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Presencia Errante

Presencia Errante



TítuloPresencia Errante
Tipo de ProyectoProyecto de Taller
AsignaturaTaller de Algoritmos Cinéticos
Del CursoTaller de Algoritmos Cinéticos 2026
CarrerasDiseño
Alumno(s)Benjamin Ramirez Herrera
ProfesorArturo Chicano

Presencia Errante

VISTAS/ACTO

El acto de una presencia que se manifiesta a través del desplazamiento continuo. El artefacto no busca permanecer en un lugar fijo, sino recorrer el espacio mediante un movimiento constante que hace visible su existencia. Su condición errante no surge de la capacidad de elegir múltiples direcciones, sino de la persistencia con la que avanza, manteniendo una trayectoria recta que solo puede ser modificada mediante la intervención de otro.

La configuración formal del artefacto nace de la abstracción de una geometría que vincula dos conos situados en distintos puntos de su estructura. Esta relación entre volúmenes genera una condición dinámica que permite el rodamiento y determina la manera en que el cuerpo interactúa con el espacio. La unión de estas geometrías no responde únicamente a una decisión estética, sino a una búsqueda funcional donde la forma se convierte en el principio que posibilita su desplazamiento continuo.

Una vez activado, el artefacto inicia un recorrido lineal impulsado por la relación entre su geometría y la disposición de sus componentes. Su forma le permite conservar el movimiento incluso al encontrar obstáculos en su trayectoria. El encuentro con un objeto no detiene su marcha; por el contrario, el cuerpo mantiene la energía suficiente para insistir en su desplazamiento, permaneciendo activo en el punto de contacto y evidenciando su voluntad de avanzar.

Sin embargo, el artefacto no posee la capacidad de redefinir autónomamente su rumbo. Su recorrido está condicionado por una única dirección de avance, por lo que para continuar explorando el espacio requiere la participación de una persona que intervenga sobre su trayectoria, lo reoriente y le entregue una nueva posibilidad de desplazamiento. De esta manera, el movimiento surge como un diálogo entre la autonomía del objeto y la acción humana, donde la presencia del artefacto se construye a partir del avanzar, detenerse y volver a ser direccionado.

RENDERS/MATERIALIDAD

La materialidad del artefacto surge desde la búsqueda de una relación entre precisión constructiva, resistencia estructural y expresión formal. La elección del terciado como material principal responde a sus cualidades técnicas y estéticas, permitiendo desarrollar una geometría compuesta por piezas ensambladas donde el cuidado en la elaboración se vuelve fundamental para la configuración final del objeto. El uso de terciado de 12 mm se establece para la construcción de las piezas de mayor tamaño y aquellas que requieren una mayor rigidez estructural. Este espesor permite otorgar estabilidad al conjunto, soportando los esfuerzos generados durante el desplazamiento y manteniendo la relación entre los distintos componentes que conforman el artefacto. Su presencia determina la estructura principal, funcionando como el soporte que articula la forma y permite que la geometría propuesta pueda manifestarse en el movimiento. Por otra parte, el terciado de 3 mm es utilizado principalmente en elementos de terminación y detalles superficiales, donde la búsqueda está orientada hacia una mayor precisión y prolijidad en la construcción. Su menor espesor permite trabajar piezas más delicadas, capaces de complementar la estructura principal sin añadir una carga innecesaria al sistema. Estas piezas aportan continuidad visual y permiten resolver encuentros, bordes y acabados que enfatizan la limpieza formal del artefacto.

La elección de este material también responde a la capacidad del terciado de evidenciar el proceso constructivo. Sus capas expuestas, la textura de la madera y la posibilidad de lograr cortes precisos permiten que la manufactura forme parte de la expresión del objeto. Sin embargo, esta cualidad depende directamente del nivel de cuidado aplicado durante su elaboración, ya que un trabajo detallado permite obtener superficies limpias y encuentros controlados. De esta manera, la materialidad no se entiende únicamente como una condición física del artefacto, sino como un elemento que participa en la construcción de su identidad. La combinación de distintos espesores permite equilibrar estructura y detalle, donde cada pieza adquiere una función específica dentro del conjunto, haciendo que la forma final sea consecuencia directa de las posibilidades y limitaciones propias del material.

