, además de la presencia de pareja, amigos, vecinos y familiares. [5]

Esta distinción permite diferenciar entre las condiciones que configuran la vida de una persona y las características concretas de sus relaciones e integración social.

Salud y soledad: una relación bidireccional

El capítulo plantea que la relación entre salud y soledad no debe comprenderse únicamente en una dirección. Las condiciones de salud pueden dificultar la participación social, las visitas a familiares y amigos y las posibilidades de comunicación. Al mismo tiempo, la soledad se encuentra asociada con resultados negativos para la salud. [5]

Entre las condiciones mencionadas se encuentran los problemas auditivos y las limitaciones físicas, que pueden constituir obstáculos para mantener relaciones y participar socialmente. Asimismo, se presenta evidencia que relaciona el aislamiento social, la soledad y vivir solo con un mayor riesgo de mortalidad. [5]

Condiciones socioeconómicas y contexto cultural

La soledad también se encuentra relacionada con condiciones socioeconómicas y contextuales. Los ingresos, el empleo, la educación, la desigualdad y el acceso a recursos pueden afectar las posibilidades de mantener y diversificar las relaciones sociales. [5]

Los autores plantean que la desigualdad puede operar en diferentes niveles: sociedad, Estado, barrio e individuo. De esta manera, la experiencia de soledad no puede analizarse exclusivamente desde las características individuales, sino que también debe considerar las condiciones sociales en las que se desarrollan las relaciones. [5]

El contexto cultural también influye en la experiencia de soledad, debido a que las expectativas sobre las relaciones familiares, la convivencia y la cantidad de contacto considerada suficiente varían entre sociedades. Por ello, vivir solo puede tener una relación diferente con la soledad dependiendo del contexto cultural. [5]

Calidad de las relaciones y vínculos familiares

El capítulo señala que la presencia de familiares no garantiza necesariamente una experiencia positiva de apoyo social. Las relaciones familiares pueden ser positivas, ambivalentes, conflictivas o poco solidarias. [5]

En este sentido, los autores destacan la importancia de estudiar no solamente la existencia de vínculos, sino también su calidad. Las relaciones conflictivas pueden influir significativamente en los niveles de soledad, por lo que la cantidad de relaciones no constituye por sí misma un indicador suficiente de integración social. [5]

Pareja, amistades y participación social

Las relaciones de pareja pueden funcionar como un factor protector frente a la soledad, aunque esto depende de la calidad de la relación y de las circunstancias particulares de cada etapa de la vida. Los autores destacan que lo relevante no es únicamente la existencia de una relación, sino su contenido. [5]

Asimismo, las amistades pueden proporcionar compañía, preocupación mutua, intercambio de ideas y apoyo emocional. La participación en asociaciones, iglesias, voluntariados y actividades comunitarias también puede generar oportunidades para establecer vínculos y fortalecer las redes sociales. [5]

Las formas de contacto y la significatividad de las relaciones

El capítulo plantea que no todas las formas de contacto producen necesariamente los mismos efectos. Las diferencias entre el contacto presencial y otras formas de comunicación muestran que la cantidad de interacciones no equivale necesariamente a la calidad o significatividad de la conexión. [5]

Esta consideración permite comprender que aumentar las oportunidades de contacto no necesariamente implica disminuir la soledad, especialmente cuando las interacciones no responden a las necesidades o expectativas relacionales de la persona. [5]

Limitaciones de las intervenciones

Los autores señalan que existe una gran cantidad de programas e iniciativas destinadas a combatir la soledad, pero que la evidencia respecto de su efectividad continúa siendo limitada. [5]

Una de las dificultades identificadas corresponde a que algunas intervenciones se desarrollan sin comprender suficientemente las causas o raíces de la soledad. Por esta razón, identificar la existencia de soledad no implica necesariamente conocer qué intervención puede resultar adecuada. [5]

El capítulo también cuestiona intervenciones aisladas, de poca continuidad o basadas únicamente en encuentros superficiales, debido a que estas no necesariamente logran reducir la experiencia de soledad. [5]

Tecnología como facilitador de la conexión social

El capítulo presenta el proyecto Esc@pe, dirigido a personas con discapacidad física que permanecían en sus hogares. El proyecto utilizó tecnología para abordar una barrera concreta que dificultaba la interacción social. [5]

La iniciativa incorporaba actividades estructuradas, contacto presencial con instructores, contacto en línea con otros participantes y comunicación con familiares y amigos. De esta manera, la tecnología aparece como un facilitador de una necesidad social existente y no necesariamente como el objetivo final de la intervención. [5]

Prevención y mantenimiento de las redes sociales

El capítulo propone considerar la prevención de la soledad y no solamente su reducción una vez instalada. Esta prevención implica mantener y construir redes personales de relaciones a lo largo del tiempo. [5]

En este contexto se utiliza el concepto de social convoy, entendido como la red de relaciones que acompaña a una persona y que se relaciona con la creación y mantenimiento de una red personal de vínculos. [5]

Nuevas líneas de investigación

Los autores identifican como área insuficientemente estudiada las relaciones negativas, conflictivas y poco solidarias. Las investigaciones sobre soledad han tendido a prestar mayor atención a la existencia de relaciones que a la calidad y características de estas. [5]

Por ello, el capítulo plantea la necesidad de estudiar no solamente con quién se relaciona una persona, sino también cómo son esas relaciones y de qué manera contribuyen o dificultan la integración social. [5]

Aproximación contextual de la soledad

La propuesta transversal del capítulo consiste en comprender la soledad dentro de su contexto. Para ello, se plantea integrar diferentes niveles de análisis. [5]

En el nivel individual se consideran aspectos como la salud, la personalidad, las condiciones de vida y las expectativas. En el nivel de la red social se encuentran la pareja, la familia, las amistades, los vecinos y las organizaciones. Finalmente, el contexto social incorpora elementos relacionados con la economía, el bienestar, la cultura, las normas y la composición demográfica.

Estos niveles interactúan entre sí y permiten comprender la soledad como un fenómeno relacionado tanto con las características individuales como con las redes sociales y las condiciones contextuales. [5]

Mapa conceptual

Interpretación del mapa

  • El artículo argumenta que la Soledad no es solo un fracaso individual, sino que está moldeada por el entorno.
  • A Nivel Societal, factores como la riqueza del Estado (Bienestar Social) impactan las Condiciones de vida del individuo (ej. pobreza, salud).
  • La Composición demográfica del país condiciona las oportunidades de formar redes, impactando el Nivel de integración social (tamaño y función de la red personal).
  • Las Normas y valores culturales moldean directamente las Expectativas sociales de la persona (lo que espera de su familia y amigos).
  • Finalmente, la Soledad se produce cuando hay un choque o discrepancia entre la Integración Social que la persona realmente tiene y las Expectativas que la sociedad le ha enseñado a desear.

Glosario

Categoría 1: Conceptos Centrales (Soledad y Aislamiento)

Soledad (Loneliness / Perceived social isolation)
Es la experiencia desagradable que ocurre cuando la red de relaciones sociales de una persona es deficiente de alguna manera importante, ya sea cuantitativa o cualitativamente. Surge de la discrepancia entre la red de relaciones deseada y la alcanzada.

"The opposite of loneliness is belongingness or social embeddedness."

Aislamiento social (Social Isolation)
Concierne a las características objetivas de una situación y se refiere a tener una red pequeña de relaciones (familiares y no familiares). Una persona objetivamente aislada no necesariamente se siente sola, ya que depende de sus expectativas.

Categoría 2: Tipologías de la Soledad

Soledad emocional (Emotional loneliness)
Tipo de soledad que surge por la ausencia de una figura íntima o un vínculo afectivo cercano, como una pareja o un mejor amigo.
Soledad social (Social loneliness)
Tipo de soledad que se deriva de la ausencia de un grupo más amplio de contactos o de una red social participativa, como amigos, colegas o personas del vecindario.
Soledad existencial (Existential loneliness)
Un tipo de soledad descrita como una parte inevitable de la vida humana, que implica autoconfrontación en períodos de crisis y sentimientos de aislamiento, pero que al final proporciona una vía para el crecimiento personal.
Soledad positiva (Positive loneliness)
El retiro voluntario (generalmente temporal) de los contactos sociales, orientado hacia metas como la reflexión, la meditación o el trabajo creativo.

Categoría 3: Enfoques Teóricos de la Soledad

Perspectiva de déficit o de apego (Deficit / Attachment perspective)
Teoría que postula que la ausencia de tipos específicos de relaciones (ej. pérdida de una pareja) está asociada inevitablemente con formas específicas de soledad, la cual solo se resuelve iniciando una nueva relación del mismo tipo.
Enfoque de discrepancia cognitiva (Cognitive discrepancy approach)
Teoría que enfatiza que la escasez de relaciones no conduce directamente a la soledad; más bien, la soledad surge de la evaluación subjetiva que hace la persona al comparar sus relaciones logradas con sus "estándares o expectativas de relación".
Perspectiva genética / evolutiva (Genetic / Evolutionary perspective)
Enfoque que sugiere que la soledad opera a través del "dolor social" (el cual comparte bases neuroanatómicas con el dolor físico), funcionando como un mecanismo evolutivo para motivar a los humanos a reconectarse socialmente para sobrevivir.

