Percepción Visual

De Casiopea



TítuloPercepción Visual
AsignaturaTaller Amereida 2014
Del Curso2º ARQ 2014
CarrerasArquitectura
01
Alumno(s)Catalina Cueto

Percepción Visual

En las arenas se vuelve a no saber, el conocimiento alza el vuelo como la arena viaja con el viento, cada nuevo lugar de un grano, es el aprendizaje que adquirimos, en movimiento constante, en constante avance y madurez.

La vida trata de vivirse sin objeto , por pasión, porque el presente es regalo, en lo gratuito.

Al obrar en lo gratuito, aparece el azar, lo inesperado, eso es el verdadero regalo.

El viajar por América construye a medida que se recorre, la medida en que se habita, en que se conocen sus secretos y podemos realmente comprenderla.

Las Travesías expresan el mayor estado de pureza y libertad, de recorrer, sin destino, sin límites, se construye nuestro lugar a lo largo de América.

“La Travesía abre el espacio y el tiempo y se está dónde se tiene que estar”.

La ruta es mantener el camino siempre abierto, que sea eterno como el amor, la belleza de la vida consiste en recorrerla sin objetivos o propósitos, sino por el simple placer de vivirla, de conocer la variedad de sus eternos caminos, de desviarse de las rutas establecidas, para quizá recorrerla sin rutas ni caminos previstos, sino que forjar los propios, y perderse en ellos.

Porque la belleza de la viajar por la vida, no es llegar a un fin, sino que el fin sea no llegar a nada, porque nunca hubo mapas para llegar a un fin, porque tampoco hubo influencias que decantaran en caminos establecidos, sino que solo se recorrió para descubrir los secretos inacabables de lo inmenso.

Pero viajar no es simplemente lanzarse al mar y hundirse a las profundidades del abismo, porque la esencia de recorrer, es perderse en la belleza del recorrido de la existencia, pero manteniendo nuestra esencia y a nuestra auto conciencia cuerda, como único fin establecido.

La idea real de todo esto, es saber encontrar el momento de salir a flote a la superficie para oxigenar el cuerpo.

La verdadera explicación de esta metáfora es que la vida un constante empezar, un constante partir, representado en “salir a la superficie para tomar aire”, para renovar la vida no se debe seguir una constante, algo que nos oscurezca los días con la monotonía. Ese es el peor pecado que podría cometerse en esta vida.

Cada día es un nuevo comienzo, un nuevo empezar desde la nada, un nuevo empezar a sentir, un nuevo empezar descubrir, un nuevo despertar, una renovación de ver.

Pero, a fin de cuentas…¿qué es ver?

Esto es según cómo lo expresa Teilhard de Chardin en “El fenónemos humano”, en el capítulo “Ver”:

“Estas páginas representan un esfuerzo por ver y hacer ver lo que es y exige el Hombre si se le coloca, enteramente y hasta el fin, dentro del cuadro de las apariencias."

¿Por qué tratar de ver? ¿ Y por qué dirigir de una manera especial nuestra mirada hacia el objeto humano?

Ver. Se podría decir que toda la vida consiste en eso- si no como finalidad, por lo menos sí esencialmente-. Ser más es unirse más y más: esto serán el resumen y la conclusión misma de esta obra. Sin embargo, lo comprobamos más aún: la unidad no se engrandece más que sustentada por un acrecimiento de conciencia; es decir, de visión. He aquí por qué, sin lugar a dudas, la historia del Mundo viviente consiste en la elaboración de unos ojos cada vez más perfectos en el seno de un Cosmos, en el cual es posible discernir cada vez con más claridad. La perfección de un animal, la supremacía del ser pensante, ¿ no se miden por la penetración y por el poder sintético de su mirada? Tratar de ver más y mejor no es, pues una fantasía, una curiosidad, un lujo. Ver o perecer. Tal es la situación impuesta por el don misterioso de la existencia a todo cuanto constituye un elemento del Universo. Y tal es consecuentemente, y a una escala superior, la condición humana.

Pero si de verdad resulta tan vital y beatificante el conocer, ¿por qué, una vez más, dirigir con preferencia, nuestra atención hacia el Hombre? ¿ No está suficientemente estudiado el Hombre, y no es suficientemente enojoso hacerlo? ¿ Y no es precisamente, uno de los atractivos de la Ciencia el de desviar y hacer descansar nuestra mirada sobre un objeto que, por fin, no sea nosotros mismos?”

Por eso las Travesías se viven recorriendo, porque recorrer, es un constante comienzo, un renovar el aire permanentemente, porque quizá, la esencia de recorrer, permite desviar la mirada, tal cual la Ciencia lo hace, de nuestro egocentrismo, del Hombre. Porque viajar trata sobre olvidarnos de nosotros mismos, y de entregarnos completamente a ver, a ver lo tangible de la naturaleza, y lo intangible de las sensaciones y recuerdos que la belleza de recorrer va marcando en nuestras memorias. Y en ese ver constante los distintos trazos de la vida, es que nos desapegamos de nuestra auto conciencia, dejando aparecer la “Doble instancia interna”.

Viajar trata de la dualidad del universo, “yo estoy aquí y tú allá”, pero es por eso que estamos en el lugar correcto, porque allá y acá al viajar es lo que nos une.

“En cada uno de nosotros cohabita el “otro” y “ yo”.

Nunca podremos construirnos a nosotros mismos si no partimos por reconocernos en el otro.

“El “otro” está en uno mismo”

Es la dimensión que da lugar a la poesía.

El yo y el otro están reunidos en uno mismo, porque tenemos un alma única , pero no completamente propia, es decir, es única porque es nuestra esencia personal, pero en ella está escrita la vida y la impronta del otro, porque es única, pero no nos pertenece. La no pertenencia de nuestras almas se comprueba en algo notorio sobre la esencia de la vida: la muerte. Nuestra alma es única pero no propia, única, sí, pero de permanencia efímera en lo tangible y limitado de nuestro cuerpo físico.

Por eso, como conclusión, todo lo que ha sido dicho en este ensayo, es sobre ver, y lo limitado de nuestra percepción, cada cosa que vemos, que descubrimos del Cosmos, es solo una pincelada, un atisbo, solo sombras que engañan a nuestros ojos, destinados a seguir intentando escapar de la caverna en la que nuestro conocimiento del universo está recluso.