   

DESPIECE

DIMENSIONES DEL ARTEFACTO

La dimensión del artefacto dentro del espacio está determinada por la relación que establece con las superficies sobre las cuales se desplaza. Su escala no se comprende únicamente a partir de sus medidas físicas, sino desde la manera en que ocupa, recorre y transforma el espacio disponible. El tamaño de la superficie donde se ubica condiciona su comportamiento, permitiendo que su presencia sea percibida de distintas formas según el contexto en el que interactúa.

En superficies amplias, el artefacto adquiere una mayor presencia espacial, ya que dispone de un recorrido más extenso para manifestar su condición móvil. La continuidad de su desplazamiento permite evidenciar la relación entre la geometría del objeto y el vacío que lo rodea, haciendo visible su trayectoria y su capacidad de permanecer activo dentro del espacio.

En cambio, al situarse sobre superficies reducidas, su escala se vuelve más contenida y su movimiento queda limitado por las dimensiones del entorno inmediato. En estos espacios, el contacto con los límites se vuelve parte fundamental de la experiencia, ya que los obstáculos y bordes influyen directamente en su recorrido y en la necesidad de una intervención externa para modificar su dirección.

De esta manera, el artefacto no posee una dimensión espacial fija, sino que esta se construye a partir del diálogo entre su propia geometría y las características del lugar que habita. La superficie funciona como un elemento activo que define las posibilidades de desplazamiento, convirtiendo cada espacio en un escenario distinto donde el objeto manifiesta su presencia mediante el movimiento.

DESARROLLO

El desarrollo del artefacto surge desde la exploración del movimiento como un acto capaz de generar una relación entre objeto, espacio y usuario. La propuesta busca comprender cómo un cuerpo puede manifestarse dentro de un entorno cotidiano mediante su desplazamiento, incorporando elementos sensoriales que permiten evidenciar su recorrido. De esta manera, el artefacto se plantea como una presencia que acompaña la mesa, desplazándose de forma continua en una misma dirección, donde el movimiento no responde a una finalidad determinada, sino a la expresión de su propia condición formal.

Durante el proceso de desarrollo se realizaron diversos prototipos, los cuales permitieron estudiar y ajustar progresivamente las relaciones entre forma, equilibrio, peso y capacidad de rodar. Cada iteración permitió identificar nuevas condiciones del objeto, modificando aspectos geométricos y constructivos hasta alcanzar una configuración que respondiera de mejor manera al acto de desplazarse. El proceso comenzó con una aproximación formal más cercana a una geometría ovalada, donde se buscaba comprender la estabilidad del cuerpo durante el movimiento, para posteriormente avanzar hacia una abstracción compuesta por la unión de dos conos ubicados en distintos puntos de contacto. Esta operación formal permitió generar un cuerpo capaz de mantener una trayectoria lineal, condicionado por su propia geometría y distribución de masas.

 

En la etapa final del prototipo se realizaron ajustes menores en las dimensiones de algunas piezas, principalmente en los aros exteriores que conforman los puntos de apoyo del artefacto y permiten su rodamiento. Estas modificaciones estuvieron orientadas a mejorar la relación entre la estructura y la superficie de contacto, logrando un desplazamiento más continuo y estable, sin alterar la esencia formal alcanzada durante el proceso de iteración.

El movimiento del artefacto se complementa mediante la incorporación de parlantes y luces que se activan al momento de rodar. Estos elementos transforman el desplazamiento en una experiencia sensorial, donde la acción mecánica del movimiento genera una respuesta sonora y lumínica. Así, el recorrido del objeto deja de ser únicamente un desplazamiento físico y se convierte en una manifestación perceptible de su presencia dentro del espacio.