Categoría 4: Factores, Variables y Afrontamiento

Estándares o expectativas de relación (Relationship standards)
Lo que una persona busca o desea tener en sus relaciones (ej. grado de intimidad o frecuencia de contacto). Estas expectativas determinan si una persona con pocos contactos se sentirá sola o

Consensus statement: loneliness in older adults, the 21st century social determinant of health? [6]

El presente consenso aborda el estado actual del campo de estudio de la soledad en las personas mayores, identificando los principales problemas existentes en torno a su definición, medición, antecedentes, consecuencias e intervenciones. El documento surge a partir de un encuentro internacional realizado en Belfast en diciembre de 2018, en el que participaron investigadores, profesionales y responsables de políticas públicas vinculados al envejecimiento y la soledad. A partir de este encuentro se desarrolló un proceso de construcción de consenso que posteriormente fue revisado y aprobado por todos los autores durante un periodo de seis meses. [6]

Resumen articulo

No tiene permitido incrustar archivos PDF

Síntesis

El artículo identifica un crecimiento significativo de la investigación sobre la soledad en personas mayores, pero señala que persisten importantes dificultades para construir una base de evidencia sólida. Las diferencias existentes en las formas de definir y medir la soledad generan resultados que pueden ser contradictorios o difíciles de comparar, afectando especialmente la elaboración de políticas públicas, servicios e intervenciones. [6]

Definición y complejidad de la soledad

El consenso reconoce que todavía no existe una definición única de soledad, aunque existe acuerdo en distinguirla del aislamiento social y de la exclusión social. La soledad es entendida como una experiencia subjetiva negativa que surge cuando las conexiones significativas que una persona posee son percibidas como inadecuadas en relación con sus necesidades o expectativas. [6]

El artículo distingue diferentes dimensiones de la soledad. Entre ellas se encuentran la soledad emocional, relacionada con la ausencia de una conexión íntima, y la soledad social, asociada a la ausencia de contacto y participación dentro de una red más amplia de amigos, vecinos o colegas. También se reconocen dimensiones íntimas, relacionales y colectivas, además de la soledad existencial. [6]

El texto plantea que comprender esta diversidad es necesario para desarrollar intervenciones adecuadas, ya que la soledad puede presentarse con distinta intensidad y duración, ser aguda o crónica y surgir a partir de diferentes antecedentes. Por ello, una misma solución no necesariamente responde a las distintas formas o causas de la soledad. [6]

Medición

La estandarización de las formas de medir la soledad constituye uno de los principales puntos abordados por el consenso. El uso de diferentes escalas, medidas individuales y definiciones de aislamiento y soledad ha generado una base de evidencia ambigua y poco fiable. [6]

Entre las escalas validadas más utilizadas se encuentran la UCLA Loneliness Scale y sus versiones revisadas, y la De Jong Gierveld Loneliness Scale, que permite distinguir entre soledad general, emocional y social. También se menciona la Social and Emotional Loneliness Scale for Adults (SELSA), que diferencia la soledad social y emocional, incluyendo dentro de esta última los ámbitos familiar y romántico. [6]

El consenso plantea la necesidad de utilizar medidas estandarizadas y validadas, evitando modificaciones arbitrarias de las escalas. Asimismo, se señala que muchas de estas herramientas fueron desarrolladas principalmente en países de altos ingresos y culturas individualistas, por lo que requieren validación en países de ingresos bajos y medios y en contextos culturales colectivistas. [6]

Antecedentes y factores contextuales

Los antecedentes de la soledad son descritos como variados y complejos. El artículo señala la necesidad de comprender las diferentes trayectorias que pueden llevar a una persona hacia la soledad y estudiar estos procesos mediante investigaciones que consideren distintas poblaciones, subgrupos y estudios longitudinales. [6]

Aunque los factores personales, como el género, estado civil y nivel socioeconómico, han recibido mayor atención, el consenso identifica una menor consideración de los factores ambientales y estructurales. El entorno puede actuar tanto como facilitador como obstáculo para la conexión social. [6]

A nivel comunitario y barrial se identifican factores relacionados con la seguridad, el diseño del entorno construido, los espacios cívicos, el transporte, las oportunidades de participación comunitaria y el acceso a actividades y equipamientos locales. [6]

A nivel social y estructural, el artículo señala la necesidad de investigar cómo las políticas públicas, el discurso público y las ideologías políticas y económicas influyen en la estructura de la sociedad y, finalmente, en la salud y el bienestar. También se mencionan transformaciones relacionadas con las desigualdades socioeconómicas, la automatización, los cambios en el trabajo y las estructuras familiares y comunitarias, además del uso creciente de internet y redes sociales. [6]

Consecuencias

El artículo señala asociaciones entre la soledad y diversos resultados relacionados con la salud y el bienestar. La evidencia presenta asociaciones especialmente importantes con la salud mental, particularmente con la depresión, además de enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, conductas relacionadas con la salud, estrés, sueño, cognición y mortalidad prematura. [6]

El consenso también plantea un posible efecto paradójico de la soledad crónica: esta podría afectar negativamente la capacidad de una persona para establecer conexiones positivas con otras personas y participar en intervenciones destinadas a disminuir la propia soledad. [6]

Intervenciones

El artículo señala que el desarrollo de programas y políticas para abordar la soledad está avanzando más rápidamente que la investigación científica que permite evaluar su efectividad. Entre las principales limitaciones de la evidencia existente se encuentran los ensayos de baja calidad, muestras pequeñas, ausencia de marcos teóricos, grupos objetivo poco definidos, diferentes formas de medir la soledad y periodos de seguimiento breves. [6]

Se plantea la necesidad de desarrollar intervenciones con una base de evidencia más sólida y que consideren distintas poblaciones y contextos culturales. Además, se propone evaluar no solamente su efectividad, sino también su alcance, adopción, implementación y mantenimiento. [6]

El consenso plantea tres niveles de prevención:

  • Prevención primaria: orientada a diseñar entornos sociales y físicos que favorezcan la conexión y prevengan la aparición de la soledad, incluyendo espacios construidos, entornos sociales y roles comunitarios significativos.
  • Prevención secundaria: dirigida a personas que presentan un mayor riesgo de experimentar soledad, como quienes se han jubilado recientemente o han enviudado, mediante su identificación en contextos comunitarios o clínicos.
  • Prevención terciaria: dirigida a personas que experimentan soledad aguda o crónica, mediante intervenciones relacionadas con habilidades, terapia y conexión social.

Un principio central planteado por el consenso es que las intervenciones deben adaptarse a las causas específicas de la soledad de cada persona y considerar su situación y contexto particular. [6]

Propuestas y líneas futuras

El consenso propone fortalecer la investigación sobre los antecedentes y consecuencias de la soledad y vincularla de manera más estrecha con las políticas públicas y las prácticas de intervención. También plantea ampliar la investigación hacia diferentes grupos y contextos culturales, incluyendo jóvenes, personas migrantes, comunidades LGBT y otros grupos minoritarios. [6]

Se propone además una mayor colaboración entre investigación, política pública y práctica, mediante el intercambio de conocimientos y experiencias. En este contexto, los autores mencionan la creación de la International Loneliness and social Isolation research NetworK como una vía para facilitar este intercambio. [6]

Limitaciones reconocidas

El propio consenso reconoce una importante limitación relacionada con la falta de representación y datos provenientes de países de ingresos bajos y medios. El artículo presenta además un enfoque principalmente centrado en países de habla inglesa. Los autores reconocen que existe una falta de investigación sobre la prevalencia de la soledad, sus trayectorias y las diferencias culturales en su medición dentro de estos contextos.

Mapa conceptual

No tiene permitido incrustar archivos PDF

Origen Multinivel (Los Determinantes / Antecedentes)

El diagrama muestra que la soledad no surge de la nada ni es culpa exclusiva de la persona. Se alimenta de tres capas que deben analizarse en conjunto:

  • Nivel Personal: Variables sociodemográficas tradicionales (género, estado civil, estatus socioeconómico).
  • Nivel Ambiental/Comunitario: Factores físicos del entorno, como el diseño urbano, la seguridad del vecindario, la accesibilidad al transporte y la disponibilidad de espacios cívicos para interactuar.
  • Nivel Societal (Macrosocial): Las fuerzas del siglo XXI en las economías capitalistas (la automatización, el estrés socioeconómico, el uso masivo de internet/redes sociales y el edadismo) erosionan las comunidades y fragmentan los vínculos.

El Núcleo del Problema (La Soledad y sus Dominios) El mapa aclara que la soledad está estrechamente vinculada pero es distinta al aislamiento social:

  • Se define estrictamente como una discrepancia subjetiva (la brecha entre las conexiones que la persona desea y las que realmente tiene).
  • Se manifiesta en diferentes dominios (emocional con la pareja/familia, relacional con amigos/confidentes, y colectiva con la comunidad/identidad grupal).
  • Posee una dimensión temporal: puede ser aguda (transitoria) o crónica (duradera). El diagrama resalta aquí una paradoja crítica señalada por los autores: la soledad crónica daña la capacidad de la persona para volver a conectar con otros, atrapándola en un ciclo del cual le es muy difícil salir por sí misma.

El Impacto (Consecuencias en la Salud)

La transición del mapa hacia las consecuencias demuestra por qué este fenómeno se considera un determinante social de la salud del siglo XXI. La soledad actúa como un detonante sistémico que conecta directamente con:

  • Salud mental: Provoca altos niveles de estrés, trastornos del sueño, deterioro cognitivo y depresión.
  • Salud física y mortalidad: Está asociada firmemente a enfermedades no transmisibles (como padecimientos cardiovasculares) y a un mayor riesgo de mortalidad prematura.

La Respuesta Estructurada (Niveles de Intervención)

Dado que las causas son complejas y multinivel, el mapa concluye que las soluciones no pueden ser "parches rápidos" o visitas superficiales. Exige una estrategia de salud pública dividida en tres barreras de contención:

  • Prevención Primaria: Actuar antes de que aparezca el problema mediante el diseño de entornos físicos amigables y la creación de oportunidades de participación comunitaria.
  • Prevención Secundaria: Implementar tamizajes o detecciones tempranas en momentos de alta vulnerabilidad (como personas que se acaban de jubilar o acaban de enviudar).
  • Prevención Terciaria: Identificar a quienes ya sufren soledad aguda o crónica para derivarlos a terapias formales, programas de remediación de habilidades sociales o reconexión guiada.

Glosario

Categoría 1: Definiciones y Tipologías de la Soledad

Soledad (Loneliness)
Es definida como una experiencia subjetiva negativa que resulta de conexiones significativas inadecuadas; es decir, una discrepancia o necesidad insatisfecha entre la experiencia real de un individuo y su experiencia preferida. Se reconoce como un concepto distinto al aislamiento social y la exclusión social.
Soledad Emocional vs. Social
La soledad emocional se caracteriza por la ausencia de una conexión íntima. La soledad social se caracteriza por la ausencia de contacto y compromiso con una red más amplia de amistades, vecinos y colegas.
Soledad Relacional vs. Colectiva
La relacional está marcada por la falta percibida de amigos cercanos o confidentes. La colectiva se caracteriza por la falta de un sentido de pertenencia o identidad grupal.
Soledad Aguda vs. Crónica
La soledad aguda es transitoria, mientras que la crónica es duradera. Paradójicamente, la soledad crónica puede afectar negativamente la capacidad de una persona para conectar positivamente con otros y participar en intervenciones.

Categoría 2: Determinantes y Consecuencias

Antecedentes Ambientales y Societales
Factores que habilitan o dificultan la conexión, tales como el diseño del entorno construido, la seguridad del vecindario, el transporte, el estrés socioeconómico, la automatización, el uso creciente de internet/redes sociales y el edadismo.
Consecuencias en la Salud
La soledad tiene asociaciones establecidas con resultados deficientes en la salud física y mental, incluyendo depresión, enfermedades cardiovasculares, problemas de sueño, estrés, deterioro cognitivo y mortalidad prematura.

