Paz Iglesias: Compendio de Presentación 2010

De Casiopea




TítuloCompendio
Tipo de ProyectoProyecto de Curso
Palabras ClaveBarroco
Del CursoPresentación de la Arquitectura 2 2011
CarrerasArquitectura
Alumno(s)Paz Iglesias

EL BARROCO


Tanto la verdad revelada en el Medioevo, como la verdad racional del Renacimiento, son idénticas en esencia: el comportamiento del hombre y la moral dependen del conocimiento de la verdad eterna.

Durante el Barroco esta estructura desaparece, debido a que el interés se vuelca a los fenómenos y su diversidad ilimitada. A la subordinación sucede la autonomía, y la ley que une todos estos hechos autónomos, obedece a la estructura del espíritu humano que las percibe y coordina.

Importa la existencia, lo aleatorio y lo complejo de los fenómenos humanos, es decir, los comportamientos. No importan las verdades sino la ficción, incluso aquello que tiene una explicación científica tiende a verse desde su vertiente ficticia.

Se renuncia a la razón natural del Renacimiento para encontrar otra razón: una razón artificial o no-racionalidad; no es la naturaleza divina (medioevo) o la naturaleza en sí (Renacimiento) quien determina el comportamiento del hombre, sino esta condición particular del hombre que es la vida en sociedad. Es por ésta razón que la estructura de la sociedad moderna se basa en la cultura barroca.

La no-racionalidad del S XVII tiende a la manifestación, a la exteriorización y a lo sensorial. Si bien afecta a todas las formas de vida está relacionado más estrechamente al arte, ya que es el arte la manifestación sensible del movimiento, ritmo, y valores de existencia. Ensanchando los límites de la realidad, es ella la que comprende las manifestaciones como pensamiento y como acción del hombre.

El término Barroco es aplicado por la época siguiente: el Neoclasicismo del S XVIII. Este Siglo el que se ocupa de poner en orden la masa enorme de experiencias contradictorias hechas el siglo anterior. Siendo la época de la crítica, pero el objeto de esa crítica es el aporte, desordenado en su riqueza, del siglo XVII.

Por tanto el Barroco no es un período de decadencia, es una fase inevitable para el curso de un racionalismo que nace con nueva forma.

ESTADO Y CIUDAD_CAPITAL


La Civilización Urbana del medievo se agrupaba de tal modo que cada ciudad era un pequeño estado soberano. La gran creación del Siglo XVII fue el Estado Nacional que gobernó con concentración del poder y monarquía absoluta.

El nacimiento de la Ciudad Capital significaba la preeminencia de una ciudad sobre las otras, al ser sede de la autoridad del Estado, de sus actividades políticas y administrativas.

Asumiendo la función de representación, estas ciudades abiertas son un cruce de comunicación, de cultura y arte. Es la imagen del Estado y el aparato de su poder.

La estructura de la Ciudad_Capital es consecuencia de esta nueva función política del Estado, el amoblamiento de su espacio hace de la Capital un organismo nuevo, con edificios con carácter de representación religiosa y política, calles más anchas y espaciosas, y un mayor tráfico y población.

La importante vida concéntrica del barrio medieval desaparece, y por primera vez se comprende concientemente que el engrandecimiento de la capital se efectúa por planes estudiados racionalmente y aprobados por el soberano.

En la capital el hombre está envuelto en un complejo de relaciones, comunicaciones y movimientos, ocupa un lugar central y periférico a la vez, esta inmerso en un nuevo espacio articulado donde cuyos límites se le escapan, es protagonista y espectador de ese gran teatro del mundo.

Se organiza el espacio y el movimiento, se le da continuidad, se le impone medida y orden, se asocia a la ley, el orden y la uniformidad, signos de la renovada ciudad barroca. Los medio que permite este género de vida son la armada, la burocracia, la bolsa y la corte.

Las avenidas son la característica de la ciudad barroca, extensas para los ejercicios militares y la exposición de mercancias. Las plazas de armas son un lugar importante en la ciudad, los arsenales crecen y los campos de Marte ocupan el lugar de los conventos de la ciudad medieval. El antiguo mercado se restringe a la venta de productos alimentarios disponibles sin haber sido previamente pedidos, naciendo así el Capitalismo. El sostenimiento eficaz de esta economía es la policía comerciante capitalista, que da una nueva estructura a la vida social.

Este nuevo concepto de “mercado” invade progresivamente los sectores, acelerando el acto de oferta y demanda, provocando que los terrenos no edificados entre las ciudades se cubran pronto de casas para la población de tipo nómada, llegados como consecuencia del monopolio financiero, congestión que termina definitivamente con la estructura medieval.

ESPACIO URBANO


El urbanismo barroco se caracteriza por su afán integrador de espacios en un todo unitario, ya sea urbano o paisajístico, la prolongación de los ejes de cada edificio simbólico alcanza el ordenamiento de la ciudad y modifica el territorio donde se enclava.

El plan urbano tiende a la regularidad y la uniformidad, la calle y la plaza son la novedades, las “unidades típicas” del urbanismo barroco. Por ejemplo en Roma: la larga calle de las cuatro fuentes (Felice) diseñada por Fontana y el pórtico de San Pedro de Bernini son espacios abiertos en perspectivas definidos de manera arquitectónica por los edificios laterales, y los monumentos son como acentos que apelan a valores y temas ideales en el seno de este rigor urbano. La plaza del Capitolio en Roma, diseñada por Miguel Ángel, sirvió en lo sucesivo como modelo de plaza urbana, mientras que la villa Farnese en Caprarola, proyectada por Vignola, mostraba la tendencia expansiva de los ejes monumentales, que se continúan a través de los jardines.

Las fachadas son la superficie que delimita un espacio vacío y abierto (calle), de un espacio cerrado (palacio), está trazada en relación al espacio público, siendo una superficie infinitamente extensible y donde la forma arquitectónica está dada por la sucesión regular de ventanas. Las vistas frontales de las iglesias eran proyectadas en correlación con la plaza a las que se abrían a pesar de que no hubiera correspondencia con las características de ambas.

Esta austeridad del paisaje, sin monotonía, da la impresión de movernos en un entorno altamente civil y de un gusto perfecto, un estilo desarrollado en Europa central y septentrional. La vida de los ciudadanos se desborda sobre la calle, por lo que existe un contacto directo entre la vida pública y privada.

La burguesía en ascenso transmite valores: el bienestar, la respetabilidad y la elegancia civil.También recurre a la persuasión con una Retórica más discreta, siendo la arquitectura civil y religiosa el estilo y la retórica más grave.

Estos principios reguladores alcanzaron su máxima expresión en la construcción de ciudades de nueva planta, tanto en Europa (caso de San Petersburgo, donde el zar Pedro el Grande contó con la colaboración de arquitectos italianos y franceses) como en el Nuevo Mundo, donde se construyeron numerosos centros urbanos como el de la ciudad de México, Santiago de Chile, o Antigua (Guatemala), donde además se acomodaron elementos típicamente españoles como las plazas mayores, que a menudo servían de foco para el resto de las trazas urbanas.