Los vacíos generados por la unión de las piezas son contenidos mediante una tela translúcida, la cual funciona como una membrana entre el interior y exterior del objeto. Esta permite filtrar la luz producida desde el interior, generando una condición más atmosférica y revelando parcialmente la estructura del artefacto. La tela aporta una dimensión más sensible al objeto, estableciendo una relación entre lo visible y lo oculto, entre la estructura rígida y una superficie más liviana y cambiante.

Finalmente, el artefacto se entiende como un acompañante dentro de la mesa, un objeto que no busca imponerse desde la funcionalidad tradicional, sino generar una experiencia a través de su presencia, movimiento y respuesta sensorial. Su condición errante establece una relación temporal con quien lo observa, donde cada recorrido permite descubrir una nueva interacción entre forma, sonido, luz y espacio.

 

ARTEFACTO FINAL

 

SISTEMA ELÉCTRICO: DISTRIBUCÍON Y ACTIVACÍON

El sistema eléctrico del artefacto se desarrolla a partir de una distribución simétrica de sus componentes internos, buscando mantener una relación equilibrada entre los pesos ubicados en ambos extremos del cuerpo. Esta disposición permite conservar una estabilidad durante el movimiento de rodamiento, evitando diferencias de masa que puedan alterar su trayectoria y funcionamiento.

En cada extremo del artefacto se encuentra ubicado un altavoz, ambos conectados a una placa madre central que funciona como el núcleo de control del sistema. La ubicación de la placa madre en el centro permite una distribución equidistante hacia los componentes laterales, facilitando la conexión y manteniendo el equilibrio estructural del conjunto. Los altavoces se encuentran conectados mediante cables de cobre, los cuales recorren el interior de los tubos de aluminio que conforman parte de la estructura del artefacto. Esta decisión permite ocultar el sistema de cableado, integrándolo dentro de la configuración formal del objeto y manteniendo una lectura limpia de sus componentes exteriores. La conexión entre los cables y la placa madre se realiza mediante adaptadores, permitiendo una unión segura entre los distintos elementos del sistema.

La alimentación energética del artefacto se realiza mediante una batería recargable ubicada junto a la placa madre, encargada de suministrar energía tanto a los altavoces como al sistema lumínico. Además del sistema de sonido, el artefacto incorpora luces LED de color ubicadas en los vacíos generados entre los tubos de aluminio. Estas luces permiten que la estructura interior se manifieste hacia el exterior, aprovechando la presencia de la tela translúcida como elemento difusor de la iluminación y generando una relación entre movimiento, sonido y percepción visual.

El sistema se activa mediante el propio movimiento del artefacto. Cuando este comienza a rodar, un mecanismo interno acciona un gatillo que activa un interruptor, permitiendo el paso de energía hacia la placa madre y dando inicio al funcionamiento del sistema eléctrico. De esta manera, el desplazamiento del objeto no solo corresponde a una acción física, sino que funciona como el elemento que desencadena la experiencia sonora y lumínica.

El artefacto incorpora conectividad Bluetooth (MG COBRA), permitiendo al usuario vincular un dispositivo externo para reproducir música, sonidos ambientales o distintos tipos de acompañamiento sonoro según el contexto. Esta condición amplía la interacción entre objeto y usuario, ya que permite adaptar la experiencia generada por el artefacto a diferentes situaciones.

Su uso está pensado principalmente para acompañar momentos de encuentro alrededor de una mesa, como reuniones familiares o instancias de convivencia, donde el objeto aporta una atmósfera mediante ritmo, iluminación y movimiento. El sistema eléctrico se integra así como un componente fundamental dentro de la experiencia del artefacto, transformando un simple desplazamiento en una presencia activa dentro del espacio compartido.

LAMINA FINAL