Categoría 3: Modelos de Intervención

Prevención Primaria
Intervenciones enfocadas en el diseño del entorno social y físico, además del fomento de la participación comunitaria, para evitar que la soledad aparezca.

"For people of all ages, this could well involve community engagement in shared roles with meaning and benefit to the community."

Prevención Secundaria
Estrategias orientadas a la detección y evaluación (screening) de grupos en riesgo de sufrir soledad, como personas recién jubiladas o viudas.
Prevención Terciaria
Reconocimiento de individuos que ya sufren soledad aguda o crónica para derivarlos a programas de terapia, remediación de habilidades o reconexión social.

Formal social participation protects physical health through enhanced mental health [7]

El artículo analiza la relación entre la participación social formal y la salud física en personas mayores de 50 años, centrándose particularmente en el papel que cumplen la calidad de vida y los síntomas depresivos como posibles mecanismos mediadores. A través de un análisis longitudinal, los autores buscan comprender cómo la participación en actividades sociales organizadas puede contribuir a prevenir o retrasar el desarrollo de enfermedades crónicas. [7]

Texto completo

No tiene permitido incrustar archivos PDF

Participación social formal e informal

El artículo distingue entre dos modalidades de participación social. La participación informal corresponde a las interacciones directas con vínculos cercanos y cotidianos, como familiares, amigos, vecinos o compañeros de trabajo. La participación formal, en cambio, implica la participación activa en organizaciones o actividades sociales estructuradas. [7]

Los autores destacan que la participación social formal puede favorecer el establecimiento de relaciones sociales duraderas, el desarrollo de capital social y la identificación con una comunidad. Estos elementos permiten generar apoyo social y fortalecer el sentido de pertenencia. [7]

Participación social y salud

La investigación parte de evidencia previa que relaciona la participación social formal con un menor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas. Sin embargo, plantea que los mecanismos que explican esta relación no se encuentran completamente establecidos. [7]

En este sentido, el estudio propone analizar el papel de la salud mental como un posible mecanismo mediante el cual la participación social puede influir posteriormente en la salud física. [7]

El papel de la salud mental

La participación social formal se relaciona con distintos aspectos de la salud mental. Entre ellos se encuentran la calidad de vida, el bienestar psicológico, el sentido de propósito y una menor presencia de síntomas depresivos. [7]

El voluntariado aparece como una de las formas de participación destacadas por los autores, debido a que puede proporcionar un sentido de propósito, desarrollar recursos psicológicos y culturales, ampliar las redes de apoyo y generar oportunidades de interacción social. [7]

De esta manera, la participación social no se limita al contacto con otras personas, sino que puede proporcionar actividades significativas y contribuir a una percepción más positiva de la propia vida. [7]

Relación entre salud mental y salud física

El artículo plantea que la salud mental y la salud física se encuentran estrechamente relacionadas. Una mala salud mental, particularmente la presencia de síntomas depresivos, puede dificultar el autocuidado, disminuir la motivación para mantener hábitos saludables y favorecer conductas de riesgo. [7]

Por otra parte, una mejor calidad de vida puede contribuir a generar recursos psicológicos, resiliencia, apoyo social y comportamientos favorables para la salud. [7]

Diseño longitudinal del estudio

La investigación utilizó información del proyecto Survey of Health, Ageing and Retirement in Europe (SHARE), siguiendo a 28.982 personas mayores de 50 años provenientes de 12 países europeos durante cuatro años. [7]

El análisis se organizó en tres momentos:

  • 2011: se evaluó la participación social formal de los participantes.
  • 2013: se evaluaron la calidad de vida y los síntomas depresivos.
  • 2015: se registró la presencia de enfermedades crónicas.

De esta manera, el estudio permitió observar la relación temporal entre participación social, salud mental y salud física. Además, se controlaron variables como edad, género, país, ingresos, educación, estado civil y limitaciones físicas previas. [7]

Resultados principales

Los resultados identificaron dos vías de mediación significativas.

La primera corresponde a la relación entre participación social formal → calidad de vida → enfermedades crónicas. La participación social formal predijo mayores niveles de calidad de vida, los cuales posteriormente se asociaron con menores niveles de enfermedades crónicas.

La segunda corresponde a la relación entre participación social formal → síntomas depresivos → enfermedades crónicas. Una mayor participación social formal predijo menores niveles de síntomas depresivos, lo que posteriormente se relacionó con menores niveles de enfermedades crónicas. [7]

La calidad de vida explicó un 19 % del efecto de mediación, mientras que la reducción de los síntomas depresivos explicó un 12 %. Estos resultados indican que ambos componentes de la salud mental participan en la relación entre participación social y salud física. [7]

Frecuencia de participación

El estudio también identificó una relación entre la frecuencia de participación social y los resultados de salud. La participación en actividades grupales al menos una vez por semana presentó el mayor nivel de protección observado. [7]

En participantes que inicialmente presentaban una o ninguna enfermedad, la participación semanal se asoció con una reducción del 22,2 % en el riesgo de desarrollar multimorbilidad a los cuatro años. También se observó una reducción del 7,6 % en el riesgo general de desarrollar una enfermedad crónica frente a quienes no participaban. [7]

Participación social como factor protector

Los resultados permiten considerar la participación social formal como un factor protector de la salud durante el envejecimiento. Su efecto no estaría relacionado únicamente con la actividad realizada, sino también con las oportunidades de interacción, apoyo social, pertenencia, propósito y bienestar psicológico que estas actividades proporcionan. [7]

En este sentido, la participación social puede contribuir indirectamente a la protección de la salud física mediante el fortalecimiento de la salud mental. [7]

Aportes para comprender la participación social en la vejez

El artículo permite ampliar la comprensión de la participación social, mostrando que sus efectos pueden superar la dimensión estrictamente relacional. La participación en organizaciones y actividades comunitarias puede contribuir al bienestar psicológico y, mediante este mecanismo, relacionarse posteriormente con mejores resultados de salud física. [7]

Esta perspectiva permite considerar la participación social como un elemento relevante dentro de las condiciones que favorecen un envejecimiento saludable, especialmente frente a procesos como la jubilación, el duelo o el deterioro funcional, que pueden modificar las oportunidades de interacción social durante la vejez. [7]

Consideraciones para las intervenciones

Los autores destacan la necesidad de optimizar las oportunidades de interacción comunitaria mediante iniciativas accesibles. La participación social formal puede constituir una estrategia complementaria dentro de las políticas de salud pública orientadas a preservar la salud física y mental durante el envejecimiento. [7]

Mapa conceptual

No tiene permitido incrustar archivos PDF

Interpretación del mapa conceptual

  • La parte izquierda (Tiempo 1): La caja que dice "PARTICIPACIÓN SOCIAL FORMAL " representa lo que ocurrió al inicio del estudio.
  • La parte central (Tiempo 2): Las dos cajas de al medio, "CALIDAD DE VIDA ]" y "SÍNTOMAS DEPRESIVOS", representan lo que ocurrió dos años después (los mediadores).
  • La parte derecha (Tiempo 3): La caja final que dice "DESARROLLO DE CONDICIONES CRÓNICAS" representa el resultado evaluado cuatro años después


  • Vía Directa (c): La Participación social formal predice directamente una menor cantidad de Condiciones crónicas en el futuro.
  • Vía Mediada por la Calidad de Vida (a y b arriba): La participación social promueve (+) un aumento en la Calidad de vida, y este mayor nivel de calidad de vida reduce (-) el desarrollo de condiciones crónicas.
  • Vía Mediada por la Depresión (a y b abajo): La participación social disminuye (-) el riesgo de sufrir Síntomas depresivos, y al haber menos depresión, se reduce (+) la probabilidad de sufrir peores condiciones físicas crónicas.


En conclusión, estar formalmente activo en la sociedad protege la salud física porque mejora simultáneamente lo positivo de la salud mental (calidad de vida) y mitiga lo negativo (depresión).

Glosario

Categoría 1: Tipos de Participación Social

Participación social formal (Formal social participation)
Se refiere a la interacción activa del individuo con organizaciones establecidas. Incluye hacer trabajo voluntario o de caridad, asistir a cursos educativos, ir a clubes deportivos o sociales, y participar en actividades de organizaciones religiosas, políticas o cívicas.
Participación social informal (Informal social participation)
Comprende las interacciones de un individuo con sus lazos sociales cercanos y relaciones personales, tales como amigos, familiares, parientes, vecinos y compañeros de trabajo.

Categoría 2: Salud Mental (Mecanismos Mediadores)

Salud mental (Mental health)
Se concibe como algo más que la simple ausencia de trastornos mentales. Representa un espectro que incluye tanto un extremo negativo (presencia de enfermedades) como un extremo positivo (presencia de bienestar). Juega un rol principal en las conductas de salud (como la dieta o el ejercicio) y en proteger la salud física.
Calidad de vida (Quality of life / QoL)
Definida como la satisfacción de los valores, metas y necesidades de un individuo a través de la actualización de sus habilidades o estilo de vida. Representa el extremo positivo del espectro de la salud mental y promueve la salud al brindar optimismo y energía para adoptar comportamientos saludables.
Síntomas depresivos / Depresión (Depressive symptoms)
Un estado de salud mental que se ubica en el extremo negativo del espectro de la salud mental. Puede inhibir o reducir la motivación para participar en comportamientos saludables o para priorizar la propia salud, aumentando el riesgo de desarrollar condiciones crónicas.

Categoría 3: Salud Física y Morbilidad

Condiciones crónicas (Chronic conditions)
Enfermedades diagnosticadas a largo plazo, tales como ataques cardíacos, hipertensión, derrames cerebrales, diabetes, enfermedades pulmonares crónicas, artritis, cáncer, Parkinson y Alzheimer.
Multimorbilidad (Multimorbidity)
La condición de sufrir múltiples condiciones crónicas de manera simultánea. Implica necesidades de atención complejas y tareas médicas costosas y desafiantes para los sistemas de salud.

Categoría 4: Conceptos Psicosociales y Modelos Promotores

Act-Belong-Commit (Los ABC de la salud mental)
Un marco y campaña de promoción de la salud mental basada en la evidencia que fomenta mantener estilos de vida activos (Act), conexión social (Belong) y un compromiso o contribución significativa a la sociedad (Commit).
Capital social (Social capital)
Los recursos y beneficios que las personas reciben a través de sus conexiones con otros, facilitados a través de la participación social formal.

Metodología de avance para esta clase

Preparación para lunes 24 de agosto
  • la corrección de la clase anterior fue calificado como buen avance,información valiosa y buena profundidad.

