Paulina Martinez: Taller Amereida VIII

De Casiopea



TítuloAmereida Trimestre II 2014
AsignaturaTaller de Amereida
Del CursoTaller de Amereida 2014
CarrerasArquitectura, Diseño Gráfico, Diseño Industrial
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Alumno(s)Paulina Martínez

Lo complejo del encuentro entre los unos y los otros

En aquella instancia, tan neta como singular nace un mundo proveniente del vivir presente; “estar en lo abierto”, el encuentro de aquellos que están en el oficio no podría no ser en lo abierto, pues no se espera nada concreto, no existe un camino que dicte, simplemente se camina con la inocencia que se antepone a las cosas y de esta forma recoger un sinfín que va más allá de lo existente, es así como esta simplicidad de lo abierto se transforma en la riqueza que es vivir el presente. “Amo el error de ser virgen” En la virginidad está el coraje, pues con este, es que se puede oír de la palabra poética y así ser siempre aprendices, vivir cada día del oficio como el primero y de esta forma jamás tener un fin que límite los infinitos encuentros de los unos con los otros. Asombro, Alegría y admiración son las tres voces del encantamiento con que se emprende el oficio, un emprender único y a la ves infinito.

“El hallazgo es un regalo”

El descubrimiento parte desde la incertidumbre propia y natural del humano, de mirar más allá de donde se está. Un aprendiz infinito nunca satisface el hambre del conocimiento, de ahondar una y otra vez en algo para ver cada vez, algo nuevo, algo que pueda dar forma a un concepto. La incertidumbre conlleva persistencia en donde la observación puede resurgir permitiendo enriquecer el nuevo plano en que se está trabajando. El estudio se vuelve inquieto, no de ambiguo, sino de ansiedad para indagar en el oficio, el descubrir va construyendo un hilo hacia la abertura de conocimientos que enriquecen, se es aprendiz ante cada descubrimiento que nos asombra y guía en un camino en que no se pierde el espíritu aprendiz por más vasta experiencia. La travesía; un encuentro

La travesia es el viaje donde la mirada de aprendiz hace el aparecer el hallazgo, aquel regalo que llega sin estar buscando. Al estar en un “otro lugar” nace el encuentro con las costumbres que solo se pueden ver con asombro, es como un encuentro con otra cultura. La cultura de cada lugar habla de sus condiciones de trato, de sus capacidades de recibir algo nuevo, su disposición de inclusión de otros y reacción ante estos, ya sea de un ser individual o grupo. Debe de ser una cultura amigable aquella que quiera crecer íntegramente, para conocer y aprender del otro, así lograr una retroalimentación sin perder jamás lo que la hace ser ella misma, tu esencia como cultura. Se trata de formar una sociedad tolerante entre sí y con otras, la falta de capacidad de aceptación es algo que frecuentemente causa problemas en el día a día. Así como se debe tener amor individual, podría tenerse tolerancia con la comunidad, pues la sociedad está construida a base de costumbres, gustos, tradiciones y creencias. Partir desde la mínima disposición de escuchar a un otro o el interés por indagar ante un horizonte es fundamental para un desarrollo personal que logra tomar conciencia de lo existe, de pensar y tomar una opinión, de crear iniciativas propias y para un colectivo, e implantarse en el mundo con disposición ante las cosas, va de la mano a un mundo que cree en la diversidad.

El encuentro con Bolivia, Travesía 2013

Bolivia es una invitación a la incorporación al lugar, desde sus construcciones hasta la forma en que las personas habitan el espacio, la forma en que se encuentran las casas, continuas en las calles del plan y antepuesta en los cerros construye en el espacio un vacío central en las calles, amplio en donde surge la comunicación de persona a persona, que se va llenando hacia los bordes de las construcciones donde las personas se acoplan a este borde desde el suelo, quebrando aquel encuentro rígido de la horizontal del suelo con la verticalidad de las construcciones, las personas hacen el acto del apropiamiento que des rigidiza y construyen una curvatura desde la calle hacia el perfil de las casas, esta es una curvatura que abraza a las demás personas e invita a la incorporación a este acoplamiento. Se observa la tendencia a esta definición del lugar ocupado, desde una forma construida como se ve en las calles, con arcos en las entradas de las plazas hasta este acoplamiento en el habitar de las personas al acoplarse al borde de las construcciones y definir un rodearse con los construido desde sí mismo y sus múltiples elementos que des rigidizan como bultos y cargas. ”La particularidades finalmente se encuentran en lo más sensible, en aquel punto donde los caminos divergen, donde las ideas se reabren y volvemos al indagar constante, una y otra ves en búsqueda de la belleza que construye lo observado y trae el aparecer de algo nuevo. La incertidumbre que guía el indagar, no es lineal, pero si constante y continuo, no es un avance sobre un dato, sino miles de observaciones que recogen una misma cosa aún más ricamente, no por cantidad, por precisión. “Saber, que el camino, no es el camino”

Tenemos la capacidad única de recoger la realidad a través de la observación, donde reconocemos lo abisal. La observación es aquí y ahora, es decir, presente y al estar, tiene un sentido, que tenga sentido significa que tiene un valor que nos permite realizar un estudio, una continuidad de observación que hace tomar conciencia de lo que se está haciendo, cuando esto ocurre es porque hay una intención y capacidad de proyectar, aquella proyección es el destino de la observación original.

“Estar en trance es vivir con asombro un choque de ruptura y un arranque de abismo”