Para esta clase la metodología que se utilizó fue primeramente trabajar con el material ya existente, para la creación de glosarios de conceptos, mapa conceptual de cada paper leído,comparativa y relaciones entre los conceptos de cada autor y creación de tabla comparativa de las distintas escalas de medición,a forma de mostrar relaciones entre ellas. La lectura, síntesis y análisis de 3 artículos más, en los cuales su contenido se acerca más demográficamente a nuestra realidad chilena.

Comparativa de Conceptos

Análisis comparativo de los 4 artículos, destacando cómo los autores abordan los conceptos de manera similar, diferente, o cómo construyen subcategorías dependiendo de su enfoque disciplinar.

1. La Soledad: Similitudes y "Conceptos dentro de Conceptos"

Todos los autores concuerdan en una premisa fundamental: la soledad es una experiencia subjetiva y negativa que difiere de simplemente estar solo. Sin embargo, la profundidad con la que subdividen el concepto varía radicalmente:

Enfoque Fenomenológico (Global)
En "Soledad, vínculos sociales y participación social: aproximaciones desde la experiencia de personas mayores chilenas", la soledad se trata como un concepto global y multidimensional ligado a las trayectorias de vida y a la pérdida de reconocimiento social. No se subdivide en categorías clínicas, sino que se narra a través de la experiencia.
Enfoque Tipológico (Subcategorías)
En "New Ways of Theorizing and Conducting Research in the Field of Loneliness and Social Isolation", los autores van más allá y crean conceptos dentro del concepto. Dividen la soledad en Soledad Emocional (falta de figura íntima) y Soledad Social (falta de red amplia). Además, introducen conceptos como la Soledad Existencial (necesaria para el crecimiento personal) y la Soledad Positiva (retiro voluntario), dándole un matiz que no es siempre negativo.
Enfoque Temporal y de Salud Pública
En "Consensus statement: loneliness in older adults, the 21st century social determinant of health?", la soledad se categoriza no solo por dominio (Relacional vs. Colectiva), sino por su temporalidad: Soledad Aguda (transitoria) y Soledad Crónica (duradera). Este artículo es el único que advierte que la soledad crónica puede alterar la capacidad de conectar con otros.

2. Participación Social: Diferencias de Tratamiento

El concepto de participación social es el núcleo de las soluciones propuestas, pero se define y utiliza de formas muy distintas:

Proceso de Resignificación vs. Variable Estricta
En "Soledad, vínculos sociales y participación social...", la participación social se concibe de forma amplia como un "proceso relacional" cualitativo donde el adulto mayor recupera un sentido de utilidad y pertenencia comunitaria. En contraste, en "Formal social participation protects physical health through enhanced mental health...", el concepto se fragmenta estrictamente en dos variables (conceptos anidados): Participación Social Formal (organizaciones, clubes, voluntariado) y Participación Social Informal (amigos, vecinos).
Mecanismo de acción
"Formal social participation protects physical health through enhanced mental health..." es el único que operacionaliza matemáticamente este concepto, demostrando que la participación formal es un vehículo que mejora la Calidad de Vida y reduce la Depresión, protegiendo así la salud física.

3. Aislamiento Social: Matices de Abordaje

Aunque a menudo se confunde con la soledad en el lenguaje cotidiano, los artículos hacen esfuerzos distintos por separarlo:

Aislamiento como vulnerabilidad
En "Soledad, vínculos sociales y participación social...", el aislamiento social es tratado como una consecuencia de barreras (físicas o subjetivas) y se describe como "quedarse en casa sin salir", siendo un factor de riesgo enorme para sentir soledad.
Aislamiento como métrica objetiva
En "New Ways of Theorizing..." y "Consensus statement...", se trata como una característica netamente objetiva y cuantificable (el tamaño de la red). El artículo "New Ways of Theorizing..." plantea explícitamente que alguien puede estar objetivamente aislado socialmente y no sentirse solo, dependiendo de sus estándares de relación.

4. Mecanismos de Intervención: Estrategias Contrastantes

Cuando se trata de solucionar el problema, los autores crean marcos conceptuales completamente diferentes:

Afrontamiento Individual
"New Ways of Theorizing..." aborda la solución desde la psicología del individuo, introduciendo los conceptos de Afrontamiento activo (conseguir más amigos) y Afrontamiento regulativo (bajar las expectativas de lo que espero de los demás).
Modelo Epidemiológico
"Consensus statement..." toma un enfoque sistémico y crea las categorías de Prevención Primaria (diseño urbano), Prevención Secundaria (screening de viudos) y Prevención Terciaria (terapia para la soledad crónica).
Promoción de Salud (Frameworks)
"Formal social participation protects physical health..." introduce un concepto estructurado llamado Act-Belong-Commit (Los ABC de la salud mental), usándolo como un marco de política pública.

Escalas de Medición de la Soledad

La siguiente recopilación y estructuración de escalas de medición ha sido extraída del análisis cruzado de investigaciones académicas y una guía práctica internacional "Measuring your impact on loneliness in later life" (Midiendo su impacto en la soledad en la vejez), publicada por la organización británica Campaign to End Loneliness. Este documento es fundamental, ya que aterriza la teoría académica al trabajo de campo, proporcionando un manual visual sobre cómo aplicar estas herramientas en servicios comunitarios sin estigmatizar ni incomodar al adulto mayor.

No tiene permitido incrustar archivos PDF

1. The Campaign to End Loneliness Measurement Tool

Preguntas de la escala:

  1. Estoy contento con mis amistades y relaciones.
  2. Tengo suficientes personas a las que me siento cómodo pidiendo ayuda en cualquier momento.
  3. Mis relaciones son tan satisfactorias como quisiera que fueran.
¿Para qué es lo que más sirve?
Si se quiere evaluar un programa de ayuda comunitaria sin incomodar, es preferible esta herramienta.
¿Qué mide específicamente?
Mide el impacto de las intervenciones evaluando el nivel de satisfacción que tiene una persona con sus relaciones actuales.
¿Cómo lo mide?
Consta de 3 afirmaciones redactadas exclusivamente con un lenguaje positivo. No utiliza la palabra "soledad" para evitar estigmas. Las personas responden en una escala que va desde "Totalmente en desacuerdo" hasta "Totalmente de acuerdo".

2. De Jong Gierveld 6-Item Loneliness Scale

Preguntas de la escala:

  1. Experimento una sensación general de vacío. (Emocional)
  2. Hay muchas personas en las que puedo confiar cuando tengo problemas. (Social)
  3. Hay muchas personas en las que puedo confiar completamente. (Social)
  4. Extraño tener gente a mi alrededor. (Emocional)
  5. Hay suficientes personas a las que me siento cercano. (Social)
  6. A menudo me siento rechazado. (Emocional)
¿Para qué es lo que más sirve?
Si se requiere rigor académico y entender las causas profundas de la soledad en la persona, esta escala sería la mejor.
¿Qué mide específicamente?
Evalúa la severidad de la soledad, pero distingue si la causa es emocional (falta de una relación íntima) o social (falta de una red más amplia de personas).
¿Cómo lo mide?
Utiliza 6 preguntas que mezclan un lenguaje positivo y negativo para evitar que las personas respondan en "piloto automático". Tampoco utiliza la palabra "soledad" y las respuestas son: Sí, Más o menos, No.

3. The UCLA 3-Item Loneliness Scale

Preguntas de la escala:

  1. ¿Con qué frecuencia siente que le falta compañía?
  2. ¿Con qué frecuencia se siente excluido?
  3. ¿Con qué frecuencia se siente aislado de los demás?
¿Para qué es lo que más sirve?
Al igual que la anterior, si se requiere de rigor académico y entender las causas de manera rápida, usa la escala UCLA. Es ideal si quieres comparar tus resultados con grandes estudios nacionales, ya que es la más utilizada en el mundo.
¿Qué mide específicamente?
Mide la soledad como un sentimiento general (constructo unitario), abarcando la conexión relacional, la conexión social y el aislamiento percibido.
¿Cómo lo mide?
Consta de 3 preguntas formuladas con lenguaje negativo. Las respuestas posibles son: Casi nunca, A veces, A menudo.

4. Single-Item Questions (Escalas de Pregunta Única)

Preguntas de la escala (ejemplos — se usa solo una de las siguientes opciones):

  1. ¿Con qué frecuencia se siente solo? (Casi nunca / A veces / A menudo)
  2. ¿Se siente usted: Muy solo / Solo a veces / Nunca solo?
  3. Durante la semana pasada, ¿se ha sentido solo...? (Rara vez / Un poco de tiempo / Todo el tiempo)
¿Para qué es lo que más sirve?
Si se quiere ir directo al grano y tienes poco tiempo, usa una Single-item question.
¿Qué mide específicamente?
La autopercepción directa y consciente que tiene la persona sobre su propio estado de soledad.
¿Cómo lo mide?
Con 1 sola pregunta directa. Es la única de todas las herramientas presentadas que menciona explícitamente la palabra "soledad".

5. SESLA-S (Escala de Soledad Social y Emocional para Adultos)

Preguntas de la escala (se agrupan en tres factores distintos, aunque se presentan mezcladas a la persona):

Dominio Familiar

  1. Me siento solo cuando estoy con mi familia.
  2. No hay nadie en mi familia con quien pueda contar para que me apoye y estimule, pero me gustaría que lo hubiera.
  3. Me siento cercano a mi familia.
  4. Me siento parte de mi familia.
  5. Mi familia realmente cuida de mí.

Dominio Social

  1. Me siento parte de un grupo de amigos.
  2. Mis amigos comprenden mis motivos y mi forma de razonar.
  3. No tengo amigos que compartan mis puntos de vista, pero me gustaría tenerlos.
  4. Puedo contar con mis amigos para que me ayuden.
  5. No tengo ningún amigo que me comprenda, pero me gustaría tenerlo.

Dominio Romántico

  1. Tengo una pareja con quien comparto mis pensamientos y sentimientos más íntimos.
  2. Tengo una pareja que me da todo el apoyo y estímulo que necesito.
  3. Desearía tener una relación romántica más satisfactoria.
  4. Tengo una pareja sentimental y contribuyó a su felicidad.
  5. Tengo una necesidad insatisfecha de una relación romántica íntima.
¿Para qué es lo que más sirve?
Si se requiere rigor académico, clínico o de investigación para evaluar la soledad de manera multidimensional y necesitas saber exactamente de dónde proviene el vacío de la persona (amigos, familia o pareja), se usa la SESLA-S.
¿Qué mide específicamente?
Evalúa la experiencia subjetiva de la soledad dividiéndola en tres áreas específicas: Soledad Social (falta de amigos/relaciones sociales), Soledad Familiar (falta de apoyo en el ambiente familiar) y Soledad Romántica (falta de una relación afectiva íntima).
¿Cómo lo mide?
Consta de 15 afirmaciones (ítems) que equilibran enunciados positivos y negativos. Las personas responden mostrando su grado de acuerdo o desacuerdo utilizando una escala de 7 puntos.

Resumen Rápido: ¿Qué Escala Usar?

Objetivo Escala recomendada
Rigor académico y entender causas generales UCLA o De Jong Gierveld (esta última se divide en social y emocional)
Rigor clínico/académico y máxima precisión en el origen del problema (pareja, familia, amigos) SESLA-S
Evaluar un programa de ayuda comunitaria sin incomodar Campaign to End Loneliness Tool
Ir directo al grano con poco tiempo Single-item question

Políticas Públicas y Soledad

1. National policy responses to address loneliness: A global scoping review of 194 WHO member states

Fuente: ScienceDirect

Contexto Global y Definiciones Clave

Es fundamental distinguir entre la soledad (una experiencia subjetiva y angustiosa por la falta de calidad o cantidad en las relaciones) y el aislamiento social (una medida objetiva de ausencia de contactos). Aunque distintos, ambos impactan gravemente la salud (mortalidad prematura, depresión, suicidio) y se agravan por factores socioeconómicos. Ante esto, entidades como la OMS y la OCDE han instado a los gobiernos a legitimar este problema mediante políticas públicas, lo que facilita la obtención de financiamiento y su integración en las agendas de bienestar social.

Hallazgos: Objetivos e Intervenciones Nacionales

De 194 estados miembros de la OMS, solo 8 países (de altos ingresos) cuentan con políticas nacionales directas, la mayoría publicadas desde 2023.

Objetivos transversales: reducir el estigma mediante la sensibilización, apoyar a organizaciones, fomentar la colaboración intersectorial, fortalecer las comunidades, financiar investigaciones e integrar el problema en toda la estructura gubernamental.

Tipos de intervención identificados:

  1. Acceso social — proveer o aumentar oportunidades estructurales de interacción: mejorar infraestructura y espacios comunitarios, reducir barreras financieras/de transporte/digitales, y empoderar a actores locales.
  2. Entrenamiento de habilidades — enseñar o mejorar habilidades para construir/mantener relaciones: capacitación de cuidadores/voluntarios/profesionales, habilidades digitales y comunicacionales, y programas escolares socioemocionales.
  3. Facilitación de participación social — fomentar interacciones consistentes o regulares: voluntariado flexible e inclusivo, clubes y actividades vecinales, espacios multipropósito e intergeneracionales, y prescripción social.
  4. Terapia psicológica — cambiar patrones de pensamiento desadaptativos y mejorar la autoeficacia: acceso a servicios psicológicos, intervenciones terapéuticas dirigidas, e integración de cuidado social y psicológico.
  5. Enfoques sistémicos — cambios en la gestión operativa o del conocimiento: construir una base de conocimiento, identificar vacíos de datos y evidencia, y mapear la evidencia de intervenciones.
  6. Intervenciones multicomponente — combinación de los mecanismos anteriores: fomento del intercambio de conocimiento entre organizaciones/sectores y apoyo a cambios de política.
Destaca que las intervenciones psicológicas son las menos priorizadas a nivel global.

Modalidades de entrega: las acciones operan en cuatro niveles — autogestión (recursos de autoayuda), interpersonal (prescripción social), comunitario (participación cívica) y societal (reformas legislativas y campañas nacionales).

Desafíos Estructurales y el Encuadre del Problema (Framing)

La implementación exige un enfoque de "toda la sociedad". Sin embargo, la articulación interministerial es compleja, choca con los ciclos electorales de corto plazo y muchas veces carece de evidencia científica robusta (teorías de cambio). Además, las estrategias deben adaptarse a cada cultura (ej. el fuerte estigma frente a la búsqueda de ayuda en Japón).

⚠ Riesgo del framing: enfocar las políticas exclusivamente en promover la "conexión social" puede ser insuficiente. Si bien suena positivo, omitir el concepto directo de "soledad" invisibiliza su naturaleza multifacética, pasando por alto sus raíces emocionales, psicológicas y estructurales — lo que podría derivar en intervenciones superficiales.

Conclusiones y Proyecciones

Las políticas para mitigar la soledad están en una etapa incipiente a nivel global. Los gobiernos deben diseñar normativas flexibles, basadas en datos sólidos y diálogo continuo, asumiendo que los efectos positivos tardarán años en manifestarse — lo que requiere un compromiso de Estado a largo plazo.

Razones para Convertir la Soledad en Política Pública

Legitimación y aumento de financiamiento
Cuando un gobierno nacional convierte la soledad en una prioridad política, le otorga un "reconocimiento oficial" al problema, paso indispensable para destinar presupuestos reales y atraer financiamiento gubernamental y filantrópico.
Abordaje de determinantes estructurales
La soledad está fuertemente impulsada por desigualdades sociales (discriminación por origen o estatus socioeconómico, bajo nivel educativo, desempleo) — problemas estructurales que escapan al control individual y exigen soluciones a nivel macro (transporte, vivienda, urbanismo).
Evitar la "individualización" del problema
Sin políticas públicas, se corre el riesgo de culpar a la persona por sentirse sola, ignorando que el entorno, la economía y la falta de infraestructura social son los verdaderos responsables de su aislamiento.
Urgencia de salud pública
La soledad tiene impactos físicos comparables a factores de riesgo tradicionales como la obesidad o el tabaquismo (muerte prematura, problemas cardiovasculares, depresión, riesgo de suicidio), por lo que la OMS exige abordarla con la misma urgencia que cualquier crisis de salud física o mental.
Necesidad de un enfoque "de toda la sociedad"
Reducir la soledad requiere que múltiples ministerios (salud, transporte, cultura, economía) trabajen juntos. Una política nacional es el único instrumento capaz de dar una dirección estratégica unificada.

2. Políticas Públicas sobre Envejecimiento en Chile: Revisión Narrativa 1990–2022

Fuente: SciELO Chile

Las políticas públicas dirigidas a las personas mayores en Chile se han estructurado en torno a cuatro ejes de la Política Integral de Envejecimiento Positivo: saludable, seguro, institucional y participativo. Si bien han existido avances, la revisión evidencia múltiples limitaciones en implementación, cobertura y efectividad.

Cronología de Intervenciones y Programas

Año Programa Propósito Falencias / Cifras clave
1999 PACAM (Programa de Alimentación Complementaria del Adulto Mayor) Mantener o mejorar el estado nutricional y funcionalidad mediante alimentos fortificados. Solo el 48,1% de afiliados a FONASA retiraba los alimentos (2015); no logró garantizar niveles adecuados de micronutrientes; falta de transparencia en el gasto.
2002 SENAMA (Servicio Nacional del Adulto Mayor) Proponer políticas de integración familiar y social efectiva. A 20 años de su creación, no ha propiciado suficiente debate sobre actualizar su misión frente al envejecimiento acelerado del país.
2006 Programa Vínculos Acompañamiento continuo y herramientas psicosociales a mayores de 65 años en extrema pobreza, fortaleciendo su autonomía.
2007–actualidad Ciudades Amigables (Iniciativa OMS) Optimizar oportunidades de salud, participación y seguridad en entornos urbanos. Solo 5 ciudades chilenas cumplían parámetros OMS en 2015 (69% de regiones con comunas inscritas en 2020); solo 5,6% de mayores en Santiago tiene una estación de Metro a distancia caminable.
Continuas ELEAM (Establecimientos de Larga Estadía) Satisfacer necesidades básicas y atención especializada a mayores vulnerables o dependientes. Cuestionamientos éticos y legales graves: desnutrición, maltrato, mala infraestructura. (Los Centros Diurnos, en cambio, mejoraron un 6,7% el desarrollo social).
2014 Talleres de Sexualidad (SENAMA) Generar espacios de diálogo sobre sexualidad y afectividad. Persisten mitos y estigmas (ej. "discapacitados sexuales"); doble marginación de mayores LGBTIQA+.
2017 Tarjeta Adulto Mayor (Transporte Público) Rebajas en pasajes de Metro y transporte público. Límite inicial de 2 viajes diarios en Metro; solo 4 ciudades de Chile ofrecían rebajas en buses urbanos, afectando a quienes reciben pensiones mínimas.
2017–2019 Reformas de Pensiones (intentos fallidos) Aumentar cotizaciones para mejorar jubilaciones. Para el 92% de los mayores, sus ingresos apenas igualan sus gastos. Las tres reformas fallaron por diseño tecnocrático, falta de consenso e incentivos equivocados.
2022 Ley de Envejecimiento Activo Promover autonomía, cuidado y participación en la esfera pública. Rebaja estándares de DD.HH. internacionales a meras "promociones"; enfoque vertical/asistencialista; delega el cuidado al sector privado sin fortalecer controles del Estado.

Análisis Crítico: Coherencia Vertical vs. Coherencia Horizontal

Coherencia vertical (lo que sí existe)
Los programas individuales sí están alineados "hacia arriba" con los grandes objetivos de la Política Nacional. Por ejemplo, PACAM responde directamente al eje "Saludable".
Falta de coherencia horizontal (el gran problema)
Las políticas actúan como "islas" desconectadas entre sí. Una política impacta el bienestar desde una esfera, pero no se coordina con las demás — por ejemplo, mejorar las viviendas de los mayores no sirve de mucho si no se coordina con el Ministerio de Transportes para que puedan moverse por la ciudad.
Conclusión intersectorial
Las futuras políticas no pueden depender solo de SENAMA o de un solo ministerio. Deben construirse con intersectorialidad desde el inicio, integrando ministerios, gobiernos locales y organismos privados, entendiendo que la vejez abarca transporte, urbanismo, nutrición, pensiones y estigmas sociales.

3. Loneliness and Cognitive Function in Older Adults Living in Latin America: A Systematic Review

Fuente: ScienceDirect

Resumen del Estudio

Revisión sistemática de siete estudios cuantitativos sobre la relación entre la soledad y la función cognitiva en adultos mayores (60+) en América Latina, con muestras de Brasil y México. Su propósito fue entender cómo el contexto cultural e institucional de la región afecta la salud mental en la vejez.

Conceptos Nuevos y Clave

Soledad vs. Aislamiento
La soledad es una percepción subjetiva y dolorosa de que las relaciones sociales no satisfacen nuestras necesidades; el aislamiento social es simplemente la ausencia objetiva de contactos.
"Soledad deseada" vs. "Soledad no deseada"
Distinción vital (particularmente en español) entre disfrutar de la propia compañía (estado positivo) y sufrir por la falta de vínculos.
El "Continuo Cognitivo"
El deterioro mental no ocurre de un día para otro; es un proceso gradual que avanza desde la salud plena, pasando por el deterioro cognitivo leve, hasta llegar a la demencia.
Factores culturales
Familismo y Estigma
En Latinoamérica, valores como el fuerte apego familiar ("familismo") y el estigma social hacia las enfermedades mentales modifican profundamente cómo los adultos mayores expresan o esconden su soledad.

Conclusiones y Relaciones Encontradas

Relación inversa
Cinco de los siete estudios encontraron una asociación inversa significativa: a mayores niveles de soledad, menor función cognitiva global, afectando memoria y fluidez verbal.
El problema del "huevo o la gallina"
Como los estudios fueron transversales (datos medidos en un solo momento), no se pudo comprobar la dirección de la relación. No se sabe con certeza si la soledad causa el deterioro cognitivo por estrés crónico, o si el declive mental temprano provoca aislamiento y mayor soledad.

El Rol de los Trabajadores Comunitarios

Los sistemas de salud gerontológica en Latinoamérica aún están en desarrollo y suelen tener recursos limitados. Por ello, se propone que las intervenciones psicológicas para tratar la soledad no dependan exclusivamente de psiquiatras o grandes hospitales.

Usar trabajadores comunitarios significa capacitar a personas de la misma comunidad (promotores de salud, líderes vecinales, técnicos sociales locales) para realizar las intervenciones directamente en los barrios. Ventaja: entienden los códigos culturales (idioma, modismos, valores familiares locales), generan mayor confianza y reducen el estigma o la vergüenza al pedir ayuda psicológica profesional.

Declaración uso de IA: Los contenidos y puntos considerados relevantes para este análisis fueron proporcionados por la dueña de esta pagina. La redacción y estructuración del texto se realizó con apoyo de herramientas de IA (Claude). El criterio de selección de la información y la revisión final son propios.

Definición: Programa Vínculos

El Programa Vínculos es una política pública e intervención de carácter institucional creada en Chile en el año 2006. Esta política busca abordar la vulnerabilidad de las personas mayores que carecen de soporte. Su propósito central es entregar acompañamiento continuo y herramientas psicosociales a personas de 65 años o más que viven en condiciones de vulnerabilidad social o extrema pobreza.

Características operativas y de ejecución

  • El programa consiste en una intervención temporal de acompañamiento especializado con una duración de 24 meses.
  • Es ejecutado a nivel local por las municipalidades a través de equipos de profesionales.
  • La metodología se articula mediante sesiones individuales realizadas directamente en el domicilio de la persona mayor.
  • El trabajo individual se complementa con encuentros grupales periódicos junto a otros participantes del programa.
  • El programa tiene un enfoque netamente psicosocial y de conexión, por lo que no entrega prestaciones materiales directas (tales como alimentos, pañales o medicamentos).
  • Como beneficio económico asociado, las personas mayores reciben mensualmente el "Bono de Protección" durante su periodo de participación.

Objetivos principales

  • Fortalecer la autonomía de las personas mayores vulnerables.
  • Fortalecer la identidad y el sentido de pertenencia de la persona mayor dentro de su entorno.
  • Favorecer la participación social, contribuir al bienestar y mejorar la calidad de vida.
  • Facilitar la integración conectando a la persona con las redes comunitarias y los servicios sociales disponibles en el territorio.

Análisis Crítico: Programa Vínculos vs. Evidencia sobre Soledad en Personas Mayores

El Programa Vínculos de la Ventanilla Única Social de Chile se define como una política de acompañamiento para favorecer la participación social y fortalecer la autonomía de las personas mayores. Sin embargo, al cruzar sus requisitos de acceso con la literatura científica actual sobre gerontología y salud pública, se evidencian incongruencias estructurales que limitan su impacto real.

A continuación, se detallan las principales brechas entre el diseño del programa y la evidencia académica:

1. Confusión Conceptual: Aislamiento Objetivo vs. Soledad Subjetiva

El programa exige como requisito fundamental "vivir sin compañía o junto a una persona". Esta métrica asume erróneamente que la estructura habitacional es equivalente al bienestar emocional, ignorando la naturaleza del problema.

  • La evidencia científica establece una separación estricta: el aislamiento social corresponde a la desvinculación objetiva y la escasez medible de contactos, mientras que la soledad es una experiencia psicosocial de carácter eminentemente subjetivo y negativo.
  • La soledad surge por la discrepancia dolorosa entre las relaciones que la persona mayor desea tener y las que realmente posee.
  • Al utilizar un filtro habitacional, el Estado mide exclusivamente el aislamiento objetivo. Esto deja fuera del sistema a miles de personas mayores que cohabitan con sus familias (hijos, nietos) pero que experimentan una severa soledad emocional o social debido a la desvinculación intergeneracional y la falta de pares.

2. Negación de la Agencia (Contradicción con la Vejez Activa)

El sistema impone una barrera de entrada que dicta: "No se postula, te invitan a participar".

  • Esta regla sitúa al adulto mayor en un rol de receptor pasivo, contradiciendo el paradigma de la vejez activa y participativa, el cual exige que las personas mantengan su autonomía, agencia y ejerzan plenamente sus derechos para integrarse en la comunidad.
  • Si una persona mayor reconoce su sentimiento de soledad y desea buscar ayuda de manera proactiva (afrontamiento activo), el diseño del programa le bloquea el acceso, obligándole a esperar ser detectado por los instrumentos de medición estatal.

3. Reduccionismo Socioeconómico (La trampa del Registro Social de Hogares)

El ingreso al programa está condicionado a la "vulnerabilidad social" según el Registro Social de Hogares (RSH), un instrumento enfocado principalmente en la caracterización de la pobreza económica.

  • La literatura epidemiológica moderna ha posicionado a la soledad como el gran determinante social de la salud del siglo XXI, el cual atraviesa todas las clases socioeconómicas.
  • La soledad sostenida se asocia de forma directa con el deterioro de la salud mental y física, incluyendo depresión, declive cognitivo, enfermedades cardiovasculares y mortalidad prematura. Al filtrar por pobreza, el Estado ignora el riesgo biológico y psicológico de las personas mayores de ingresos medios que sufren de soledad crónica.

4. Conclusión: El Reflejo de la Descoordinación Estatal

Las incongruencias del Programa Vínculos son un síntoma de un problema estructural mayor documentado en Chile: la falta de coherencia horizontal en las políticas públicas.

Los programas estatales suelen operar de manera aislada (como "islas"), sin comprender que la soledad en la vejez es un fenómeno psicosocial multidimensional. Mientras no se diseñen políticas intersectoriales que entiendan la diferencia entre estar solo y sentirse solo, los filtros de los programas seguirán excluyendo a gran parte de la población afectada.

Dinámica y Ejecución de los Encuentros en el Programa Vínculos

Al analizar la metodología de intervención detallada en el documento "TESIS PROGRAMA VINCULOS UNA MIRADA DE LAS PERSONAS.Image.", es posible identificar cómo se estructuran las actividades del programa, dónde se realizan y qué tipo de dinámicas se fomentan entre las personas mayores. El programa divide su accionar en acompañamiento individual y encuentros grupales, presentando características logísticas muy marcadas.

1. Ubicación y Proximidad (¿Dónde se reúnen?)

La intervención individual es efectiva en términos de accesibilidad porque se realiza directamente en el domicilio del beneficiario. El monitor asume la carga del traslado, viajando a los distintos sectores, incluyendo zonas rurales alejadas. Sin embargo, la dinámica cambia drásticamente en las sesiones grupales ("las juntas"):

  • Centralización urbana: Los encuentros grupales no se realizan en la proximidad de los hogares de todos los participantes. El estudio documenta que estas reuniones se llevaban a cabo de forma centralizada en el radio urbano de la comuna, específicamente en un pequeño salón de la biblioteca municipal.
  • Barrera de transporte: Considerando que un 45% de la muestra estudiada reside en zonas rurales, la distancia es un obstáculo mayor. Para que las personas mayores pudieran asistir a estas juntas, dependían de ser trasladados, en su mayoría, por vehículos provistos por la municipalidad.
  • Falta de tejido hiperlocal: Al depender de infraestructura centralizada y de traslados coordinados por el Estado, el programa no logra tejer una red vecinal autónoma o de proximidad inmediata. Los participantes se reúnen, pero no necesariamente con los vecinos de su propio barrio. (Nota: El documento aclara que, debido a la contingencia sanitaria por COVID-19, estas sesiones grupales presenciales fueron suspendidas).

2. Actividades y Metodología (¿Qué hacen en las juntas?)

A través de las entrevistas transcritas en la investigación, los usuarios relatan que las actividades son variadas y buscan abarcar la estimulación física, cognitiva y la educación práctica:

  • Prevención y seguridad doméstica: El monitor les enseña a prepararse para emergencias. Esto incluye instrucciones sobre qué hacer en caso de un temblor, identificar las vías de escape de la casa, realizar listas de revisión antes de salir (revisar llaves de agua y gas) y armar un botiquín de emergencia.
  • Estimulación física y cognitiva: Durante los encuentros y el acompañamiento, las personas mayores realizan gimnasia, actividades de pintura, bordado y manualidades. También trabajan con material didáctico ("papelitos"), donde deben escribir, llenar cuestionarios y cumplir con tareas y deberes asignados por el monitor.
  • Revisión de vida y contención emocional: Se dedican espacios para la conversación profunda, donde la persona mayor relata su historia de vida y juventud. Esto les ayuda a enfrentar y ser conscientes de las debilidades o desafíos propios de llegar a la tercera edad, recibiendo contención directa.
  • Gestión de redes y soluciones prácticas: El monitor funciona como un enlace vital con el mundo exterior. Por ejemplo, una entrevistada relata que utilizó este canal para pedir ayuda porque no tenía quién le limpiara las canaletas de su casa; el monitor intentó buscar apoyo en la municipalidad y, al no encontrarlo, le orientó para que se coordinara con los bomberos locales.

En síntesis, el documento evidencia que las actividades del programa son profundamente valoradas por los usuarios por el aprendizaje y la compañía que brindan. No obstante, su diseño logístico centralizado dificulta la creación de lazos comunitarios orgánicos dentro del entorno residencial inmediato de la persona mayor. ```

Lunes 7 de Septiembre

Para el avance de esta clase se reordenó el mapa conceptual anteriormente hecho, ya que el anterior mostraba más las relaciones entre los autores y sus conceptos y no mostraba una postura personal. Además de eso, se analizó uno de los tantos proyectos de EdadTech con el propósito de analizar cómo un proceso de alfabetización digital, construido junto con sus participantes y orientado a sus intereses, puede favorecer la apropiación tecnológica y la participación ciudadana de las personas mayores. Por último, se investigó el Programa Acción Senior PUCV.

Análisis de «Co-diseño en acción: de la alfabetización digital al empoderamiento político: el caso de la cohorte "Abuelos en Lucha"»

1. Identificación y propósito del texto

El texto, escrito por Lorena Paz, presenta una experiencia del proyecto de investigación «Laboratorio Viviente: Análisis de Experiencia de Usuario en talleres de alfabetización digital con personas Adultas Mayores», desarrollado por la Facultad de Psicología y Ciencias Sociales de UFLO Universidad, Argentina. Su propósito es analizar cómo un proceso de alfabetización digital, construido junto con sus participantes y orientado a sus intereses, puede favorecer la apropiación tecnológica y la participación ciudadana de las personas mayores.

el documento identifica la experiencia como parte del proyecto de UFLO y no explicita su relación institucional con EdadTech. Por lo tanto, este análisis se concentra en el caso documentado, sin atribuirle una vinculación que el texto no establece.

2. Problema abordado: dificultades de uso y falta de sentido de la tecnología

El artículo aborda la inclusión digital como un problema que supera el acceso a dispositivos. Tener un teléfono celular no garantiza comprender su funcionamiento, utilizarlo de manera autónoma ni reconocer su utilidad para la vida cotidiana. Los testimonios muestran dificultades para interpretar mensajes del sistema, reconocer íconos, administrar el almacenamiento y distinguir las funciones relevantes de aquellas que no se utilizan. También aparecen restricciones económicas para reemplazar dispositivos antiguos.

Estas dificultades se relacionan con aspectos emocionales, como el miedo a dañar los equipos, la frustración y la atribución de los problemas a una supuesta incapacidad personal. El taller cuestiona esta última interpretación al explorar cómo el diseño del software y del hardware también puede dificultar la interacción. Así, el problema deja de situarse exclusivamente en las capacidades de las personas mayores y pasa a examinarse en la relación entre usuarios, dispositivos y condiciones de uso.

Otra dificultad relevante es la ausencia de un propósito propio para utilizar la tecnología. Algunos participantes tenían teléfonos por iniciativa de sus familiares, pero no encontraban sentido al uso de internet. El caso muestra la importancia de diferenciar entre disponer de una herramienta y querer incorporarla a actividades personalmente significativas.

3. Contexto y participantes de la intervención

La experiencia se desarrolló con «Abuelos en Lucha», una agrupación de personas mayores de San Fernando, Argentina, organizada para reivindicar sus derechos como jubilados y pensionados. El grupo se reunía en un club barrial y su líder solicitó la formación, además de gestionar el espacio para realizarla.

Un aspecto fundamental es que la agrupación existía antes del taller: sus integrantes ya compartían una causa y formas de participación colectiva. La intervención se incorporó a esa organización para apoyar sus necesidades de comunicación, coordinación y visibilización pública. Esta condición debe considerarse al interpretar los resultados, porque la experiencia no comenzó con personas desvinculadas entre sí.

El documento informa doce clases realizadas entre enero y febrero de 2019. Sin embargo, menciona diciembre de 2019 como momento de gestación del taller, lo que constituye una inconsistencia cronológica interna. Tampoco precisa el número total de participantes.

4. Enfoque metodológico: investigación-acción y co-diseño

El proyecto se sitúa en la investigación-acción y combina técnicas cualitativas, como observación participante, entrevistas, indagación y pruebas de usabilidad. Los talleres funcionan como un «laboratorio viviente»: un espacio donde las investigadoras acompañan el aprendizaje y, simultáneamente, estudian las dificultades que surgen en la interacción con las tecnologías. El proceso incorpora fotografías, videos y momentos de reflexión conjunta.

El análisis contempla seis dimensiones: artefactual, etaria y vinculada al deterioro cognitivo y psicomotriz, sociocultural, socioeconómica, emocional y de género. Este enfoque permite abordar las dificultades tecnológicas desde distintos factores, evitando reducirlas únicamente a la edad.

El co-diseño se concreta en la elaboración compartida del programa de aprendizaje. Se realizaron entrevistas individuales y grupales para conocer expectativas y necesidades; posteriormente, se presentó un programa básico que fue adaptado mediante la discusión con los participantes. Los contenidos permanecieron abiertos a modificaciones durante los encuentros. En este caso, el principal objeto de co-diseño fue el proceso de alfabetización digital, sin que el artículo describa el desarrollo de una aplicación o plataforma propia.

5. Actividades y estrategias implementadas

El trabajo se centró en los teléfonos celulares de los propios participantes. Para comprender su funcionamiento y abordar el miedo a utilizarlos, se desmontaron teléfonos y una computadora, se dibujaron íconos y se revisaron funciones consideradas útiles o innecesarias. También se imaginaron y dibujaron celulares adaptados a sus necesidades, y se intercambiaron dispositivos para explorar diferentes usos.

Desde el séptimo encuentro, las actividades se orientaron especialmente a comunicar las demandas del colectivo. Se crearon perfiles individuales en redes sociales, una página grupal y se trabajó en el uso de WhatsApp. El aprendizaje adquirió así un objetivo concreto: apoyar la organización, difundir reclamos y llegar a otras personas en situaciones similares.

A partir del noveno encuentro, las investigadoras compartieron registros y conclusiones con el grupo para analizarlos colectivamente. En las últimas sesiones se revisaron fotografías, videos y testimonios, promoviendo una reflexión sobre los cambios experimentados. La intervención también abrió conversaciones sobre desigualdades de género, saberes previos y autopercepción de las capacidades tecnológicas.

6. Resultados reportados y alcance de la evidencia

El artículo describe resultados cualitativos asociados a la apropiación tecnológica y la participación colectiva. Los testimonios finales señalan una mayor disposición a seguir aprendiendo, una disminución del miedo al uso de los dispositivos y el reconocimiento de su utilidad para presentar reclamos. También se informa la incorporación de más personas a la agrupación.

En el plano relacional, un participante relata que conocer a otra integrante permitió establecer un contacto significativo en torno a la experiencia compartida de tener hijos con discapacidad. A partir de ese encuentro surgió la organización de otro grupo con demandas específicas. Este testimonio resulta relevante porque muestra cómo un espacio de aprendizaje y participación puede dar lugar al reconocimiento de necesidades comunes y a nuevas relaciones.

La autora concluye que adaptar la alfabetización digital a intereses concretos facilita un uso significativo de las tecnologías. Sin embargo, el documento no presenta mediciones estandarizadas antes y después de la intervención, un grupo de comparación ni seguimiento a largo plazo. Sus resultados permiten comprender procesos y experiencias, pero no cuantificar su efectividad ni asegurar que los cambios se mantuvieron en el tiempo.

7. Relación con la soledad en personas mayores

El texto no evalúa una intervención dirigida específicamente a reducir la soledad. Su foco es la alfabetización digital y el empoderamiento político. Aunque aparece un testimonio sobre sentirse solo y se describen nuevas conexiones, no se emplean escalas de soledad o aislamiento social. Por ello, no corresponde afirmar que el taller haya demostrado una reducción de estos fenómenos.

Su aporte al proyecto se encuentra en la relación que permite explorar entre aprendizaje tecnológico, participación significativa y oportunidades de vinculación. La experiencia sugiere una posible vía de investigación: actividades organizadas alrededor de intereses compartidos podrían ofrecer ocasiones para encontrarse, colaborar y reconocer experiencias comunes. Esta es una interpretación pertinente para el proyecto de diseño, no un resultado sobre soledad demostrado por el artículo.

Asimismo, como los participantes ya pertenecían a una agrupación, queda abierta la pregunta de cómo convocar y acompañar a personas mayores que no cuentan con una red comunitaria previa. El caso no permite asumir que la misma estrategia funcionaría de igual manera con esa población.

8. Implicaciones para un proyecto de diseño digital o híbrido

Como interpretación para el proyecto, se identifican tres aportes principales:

Primer aporte — definir el propósito antes del soporte: la necesidad de expresar demandas y organizarse orientó la selección de herramientas y contenidos. Para una investigación sobre soledad, esto invita a identificar qué actividades, intereses o relaciones desean desarrollar las personas mayores antes de decidir entre una web, una aplicación o una propuesta físico-digital.

Segundo aporte — el acompañamiento como parte de la solución: la experiencia articuló encuentros presenciales, exploración guiada y uso de herramientas digitales existentes. Esto permite plantear que una propuesta híbrida podría integrar instancias de aprendizaje y encuentro con funciones digitales de apoyo, aunque su pertinencia deberá comprobarse con la población del proyecto.

Tercer aporte — autonomía y confianza: los problemas de comprensión, el miedo a equivocarse, las limitaciones de los equipos y la dependencia de otras personas son aspectos que conviene investigar durante el diseño. Una interfaz comprensible debe estudiarse junto con las condiciones materiales y emocionales en que se utiliza.

Finalmente, el caso propone reconocer a las personas mayores como participantes capaces de definir necesidades, aportar conocimientos y modificar la intervención. Para el proyecto, esto fundamenta la incorporación del co-diseño desde la exploración inicial. También exige distinguir los resultados que se buscará evaluar: aprender a utilizar una herramienta, participar con mayor frecuencia, construir relaciones significativas y experimentar menos soledad son resultados diferentes, cuya relación deberá investigarse. ```

Análisis del Programa Acción Senior de la PUCV

1. Propósito y características generales

El Programa Acción Senior (PAS) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso promueve el aprendizaje a lo largo de la vida, el bienestar y la participación de las personas mayores. Su oferta combina actividades formativas, recreativas y de desarrollo personal. La convocatoria de talleres revisada incluye once alternativas, entre ellas yoga, hidrogimnasia, teatro, jardinería, uso del computador, uso del celular e introducción a la inteligencia artificial, con una duración de cuatro meses. Convocatoria de talleres del segundo semestre

Para estudiarlo, es necesario distinguir los talleres regulares de otras iniciativas vinculadas al programa. Sus condiciones de participación, duración y objetivos específicos pueden ser diferentes; por tanto, una observación sobre una convocatoria no debe extenderse automáticamente a toda su oferta.

2. Modalidades de participación y encuentro

La Escuela de Verano Senior 2025 se dirigió a personas mayores de 55 años y anunció actividades entre el 14 y el 17 de enero en Casa Central, Caleta Portales y Quinta Compton. Esto permite precisar la observación territorial: la programación consultada requería desplazamiento presencial, pero no estaba limitada a un único edificio universitario. Escuela de Verano Senior 2025

Otra modalidad es la incorporación de personas mayores a asignaturas universitarias compartidas con estudiantes de pregrado. La convocatoria del segundo semestre de 2024 ofreció cincuenta cupos en diez asignaturas para personas desde los 55 años. La publicación recoge experiencias positivas de aprendizaje e intercambio generacional, así como una valoración de las nuevas redes de amistad y colaboración por parte del responsable del programa. Son antecedentes testimoniales e institucionales, cuyo alcance debe distinguirse de una evaluación sistemática. Cursos de Formación Fundamental, 2024

3. Relación con la soledad y la construcción de vínculos

La relación con la soledad aparece explícitamente en la difusión institucional de la Escuela de Verano. La nota destaca el fortalecimiento de vínculos y amistades, mientras que una representante de SENAMA presenta el encuentro como una oportunidad preventiva frente al sentimiento de soledad. También recoge el testimonio de un participante que valora sentirse parte de una comunidad. Balance institucional de la Escuela de Verano 2025

Desde el proyecto de diseño, estos antecedentes permiten interpretar el programa como un espacio que ofrece oportunidades de interacción alrededor de intereses compartidos. Sin embargo, participar en una actividad, construir una relación significativa y experimentar menos soledad son resultados diferentes. En las fuentes revisadas no se encontró una evaluación con mediciones de soledad antes y después, ni un seguimiento de la permanencia de las relaciones.

4. Barreras económicas: una oferta que requiere distinguir sus condiciones

La convocatoria de talleres remite a un correo electrónico o a una consulta presencial para conocer costos, fechas y horarios, sin publicar los valores en el cuerpo de la página. Esto confirma que la información económica requiere una consulta adicional, aunque no permite determinar cuánto cuesta cada taller ni qué exenciones podrían existir. Información de los talleres

A la vez, existe una iniciativa relacionada con PAS que sí se presenta como gratuita: el plan formativo «Gestor senior de proyectos sociales», de PUCV Prioriza Personas Mayores. La información de 2025 lo describe como presencial e inclusivo, dirigido a población mayor vulnerable y acompañado por distintas unidades universitarias. Es una línea específica que debe diferenciarse de los talleres regulares. PUCV Prioriza: jornada de inducción para personas mayores

Como hipótesis de investigación, el pago de actividades podría restringir la participación de personas con ingresos limitados. Para sostener esta crítica sería necesario conocer aranceles, materiales, becas y gastos de transporte, además de entrevistar a quienes desistieron de participar. La existencia de alternativas gratuitas tampoco permite asegurar que estas cubran todas las necesidades o dispongan de cupos suficientes.

5. Presencialidad y accesibilidad territorial

La presencialidad puede ofrecer condiciones valiosas para conversar, compartir experiencias y mantener encuentros regulares. Al mismo tiempo, exige poder llegar al lugar y sostener ese desplazamiento. Para el proyecto, corresponde investigar cómo influyen la distancia, el costo del viaje, los horarios, las dificultades de movilidad y la necesidad de acompañamiento.

Por ello, una formulación académica más precisa sería: la oferta presencial plantea una posible barrera para quienes tienen dificultades de desplazamiento, cuya incidencia debe comprobarse. Las fuentes consultadas no permiten afirmar que los recintos sean físicamente inaccesibles ni que el programa carezca de apoyos de transporte.

6. Acceso a la información y requisitos digitales

La consulta adicional exigida para conocer las condiciones de los talleres plantea una cuestión de diseño de información: ¿puede una persona comprender y comparar sus opciones antes de contactar al programa? Como hipótesis, disponer de costos, horarios, ubicaciones, requisitos y apoyos en una ficha clara podría facilitar esa decisión.

Además, la convocatoria de Formación Fundamental de 2024 contemplaba una preselección comunicada por correo y una prueba presencial de redacción y uso del correo electrónico. La matrícula se anunciaba sin costo. Estos requisitos permiten identificar una tensión concreta: ciertas oportunidades de integración universitaria requieren habilidades digitales previas. Requisitos de Formación Fundamental, 2024

Respecto de Instagram, todavía falta revisar las piezas gráficas para evaluar su legibilidad y la claridad de la inscripción. Si parte de la información se entrega únicamente dentro de imágenes, sería pertinente comprobar si también existe una versión textual accesible. Esto permanece como una cuestión por verificar.

7. Necesidades identificadas y desafíos documentados

Una fuente especialmente útil es la presentación de Rubén López y Claudia Figueroa, vinculada a PUCV Prioriza Personas Mayores. Documenta un diagnóstico mediante grupos focales con 74 personas mayores: seis de siete mesas señalaron necesidades formativas relacionadas con la sostenibilidad económica. También recoge demandas de alfabetización digital y búsqueda de redes ante la soledad, el aislamiento o la ausencia de vínculos familiares. Estos hallazgos corresponden a las personas consultadas y no representan automáticamente a toda la población mayor regional. Presentación «Cuando la vulnerabilidad social se transforma en resiliencia y en emprendimiento»

El documento identifica como desafío la continuidad y sostenibilidad de la apertura universitaria hacia grupos vulnerables. Para el proyecto, esto introduce una pregunta relevante: cómo mantener las oportunidades de participación una vez que termina una actividad o un ciclo formativo. La fuente permite reconocer ese desafío, pero no demuestra que los participantes hayan perdido sus vínculos al finalizar.

8. Resultados disponibles y vacíos de evaluación

La PUCV informa una participación superior a seiscientas personas en la Escuela de Verano 2025. Esta cifra describe la convocatoria reportada por la institución; la nota no explica si corresponde a personas únicas o cómo se contabilizó la asistencia. Tampoco permite establecer qué actividades produjeron mejores resultados relacionales. Participación reportada en la Escuela de Verano

Para evaluar su aporte frente a la soledad faltaría conocer la continuidad de asistencia, los motivos de abandono, la incorporación de personas previamente aisladas y la evolución de sus relaciones. También sería útil distinguir entre quienes ya participaban en organizaciones y quienes llegaron sin una red previa. La ausencia de estos datos en las publicaciones revisadas constituye un vacío de información pública, sin demostrar que el equipo no los recopile internamente.

9. Aportes para el proyecto de diseño

Como interpretación para el proyecto, Acción Senior permite explorar tres momentos de la participación:

Conocer una oportunidad: se relaciona con el acceso a información clara sobre costos, horarios, ubicaciones y requisitos antes de contactar al programa.

Lograr incorporarse: involucra superar las barreras económicas, territoriales y de habilidades digitales previas identificadas en la convocatoria.

Mantener las relaciones que puedan surgir: se vincula con la continuidad del contacto entre encuentros y con la permanencia de los vínculos una vez finalizada una actividad o ciclo formativo.

Una propuesta digital o híbrida podría apoyar alguno de estos momentos mediante información comprensible, orientación para la primera asistencia o continuidad del contacto entre encuentros. Estas posibilidades deben validarse con personas mayores y con el equipo del programa.

La investigación debería incluir tanto participantes habituales como personas que quisieron asistir y no pudieron. Ese contraste ayudaría a determinar si la dificultad principal está en el costo, el desplazamiento, la inscripción, la confianza para integrarse o la continuidad de los vínculos. La elección del soporte digital debería responder a esa dificultad comprobada.

Bibliografía

  1. Organización Mundial de la Salud. Ageing and health. World Health Organization. https://www.who.int/india/health-topics/ageing
  2. Servicio Nacional del Adulto Mayor. Preguntas frecuentes. Gobierno de Chile. https://www.senama.gob.cl/preguntas-frecuentes
  3. Instituto Nacional de Estadísticas. Región de Valparaíso: primeros resultados del Censo 2024. https://regiones.ine.gob.cl/valparaiso/prensa/región-de-valparaíso-primeros-resultados-del-censo-2024-1.896.053-personas-fueron-censadas-en-la-región-de-valparaiso
  4. 4,00 4,01 4,02 4,03 4,04 4,05 4,06 4,07 4,08 4,09 4,10 Fernández-Dávila Jara, P., Gallardo-Peralta, L. P., & Sánchez-Moreno, E. (2026). Soledad, vínculos sociales y participación social: aproximaciones desde la experiencia de personas mayores chilenas. Psicoperspectivas, 25(1). SciELO Chile.
  5. 5,00 5,01 5,02 5,03 5,04 5,05 5,06 5,07 5,08 5,09 5,10 5,11 5,12 5,13 5,14 5,15 5,16 5,17 5,18 5,19 5,20 5,21 5,22 5,23 5,24 5,25 5,26 5,27 5,28 5,29 5,30 5,31 5,32 De Jong Gierveld, J., van Tilburg, T. G., & Dykstra, P. A. (2018). New Ways of Theorizing and Conducting Research in the Field of Loneliness and Social Isolation. En A. L. Vangelisti & D. Perlman (Eds.), The Cambridge Handbook of Personal Relationships (2.ª ed., pp. 391–404). Cambridge University Press. Erasmus University Repository.
  6. 6,00 6,01 6,02 6,03 6,04 6,05 6,06 6,07 6,08 6,09 6,10 6,11 6,12 6,13 6,14 6,15 6,16 6,17 6,18 6,19 Prohaska, T., Burholt, V., Burns, A., Golden, J., Hawkley, L., Lawlor, B., Leavey, G., Lubben, J., O'Sullivan, R., Perissinotto, C., van Tilburg, T., Tully, M., Victor, C., & Fried, L. (2020). Consensus statement: loneliness in older adults, the 21st century social determinant of health? BMJ Open, 10, e034967. BMJ Open. https://doi.org/10.1136/bmjopen-2019-034967
  7. 7,00 7,01 7,02 7,03 7,04 7,05 7,06 7,07 7,08 7,09 7,10 7,11 7,12 7,13 7,14 7,15 7,16 7,17 7,18 7,19 7,20 7,21 Santini, Z. I., Jose, P. E., Koyanagi, A., Meilstrup, C. R., Nielsen, L., Madsen, K. R., & Koushede, V. (2020). Formal social participation protects physical health through enhanced mental health: A longitudinal mediation analysis using three consecutive waves of the Survey of Health, Ageing and Retirement in Europe (SHARE). Social Science & Medicine, 251, 112906. ScienceDirect. https://doi.org/10.1016/j.socscimed.2020.112906